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martes, 9 de julio de 2019

PRIMERO LA POLÍTICA MIGRATORIA, ¿AHORA LA INDUSTRIA AUTOMOTRIZ PARA USA?


Primer semestre del 2019, ampliación de brecha entre exportaciones y mercado interno automotriz.
Juan Pablo Calderón Patiño

Conjuntando los tres turnos de trabajo, las armadoras automotrices mexicanas (23 complejos en 12 estados de la República) consolidaron 11,241.7 unidades producidas diarias en el mes de junio. Con una producción de 337,253 vehículos, junio sufrió un retroceso frente al mismo mes en el 2018 con una caída de 4.4%, no obstante, en el acumulado del primer semestre, México produjo más de 1.9 millones de vehículos ligeros, un 0.7% más que los primeros seis meses del año pasado.
De la producción automotriz mexicana, el 88% de los vehículos son exportados teniendo a la aún zona del TLCAN, con casi el 85% del total de los montos de exportaciones automotrices mexicanas. El mercado estadounidense recibió en junio del año en curso, 248,592 unidades, un 9.2% más que hace un año en el mismo mes. Pese a la crisis de aranceles que abandera intermitentemente el presidente Trump, México logró exportar a su principal comprador 1,370,759 vehículos, es decir, un 13.1% más (en valores absolutos, un aumento de 158,772 automotores frente al primer semestre del 2018). Es de resaltar que el mercado interno automotriz estadounidense presenta una caída semestral de 1.9% logrando colocar 8,412,916 vehículos. De ese total, 1,370,759 (16.4% del total de vehículos vendidos en el Vecino del Norte) son vehículos de origen mexicano, logrando un aumento de más del 12% frente al mismo periodo del 2018. Es de resaltar que la caída de exportaciones automotrices alemanas, japonesas y surcoreanas a la Unión Americana, ha sido de -18.9%, -5.6% y -6.2%, respectivamente.
La fuerza de México en la industria automotriz de América del Norte, tiene un reflejo de su importancia cuando ni juntando las exportaciones automotrices alemanas y japonesas a Estados Unidos, se alcanzan los volúmenes de las exportaciones mexicanas en el sector. El mismo caso, pero en solitario, son las exportaciones automotrices surcoreanas al consumidor estadounidense, que representan casi una tercera parte que las mexicanas.
La mirada dramática en la industria automotriz mexicana, que acaba de superar en valor a la industria alimentaria, es el mercado interno automotriz que sigue cayendo por tres años consecutivos. Irán y Rusia, ya habían rebasado a México en mercado doméstico automotriz, cuya asimetría es cada vez entre ser el 6o. productor mundial de vehículos (se tiene pronosticado que rebase a India en el 2020 para ser el 5o, productor global), el 4o. exportador global, pero hoy tocando la posición 15 del orbe en referencia a mercado nacional. Al primer semestre el mercado mexicano vendió 638,597 vehículos, es decir, representa una caída de 6.4% comparado el primer semestre del 2018.
Es fundamental subrayar que de octubre de 2005 a mayo de 2019, se han vendido 15,726,000 automóviles ligeros mientras que han entrado al país por la vía legal, casi 8 millones de vehículos usados importados, la mayoría de desecho o en pésimas condiciones para la seguridad vial, la eficiencia energética y el respeto medio ambiental. 
Fortalecer la red de financiamiento automotriz, el desarrollo del transporte público y un contundente mensaje del mandatario López Obrador, para evitar una regularización que legalizaría lo ilegal, tal es el caso del contrabando de vehículos, son pasos que se deben de dar con decisión a corto plazo. No se le puede obsequiar al presidente Trump que México sea el basurero legal de la chatarra de su país, recrudeciendo la agenda de riesgos no sólo en la Frontera Norte de México. 
El propio Gobierno de la República por medio del Presidente de México ha dicho que el desarrollo del mercado interno es un deber. La industria automotriz en México, con más de 1.9 millones de empleos directos, más que lista para trabajar en conjunto en políticas públicas que amalgamando al sector privado y público puedan ofertar al país un mejor parque vehicular y frente a las turbulencias del exterior, sea un mecanismo para garantizar más y mejores empleos.

