domingo, 21 de octubre de 2018

CARAVANA MIGRANTE. por Juan Pablo Calderón Patiño, diario Reforma


Deuda con Centroamérica
Juan Pablo Calderón Patiño

Mil 234 kilómetros tiene la frontera de México con Centroamérica. La selva, el caudal del Suchiate que divide a mexicanos y guatemaltecos, además del Río Hondo como división con el joven Estado de Belice, son más que una división política. En estas fronteras cobra debate una de las distintas miradas subjetivas; México: ¿América del Norte o Centroamérica? Sin una verdad suprema, el territorio mexicano comparte en la línea divisoria mesoamericana su permanencia dual a los espacios de Norte y Centroamérica.
Una de las etimologías del náhuatl de la palabra Nicaragua es la conocida: "hasta aquí llega el Anáhuac". Lo que fue un imperio antes del encuentro con los conquistadores ibéricos no lo puede volver a ser, como tampoco añorar el naufragio de la República Federal de Centroamérica que comandó el "caudillo liberal", Francisco Morazán. Eso no desmarca que a pesar de la frágil presencia de México en Centroamérica, existen dos responsabilidades del Estado mexicano: la gobernabilidad y el desarrollo de los centroamericanos lo son para los mexicanos, en especial del sureste, donde las carencias, quizá no sea exagerado advertir, son mayores que con los vecinos del Sur.
Cuando el sentido estratégico de la política exterior rebasaba la administración de la diplomacia per se, México jugó un papel histórico en buscar la pacificación de Centroamérica. La acción del Grupo Contadora logró convencer que en la región el enfrentamiento no era otra sede para la Guerra Fría, sino consecuencia de la desigualdad social y la exclusión política. Hoy, después de los procesos de paz, América Central y México son la zona más violenta del mundo con el agravante de que las amenazas las "exporta" México en cárteles y delincuencia organizada. Pese a muchos esfuerzos por acompañar el desarrollo de los procesos de paz, se dejó casi todo a la oratoria de las cumbres presidenciales. El resultado, más pobres y una crisis humanitaria migratoria por más que México sea uno de los primeros cinco socios comerciales del mercado centroamericano, que alguna vez fue uno de los mayores intentos de integración. La tecnocracia creyó que los tratados de libre comercio eran suficientes. Aumentó los montos comerciales, pero la presencia empresarial mexicana aún tiene mucho que explorar en América Central. Los casos de éxito de empresas globales mexicanas iniciaron por su paso en Centroamérica su escuela para incursionar con éxito a ultramar. Diversos nichos como la aviación comercial, la banca o los agronegocios en los que México podría tener más presencia han sido aprovechados por capitales colombianos y brasileños. Ni sorprende que después de lo que constituyó la extracción en el Istmo al estilo United Fruit Company, hoy, Estados Unidos, en orfandad y sin otra "Alianza para el Progreso", critique la presencia china.
La violencia en territorio mexicano ha creado desplazados internos, tema que muchos no quieren tocar. Los piñeros en el Papaloapan como los cafetaleros en Chiapas, por ejemplo, han cubierto parte de la mano de obra con centroamericanos. Revisar los programas migratorios en la materia y ordenarlos con seguridad, para que el gobierno mexicano tenga presencia y no los grupos delincuenciales, no puede tener prórrogas. Los desastres naturales son una afrenta directa a la región como ha ocurrido en diversos momentos. La cooperación en la materia es vital y México deberá cuestionarse si el presupuesto de menos de 300 millones de dólares en su cooperación internacional al desarrollo es correlativa a ser un miembro del G20.
México ha quedado debiéndole a América Central. Sus intereses estratégicos se juegan en su desarrollo y gobernabilidad gran parte de su destino, no en la penosa tarea de convertirse en el sur en la frontera policiaca de Trump. Tampoco en fingir ceguera ante la patética crisis nicaragüense, de la que urge tomar una decisión contundente como cuando cayó el somocismo. Centroamérica plantea a México compromiso y congruencia. Sergio Ramírez, nicaragüense universal, escribió que "la poesía es inevitable en la sustancia de la prosa", que sea inevitable para México, compromiso y congruencia.
Mil 234 kilómetros tiene la frontera de México con Centroamérica. La selva, el caudal del Suchiate que divide a mexicanos y guatemaltecos, además del Río Hondo como división con el joven Estado de Belice, son más que una división política. En estas fronteras cobra debate una de las distintas miradas subjetivas; México: ¿América del Norte o Centroamérica? Sin una verdad suprema, el territorio mexicano comparte en la línea divisoria mesoamericana su permanencia dual a los espacios de Norte y Centroamérica.
Una de las etimologías del náhuatl de la palabra Nicaragua es la conocida: "hasta aquí llega el Anáhuac". Lo que fue un imperio antes del encuentro con los conquistadores ibéricos no lo puede volver a ser, como tampoco añorar el naufragio de la República Federal de Centroamérica que comandó el "caudillo liberal", Francisco Morazán. Eso no desmarca que a pesar de la frágil presencia de México en Centroamérica, existen dos responsabilidades del Estado mexicano: la gobernabilidad y el desarrollo de los centroamericanos lo son para los mexicanos, en especial del sureste, donde las carencias, quizá no sea exagerado advertir, son mayores que con los vecinos del Sur.
Cuando el sentido estratégico de la política exterior rebasaba la administración de la diplomacia per se, México jugó un papel histórico en buscar la pacificación de Centroamérica. La acción del Grupo Contadora logró convencer que en la región el enfrentamiento no era otra sede para la Guerra Fría, sino consecuencia de la desigualdad social y la exclusión política. Hoy, después de los procesos de paz, América Central y México son la zona más violenta del mundo con el agravante de que las amenazas las "exporta" México en cárteles y delincuencia organizada. Pese a muchos esfuerzos por acompañar el desarrollo de los procesos de paz, se dejó casi todo a la oratoria de las cumbres presidenciales. El resultado, más pobres y una crisis humanitaria migratoria por más que México sea uno de los primeros cinco socios comerciales del mercado centroamericano, que alguna vez fue uno de los mayores intentos de integración. La tecnocracia creyó que los tratados de libre comercio eran suficientes. Aumentó los montos comerciales, pero la presencia empresarial mexicana aún tiene mucho que explorar en América Central. Los casos de éxito de empresas globales mexicanas iniciaron por su paso en Centroamérica su escuela para incursionar con éxito a ultramar. Diversos nichos como la aviación comercial, la banca o los agronegocios en los que México podría tener más presencia han sido aprovechados por capitales colombianos y brasileños. Ni sorprende que después de lo que constituyó la extracción en el Istmo al estilo United Fruit Company, hoy, Estados Unidos, en orfandad y sin otra "Alianza para el Progreso", critique la presencia china.
La violencia en territorio mexicano ha creado desplazados internos, tema que muchos no quieren tocar. Los piñeros en el Papaloapan como los cafetaleros en Chiapas, por ejemplo, han cubierto parte de la mano de obra con centroamericanos. Revisar los programas migratorios en la materia y ordenarlos con seguridad, para que el gobierno mexicano tenga presencia y no los grupos delincuenciales, no puede tener prórrogas. Los desastres naturales son una afrenta directa a la región como ha ocurrido en diversos momentos. La cooperación en la materia es vital y México deberá cuestionarse si el presupuesto de menos de 300 millones de dólares en su cooperación internacional al desarrollo es correlativa a ser un miembro del G20.
México ha quedado debiéndole a América Central. Sus intereses estratégicos se juegan en su desarrollo y gobernabilidad gran parte de su destino, no en la penosa tarea de convertirse en el sur en la frontera policiaca de Trump. Tampoco en fingir ceguera ante la patética crisis nicaragüense, de la que urge tomar una decisión contundente como cuando cayó el somocismo. Centroamérica plantea a México compromiso y congruencia. Sergio Ramírez, nicaragüense universal, escribió que "la poesía es inevitable en la sustancia de la prosa", que sea inevitable para México, compromiso y congruencia.

