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jueves, 6 de junio de 2019

LAS GUERRAS MODERNAS Y SU IMPACTO EN VENEZUELA


La evolución de la guerra y su actualidad

Las guerras son un acontecimiento sangriento y recurrente a lo largo de la historia, en todo el mundo han acontecido guerras desde muy antiguo. No obstante, la manera de hacer la guerra y sus objetivos han cambiado a lo largo del tiempo. Una de las clasificaciones bélicas más conocidas son las cuatro generaciones de la guerra moderna descritas por el paleo-conservador estadounidense William Lind y otros cuatro militares estadounidenses [1], en su artículo conjunto de 1989 titulado “The Changing Face of War: Into the Fourth Generation” [2] (El cambiante rostro de la guerra: Hacia la cuarta generación). Posteriormente William Lind publicó un artículo profundizando esta comprensión de las guerras, titulado “Understanding Fourth Generation War” [3] (Entendiendo la guerra de cuarta generación). Veamos de qué manera se comprendían esas cuatro generaciones de la guerra moderna.

Primera generación
Según Lind, esta generación abarca el periodo entre 1648 y 1860 y consiste en la guerra de líneas y columnas tácticas, con armas de fuego y ejércitos profesionales estatales. Además según Lind, se creó una cultura militar del orden, y aquí aparecen diversos elementos que distinguen a un militar de un civil, como los uniformes y gradaciones.

Segunda generación
Ésta generación se enmarca en la revolución industrial y la potencia de fuego. Lind la ejemplifica con el periodo de la primera guerra mundial (1914-1918), una guerra basada en la capacidad industrial y de transportes así como la creación masiva de trincheras para proteger a los soldados de la potencia de fuego. Así mismo Lind también señala que esta generación sigue manteniendo el orden, los procesos y procedimientos, donde la obediencia es más importante que la iniciativa. El objetivo principal de los combates sigue siendo el ejército enemigo. 

Tercera generación
Es una respuesta a la guerra de posiciones que se basa en la guerra de maniobra (mediante blindados y aviones), es decir en la guerra relámpago ejemplificada en el ejército alemán de la segunda guerra mundial. Según expone Lind, la tercera generación no está basada en la potencia de fuego y el desgaste sino en la velocidad, sorpresa y dislocación mental así como física. Además, busca rodear y colapsar en vez del contacto directo, por ejemplo mediante un ataque fulgurante contra las comunicaciones del enemigo para aislar sus fuerzas y bloquear una respuesta sostenida conjunta. En este sentido la superioridad tecnológica es crucial para el éxito. 

Cuarta generación
Ante la existencia de una gran superioridad tecnológica, la oposición armada solo puede descentralizarse y difuminarse (incluso ocultarse), según Lind. Además, los Estados pierden su monopolio sobre la guerra y las guerras no solo son entre Estados sino también contra actores no estatales, como grupos terroristas y guerrillas. En este nuevo contexto estratégico, la victoria no está en un campo de batalla porque tales acontecimientos ya no tienen lugar como en las tres primeras generaciones. Ahora la victoria se consigue al influir y convencer a la sociedad (opinión pública) de un país objetivo, es decir, el objetivo principal radica en ganarse el apoyo de personas y no en matar soldados enemigos. Y esta influencia se consigue mediante propaganda (por ambos lados) y por ataques terroristas en el caso de actores no estatales para infundir miedo en una sociedad objetivo y así condicionarla a las exigencias mediante el terror. 

Guerras híbridas y cuarta generación
En la actualidad hay un gran debate mundial sobre las guerras híbridas, es decir, aquellas guerras asimétricas que mezclan elementos regulares e irregulares cuyo objetivo principal no es el triunfo militar en batalla sino la influencia y convencimiento social en un país objetivo. El objetivo es conquistar la mente, y para ello se requiere conocer con precisión la sociedad objetivo y sus vulnerabilidades. 
Así pues, las nuevas maneras de hacer la guerra combinan elementos de revolución de color y de guerra no-convencional, esto es, del uso de intermediarios para realizar protestas sociales que influyan en un país objetivo o directamente el uso de intermediaros armados para que conduzcan a un escenario de guerra civil en un país objetivo. La estrategia de acción actual requiere, por tanto, la creación artificiosa de caos controlado en un país objetivo. 

Estados Unidos y Venezuela
Uno de los casos más representativos en el espacio suramericano actualmente es Venezuela, puesto que ahí se constata cómo desde los Estados Unidos han apoyado a la oposición anti-chavista en su escalada de protestas sociales y armadas para desestabilizar al país con vistas a derrocar al gobierno actual de Nicolás Maduro. 
En este escenario, una invasión militar convencional de los Estados Unidos para realizar un cambio de gobierno en Venezuela tendría un coste elevadísimo, no en un sentido militar puesto que Venezuela es inferior en todos los niveles militares tecnológicos e incluso numéricos, sino en un sentido de opinión pública, es decir, de influencia estadounidense en el mundo. Su credibilidad se vería aún más socavada y su economía se vería entrampada en una guerra costosa de la que salir victoriosos es la única manera de salvar la bandera, sin embargo, a la luz de lo sucedido en Afganistán e Irak desde 2001 y 2003 respectivamente, el ejército estadounidense no puede vencer a una fuerza asimétrica en campo de batalla, sino que únicamente puede vencer cuando pueda convencer. 
Así pues, realizar una invasión directa provocaría en todo el espacio latinoamericano una repulsa social contra un nuevo episodio que expone el retorno de la Doctrina Monroe a los pasillos de Washington. Y tal repulsa significaría un rechazo a dejarse convencer por las palabras estadounidenses. 
Por otro lado, podemos ver que en las operaciones estadounidenses no solo se encuentra un objetivo de cambio de régimen, similar a los muchos que realizaron durante todo el siglo XX en Nuestra América, sino también el objetivo es la creación de un caos regional, similar a los escenarios de Oriente Medio que provocaron la destrucción de Siria e Irak, así como Afganistán, y la huida de millones de personas que se transformaron en refugiados. El caso más representativo es Siria, con millones de refugiados repartidos en los países vecinos de Líbano, Turquía, y Jordania. 
Esto nos lleva a pensar que el gobierno de Washington no solo pretende tumbar el gobierno de Nicolás Maduro, sino asestar un golpe letal en Suramérica, y provocar otra de sus guerras sin fin, entre partidarios y detractores del gobierno (de nuevo, tal como en Siria), sino también, piensen el impacto de millones de refugiados venezolanos huyendo hacia Colombia y Brasil. 
Con lo cual, no asistimos a una simple lucha ideológica entre chavistas y liberales occidentales, sino también a una lucha geopolítica en la que Estados Unidos, en vista de su retroceso mundial, también quiere reordenar su espacio geopolítico inmediato bajo la nueva Doctrina Monroe y para eso necesita alinear a todos los países con Washington, y de no ser así, entonces sumir a Nuestra América en un caos sin fin de odios ideológicos externamente implantados.