jueves, 6 de diciembre de 2018

LAS AUTOMOTRICES ALEMANAS PREFIEREN ESTADOS UNIDOS


Las automotrices alemanas aterrizan en Estados Unidos
Juan Pablo Calderón Patiño

Los jefes de las principales armadoras alemanas estuvieron reunidos con Donald Trump hace unas pocas horas. Buscan lo que sabemos, que la inversión alemana automotriz aterrice en Estados Unidos, no en México ni en Canadá.
El propio T-MEC, establece que el 70% del aluminio y el acero deberá ser comprado a Estados Unidos, desconociendo que México tiene un TLC con la Europa Comunitaria en proceso de ratificación.
¿Fue el T-MEC lo mejor para México? Por lo pronto VW estudia armar vehículos en plantas de Ford en territorio estadounidense y promete establecer una armadora de vehículos eléctricos en Estados Unidos.
Esos planes eran impensables antes del T-MEC y en todo caso es un mensaje de alto impacto de que a mediano y largo plazo no habrá mayores inversiones en la planta VW en Puebla. Mensaje contundente y muestra del debilitamiento de América del Norte como zona integradora automotriz.
¿Durará esto mientras siga Trump en el poder? Es uno de los mensajes de que México debe reforzar nuevas estrategias en la industria automotriz que en su acelerado paso post industrial países como Alemania están decidiendo que China y estados de la Unión Americana son más propicios para vehículos eléctricos.
¿Nos quedaremos sólo con la combustión tradicional que tiene fecha de caducidad? ¿Estaba en el mirador de la "Cuarta transformación" un escenario así? Los propios alemanes saben que el encarecimiento de los vehículos en Estados Unidos es una estrategia para ganar tiempo en la era Trump ¿o es un cambio de dirección que impactará a México?


viernes, 31 de agosto de 2018

MURIO EL TLCAN

Canadá y EU cierran conversaciones sin acuerdos, mientras que Trump prepara el envío de un TLC sólo con México
https://www.eleconomista.com.mx/empresas/Canada-y-EU-cierran-conversaciones-sin-acuerdos-mientras-que-Trump-prepara-el-envio-de-un-TLC-solo-con-Mexico-20180831-0049.html

Las conversaciones entre los equipos negociadores de Estados Unidos y Canadá sobre el TLCAN 2.0 terminaron este viernes en Washington sin acuerdos seguros, en momentos en que el presidente estadounidense Donald Trump también se prepara para notificar al Congreso de su país sobre la conformación de un nuevo acuerdo comercial sólo con México, de acuerdo con versiones en medios de comunicación norteamericanos.

jueves, 20 de febrero de 2014

CRISIS EN LOS MERCADOS EMERGENTES

Devaluación de monedas en mercados emergentes: nueva etapa en la crisis monetaria global
http://www.wsws.org/es/articles/2014/feb2014/span-f10.shtml
Por Nick Beams 
10 Febrero 2014