sábado, 13 de octubre de 2018

NACIONES UNIDAS Y TRUMP EN GUERRA CONTRA LAS DROGAS


Una sesión fallida en Nueva York. Naciones Unidas y Trump mantienen el prohibicionismo 
Alejandro Campuzano Álvarez, Investigador Jurídico del CEEYPP

El pasado 24 de septiembre en Nueva York, Estados Unidos, se llevó a cabo la celebración de la sesión de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, la que fue presidida por el actual mandatario estadounidense, Donald Trump.
Uno de los puntos a tratar fue el referente a la problemática local e internacional que representa el mundo de las drogas; sin embargo más allá de dialogar y debatir el tema, la postura del presidente norteamericano se centró en impulsar la política de combate frontal en contra de los cárteles de la droga, situación que permite apreciar la incongruencia de Trump ante una realidad internacional y  nacional en donde la regulación está ganando espacio frente al prohibicionismo.
Al hacer uso de la palabra, Trump, a través de diversos señalamientos (al igual que Nixon en épocas anteriores) hizo hincapié en que los esfuerzos efectuados por los diferentes países donde se producen drogas han sido un rotundo fracaso, enfatizando en la necesidad de mejorar las estrategias para “desmantelar la producción de drogas en el mundo”.
Señalado lo anterior resulta importante contrastar el dicho de Trump contra los postulados que sustenta en su obra “Drogas. Su legalización” el doctor Eduardo Betancourt, donde se visualiza el problema desde una perspectiva completamente diferente. Para Betancourt el problema de fondo no son las drogas en sí mismas, el problema es el tráfico ilícito, la violencia, los daños que se generan no como consecuencia de las sustancias, sino del contexto ilícito en que una decisión política obtusa los colocó. Es decir el poder legislativo a través de normas jurídicas que penalizan pero no inhiben el consumo de diversas sustancias consideradas nocivas para la salud.
A su vez destaca que el lema “guerra contra las drogas” y su objetivo último de acabar por completo con ellas es una completa aberración. Basta recordar que en México durante el sexenio del expresidente Felipe Calderón Hinojosa la política antidrogas se inició bajo el distintivo “guerra contra las drogas”. Sin embargo se modificó a “guerra contra el narcotráfico” y concluyó en “combate al crimen organizado”. A pesar de la errónea visión de Calderón, éste a diferencia de Trump era consciente de que el lema aislado de “guerra contra las drogas” era un absurdo y con el apoyo de diversos medios de comunicación a través de campañas publicitarias masivas se modificó a “guerra contra el narcotráfico”, situación criticable pero algo más coherente.
Como es apreciable, Betancourt se diferencia de Trump y opta por una regulación de las drogas evitando con ello empoderar al narcotráfico. Señalado esto, parece ser que el presidente Trump desconoce no sólo la historia sino el contexto internacional en donde la regulación es la mejor arma que el gobierno tiene para disminuir de forma efectiva los índices de consumo de dichas sustancias. No obstante es importante recordar que detrás de ese discurso de protección y “preocupación” por la salud de los estadounidenses se encuentran diversos intereses políticos y económicos que han permitido a Estados Unidos inmiscuirse en distintos países de Latinoamérica bajo el pretexto de combatir la producción de drogas a través de la Drug Enforcement Administration (DEA) y diversos planes como el Plan Colombia o la Iniciativa Mérida, los que le permiten mantener un control político a cambio de apoyo económico, que para el caso de México ha sido alrededor de los 1600 millones de dólares en especie y 2300 millones de dólares en capacitación y tecnología durante poco más de 10 años, dejando como resultado mayores índices de violencia y criminalidad sin mencionar el aumento en el consumo de drogas en el país.
Durante su intervención en la Asamblea, Donald Trump señaló que Estados Unidos plantea una nueva estrategia la cual se enfoca en tres ejes fundamentales: a) orientar esfuerzos para disminuir el consumo, b) cortar los expendios clandestinos, y c) enfocarse en el tratamiento a los adictos. Como es visible la estrategia no aporta nada que no hayamos visto anteriormente ya que se mantienen las premisas de clandestinidad e ilegalidad en el mundo de las drogas pero es curioso que la política de la Casa Blanca sí distingue que las drogas son un problema del sector salud, mientras que el narcotráfico es un problema de seguridad pública. Es decir contrastando lo anteriormente señalado con las premisas a y c, Estados Unidos envía el mensaje de que su problema se fundamenta en los daños y excesos en el consumo de drogas ilegales, las que al no ser reguladas por el Estado se desconoce su procedencia y por consecuencia se pierde el control y conocimiento sobre el tipo de sustancias que consumen los estadounidenses. Por su parte, en la premisa b, al hablar de expendios clandestinos parece ser que Trump se refiere a México y a la ineficacia que ha tenido el gobierno para controlar la frontera norte, situación que en tiempos electorales generó un conflicto diplomático entre México y Estados Unidos por la posible construcción de un muro fronterizo que, desde la óptica de Trump, detendría el enorme flujo de drogas que día tras día ingresan a la nación norteamericana.
Si bien es cierto que Estados Unidos distingue drogas de narcotráfico, la política implementada por diversas administraciones norteamericanas se ha centrado en el combate a la producción, transporte, compra y venta (narcotrafico) y no en el consumo de drogas, es decir que busca “erradicar” el consumo a través de una política de combate frontal al narcotráfico en los países productores y de acceso a la frontera estadounidense, como es México.
Por supuesto esto ha generado que la violencia se traslade a diversos estados como Chihuahua, Nuevo León o Tamaulipas, ya que la disputa por el control territorial para mantener las plazas e incrementar el dominio en sus territorios son una constante  de los cárteles de la droga en México.
Por otra parte, Trump señaló textualmente lo siguiente: “las drogas ilícitas están vinculadas al crimen organizado, la corrupción y el terrorismo”, afirmación que convalida la necesidad de legislar y despenalizar las diversas actividades (producción, distribución, compra, venta y consumo) de las hoy llamadas drogas ilegales. Es decir, la propia frase distingue la existencia de drogas legales y drogas ilegales, pero al ser ilegales (más allá del impacto que éstas puedan tener sobre la salud de quien las consuma), la problemática radica en que al ser ilícitas o ilegales se crea un vínculo con el crimen organizado, generando corrupción en diversos países y en casos extremos actos terroristas como lo era en Colombia.
La sesión concluyó con un consenso general en donde 130 países firmaron su compromiso para mantener una continua lucha contra las drogas. Habrá que analizar qué entienden los mandatarios por drogas, si las drogas per se o bien drogas como un sinónimo (erróneo) de narcotrafico. ¿Será acaso que los resultados de esta “nueva” estrategia de los años setenta por fin llegarán? La historia argumenta que no.