Notas
[1] Coronel Keith Nightengale (USA), Capitán John F. Schmitt (USMC), Coronel Joseph W. Sutton (USA) y Teniente Coronel Gary I. Wilson (USMCR).


viernes, 26 de octubre de 2018

VISIÓN JURÍDICA DE LA CARAVANA MIGRANTE


La caravana migrante. Una perspectiva desde el ámbito legal
Alejandro Campuzano Álvarez, Investigador Jurídico del CEEYPP

La caravana migrante encabezada por hondureños y salvadoreños ha puesto en jaque la política exterior e interior de México y Estados Unidos. Particularmente en el caso mexicano la problemática generó interés social a partir de diversas opiniones que dividieron el pensar y sentir de los mexicanos sobre el ingreso de inmigrantes al país.
Por una parte se encuentran los defensores de un sistema legal (aunque no de justicia), los mediante el cual se argumenta que el ingreso abrupto de inmigrantes violenta la normatividad jurídica y la institucionalidad del Estado mexicano, ya que al ingresar al país por la fuerza (tal y como se pudo apreciar en diversas imágenes y videos) sin sufrir consecuencias legales se legitiman conductas que más adelante serán difíciles de controlar.
Por otra parte, encontramos a diversos grupos sociales que se han solidarizado con la causa migratoria debido al sentimiento de empatía motivado en gran medida por el discurso racista del Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, contra los mexicanos. Más allá de las cuestiones meramente legales, estos grupos sociales se identifican con el movimiento en virtud de que la búsqueda de mejores oportunidades (American dream) no es distintivo de una sola nación.
La opinión pública se ha dividido. Mientras unos pugnan por el respeto al estado de derecho, otros se enfocan en un estudio global de la problemática que va más allá de los instrumentos jurídicos, analizando y enfatizando en los diversos cambios de fondo que se tienen que realizar no solo en México sino en Latinoamérica.
Resulta importante enfatizar que una persona al emigrar lo hace como último recurso al no encontrar oportunidades laborales, de seguridad, educación o salud en su país de origen, evitando así asociarse con grupos delictivos. Es precisamente allí en donde se encuentra la problemática y el descontento social, ya que quienes no comulgan con el ingreso de los inmigrantes al país argumentan la falta de oportunidades en México para los mexicanos, resultando imposible que inmigrantes se puedan colocar en el mercado laboral, situación ante la cual el crimen organizado, a través de redes delictivas, puede cooptarlos tal y como sucedió en años pasados con el cártel de Los Zetas.
No obstante hay que cuestionarse ¿qué es lo que realmente molesta a miles de mexicanos, el ingreso ilegal de inmigrantes al país o que los inmigrantes sean centroamericanos? La respuesta parece hallarse en esta segunda interrogante. El Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), en una encuesta intercensal efectuada en el año 2015, destacó que casi un millón de estadounidenses viven y trabajan de forma ilegal en México. Sin embargo el fenómeno llamó la atención porque se trata de inmigrantes norteamericanos. Lo contrario ocurre en la frontera sur donde los parámetros de revisión y criterios de deportación tienen un distintivo discriminatorio. Ahí radica la doble moral del discurso mexicano; mientras un millón de estadounidenses “ocupa” espacios laborales “destinados” a mexicanos, la molestia y el enojo aparecen cuando un grupo aproximado de siete a ocho mil hondureños y salvadoreños ingresan al país.
Es incongruente y racista el pensamiento de la mayoría de los mexicanos, ya que si en verdad buscamos un cumplimiento cabal de la normatividad jurídica en materia migratoria habría que empezar por los que se asientan en territorio nacional, que en su mayoría son prófugos de la justicia de Estados Unidos. Resulta cuestionable el quehacer jurídico que criminaliza a personas que sólo buscan mejores oportunidades de vida. Por lo tanto requerimos de una política migratoria humanitaria sustentada en derechos humanos.
Hablando de derechos humanos, el gobierno mexicano ha reiterado su descontento con la forma de ingreso de miles de inmigrantes al país. No obstante el presidente Enrique Peña Nieto ha señalado en distintas ocasiones que el actuar de la Policía Federal deberá ser conforme a derecho siguiendo los diversos protocolos que buscan salvaguardar los derechos humanos.
No olvidemos que el objetivo primordial de la caravana no es asentar ciudadanos hondureños o salvadoreños en México, ya que el país es sólo un punto de enlace. Por lo tanto el gobierno mexicano debe acompañarla para evitar problemáticas sociales tales como violación a los derechos humanos por parte de distintas autoridades estatales o municipales a inmigrantes, agresiones por parte de ciudadanos mexicanos a inmigrantes o viceversa y evitar la inmersión de los cárteles de la droga en el recorrido de la caravana.
Enfatizando el último punto la situación puede tornarse complicada si los cárteles de la droga suman a sus filas a cientos de migrantes. Por una parte se acrecentaría la problemática del narcotráfico en el país y por otra se desvirtuarían los movimientos sociales, tales como la caravana, cuyo objetivo principal es la búsqueda de mejores oportunidades para vivir una vida digna.
Culturalmente los inmigrantes centroamericanos han sido estigmatizados como delincuentes, situación por la cual carecen de derechos humanos frente a las autoridades migratorias policiales y es allí donde el crimen organizado encuentra la oportunidad para cooptar y explotar a hombres y mujeres cuyo único delito fue emigrar para hallar mejores oportunidad y elevar su calidad de vida.
Debemos recordar que ante la ausencia del Estado hay presencia del crimen organizado. Si México algo ha aprendido es que ante la ceguera del Estado siempre surgen problemáticas (corrupción y narcotráfico) que al enfrentarlas resultan ser estructuras difíciles de doblegar.

jueves, 25 de octubre de 2018

NUEVA DOCTRINA MONROE

Nuestra América en peligro sin precedentes por la nueva geopolítica de la Doctrina Monroe
Miguel Angel Barrios
https://www.geopolitica.ru/es/article/nuestra-america-en-peligro-sin-precedentes-por-la-nueva-geopolitica-de-la-doctrina-monroe