Cualquiera sea el resultado inmediato de la turbulencia en los tipos de cambio afectando las llamadas economías "emergentes", ésta representa una nueva etapa en crisis económica mundial. Las raíces de la crisis en la política de "flexibilización cuantitativa" (la inyección de miles de millones de dólares en el sistema financiero mundial por el Banco Federal de Reserva de EE.UU. (FED), y otros bancos centrales), resultado de la ruptura financiera de 2008, y del colapso del banco de inversión Lehman Brothers en los Estados Unidos.
Gran parte de este dinero fluyó hacia los países en desarrollo en la búsqueda de mayores ganancias. Los precios de las acciones y las tasas de rendimiento de otros activos financieros en estos países subieron desmedidamente. Pero ahora que la burbuja explota, el capital "volátil" (o "golondrina", llamado así porque entra y sale si dar aviso) está en fuga, creando devaluaciones e inestabilidad
Una serie de bancos centrales, en particular en Sudáfrica, India, Brasil y Turquía, han subido las tasas de interés significativamente sin lograr contener la salida de capitales financieros.
Como Neil Shearing, economista jefe de mercados emergentes de Capital Economics, dijo al Financial Times: "El hecho de que las monedas se hayan continuado debilitando (incluso en países donde han empezado a subir las tasas de interés) plantea la posibilidad de una nueva y potencialmente más preocupante fase de inestabilidad en los mercados financieros, donde los funcionarios políticos de las naciones emergentes se encuentran desorientados e incapaces de defender sus monedas"
Los primeros signos de una crisis potencial aparecieron el pasado mayo y junio, cuando el gerente del FED, Ben Bernanke, indicó que el banco central estadounidense (el FED) comenzaría a reducir gradualmente sus compras de hipotecas y bonos del tesoro de los Estados Unidos que hasta ese momento eran de por un valor mensual de US$ 85 mil millones. Sus comentarios estremecieron a los "mercados emergentes" y se inició la fuga de capitales.
La estabilidad regresó a los mercados cuando el FED retiró su política de "reducción gradual" en septiembre. Pero al retomar el FED la decisión de reducir las compras de activos en US$ 10 mil millones en cada uno de los dos últimos meses, se ha reanudado el flujo de salida de capital.
Tratando de ponerle buena cara a una mala situación, algunos comentaristas sostienen que la turbulencia financiera refleja los problemas específicos de cada país y no tiene consecuencias globales. Según el secretario del Tesoro de EE.UU. Jack Lew, el principal problema consiste en la mala política monetaria de varios de esos países. "Diría que estamos viendo una gran cantidad de diferenciación en el mercado y que los países que han tomado medidas duras y administrado bien sus recursos están teniendo experiencias diferentes".
Sus declaraciones recuerdan a las del ex presidente del FED, Alan Greenspan, durante la crisis financiera asiática de 1997-1998, época en que insistía que esa crisis no había resultado de las operaciones del capitalismo de "libre empresa", sino que había resultado de lo que llamó "capitalismo entre compinches" en Asia. Como resultado de la crisis financiera asiática, Rusia se declara insolvente en 1998; le sigue la quiebra del fondo inversión de EE. UU. Long Term Capital Management (LTCM). Este último fue rescatado por el FED con fondos públicos. La desaparición de LTCM una señal de lo que ocurriría 10 años después, cuando todo el sistema financiero estadounidense se declara insolvente.
La afirmación de que la actual turbulencia es el resultado de problemas "específicos de cada país" no tiene en cuenta el hecho de que la entrada masiva de capital hacia los "mercados emergentes" en los cinco años transcurridos desde la crisis de 2008 es parte de un desarrollo mucho más importante.
La inyección continua de dinero del FED (al menos un millón de millones de dólares anuales) combinada con tasas de cero interés ha creado una situación en la que el sistema financiero mundial cobra el aspecto de pirámide invertida, con activos financieros en rápida expansión descansando en una base productiva que disminuye.