jueves, 11 de octubre de 2018

AMERICA LATINA EN CRISIS


América Latina en crisis se vuelca a Estados Unidos
Norberto Emmerich

El economista Nouriel Roubini sostiene que la economía mundial atravesó desde la crisis de 2008 varios años de crecimiento lento e inconsisten­te y ahora se encuentra en una etapa de cre­cimiento por la combinación de estímulos fis­cales en Estados Unidos y China y estímulos monetarios en Japón, Europa y China, aunque predice el reingreso a un panorama de crisis mundial en 2020.
México, así lo afirma el Banco Mundial, crecerá 2.2% en 2018 y un porcentaje similar en 2019 aunque sin la fortaleza suficiente para traccionar a otras economías de la región con expectativas menores. La perspectiva de crecimiento tiende a la baja respecto al anterior pronóstico de 2.5% e impactará en el primer año de gobierno del nuevo presidente López Obrador.
En el período inmediato los actores mantendrán su cautela respecto al USMCA (ex TLCAN) porque la incertidumbre en materia comercial se alimenta de la aprobación del acuerdo por parte de los poderes le­gislativos, lo que depende de la incierta homogeneidad de la bancada de Morena.
Si Andrés Manuel López Obrador no impulsa una reforma tribu­taria ni incentiva una mayor producción de petróleo se verá obligado a gobernar con el menor nivel de ingresos pú­blicos desde el año 2009, con apenas el 21.7% del PIB. Sin embargo operan a su favor los nuevos hallazgos petroleros, la delimitación de dos previos y el inicio del desarrollo de dos depósitos más. Con ello Pemex sumará 210,000 barriles diarios de petróleo en los próximos dos años.
El próximo gobierno enfrenta al menos tres retos: sustentar la solidez macroeco­nómica, garantizar una política fiscal robusta y reducir la corrupción e inseguridad. Sí cumplirá los dos primeros, pero ya podemos afirmar que no podrá con el tercer requisito, lo que traerá desconfianza de los inversores. Aunque la actividad mexicana seguirá sostenida en la demanda de Estados Unidos, que se expande de ma­nera consistente, el crecimiento mexicano ha sido históricamente modesto en comparación con su potencial. “El performance no corresponde a su calibre” dice Gian Maria Milesi, subdirector de Investigación Económica del FMI.Es aceptado que México tiene una gestión macroeconómica sólida, pero puede hacer más que eso. Uno de los factores que ex­plica la lentitud "es la prevalencia de la corrup­ción y la inseguridad”.
Todos estos factores explican el retraimiento de la política exterior mexicana en el próximo sexenio, más apegado a Estados Unidos de lo que sus electores pudieran prever, incluso en sus estrategias de seguridad.
Las finanzas mundiales se endurecieron por el alza de las tasas de interés de Es­tados Unidos desencadenando una presión sobre los mercados emergentes localizada en Turquía, Argentina y Brasil donde los desequilibrios fiscales y políti­cos motivaron un catastrófico ajuste de carteras.
Mientras el crecimiento mundial se estima en 3.7% en 2018 y 2019, liderado por India y China, el crecimiento conjunto del PIB en América Latina será apenas del 0.6% con Sudamérica en una clara recesión que pronostica apenas el 0.1%, en el umbral de la parálisis. Las economías de Venezuela, Brasil y Argentina serán las de peor crecimiento en la región.
Venezuela sufrirá una caída del 8.4%, Brasil crecerá 1.4% en 2018 y 2.2% en 2019; Argentina caerá un 2.6% en 2018 y 1.6% en 2019. Paraguay experimentará el mayor crecimiento sudamericano en 2018 con 4.4% en 2018, lo siguen Bolivia y Chile. Fuera de Venezuela, Argentina es el único país de la región cuya economía caerá en 2018 y en 2019. Sin embargo el FMI justifica la pendiente porque “se necesita un ajuste fiscal inicial significativo para disminuir la carga de financiamiento y colocar a la deuda pública en una trayectoria descendente". La duda es política y radica en la capacidad del gobierno para aplicar exitosamente el ajuste y sobrevivir a la experiencia.
Algunos saben nadar donde no hay agua. Justamente gracias a la crisis el mercado argentino es el de más rápido crecimiento en el mundo para la empresa de transporte Uber. El deterioro laboral, la ausencia de regulaciones y los bajos precios hacen crecer este mercado alternativo de transporte de pasajeros.
Las amenazas del proteccio­nismo y la tensión fi­nanciera por el endurecimiento de las condiciones monetarias de Estados Unidos son factores de riesgo en un escenario de escalada en la guerra comercial entre Estados Unidos y China, lo que ensom­brece las expectativas económicas de los países latinoamericanos y puede empujarlos a alineamientos desesperados. Conviven un orden político multipolar con un orden comercial bipolar, un proceso incipiente que está sucediendo ante nuestros ojos y se torna crecientemente violento.
Mientras tanto la tasa de desempleo en Estados Unidos cayó a su nivel más bajo en 49 años hasta un 3.7%, lo que convoca a una mejoría de las condiciones laborales. En agosto los salarios subieron un 2.9%, el nivel más alto en los últimos 9 años; en setiembre subieron un 2.8%. Sabiendo que la economía estadounidense debe absorber 120.000 empleos mensuales para sustentar el rit­mo de incorporación de la población al mercado laboral, el dato no es menor.
El Acuerdo México-Estados Uni­dos-Canadá (USMCA) es parte de la guerra comercial con China, transformada en el pivote de la política exterior americana. El USCMA podría ser un modelo de acuerdo mediante el cual la adminis­tración Trump incluye cláusulas especiales para presionar la apertura china, tal como afirmó el secretario de Comercio Wilbur Ross.
Estados Unidos está en las etapas iniciales de negociación con Japón y la Unión Europea para reducir aran­celes y barreras regulatorias, con las que busca reducir su déficit en el comercio de autos y otros bienes. Si la UE y Japón adhieren a dispo­siciones similares a la incluida en el USMCA, sería una señal de que es­tán alineados con Wash­ington en sus intentos de aumentar la presión sobre China, la segunda economía del mundo, para obligarlo a producir cambios en su política económica que desdibujen su perfil en la competencia comercial global.
Por su lado Brasil está recuperándose de una de las recesiones más severas de su historia. Siendo la primera economía de Latinoamé­rica y la octava potencia mundial cuenta con un gran caudal de recuperación, pero lo hará a costa de los ciudadanos brasileños y con un cierto grado de “desobediencia” hacia Estados Unidos, si la administración Trump insiste con la cláusula “USMCA”. Los lazos que vinculan a Brasil con China están cimentados en una larga relación de tres décadas y en acuerdos estratégicos formales muy ambiciosos (BRICs).
El resultado electoral que consagra una abultada victoria para Jair Bolsonaro en primera vuelta alegró mucho a los inversionistas de San Pablo y también a los inversionistas chilenos y españoles en Brasil. El partido de Bolsonaro pasó de 8 a 52 diputados en la Cámara baja (el PT queda con 56 diputados) y logró 4 escaños en el Senado.
Aunque el gobierno argentino sostiene un perfil geopolítico desajustado y cambiante, le interesa la consolidación de la institucionalidad brasileña y de su desarrollo económico; prefiere que cualquiera sea el gobierno nada cambie demasiado. Sin capacidad de velar por sí mismo el país está a merced de sus vecinos, los que no son tan ricos pero están comportándose como más poderosos. Eso supone tomar decisiones en su nombre y sin consultas, dejando a la Argentina en un eterna pelea contra molinos de viento.
Entre la guerra comercial, el endurecimiento monetario y las incertidumbres locales (p.e. Italia) se pueden detonar nuevos episodios de aversión al riesgo, como el sucedido con Turquía, incrementando los retos a mercados emergentes como Brasil y Argentina.