Hemos venido sosteniendo que la mal llamada doctrina Monroe- en verdad una declaración unilateral del presidente de Estados Unidos, James Monroe- ha dado un nuevo giro de tuerca que pone en grave peligro la supervivencia misma de los Estados de Nuestra América, hoy sin un rumbo geopolítico.
La causa central es la lucha por la supremacía mundial en la isla mundial euroasiática-lo que el geopolítico inglés Mackinder denominó el corazón decisivo de la tierra-. Allí como sabemos EEUU, China y Rusia y otras potencias regionales como Turquía, Arabia Saudita e Irán se hallan disputando verdaderas guerras de a trozos en la visión del Papa Francisco. Por citar los ejemplos de Irak, Afganistán, Siria, Yemen, Ucrania, etc. El mar meridional de la China es un epicentro geoeconómico y geopolítico de vital importancia. Y por otro lado, una Conferencia económica de Asia y Europa acuerdan acciones y críticas a la política norteamericana en la región, toda una novedad geopolítica, de la que todavía no tomamos dimensión.
En ese contexto, Estados Unidos viene avisando, lo hizo Trump -y también Obama- una reactualización de la "doctrina Monroe" consistente en crear escenarios de agresión a Nuestra América, porque por necesidad estratégica necesitan que "el patio trasero" no genere ningún tipo de turbulencia. Nos llama la atención, el silencio absoluto de nuestros gobiernos, lo que nos hace pensar que no hay nada de inocencia sino complicidades en este tablero geopolítico peligrosísimo.
Estados Unidos en su doctrina Monroe con nuevo rostro, la asentó en tres pilares:
Una guerra comercial con China, con la finalidad de que el gigante asiático no le saque mercados tradicionales, como está ocurriendo.
Una guerra judicial extraterritorial direccionada, novedosa, cuyo arquetipo es el juez Moro, del Brasil. Con un currículum frondoso, como lo demostró Luis Alberto Moniz Bandeira formado en el Pentágono a pesar de su juventud. Y que llevó a la prisión a Lula. Esto, no nos habilita, a la negación como hace el progresismo -variante del social-liberalismo- de la epidemia de inseguridad y corrupción que existe en Nuestra América y que debemos enfrentarla, pero desde nosotros, no desde una agenda direccionada. Negarla sería ser lo más funcional al imperialismo.
La policialización de las FFAA y la transformación de las policías en guardias nacionales, con la finalidad de enfrentar a los nuevos enemigos: el narcotráfico y el terrorismo, pero cuya finalidad es la apropiación de nuestros recursos naturales. Este escenario lo hemos desarrollado con abultada documentación en el lejano 2008 con el Diccionario Latinoamericano de Seguridad y Geopolítica y más recientemente en Geopolítica de la Seguridad en América Latina. 
Ahora, el fiscal general de Estados Unidos, Jeff Sessions, acaba de anunciar que designaron a cinco grupos, cuatro de ellos latinoamericanos, como organizaciones criminales transnacionales que serán objeto de investigaciones y procesamientos más duros. Entre las organizaciones que serán objetivo de la ofensiva puesta en marcha por una disposición especial destacan la Mara Salvatrucha (MS-13), el cartel de Sinaloa y el cartel de Jalisco Nueva Generación, ambas mejicanas y el clan de Golfo (colombiana). Además de estos grupos con lazos en Latinoamérica, la lista del Fiscal general destaca a Hezbolá, cuya actividad está centrada en el Líbano.
El "equipo de experimentados fiscales contra el tráfico internacional de narcóticos, terrorismo, crimen organizado y lavado de dinero", investigará los individuos y redes que prestan apoyo "al grupo chií libanés", dijo Sessions. En 90 días tendrán los integrantes de este grupo las directivas específicas para "perseguir a estos grupos, con el objetivo final de sacarlo de las calles".
Esta directiva, en nuestra opinión se torna muy peligrosa principalmente por tres puntos:
No se define con precisión el concepto estratégico de terrorismo. Y está indefinición terminológica puede llevar a confusiones peligrosas, porque todo puede ser "terrorismo". Para nosotros, terrorismo es una táctica de la violencia con fines políticos, que lo puede realizar desde un actor individual, una organización de cualquier índole o un Estado.
Más aún, desde este punto de vista Estados Unidos ha sido el Estado más terrorista del mundo con su doctrina de la guerra preventiva. Como así también, como lo dijo el Papa Francisco, debemos tener la prudencia de no asociar automáticamente terrorismo con islamismo.
El crimen organizado es un actor político territorial que a partir del núcleo de narcotráfico contiene más de 23 tipos de delitos y tiene como finalidad la fragmentación de los Estados. Esto es así, porque el narcotráfico tiene los mismos atributos del Estado: territorialidad, monopolio de la fuerza, regulación y sustentabilidad. Y por eso, por primera vez en la historia en América Latina se puede volver peligroso el nacimiento de Estados criminales o narco-democráticos. Porque Estados Unidos no dice una obviedad: no existe crimen organizado sin connivencia de sectores de la política, de la justicia, de la policía y del "empresariado". Pero sobre todo solo funciona con la complicidad en el lavado de activos de las "guaridas fiscales" y en los grandes bancos del sistema financiero global, que forman parte de su territorio. Con el agravante de ser los Estados Unidos el principal mercado consumidor del mundo.
En este punto, consideramos demasiado simple la definición que realizó la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional en Palermo (Italia) en el 2000, al definirla en su Artículo 2: "Se entenderá por un Grupo Delictivo Organizado, un grupo estructurado de tres o más personas que existe durante un cierto tiempo y que actúe concertadamente con el propósito de cometer uno o más delitos graves o delitos tipificados con arreglo a la presente Convención con miras a obtener, directa o indirectamente, un beneficio económico u otro beneficio de orden material". En este punto, la omisión es grave porque no se logra identificar el identikit, del crimen organizado, porque se lo caracteriza en el nivel delictual micro o macro pero se omite detectarlo como un actor político económico que no funcionaría sin la alianza mafiosa del casino financiero global conformado repetimos, por los grandes bancos y los paraísos fiscales.
El último punto, se refiere al terrorismo islámico y al concepto geopolítico de Triple Frontera -categoría geopolítica nacida en la CIA, como fuente del financiamiento de los atentados a la Embajada y AMIA-. En verdad siempre fue el hito de las tres fronteras que unen Iguazú (Argentina), Foz de Iguazú (Brasil) y Ciudad del Este (Paraguay).
Son verdaderos puntos de integración con las cataratas, Itaipú, la Universidad Latinoamérica de Integración-UNILA- (casa de altos estudios con alumnos de toda América del sur, fundada por Lula en su último acto de gobierno) y la Universidad Internacional Tres Fronteras UNINTER, en ciudad del Este, modelo de universidad integracionista, de la cuál tengo el honor de ser Profesor.
La realidad supera a todas las difamaciones que allí actúan células terroristas, nunca se comprobó nada, a pesar de los infinitos informes de Israel y EEUU. El récord de turismo es incesante año a año, para tomar un mero dato. Lo que ocurre en la mal llamada triple frontera, es el problema del contrabando, y así como cayó un miembro de la familia Barakat, también el ex-presidente del Paraguay Horacio Cartes, ha sido acusado de falsificación de cigarrillos, al ser propietario de la mayor fábrica. Esto, no quiere decir, que se descarte de antemano, pero advertimos que cuando Estados Unidos invadió Afganistán en el 2001, el subsecretario de Defensa de Estados Unidos, Douglas Feith propuso invadir la mal llamada triple frontera y fue rechazada en la comisión de Relaciones Exteriores del Senado norteamericano.
No nos olvidemos, que las futuras guerras -que ya están- son las guerras cibernéticas y la guerra por los recursos -y allí se encuentran un verdadero océano de agua potable, que es el acuífero guaraní-. Nuevamente estamos, en una nueva fase de la guerra de la independencia y la lucha no pasa por "la derecha o el progresismo", nada más afín al imperialismo, sino por Estado Continental o Narco-democráticos, y si queremos ser Patria el ovillo es únicamente volver a San Martín, Bolívar y Perón -el verdadero, no los que quieren hacer una caricatura del conductor-. Y si no lo logramos por no distinguir el camino principal del secundario, tendrá razón Jaguaribe, cuando dijo "nos merecíamos ser el cementerio de la historia", si no tenemos el coraje de SER.