Esto significa que una gran proporción de estos activos se han convertido en "tóxicos", sin ningún valor real, situación muy parecida a la de hace un lustro. En ese entonces cientos de miles de millones de dólares en activos poseían un valor que dependía de hipotecas de alto riesgo. En otras palabras, la actual turbulencia es un preámbulo de una nueva crisis financiera, potencialmente más destructiva que la de 2008.
Las cifras sobre la magnitud del movimiento del capital financiero volátil en el período pasado así lo demuestran: Según el Instituto de Finanzas Internacionales, los mercados emergentes han atraído alrededor de US$ 7 billones de dólares desde 2005, lo que se ha invertido en una mezcla de empresas manufactureras y de servicios, fusiones y adquisiciones, así como en acciones y bonos. JP Morgan Chase estima que los bonos de países en desarrollo en circulación suman US$ 10 billones, en comparación con sólo US$ 422 mil millones en 1993.
Además de la fuga de capitales provocada por la "reducción gradual", otro factor en la crisis es la desaceleración económica en China. Según una encuesta publicada esta semana, los fabricantes chinos ahora aceleran le eliminación de empleos a un ritmo que se aproxima al de marzo del 2009, la sima de la recesión que resultó de la crisis financiera global.
Se anticipa que el crecimiento de China será el más bajo en más de 20 años; hay crecientes preocupaciones sobre la estabilidad del sistema financiero de ese país. Esta semana, la China Credit Trust, valorada en US$500 billones, tuvo que ser rescatada para evitar el incumplimiento de un producto financiero respaldado por préstamos a una empresa minera de carbón en quiebra. China Credit Trust es parte del sistema bancario paralelo (en negro) que se cree representa aproximadamente un tercio de todos los nuevos créditos en la economía china.
La crisis de los "mercados emergentes" saca a la luz fisuras importantes en el grupo G20 de las principales economías, que tuvo una serie de reuniones cumbres para tratar las crisis y coordinar la política internacional en el 2009 y el 2010. En declaraciones a raíz de la decisión del FED del miércoles, en el que no hubo ninguna mención de los efectos de una mayor disminución de las compras de activos en el resto del mundo, el gobernador del Banco Central de la India, Raghuram Rajan, dijo que la expansión de dólares había ayudado a sacar al mundo de la crisis financiera global y que eso no debe ser ignorado.
"La cooperación monetaria internacional se ha roto", dijo. Los países industrializados tienen que jugar un papel en su restauración, y "no pueden en este momento lavarse las manos y decir que vamos a hacer lo que nos conviene y Uds. se encargan del ajuste." Advirtió que si los países industrializados insisten en que los países en desarrollo se las arreglen solos, a estos "no les gustará el tipo de ajustes que se verán obligados a hacer en el futuro."
La importancia de esta observación es resaltada por el hecho de que en los cinco años transcurridos desde septiembre de 2008, los "mercados emergentes", entre ellos China, han sido responsables de cerca de tres cuartas partes del aumento en la producción mundial. En 1997-1998, el resultado de la crisis financiera asiática fue una recesión con tanto impacto en esa región como lo fue la Gran Depresión de los años 30 en las economías capitalistas avanzadas. Cualquier repetición traería rápidamente la profundización de la recesión en todo el mundo.
Para la clase obrera internacional, la erupción de la crisis acarrea importantes consecuencias. En todos los mercados emergentes el aumento de la tasa de interés y otras medidas de emergencia significarán una intensificación de la ofensiva capitalista de recortes de puestos de trabajo, salarios y condiciones sociales.
La crisis monetaria demuestra una vez más que son un fraude las afirmaciones de las elites gobernantes y de sus expertos aduciendo que la economía se recobra. El sistema capitalista mundial ha fracasado. Las mismas medidas que se suponía iban a producir una recuperación sólo han aumentado la riqueza de los multimillonarios y han creado las condiciones para otra crisis financiera.
La clase obrera internacional debe sacar las lecciones de esta experiencia y responder con su propio programa: la lucha política en el ámbito internacional por el derrocamiento de las élites capitalistas como el primer paso hacia el desarrollo de una economía planificada socialista.