lunes, 8 de octubre de 2018

INVESTIGADOR DEL CEEYPP PARTICIPA EN JORNADA INTERNACIONAL

2da Jornada sobre la Reinserción de la Argentina en el Mundo


Juan Pablo Calderón Patiño, investigador senior del CEEYPP, fue invitado a participar en la 2º Jornada sobre la Reinserción de la Argentina en el mundo.
La misma es organizada por la Universidad Austral y se realizará el martes 9 de octubre en el Congreso de la Nación Argentina.



La Escuela de Política, Gobierno y Relaciones Internacionales organiza nuevamente La 2da Jornada sobre la Reinserción de la Argentina en el Mundo ” Los Desafíos de una Inserción Inteligente” .

Entre los ejes centrales que abordará la Jornada se encuentran:
  • Presidencia Argentina del G20
  • Estado Actual de la Política Exterior Argentina
  • Panorama Latinoamericano
  • Relaciones Comerciales con Asia
La Jornada se desarrollará el martes 9 de octubre de 9:00 a 18:00 h. en el Congreso de la Nación Argentina, Av. Rivadavia 1864, CABA

La inscripción es no arancelada, pero requiere de inscripción previa ya que los cupos son limitados.

Puede ir reservando su vacante haciendo clic acá.

Organiza:
Escuela de Gobierno

Lugar del evento:
Congreso de la Nación Argentina | Av. Rivadavia 1864, CABA

Contacto:
Admisiones Escuela de Gobierno - informesfd@austral.edu.ar

jueves, 4 de octubre de 2018

GUERRA TERRITORIAL DE NARCOS ARGENTINOS


Guerra territorial en Rosario y un ministro de seguridad que dice que “no es una pelea narco”
Miguel Angel Barrios y Norberto Emmerich