miércoles, 24 de octubre de 2018

EL "PATIO TRASERO" GOLPEA LA MURALLA DEL IMPERIO


La caravana migrante en la filosofía de la historia
Norberto Emmerich
http://revoluciontrespuntocero.mx/la-caravana-migrante-en-la-filosofia-de-la-historia/ 

Arnold Toynbee, el notable historiador británico, reflexionó en su obra "Estudio de la historia" sobre los problemas centrales de la humanidad y adjudicó un rol central a dos procesos civilizatorios a los que denominó "la embriaguez de la victoria" y la "migración de pueblos", un doble mecanismo que lleva a la caída de los imperios y de las civilizaciones a partir del estudio del Imperio Romano.
Las civilizaciones atraviesan su mayor momento de peligro en el preciso instante en que experimentan su mejor posición, en el punto más alto de su desarrollo, cuando el mundo parece re-crearse a su imagen y semejanza. En ese momento los imperios se ven sin enemigos a su alrededor, exportan el "american way of life" y dominan sin oprimir. A partir de allí comienza su irrefrenable decadencia, crisis y desaparición, la victoria produce una embriaguez imposible de evadir, cuando los frutos del esfuerzo le son otorgados al vencedor, que se retira a disfrutar del ocio y la riqueza merecidos.
El aspecto característico en el proceso de desintegración de una civilización ocurre en el ámbito social y se manifiesta en una descomposición interna que tiene por protagonista a una minoría dominante creadora de un Estado universal legitimado casi siempre por la fuerza. Desde las primeras experiencias americanas en la guerra contra España por la independencia de Cuba en 1898 hasta el desarrollo obtenido tras la finalización de la Segunda Guerra Mundial, se fue cimentando y construyendo paulatinamente el poderío externo de Estados Unidos.
La acción combinada del proletariado interno (la América profunda) y del proletariado externo (las corrientes migratorias) amenaza desde adentro y desde fuera al Imperio, hasta que llega su extinción. El ciclo vital de una civilización concluye en el momento en el que empieza a nacer el que dará lugar a una nueva civilización. Este proceso genético, alumbrado por la irremediable decadencia de la minoría dominante desde adentro y las sucesivas oleadas migratorias (Volkerwanderungen) desde afuera, da paso a un “interregno”, un tiempo caótico previo a la posterior época estable de formación y desarrollo. Ese "interregno" parece ser la característica dominante del momento actual.
En el Imperio Romano el proletariado externo llegó como una inundación desde más allá de las fronteras de la antigua sociedad: germanos y eslavos de Europa Septentrional, sármatas y hunos de la estepa euroasiática, sarracenos de la península arábiga, bereberes del Atlas y del Sahara se fueron agolpando contra las murallas del Imperio triunfante. Ya no pretendían participar de los beneficios imitando la cultura del vencedor, estaban alistándose para un asalto final a la fortaleza debilitada. Durante largas décadas Estados Unidos fue, y en gran medida sigue siendo, un lugar de inmigración de ciudadanos de todos los países. Pero las oleadas migratorias hispanas, la mexicana en primer lugar, fueron perforando su identidad. Con mucha razón Samuel Huntington se preguntó ¿Quiénes somos?, luego de haber escrito El choque de las civilizaciones.
Cuando la civilización está en crecimiento, el territorio nativo donde se asienta su fuerza está resguardado del impacto de la barbarie externa por un amplio umbral o zona amortiguadora a través de la cual la civilización fluctúa en varias capas de distintos salvajismos. Desde el avanzado norte mexicano hasta la decadencia salvadoreña, la barbarie externa se despedaza en una innumerable cantidad de capas y variantes de pobreza, crimen y corrupción.
Pero cuando una civilización entra en colapso y las hostilidades entre el interior y el exterior van creciendo, esta zona amortiguadora desaparece. El umbral es sustituido por una frontera militar, una línea que no tiene ancho, un muro, una alambrada, una cerca. A lo largo de esa línea, una minoría dominante frustrada y un proletariado externo furioso se miran frente a frente bajo el ojo de las armas. Este frente militar ya no deja irradiar cultura ni imitación, sólo la técnica militar da las respuestas, un artículo de cambio social que trae guerra. Brillantemente Toynbee afirma que "este equilibrio temporal y precario de fuerzas, inevitablemente se inclina con el paso del tiempo, a favor de los bárbaros".
La carava migratoria centroamericana, sumando simpatías y apoyos a su paso, es el principal dilema global del momento. En medio del último tramo de la larga transición presidencial en México y la cercanía de las elecciones de medio término en Estados Unidos, los "bárbaros" están obligando a la militarización de la frontera americana y a respuestas tan improvisadas como encendidas del presidente Donald Trump.
La guerra comercial con China y la Unión Europea son pálidas escaramuzas frente al dilema civilizatorio que nuevamente se coloca a empujones en el centro de las preocupaciones estratégicas. Ahora no es Medio Oriente, es el "patio trasero" golpeando la puerta.

sábado, 13 de octubre de 2018

NACIONES UNIDAS Y TRUMP EN GUERRA CONTRA LAS DROGAS


Una sesión fallida en Nueva York. Naciones Unidas y Trump mantienen el prohibicionismo 
Alejandro Campuzano Álvarez, Investigador Jurídico del CEEYPP