Desde los megaoperativos de Sergio Berni en 2014 hasta las disputas territoriales de la actualidad, poco ha cambiado en Rosario, donde se han cometido 148 homicidios en lo que va del año 2018. En medio de esta escalada "la Iglesia sale a disputarle territorio a la violencia", dice el título del diario La Capital del 2 de octubre de 2018, una afirmación que sólo obedece a la creatividad entusiasta del periodista. La parroquia Reina María del barrio Larrea, donde funcionaba un Centro de Vida, fue atacada a balazos el 23 de septiembre. El amenazado cura Juan Pablo Núñez recibió el apoyo del barrio en una misa oficiada por el arzobispo de Rosario, Eduardo Martín, mientras dos patrulleros de Gendarmería custodiaban la entrada junto con un móvil de la policía provincial.
Si bien ese centro de vida no se reabrió y no está por hacerlo, la Iglesia abrirá otros cuatro a los siete que la Comunidad Padre Misericordioso tiene en la ciudad.
Fabián Belay, referente de la Pastoral de Drogadependencia de la arquidiócesis de Rosario, sostuvo que la Iglesia trabaja en conjunto con distintas agrupaciones buscando que los niños y niñas no caigan en adicciones. Lógicamente la Iglesia entiende que institucionalmente no tiene capacidad ni incumbencia en disputas territoriales con las bandas narcos y su énfasis está puesto en alejar a los jóvenes del consumo de drogas, no en "disputar territorio". Entre esas agrupaciones están el Movimiento Evita, la Corriente Clasista y Combativa (CCC) y el Movimiento Dignidad, agrupaciones políticas con intencionalidad social en una doble aproximación apreciable pero débil. Uno de estos espacios funcionaba en la órbita de la parroquia María Reina y cerró por la presión de las bandas narco del barrio.
Por el lado del gobierno se instaló en el barrio Municipal un Centro Territorial de Denuncias. En su inauguración estuvieron presentes la intendenta Mónica Fein y el ministro provincial de Seguridad, Maximiliano Pullaro. "Ocupamos un territorio donde la violencia impedía que el Estado estuviera presente. Es una manifestación de las bandas que no quieren que el Estado esté ahí", dijo la intendenta Mónica Fein. A los dos días el Centro fue baleado, explicando en palabras de plomo que el Estado ya se retiró hace tres décadas sin que nadie lo expulsara.
Sobre la muy compleja situación que vive la ciudad de Rosario el ministro Pullaro manifestó que "lo que está sucediendo en Rosario no es una pelea narco... Lo que sucede en esta ciudad dista de ser una pelea entre bandas de narcotraficantes. Acá hay dos grupos no muy numerosos que arrastran problemas interpersonales de vieja data y que los dirimen con una violencia letal". El gobierno y los funcionarios no quieren hacerse cargo de la cuestión territorial, ni siquiera la asumen.
Las bandas en disputa están integradas por miembros de dos familias, Funes y Caminos, que arrastran viejas rencillas. "Estamos hablando de dos grupos criminales que se financian, entre otras actividades, con lo que recaudan por el narcomenudeo. Pero se trata de grupos de marginales con escasa organización y cuyos líderes se legitiman con violencia, que sin dudas es muy letal", comparándolos con la banda de Los Monos "que sí tenía una organización". Ni territorio, ni narcos, ni bandas organizadas; para el gobierno el problema literalmente no existe.
El problema del narcotráfico en Rosario no es de carteles sino de grupos familiares de narcomenudeo, muy violentos pero poco organizados, lo cual vuelve aún más preocupante la desidia oficial prolongada cuando se piensa en el mediano plazo. Además la institucionalización judicial coloca al narcomenudeo en el ámbito de la justicia local, desfederalizando el mercado de consumo, como si fueran pequeños actos individuales de escasa organicidad. Es llamativo que un problema considerado tan "simple" no encuentre solución año tras año.
Al igual que muchos de los funcionarios con cargos en el área de seguridad, el ministro Pullaro subrayó que "siempre es bienvenida la llegada de más gendarmes" y destacó que una mayor presencia de fuerzas federales "permite trabajar sobre más puntos conflictivos y con mayor efectividad". Sin precisar las características, desmereciendo las dimensiones y desfederalizando el narcomenudeo, la solución siempre es la misma: mayor presencia armada aunque se ignore para qué.
"Más mujeres presas, una robustecida facultad policial para detener a pibes pobres y estadísticas montadas sobre el eslabón más débil de la cadena del narcotráfico" son los efectos de la desfederalización del narcomenudeo según el especialista Mariano Fusero.
Algunos actores (la Iglesia y los grupos militantes) hacen lo que pueden; otros actores (gobierno municipal, gobierno provincial) no hacen lo que deben. En ningún caso se aborda la problemática territorial del narcotráfico.
Sin organizaciones de la sociedad civil que hagan de contrapeso, el narcotráfico puede pactar acuerdos de reparto territorial (y de ganancias) con los detentores legitimados del control territorial (la policía); por eso persigue en primer lugar a las organizaciones de la sociedad civil que pueden dificultar ese control y el poder simbólico que éste otorga. Las amenazas o persecución de militantes sociales o políticos no es un error en términos de la geopolítica del narcotráfico, sino una tarea de amesetamiento social.
El tráfico de drogas por la Hidrovía, los puertos privados, la exportación de soja por las terminales rosarinas, el capital líquido derivado, el apoyo en las barras bravas, la cooptación de sicarios, la desfederalización del narcomenudeo y finalmente el gerenciamiento de la seguridad son elementos que construyen una territorialidad criminal por más que la “realidad” apenas muestre un enfrentamiento no organizado entre familias. En los barrios pobres donde el Estado ha desaparecido hace mucho, las escasas y débiles organizaciones de la sociedad civil se enfrentan solitariamente a un conflicto al que van con razón pero sin armas. El narcotráfico advierte esa soledad y festeja la transformación de una sociedad cuyas políticas públicas obligan a luchar por recursos y no por derechos.
Cuando las policías entran en la dinámica de control local de los grupos delincuenciales, lo que habitualmente se llama “gerenciamiento de la seguridad”, la impunidad y la corrupción se vuelven el principal insumo de supervivencia de las organizaciones del crimen organizado. La generación de economías de escala crea cadenas productivas que le dan valor agregado a las drogas y la ilegalidad se vuelve el velo perfecto para la constante producción y reproducción de la corrupción y la negligencia de las autoridades encargadas de hacer valer el Estado de Derecho.
¿Cuál es la conexión real entre la corrupción y la política en un contexto de expansión del narcotráfico? En aquellas geografías donde el narcotráfico se asienta con fuerza, trabaja como si fuera una institución y la sociedad, para poder subsistir, se adapta a las condiciones impuestas por él.
El origen del narcotráfico se encuentra en la debilidad del Estado de Derecho, no al revés como afirma Mónica Fein. A partir de allí las características perniciosas del tráfico de drogas echan raíces y comienzan a transformar las instituciones en favor de sus objetivos organizacionales. Estos “vacíos” de estatalidad o de territorialidad estatal son ocupados por el crimen organizado.
Siempre la reacción de los gobiernos es ignorar al narcotráfico para que no se evidencie la relación siamesa de corrupción entre las grandes esferas de la política y las sucias esferas del crimen organizado.