El pasado 24 de septiembre en Nueva York, Estados Unidos, se llevó a cabo la celebración de la sesión de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, la que fue presidida por el actual mandatario estadounidense, Donald Trump.
Uno de los puntos a tratar fue el referente a la problemática local e internacional que representa el mundo de las drogas; sin embargo más allá de dialogar y debatir el tema, la postura del presidente norteamericano se centró en impulsar la política de combate frontal en contra de los cárteles de la droga, situación que permite apreciar la incongruencia de Trump ante una realidad internacional y  nacional en donde la regulación está ganando espacio frente al prohibicionismo.
Al hacer uso de la palabra, Trump, a través de diversos señalamientos (al igual que Nixon en épocas anteriores) hizo hincapié en que los esfuerzos efectuados por los diferentes países donde se producen drogas han sido un rotundo fracaso, enfatizando en la necesidad de mejorar las estrategias para “desmantelar la producción de drogas en el mundo”.
Señalado lo anterior resulta importante contrastar el dicho de Trump contra los postulados que sustenta en su obra “Drogas. Su legalización” el doctor Eduardo Betancourt, donde se visualiza el problema desde una perspectiva completamente diferente. Para Betancourt el problema de fondo no son las drogas en sí mismas, el problema es el tráfico ilícito, la violencia, los daños que se generan no como consecuencia de las sustancias, sino del contexto ilícito en que una decisión política obtusa los colocó. Es decir el poder legislativo a través de normas jurídicas que penalizan pero no inhiben el consumo de diversas sustancias consideradas nocivas para la salud.
A su vez destaca que el lema “guerra contra las drogas” y su objetivo último de acabar por completo con ellas es una completa aberración. Basta recordar que en México durante el sexenio del expresidente Felipe Calderón Hinojosa la política antidrogas se inició bajo el distintivo “guerra contra las drogas”. Sin embargo se modificó a “guerra contra el narcotráfico” y concluyó en “combate al crimen organizado”. A pesar de la errónea visión de Calderón, éste a diferencia de Trump era consciente de que el lema aislado de “guerra contra las drogas” era un absurdo y con el apoyo de diversos medios de comunicación a través de campañas publicitarias masivas se modificó a “guerra contra el narcotráfico”, situación criticable pero algo más coherente.
Como es apreciable, Betancourt se diferencia de Trump y opta por una regulación de las drogas evitando con ello empoderar al narcotráfico. Señalado esto, parece ser que el presidente Trump desconoce no sólo la historia sino el contexto internacional en donde la regulación es la mejor arma que el gobierno tiene para disminuir de forma efectiva los índices de consumo de dichas sustancias. No obstante es importante recordar que detrás de ese discurso de protección y “preocupación” por la salud de los estadounidenses se encuentran diversos intereses políticos y económicos que han permitido a Estados Unidos inmiscuirse en distintos países de Latinoamérica bajo el pretexto de combatir la producción de drogas a través de la Drug Enforcement Administration (DEA) y diversos planes como el Plan Colombia o la Iniciativa Mérida, los que le permiten mantener un control político a cambio de apoyo económico, que para el caso de México ha sido alrededor de los 1600 millones de dólares en especie y 2300 millones de dólares en capacitación y tecnología durante poco más de 10 años, dejando como resultado mayores índices de violencia y criminalidad sin mencionar el aumento en el consumo de drogas en el país.
Durante su intervención en la Asamblea, Donald Trump señaló que Estados Unidos plantea una nueva estrategia la cual se enfoca en tres ejes fundamentales: a) orientar esfuerzos para disminuir el consumo, b) cortar los expendios clandestinos, y c) enfocarse en el tratamiento a los adictos. Como es visible la estrategia no aporta nada que no hayamos visto anteriormente ya que se mantienen las premisas de clandestinidad e ilegalidad en el mundo de las drogas pero es curioso que la política de la Casa Blanca sí distingue que las drogas son un problema del sector salud, mientras que el narcotráfico es un problema de seguridad pública. Es decir contrastando lo anteriormente señalado con las premisas a y c, Estados Unidos envía el mensaje de que su problema se fundamenta en los daños y excesos en el consumo de drogas ilegales, las que al no ser reguladas por el Estado se desconoce su procedencia y por consecuencia se pierde el control y conocimiento sobre el tipo de sustancias que consumen los estadounidenses. Por su parte, en la premisa b, al hablar de expendios clandestinos parece ser que Trump se refiere a México y a la ineficacia que ha tenido el gobierno para controlar la frontera norte, situación que en tiempos electorales generó un conflicto diplomático entre México y Estados Unidos por la posible construcción de un muro fronterizo que, desde la óptica de Trump, detendría el enorme flujo de drogas que día tras día ingresan a la nación norteamericana.
Si bien es cierto que Estados Unidos distingue drogas de narcotráfico, la política implementada por diversas administraciones norteamericanas se ha centrado en el combate a la producción, transporte, compra y venta (narcotrafico) y no en el consumo de drogas, es decir que busca “erradicar” el consumo a través de una política de combate frontal al narcotráfico en los países productores y de acceso a la frontera estadounidense, como es México.
Por supuesto esto ha generado que la violencia se traslade a diversos estados como Chihuahua, Nuevo León o Tamaulipas, ya que la disputa por el control territorial para mantener las plazas e incrementar el dominio en sus territorios son una constante  de los cárteles de la droga en México.
Por otra parte, Trump señaló textualmente lo siguiente: “las drogas ilícitas están vinculadas al crimen organizado, la corrupción y el terrorismo”, afirmación que convalida la necesidad de legislar y despenalizar las diversas actividades (producción, distribución, compra, venta y consumo) de las hoy llamadas drogas ilegales. Es decir, la propia frase distingue la existencia de drogas legales y drogas ilegales, pero al ser ilegales (más allá del impacto que éstas puedan tener sobre la salud de quien las consuma), la problemática radica en que al ser ilícitas o ilegales se crea un vínculo con el crimen organizado, generando corrupción en diversos países y en casos extremos actos terroristas como lo era en Colombia.
La sesión concluyó con un consenso general en donde 130 países firmaron su compromiso para mantener una continua lucha contra las drogas. Habrá que analizar qué entienden los mandatarios por drogas, si las drogas per se o bien drogas como un sinónimo (erróneo) de narcotrafico. ¿Será acaso que los resultados de esta “nueva” estrategia de los años setenta por fin llegarán? La historia argumenta que no.

viernes, 31 de agosto de 2018

MURIO EL TLCAN

Canadá y EU cierran conversaciones sin acuerdos, mientras que Trump prepara el envío de un TLC sólo con México
https://www.eleconomista.com.mx/empresas/Canada-y-EU-cierran-conversaciones-sin-acuerdos-mientras-que-Trump-prepara-el-envio-de-un-TLC-solo-con-Mexico-20180831-0049.html

Las conversaciones entre los equipos negociadores de Estados Unidos y Canadá sobre el TLCAN 2.0 terminaron este viernes en Washington sin acuerdos seguros, en momentos en que el presidente estadounidense Donald Trump también se prepara para notificar al Congreso de su país sobre la conformación de un nuevo acuerdo comercial sólo con México, de acuerdo con versiones en medios de comunicación norteamericanos.

martes, 28 de agosto de 2018

ACUERDO MEXICO-USA, ¿LA MUERTE DEL TLCAN?