martes, 2 de octubre de 2018

OPERACION BARREDORA CONTRA EL CRIMEN ORGANIZADO

Operación Barredora contra el crimen organizado
Norberto Emmerich

El general de división retirado Luis Garfias Magaña propuso hace unos años una estrategia de combate al crimen organizado basada en la doctrina Powell de "conmoción y pavor" (shock and awe) mediante la cual Estados Unidos apeló al uso de una fuerza abrumadora para ganar la primera guerra del Golfo.
Su idea planteaba cerrar un territorio con la idea de "nadie entra, nadie sale" y aislar el área. Mediante la suspensión de las garantías individuales (libertad de reunión, libertad de expresión, libertad de tránsito) y la implantación del toque de queda la iniciativa permite el ingreso de las Fuerzas Armadas con total libertad de injerencia en la propiedad privada y con suspensión de los derechos humanos. La operación se ejecuta por tiempo determinado, ante una amenaza evidente y con aprobación de ambas Cámaras del Congreso de la Unión.
La propuesta parece descabellada, pero antes de comenzar un debate generalizado es conveniente ponerla a prueba para calibrar su consistencia. Y postular una alternativa superadora.
La amenaza concreta a que nos referimos es el robo perpetrado por el crimen organizado en México, una categoría en la que entran huachicoleros, ladrones de autos y una amplia gama de delitos y delincuentes inmersos en una actividad a la que podríamos denominar "saqueo territorial".
Sólo en combustibles se han robado en México 25 mil millones de pesos en los primeros 9 meses del año 2018. 70 autos Nissan con destino a exportación fueron robados a mediados de septiembre a 100 kilómetros de Veracruz, mientras eran transportados en 7 madrinas de 10 unidades cada una.
Se trata de bloqueos y descarrilamiento de ferrocarriles realizados por los delincuentes que quitan espejos, baterías, cables, cofres, llantas y demás partes a los vehículos nuevos que serán exportados por el Puerto de Veracruz, lo cual genera que “en algunos de los casos esos vehículos queden inservibles”. Las automotrices transportan por tren el 70% de sus exportaciones de vehículos y el resto por madrinas. Así lo informó Eduardo Solís, presidente de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA).
Los hechos de vandalismo se han presentado en mayor proporción en la zona del centro del país, el Bajío y en los estados del norte. Si la planta está ubicada en Guanajuato, el tren que transporta la producción industrial atraviesa Querétaro, México, Puebla hasta llegar a Veracruz.
La vandalización de autopartes con destino de exportación para atender a una planta en Estados Unidos afecta la cadena de suministro en Estados Unidos. Problemas similares se detectan en las vías de acceso a las terminales portuarias de Lázaro Cárdenas y Manzanillo.
Por otro lado México es el tercer país del mundo en sufrir ciberataques detrás de Estados Unidos y Gran Bretaña. Durante la primera mitad de 2018 los ataques y amenazas de malware se incrementaron 215 por ciento en México, el doble del incremento mundial. Un 87% de las empresas mexicanas son atacadas, 13% más que en el resto del mundo.
El concepto de "robo" es ahora mucho más amplio que antes y lo mismo sucede con la idea de "territorio" al aplicar una lógica de geopolítica de la seguridad.
La idea del "shock and awe" es territorial pero no es una lógica de seguridad sino de defensa. El territorio estatalizado por el crimen organizado con fines de saqueo territorial tiene un fuerte indicador de control, violencia y monopolio, aunque le falte estabilidad. Si el Estado busca recuperar el control territorial de una zona que es víctima de una estrategia de saqueo puede aplicar el "shock and awe" como táctica de apertura, pero su permanencia más allá de un instante inicial es contraproducente.
Una política de seguridad que incorpore el "shock and awe" será semejante a la Unidad de Policía de Pacificación - UPP del presidente Lula da Silva en Brasil. El objetivo es dotar al territorio de estatalidad legal y democrática, no un simple control territorial militar sin Estado y sin democracia.
En las favelas de Río de Janeiro, donde imperaba el narcotráfico, la unidad policial BOPE era famosa por la corrupción, la violación sistemática de los derechos humanos y la ineficiencia. El gobierno del PT ensayó una combinación ingeniosa de lo viejo con lo nuevo. En el nuevo programa las tropas del batallón de elite de la Policía Militar BOPE irrumpen en las favelas con apoyo de helicópteros y carros blindados. Armados para una guerra convencional las tropas "limpian" las favelas en las primeras 72 horas prolongando su presencia hasta 2 meses cuando todos los puntos de venta fueran extinguidos.
Con el camino despejado entra luego en acción la UPP, una fuerza que se concentra en la resolución pacífica de conflictos interpersonales. Realizan un trabajo comunitario, se aproximan a los vecinos y patrullan constantemente el territorio "liberado". La pacificación va acompañada de inversiones en infraestructura, mejoras en salud, educación y servicios de internet inalámbrica. El territorio se carga de estatalidad estatal y el Estado planta instituciones para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. El crimen organizado se traslada a otros territorios y recomienza el ciclo, algo para lo cual el Estado ya tiene menos aliento en Brasil (con 8 millones de kilómetros cuadrados) pero más realizable en México.
La iniciativa del general Garfias Magaña se complementa con la del presidente Lula en Brasil para proponer una intervención mesurada y sostenida, que no deje aisladas a las Fuerzas Armadas ni indefensas a la población. Se trata de un modelo de intervención completa, con políticas de asistencia que propongan alternativas sustentables para todos los involucrados. Allí es donde se suman la amnistía, las becas a los jóvenes, el aumento del salario mínimo, el fomento a la educación superior, las obras de infraestructura, la intervención militar, la iniciativa empresaria y el esfuerzo mexicano conjunto bajo la dirección del gobierno.

LA TRANSFORMACION DEL MODELO MAQUILADOR EN CIUDAD JUAREZ


La transformación del modelo maquilador en Ciudad Juárez
Yesenia Torres Curiel

La industria maquiladora ha representado para Ciudad Juárez un motor económico en términos de empleo (6 de cada 10 empleados de la ciudad trabaja en maquila). Esta industria presenta un crecimiento sostenido del empleo en los últimos años y actualmente cuenta con más de 250,000 empleados en 315 establecimientos.
Desde que las primeras maquilas se establecieron en Juárez, el gobierno y los empresarios locales visualizaron la necesidad de aprovechar e integrarse con este nuevo y dinámico agente. Se diseñaron estrategias para que las empresas locales pudieran ser proveedoras de insumos y servicios a la industria maquiladora, una iniciativa con resultados limitados por la disparidad económica y competitiva entre los dos tipos de industrias y las diferencias de escala. Se fomentó la vinculación entre las instituciones educativas y la industria para proveerlas de capital humano para lo cual se crearon universidades tecnológicas para la formación de técnicos con opción a la formación universitaria y se incluyeron programas educativos de ingeniería en mecatrónica, aeroespacial y sistemas automotrices. Además se promovió y consolidó la creación de centros de diseño y parques industriales especializados.
La maquiladora significó una opción de empleo, donde el trabajador recibió servicios de alimentos, transporte, educación, capacitación in situ, incentivos económicos y no económicos, contratos formales de trabajo, acceso a servicios (crédito, salud, vivienda, descuentos) y una jornada laboral en tres turnos rotativos. Como organización se compone de un 9% (23,124) de empleados administrativos y un 91% de operadores y técnicos (230,204), con un salario promedio aproximado por operador de $ 4,680 (250 dólares mensuales).
La industria tuvo una evolución de largo plazo en la complejidad de sus procesos. El gobierno impulsó la atracción de inversiones que derivaran en mayor valor agregado. Se transitó desde la operación inicial basada en el sorteo de cupones / data processing a las confecciones textiles y los dispositivos médicos para pasar posteriormente a la rama eléctrica/electrodomésticos, la electrónica y sumar la producción de arneses para la industria automotriz y aeroespacial. En la última etapa se agregaron procesos complejos, 6T – insumos, servicios de exportación (Centros de Diseño e Ingeniería) y Black Box.
El modelo ha funcionado con la lógica de competitividad mediante el aporte de mano de obra barata, aunque atraviesa ahora una nueva transformación coyuntural.
Con el cambio en los productos maquilados ha evolucionado la tecnología y el valor agregado lo que ha permitido incrementar el salario real de técnicos y especialistas aunque no sucedió lo mismo en forma significativa para los operarios.
Juárez se convirtió en uno de los centros industriales más importantes de Norteamérica, donde se manufacturan los productos más avanzados e innovadores de los ramos electrónicos, automotrices y electrodomésticos. Un ejemplo de esto es el caso de Activ, empresa orientada a diseñar autos sin chofer, antes llamada Delphi.
Como consecuencia de la evolución en la complejidad de los procesos, el empleado maquilador fue adquiriendo una lógica incremental. Lo que en un principio implicaba la adquisición de rangos diferenciales dejó de ser un incentivo y se convirtió en una rutina establecida. Una estructura organizacional pensada para sostener establemente una masa de operadores (91%) dificulta la movilidad hacia puestos superiores de trabajo con capacidad de mando y toma de decisiones, en un contexto tendiente a la alta tecnificación. El ascenso de un operario requiere mayores estudios y suficiente tiempo y dinero para aspirar a ser técnico, el agregado de cierta experiencia  o la formalización de estudios de ingeniería fuera de la planta si pretende ser supervisor de producción. Todo ello en un contexto donde el salario real es bajo y la estructura rotativa de la jornada laboral no favorece la combinación de trabajo con estudio.
Nuevas generaciones más especializadas se integraron a la oferta de capital humano para las cuales el trabajo rutinario, los horarios rotativos y los salarios reales carecen de atractivo.
Alrededor de la dinámica maquiladora la ciudad experimentó un desarrollo comercial y de servicios anárquico y asimétrico generando una competencia de mano de obra con la maquiladora, situación que provoca problemas de rotación y costos de atracción de candidatos, llegando a pagar un bono a los operadores por cambiar de empresa.
Además la región del Bajío ofrece mejores salarios y condiciones para que los trabajadores que llegan a Juárez desde el sur de México se estacionen en esa región.
La permanencia de la violencia ahuyenta la llegada de nuevos candidatos y complica la interacción de los trabajadores que ven amenazada su seguridad fuera de la empresa mientras que dentro de la planta las maquilas se dotan de seguridad privada y de estrategias crecientes para mantener a salvo instalaciones y empleados.
Los acuerdos firmados por México con Estados Unidos en el marco del USMCA obligan a que por las reglas de origen alrededor del 45% de la producción regional provenga de plantas con salarios de 16 dólares ($ 304) la hora, un valor aproximadamente 15 veces superior al actual.
El nuevo gobierno nacional y el gobierno local deberán resolver el desequilibrio propio del modelo maquilador actual y diseñar estrategias que permitan la alineación delos objetivos industriales como la productividad con calidad, los procesos complejos y especializados y la integración tecnológica con un nivel superior de ingresos reales (con conocimiento incorporado) para los trabajadores. El cumplimiento de las obligaciones democráticas del Estado mexicano en Ciudad Juárez tiene gran parte de la responsabilidad en el logro de dicho equilibrio.
Las etapas por las que transitó la industria maquiladora en Ciudad Juárez le permitieron generar una nueva forma de trabajo, sin que la industria mexicana haya podido aportar los apoyos suficientes para equilibrar exitosamente el modelo, debiendo en muchos casos pagar las carencias de inversión del Estado en términos de servicios.
En un escenario juarense donde conviven la maquila, el desierto, la frontera, el tránsito comercial, la migración y la violencia es muy probable que la maquila pueda mejorar los salarios reales si el costo del salario social se compartiera con el Estado mexicano, para la mejora de la calidad de vida del trabajador y aspirar al aumento de la productividad vía el conocimiento y ya no por medio del abaratamiento del costo de la mano de obra.

lunes, 1 de octubre de 2018

OCTUBRE, MES DE CAMBIOS. ELECCIONES EN BRASIL


Brasil, una batalla geopolítica histórica
Miguel Angel Barrios

El profesor Miguel Angel Barrios y el embajador Samuel Pinheiro Guimaraes dictaron un seminario en el Instituto de Estudios Latinoamericanos de la Universidad Federal de Brasilia, el 27 de setiembre de 2018.