7 puntos sobre el TLCAN 2.0
Juan Pablo Calderón Patiño

La aparente negociación del TLCAN se ha cerrado a una negociación binacional entre CDMX y Washington, D.C. cobrando así mayor fuerza el interés del Presidente Trump por “desaparecer” el TLCAN. La agria disputa comercial entre Canadá y EE.UU, siendo el país de la hoja de maple el principal destino para las exportaciones estadounidenses, está siendo aprovechada por Trump para dar el portazo definitivo al acuerdo regional, salvo que ocurra lo contrario en las próximas horas y antes del 31 de agosto -fecha límite para enviar el resultado de las negociaciones al Capitolio en D.C. - Ottawa se sume a un virtual acuerdo. 

Los siguientes puntos debieran alertar a México, de acuerdo a sus intereses nacionales:

1. Perder de socio y aliado estratégico a Canadá y dar por terminado el acuerdo regional, repercutirá en la confianza canadiense en el próximo gobierno electo de México. Cuesta trabajo que AMLO no supiera de dicha estrategia y más cuando la propia canciller canadiense lo visitó en su propia oficina hace pocas semanas. AMLO a los pocos días de ganar la Presidencia dio a conocer el nombramiento de su próxima Embajadora en EEUU, que será Martha Bárcena, diplomática profesional con respaldo de la Academia. Su aparente desinterés en perfilar al nuevo embajador mexicano en Canadá, parece ser un mensaje claro y contundente de que tampoco ve un espacio de América del Norte como bloque, así han sentenciado diversos especialistas que han pedido el anonimato. No se olvide que la propia Emb. Martha Bárcena participó desde un inicio con el equipo de AMLO junto a la delegación del gobierno saliente encabezada por los titulares de Secretaria de Relaciones Exteriores y la Secretaria de Economía. ¿No era ocasión para también hacer el nombramiento de su representante en la Embajada de México en Ottawa? 

2. EE.UU ha logrado ganar el aumento de la regla de origen de 62.5% a 75%, regla impensada en diciembre por el propio equipo negociador mexicano, argumentando que ya era de las más altas de un acuerdo regional en el orbe. Al tener que fabricar vehículos en al menos un 40% de la producción en una zona con salarios altos (promedio 16 dólares la hora), México se da un balazo en el pie a corto y mediano plazo con el posible cambio de residencia de plataformas de producción y exportación en armadoras establecidas en México, en especial la familia de Detroit (Ford, General Motors y Fiat Chrysler). Ya en la actualidad el promedio de componentes de origen estadounidense en vehículos armados en México es del 40% y viceversa, de autos armados en EE.UU el promedio es de 33%. Aunque la progresividad acordada podría ayudar para cumplir lo acordado, en los hechos es difícil así como las proyecciones de nuevas armadoras con inversiones de miles de millones de dólares, cuya cláusula Sunset las condicionaría en virtud de revisar la continuidad del tratado cada seis años.

3. Lo que fue un “baluarte en ventaja comparativa” en salarios más reducidos en la mano de obra mexicana, hoy Trump lo utilizó a su favor para tratar de mudar mayor producción a su país. La asignatura de elevar salarios no es por decreto, pero un esfuerzo del nuevo gobierno emanado de izquierda hubiera supuesto tener una estrategia para replantear la negociación junto a un calendario progresivo con metas y objetivos bien definidos. No presentó nunca nada de eso, AMLO. 

4. La producción automotriz en EEUU en 1999 fue de 13 millones de vehículos, la de Canadá de tres y México rebasó 1.5 millones. En 2017, la producción estadounidense fue de 11.1 millones de automotores, Canadá con casi 2.2 y México superó las 4 millones de unidades. Trump trataría de lograr volver a los niveles de antes de 1999, no obstante, ninguno de los dos países alertó del tema de la robotización y la innovación en tecnología y desarrollo perdiendo una oportunidad para definir una posición regional acerca de la nueva revolución industrial catalogada como 4.0. Los estudios establecerían que México en el 2020 sería el 1uinto productor mundial de vehículos, está meta corre hoy el riesgo de no cumplirse.

5. La industria automotriz está dividida, atrás de VW (la mayor armadora del mundo) está Alemania y la Europa Comunitaria y de las marcas japonesas y surcoreanas sus respectivos Estados. Aún cuando todas las marcas tengan un elevado comercio y proveeduría intra marca o intra industrial, las marcas europeas y la mayoría de asiáticas, no ven con buenos ojos que EE.UU en pleno descenso de sus marcas automotrices busque acaparar mayor contenido regional. Buscar otras cadenas de proveeduría en otras regiones del mundo (como el sudeste asiático, Turquía y Europa Oriental, que son competencia para México) y pagar aranceles para entrar a EE.UU podría ser más beneficioso para ellos en el largo plazo. 

6. La producción combinada por casi 17.5 millones de automotores de la zona NAFTA no llega a los más de 20 millones de automotores que produce China al año. Justamente China que se encuentra en una transición a mejores escalones de productividad automotriz para expandir mercados de exportación a mediano plazo con sus marcas nacionales, podría levantar la ceja en el caso mexicano y optar por otras plataformas como la brasileña o las de Sudáfrica e Irán, ya contempladas en sus estrategias globales de largo plazo. 

7. México podría ganar a corto plazo, pero en esta negociación las empresas, tanto automotrices como de autopartes, tanto de Asia como de países de la Unión Europea, podrían presionar a sus gobiernos para cambiar los contenidos de acuerdos comerciales que tienen con México reduciendo los espacios para la diversificación de productos mexicanos. Para muchos analistas México tenía en la crisis del TLCAN una oportunidad para “librarse” de la matriz de dependencia con EE.UU, hoy un gobierno saliente disminuido y un gobierno entrante de aparente izquierda progresista, han roto esta posibilidad. De igual manera al EE.UU buscar que sus empresas sean las que participen en sistemas de navegación y entretenimiento en la industria automotriz, van a socavar la posibilidad de que empresas asiáticas y europeas participen en México en la nueva era del futurismo automotriz que ya no es un sueño.

* Los puntos expresados en estas líneas son personales y no representan la opinión institucional alguna de los organismos del sector automotriz en México.

viernes, 27 de enero de 2017

LA BURGUESÍA MEXICANA ACORRALADA

Ruptura de las relaciones México-Estados Unidos ante la amenaza de Trump de una guerra comercial
Por Eric London 
27 de de enero de 2017