El día 27 de septiembre en el Instituto Latinoamericano de la Universidad de Brasilia hemos participado de un conversatorio en el ciclo de Palestras de la citada alta casa de estudios, con el Embajador Samuel Pinheiro Guimaraes. Coincidíamos en líneas generales y con matices con Pinheiro Guimaraes respecto a que el día 7 de octubre se define el destino del Brasil y sin ninguna dudas, por su carácter de Estado semicontinental sudamericano (limita con todos los países de América del sur excepto con Chile y Ecuador), el resultado impactará en América del sur y América Latina.
Siempre reiteramos en numerosas oportunidades, siguiendo las enseñanzas del filósofo y político mexicano que la historia de América Latina es la tensión permanente de avances y retrocesos del bolivarismo versus monroísmo. Como bien sabemos el bolivarismo es entender que la única política estratégica posible es el continentalismo sudamericano. En mi libro "El latinoamericanismo en el pensamiento político de Manuel Ugarte. Biblos. Bs. As. 2007 desarrollo el itinerario geopolítico de la Patria Grande.
Por otro lado la doctrina Monroe no es una doctrina, es una declaración unilateral que lo hizo Monroe en 1817 y luego lo pronunció en 1823 en el discurso de la Unión siendo presidente. Por supuesto la "doctrina" Monroe estaba dirigida a Inglaterra, para luego convertirse en la "doctrina" que considera geopolíticamente a América Latina en el patio trasero de la República Imperial. Por eso el gran historiador mexicano Carlos Pereyra escribe su famoso libro "El mito Monroe".
Tiene mucho simbolismo puntualizar que la primera vez donde Estados Unidos viola su propia "doctrina" de "América para los americanos " fue bombardeando las islas Malvinas en 1831 con la fragata Lexington y posteriormente en 1982, cuando el Imperio entierra para siempre la "doctrina" Monroe en el Atlántico Sur aliándose a los ingleses en la Guerra de Malvinas.
En su último discurso en las Naciones Unidas, el presidente Donald Trump (en su lucha de patriotismo versus globalismo (y aquí no debemos confundir patriotismo de expansión con patriotismo de liberación, porque muchos se confunden) levantó como debe ser un patriota pero de Estados Unidos, la "doctrina" Monroe manifestando "América para los americanos" agregando que rechazará "la interferencia de naciones extranjeras en este hemisferio y en nuestros asuntos".
Estados Unidos en nuestra opinión reactualiza la "doctrina" Monroe en la necesidad de mantener "tranquilo" el patio trasero en la visión geopolítica de Mackinder de concentrarse en la lucha contra China y Rusia en la isla mundial o sea Eurasia, donde se juega el poder mundial. Pero esto vuelve más peligroso a Estados Unidos en América Latina donde la reactualización de la "doctrina" Monroe tiene tres pilares:
·  Militarización de América del sur en función del nuevo "enemigo": El terrorismo y el crimen organizado, que tiene como finalidad la policialización de las FFAA
·     La guerra judicial direccionada ante todo estorbo que alterara sus planes de control hemisférico
·     La lucha comercial contra China en virtud de no perder el espacio geoeconómico y geopolítico que le corresponde por el "destino manifiesto".
América del sur había tenido en la primera década del siglo XXI una profundización del bolivarismo que se materializó con UNASUR -primer órgano de cooperación política sin injerencia de Estados Unidos- fuera de la OEA. Estos gobiernos son definidos o autodefinidos como de "centro izquierda" o de "izquierda", por lo que caracterizan a esta época como un avance de la "derecha". Nada más alejado de la realidad, nunca sirvieron para nada sino para confundir las categorías de "izquierda' o de "derecha", ambas coloniales.
La lucha central es Liberación o Dependencia, Patria o Colonia, Estado Continental o la Nada, Estado Continental o Narco-democracias. La lucha por lo tanto es como lo dijo José Martí por la segunda independencia o independencia definitiva. Se trata de la liberación social y nacional por y para la Patria Grande y de ninguna manera la lucha por la reivindicación de minorías como el social-liberalismo europeo.
Los gobiernos de Unasur se destacaron, por supuestos algunos más, otros menos, por tres puntos:
·       Defensa de la soberanía estatal.
·       Defensa de los sectores sociales más postergados.
·       Política de integración.
Ratificamos una vez más que nos quedamos a mitad de camino. Y posteriormente, errores propios, personalismos y tareas pendientes empezaron a generar un retroceso de estos gobiernos en Nuestra América. El triunfo de Macri en la Argentina fue un laboratorio geopolítico para Estados Unidos y no dudamos que el golpe de estado en Brasil era imposible sin Macri en Argentina. Hoy desapareció UNASUR.
Y por lo tanto, ¿que se juega en Brasil en las elecciones? Un triunfo de Bolsonaro pone nockaut a nuestra América. Porque Bolsonaro representa el patrioterismo lacayo hacia Estados Unidos.Y con una Argentina gobernada por el FMI. Sin embargo, un triunfo del PT es el triunfo de UNASUR, del Mercosur, de los BRICS, del Consejo Sudamericano de Defensa, de la defensa de la Amazonía, etc. Es decir sería una oxigenación que nos pone en pie, lo otro es un nockaut.
Y más allá de toda la complejidad de la política brasileña, de la prisión a Lula, del papel dudoso del juez Moro -por decir algo leve-, de lo que se trata es que se logra oxigenar el bolivarismo, porque más allá de todo Lula es un mito político verdadero. El lulismo es más grande que el PT. Y por lo tanto en ningún lugar hay una figura como Lula (puede ser Mujica, desde otro contexto y cultura política) y nadie más, o sea a no confundir. No es hora de repetir errores.
Estos movimientos nacionales post-consenso de Washington deben, para nosotros tener tres prioridades:
·   La única política estratégica es la integración, por supuesto gradual. De la cooperación a la integración. No será fácil, por la agresividad norteamericana.
·        Reconocer y generar una política integral de seguridad.
·        Recuperar como sostiene la Doctrina Social de la Iglesia una "dimensión ética de la política".
Mientras tanto el gran tornero en un aporte inconmensurable para la historia grande de Nuestra América Latina nos pone en pie cuando estábamos nockaut. La historia siempre nos brinda lindas sorpresas.