El miércoles 26 de enero el presidente americano Donald Trump anunció la construcción de un muro en la frontera sur de los Estados Unidos, provocando una crisis diplomática sin precedentes en la historia moderna de las relaciones entre Estados Unidos y México. Cuando Trump repitió su ultimátum de que México pagaría el costo de la construcción, el presidente de México, Enrique Peña Nieto canceló una visita a la Casa Blanca que había sido planeado para el 31 de enero.
Tras el anuncio de ayer Peña Nieto, el secretario de prensa de la Casa Blanca, Sean Spicer, anunció que el gobierno de Estados Unidos financiaría la pared mediante la imposición de un impuesto del 20% sobre las importaciones de México. El New York Times escribió que "décadas de relaciones amistosas entre las naciones - en asuntos relacionados con el comercio, la seguridad y la migración-parecían estar desenredadas".
Aunque la Casa Blanca dijo más tarde que todavía no se había tomado una decisión final sobre la imposición del impuesto de importación, la posibilidad de una medida de este tipo amenaza con lanzar una guerra comercial con profundas implicaciones para ambos países. La decisión se produce como una amenaza de los EE.UU. para renegociar el Tratado de Libre Comercio (TLC), que ha sido la base de estrechas relaciones comerciales entre Estados Unidos y México desde su promulgación en 1994.
EE.UU. es el mayor socio comercial de México, con un 80% de las exportaciones de México dirigidas hacia los Estados Unidos. México es el tercer socio comercial de Estados Unidos, por detrás de China y Canadá. Bajo el TLC, las empresas estadounidenses han basado descansado en el uso de la mano de obra barata mexicana para la producción. En cuestión de minutos después del anuncio de Spicer sobre un posible impuesto a las importaciones, la prensa mexicana publicó la noticia en grandes titulares en línea.
El anuncio de Spicer es el último de una serie de movimientos de provocación por parte del gobierno de Estados Unidos dirigidos a establecer de forma deliberada una escalada en las tensiones entre los dos países. La administración Trump está tratando a México como un objeto semi-colonial y amenaza con imponer condiciones humillantes e inaceptables como el precio de continuar las relaciones comerciales.
Hablando ayer en una reunión de los republicanos en Filadelfia, Trump pidió la "inmediata construcción del muro fronterizo" y dijo que los EE.UU. "tomaría los ingresos de México para pagar por el muro si decidimos ir por ese camino". Dijo que no se reunirá con Peña Nieto "a menos que México trate a Estados Unidos de manera justa". Reiteró su promesa de renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLC), al que denominó como "un desastre total".
El Presidente de la Cámara, Paul Ryan, y el jefe de la mayoría del Senado, Mitch McConnell, anunciaron ayer que estaban dispuestos a avanzar en la construcción del muro.
Mientras tanto, Trump despliega las medidas migratorias dictatoriales que colocan en grave peligro a muchos de los millones de ciudadanos mexicanos que viven en EE.UU. Trump ha establecido el marco para una ofensiva de deportaciones masivas, emitiendo órdenes ejecutivas para adicionar 5.000 agentes a la patrulla fronteriza, triplicando el número de agentes de Inmigración y Aduanas, preparando a las policías locales para elevar la cantidad de inmigrantes arrestados y ordenando el encarcelamiento de cientos de miles de personas que están a la espera de una fecha en la Corte.
Este programa llega hasta la creación de un sistema de campos de concentración para el encarcelamiento de los inmigrantes. Trump defendió estas propuestas fascistas proclamando que "ha llegado la hora de la justicia para el trabajador estadounidense".
La ofensiva contra México y la población inmigrante en los Estados Unidos es una advertencia de que la consigna de “America First” incluye un agresivo programa de expansión de la dominación del imperialismo de América Latina, a expensas de China, cuya huella económica en la región ha ido creciendo en los años recientes.
John Kelly, nuevo secretario del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de Trump, es un general del Cuerpo de Marines que anteriormente dirigió el Comando Sur del Ejército de Estados Unidos (SOUTHCOM), responsable de supervisar la acción militar estadounidense en América Central, América del Sur y el Caribe. Kelly ha dicho anteriormente que "la defensa nacional no comienza en la “línea de la yarda uno” de nuestra frontera sudoeste, sino que se extiende hacia delante, a través del hemisferio, para mantener las amenazas lejos de las costas de nuestro país".
Durante su audiencia de confirmación a principios de enero, Kelly dijo que apoya la construcción de un muro, pero dijo al Senado que “una barrera física no va a hacer el trabajo": "creo que la defensa de la frontera suroeste comienza 1,500 millas al sur”. Treinta y siete de 48 demócratas votaron para confirmar a Kelly la semana pasada. En el Senado pasó con una votación 88-11.
La decisión de Peña Nieto de abandonar las negociaciones se produjo después de semanas en las que el presidente mexicano servilmente apeló a Trump, a pesar de la afirmación de este último de que los mexicanos son "violadores" y "criminales." A principios de este mes, Peña Nieto designó a Luis Videgaray como su canciller en una medida impopular que fue ampliamente vista como un gesto amistoso hacia Trump. Videgaray fue el responsable de orquestar la visita de Trump a México durante la elección general de Estados Unidos y la reacción violenta lo obligó a renunciar como ministro de Finanzas en septiembre.
Peña Nieto estuvo bajo una presión irresistible para cancelar la reunión ya que su gobierno se enfrenta a una hostilidad popular generalizada por su acercamiento al odiado Trump y al aumento del costo de vida. Las protestas continuaron en todo México a lo largo de enero, después que el gobierno anunció a finales de 2016 un aumento del 20% en los precios de la gasolina como parte de sus esfuerzos por privatizar la empresa petrolera estatal, Pemex. Los índices de popularidad de Peña Nieto son los más bajos de cualquier presidente de México en la era moderna: Probablemente sea el segundo político más odiado en México, detrás de Trump.
Existe un considerable nerviosismo en la clase dominante mexicana sobre las consecuencias de una guerra comercial con los EE.UU. y las perspectivas de una creciente oposición social en México, lo que Trump está utilizando como palanca en sus esfuerzos para renegociar el TLC. El peso mexicano cayó ayer un 1,1% frente al dólar ayer y se ha reducido un 14% desde la elección de Trump. Ford, GM y Chrysler Fiat han anunciado que están retirando sus inversiones en México en previsión de masivos regalos corporativos otorgados por la administración Trump en EE.UU. Los precios al consumidor ya van en aumento con el costo de la gasolina y si el gobierno mexicano toma medidas de retaliación contra las importaciones desde EE.UU., los precios probablemente aumenten aún más.
La política de hiper-nacionalismo estadounidense también puede tener consecuencias desastrosas para la clase obrera en Estados Unidos. Jared Bernstein, del Centro de Presupuesto y Prioridades Políticas, dijo a Bloomberg que "México no pagará por el muro, son los consumidores estadounidenses que compran en sitios de importación, como Walmart y Target, quienes pagarán por el muro. Es un impuesto regresivo apoyada por una tonta idea derrochadora”. Las maniobras de provocación lanzadas por Trump contra México están dirigidos a allanar el camino para la super-explotación del país por las corporaciones americanas, que buscan enriquecerse a costa de los trabajadores en ambos países.
Los trabajadores en México y los EE.UU. están vinculados orgánicamente a través del proceso de producción, a través de las conexiones familiares y por la gran presencia de los trabajadores mexicanos en Estados Unidos. Los tóxicos intentos de Trump por avivar un clima anti-inmigrante están dirigidos no sólo contra los trabajadores mexicanos, sino que buscan allanar el camino para nuevos ataques contra los salarios, las condiciones de vida y los programas sociales de los trabajadores de todas las razas y nacionalidades en los EE.UU.


martes, 17 de enero de 2017

FIRST AMERICA. TRUMP CONTRA LA GLOBALIZACION NEOLIBERAL

En entrevista con la prensa británica y alemana
Trump pone un signo de interrogación sobre la UE, la OTAN y el libre comercio
Por Peter Schwarz
http://www.wsws.org/en/articles/2017/01/17/trum-j17.html

El lunes, en una extensa entrevista con el Times de Londres y el tabloide alemán Bild, el presidente electo Donald Trump puso un signo de interrogación sobre las piedras angulares del orden europea de posguerra.
Trump, quien asume la presidencia el viernes 20, hizo muchas declaraciones contradictorias. Pero, en general, no dejó ninguna duda de que da la bienvenida a la desintegración de la Unión Europea, mantiene reservas en cuanto al futuro de la alianza militar de la OTAN y considera Europa, y sobre todo a Alemania, como un rival económico de los Estados Unidos.
"El señor Trump no se siente limitado por la ideología o la historia", dijo el Times, refiriéndose a la entrevista. Bild señaló que "una solo cosa se puede decir con certeza: con él nada es seguro. No hay una regla política, ninguna costumbre diplomática, no hay certezas inviolables".
Entre las declaraciones que hizo Trump en la entrevista estuvo la frase de que la decisión británica de abandonar la Unión Europea "va a ser una gran cosa". Dejó en claro que su llegada al Reino Unido fue motivada sobre todo por su oposición a la Unión Europea y fue dirigida, en particular, a contrarrestar cualquier reto económico o político de Alemania a los EE.UU.
"Miras la Unión Europea, y es Alemania", dijo. "Básicamente un vehículo para Alemania. Es por eso que pensé que el Reino Unido fue tan inteligente en salir…".
Cuando le preguntaron si se moverá rápidamente para sellar un nuevo acuerdo comercial con el Reino Unido, respondió: "Absolutamente, muy rápidamente. Soy un gran fan del Reino Unido. Vamos a trabajar muy duro para lograr que se haga de forma rápida y para hacerlo correctamente. Que sea bueno para ambas partes".
Añadió que él y la primera ministra británica, Theresa May, irían a "tener una reunión justo después de entrar en la Casa Blanca".
Por otra parte, amenazó abiertamente a Alemania con una guerra comercial. Él dijo que el fabricante de automóviles alemán BMW sería sometido a derechos de importación del 35% si llevara a cabo su plan de construir una nueva planta en México. Trump señaló que si caminamos a lo largo de la Quinta Avenida de Nueva York, se verán muchos coches Mercedes-Benz. En Alemania, sin embargo, se ven muy pocas Chevrolet. "El hecho es que es muy injusto para los EE.UU. No hay reciprocidad", declaró.
Como resultado, según él, los Estados Unidos están perdiendo cerca de $ 800 mil millones al año en el comercio. "Yo quiero que sea justo, tiene que haber reciprocidad", dijo. “Por lo que no me detendré".
Trump dijo que la UE estaba destinada a desintegrarse. La salida de Gran Bretaña, que atribuyó a la afluencia de refugiados, fue sólo el comienzo: "Creo que los demás se irán. Creo que mantenerse juntos no va a ser tan fácil como mucha gente piensa".
Al tiempo que expresó respeto por la canciller alemana, Angela Merkel, dijo: "voy a conocerla. La respeto y me gusta ella, pero "la acusó de hacer" un error muy catastrófico "cuando dejó entrar un millón de refugiados al país.
Trump se solidarizó con el Partido Independencia del Reino Unido y tácitamente con otros partidos de la derecha xenófoba, en parte para justificar sus propias políticas anti-inmigrantes. "La gente no quiere tener otras personas que entran y destruyen su país", dijo. "Y usted sabe que vamos a ir muy fuerte sobre el tema de las fronteras desde el día en que asuma".
Sobre Rusia, Trump no sólo hizo discutible una relajación de las sanciones "si es que podemos hacer algunas buenas ofertas" sobre el desarme nuclear, sino que fue tan lejos como para colocar a la canciller de Alemania, país aliado de Estados Unidos por largo tiempo, a la par del presidente ruso, Vladimir Putin, amenazando a ambos con una ruptura en las relaciones si no ganan su confianza. "Bueno", declaró, "comencé confiando en ambos, pero vamos a ver cuánto dura. Puede que no dure mucho tiempo en absoluto".
Trump pasó a llamar “obsoleta” a la OTAN, en parte porque no estaba "se estaba siendo cuidadosa con el terrorismo ", sino también porque las potencias europeas "no están pagando lo que se supone que deben pagar, lo cual creo que es muy injusto para los Estados Unidos”. Trató de suavizar esta declaración con un compromiso pro-forma de que los EE.UU. todavía estaban comprometidos con la defensa de Europa: "dicho esto, la OTAN es muy importante para mí".
Al mismo tiempo atacó la intervención militar de Rusia en Siria y la describió como "una cosa muy mala" que había dado lugar a una "terrible situación humanitaria".
Los líderes políticos alemanes han respondido a las declaraciones de Trump de manera belicosa, haciendo hincapié en las propias reivindicaciones económicas y geopolíticas de Alemania. El líder del Partido Socialdemócrata (SPD), Sigmar Gabriel, dijo a la Saarbrücker Zeitung: "creo que no tenemos que tener miedo. No hay que adoptar una actitud servil ahora, como si no tuviéramos nada que ofrecer. Al tratar con Trump, necesitamos autoconfianza y una posición clara".
Merkel pidió a los Estados miembros de la UE que no deben ser desarmados por las duras críticas de Trump. "Creo que los europeos mantenemos nuestro destino en nuestras propias manos", dijo en Berlín.
El ministro de Asuntos Exteriores alemán, Frank-Walter Steinmeier, tras reunirse con el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, dijo que las declaraciones de Trump habían "creado asombro y la agitación" en toda Europa. Señaló que tanto el designado secretario de defensa estadounidense, James Mattis, como el secretario de Estado designado, Rex Tillerson, se habían manifestado a favor de la OTAN en sus audiencias de confirmación. "Hay que ver lo que sigue de la política estadounidense", dijo.
Por el contrario, el canciller británico Boris Johnson dio la bienvenida a las declaraciones de Trump sobre un acuerdo comercial entre Estados Unidos y Gran Bretaña después del Brexit. "Creo que es una muy buena noticia que los EE.UU. quieran firmar un buen tratado de libre comercio con Estados Unidos y que quieren hacerlo rápido", dijo.
Más de 70 años después del final de la Segunda Guerra Mundial y 25 años después de la disolución de la Unión Soviética, las tensiones y los conflictos violentos se están desarrollando nuevamente entre Europa y los EE.UU. y entre las propias potencias europeas.
La política de "América primero" de Trump está acelerando este proceso, pero no es su causa.