sábado, 4 de enero de 2014

PRONOSTICO INTERNACIONAL PARA EL AÑO 2014

2014 Annual Forecast Preview

TRANSCRIPCION DEL VIDEO
Hola y gracias por acompañarme en una vista previa de previsión anual de Stratfor 2014.
La tendencia más importante que estaremos siguiendo en 2014 es el acercamiento que se desarrolla entre Irán y Estados Unidos. Ahora bien, esto es algo que realmente pronosticamos hace más de una década, cuando Estados Unidos tomó la decisión de invadir Irak y derrocar a Saddam Hussein, dejando efectivamente la puerta abierta hacia Bagdad a favor de Teherán. Desde la guerra civil iraquí a la guerra civil siria, Estados Unidos ha estado lidiando con un importante desequilibrio de poder en la región al intentar sinceramente  liberarse de tales enredos en el mundo islámico. Este año, Estados Unidos trabajará para resucitar  ese equilibrio de poder mediante el desarrollo de una relación con Irán. Será un proceso lleno de baches, y en ocasiones parecerá que toda la negociación está a punto de desmoronarse. Considerando que el cinismo suele prevalecer en Stratfor, esta es un área en la que estamos razonablemente optimistas de que la distensión entre EE.UU. e Irán perdurará. 
Arabia Saudita, Israel y el propio Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán manifiestan su descontento con estas conversaciones en una variedad de formas. Sin embargo, ninguno tiene el peso para descarrilar la negociación. Y mientras Turquía se desarrollará paulatinamente como contrapeso geopolítico de Irán, por el momento tendrá que jugar bien con Bagdad y Teherán para tratar de manejar las convulsiones políticas en el país.
Rusia sabe que el desarrollo de una relación de Irán por Estados Unidos concluirá poniendo a Estados Unidos de nuevo en su puerta. Así que con el tic tac del reloj, Rusia se centrará este año en consolidar los logros que ya ha realizado en la antigua periferia soviética, desde el Cáucaso hasta Europa Central y Oriental. Moldova y Georgia probablemente seguirán el mismo destino que Ucrania en su lucha por acercarse más a Europa contra los deseos de Moscú.
Alemania va a tratar de establecer algunos límites con Moscú en Europa Central, pero el presidente ruso, Vladimir Putin también sabe que Berlín tiene preocupaciones mucho más importantes con su intento de mantener el conjunto de la eurozona . La puerta estará abierta al compromiso entre Berlín y Moscú sobre una serie de cuestiones, que van desde Ucrania hasta el estancamiento energético entre Europa y Rusia.
En Europa, el Banco Central Europeo tendrá los medios para evitar una crisis bancaria y de la deuda soberana de este año, pero el desempleo seguirá siendo preocupantemente elevado en muchos países y el acceso al crédito seguirá siendo difícil mientras que las empresas y los consumidores tratan de aplazar una decisión sobre una pila creciente de préstamos en mora. Las tensiones subyacentes de la crisis económica se hacen visibles con el aumento gradual de los partidos nacionalistas y euroescépticos. A medida que estos grupos se levantan en Europa, las reformas estructurales más profundas que la burocracia europea está tratando, para gestionar esta y futuras crisis, se da de bruces con las paredes.
Esto, sin embargo, ya es una historia familiar de China, que este año entra en una etapa muy difícil para implementar un plan de reestructuración de la economía china desde un modelo costero orientado a la exportación hacia una estructura más equilibrada que fomente el desarrollo interior. El progreso en las reformas será necesariamente lento y gradual ya que el Partido mide cada movimiento en virtud de la aparición de riesgos sociales y políticos. A medida que China ve una creciente necesidad de consolidarse políticamente bajo estas presiones económicas, el partido también tendrá que luchar con la necesidad de sacrificar la toma de decisiones colectivas en favor del retorno a un modelo de hombre fuerte bajo el presidente Xi Jinping.
Libia, Nigeria y Colombia tendrán noticias atractivas para los inversionistas en materias primas este año. Nigeria se enfrenta a un año especialmente violento antes de las elecciones, mientras es probable que Colombia llegue a un acuerdo de paz con las FARC. A pesar de la anticipación del mercado por una reanudación significativa de la producción de petróleo de Libia, se esperan grandes oscilaciones en la producción y las exportaciones. Trípoli tendrá que luchar para cooptar a las milicias, los grupos tribales y los centros de poder regionales fragmentados para controlar a los grupos armados renegados, todos los cuales utilizarán las amenazas contra la infraestructura energética del país como medio para mantener sus posiciones.
"2014 Annual Forecast Preview is republished with permission of Stratfor."

martes, 11 de junio de 2013

MÉXICO Y CHINA: MUTUAMENTE INDISPENSABLES



Transcripción del video:

Karen Hooper: Hola, gracias por acompañarnos hoy. Soy Karen Hooper, Directora de Análisis de América Latina en Stratfor, y estoy aquí con Jen Richmond, nuestro Vicepresidente de Proyectos Internacionales. Vamos a hablar de las visitas del presidente chino, Xi Jinping, a México y Costa Rica, y la implicación que tendrán para las relaciones bilaterales y multilaterales. Jen, me gustaría conocer su punto de vista como experto en China respecto a cuáles son los objetivos por lo que Xi viene al Hemisferio Occidental y qué busca China en su relación con México.

Jen Richmond: Esto es un muy interesante y nuevo desarrollo de la relación entre ambos países. Antes de la visita, los medios de comunicación chinos comenzaron a llamar a esto una relación estratégica integral. En el léxico chino, esto es algo realmente importante, aunque sutil. Las únicas relaciones que los chinos consideran relaciones estratégicas integrales son con América del Sur y con la Unión Europea. Así que este tipo de dinámica -este cambio en el léxico- muestra que en realidad están haciendo esfuerzos para realmente cambiar de forma dinámica la relación con México, que ha sido tensa durante la última década más o menos. Ambos países son competidores naturales, porque ambos son mercados de exportación. Así que este es un cambio importante en China, y hemos visto este desarrollo incluso antes de la reciente transición de liderazgo. Lo que estamos viendo es la profesionalización de la política exterior. Antes de la crisis financiera global, China realmente no tenía mucho de política exterior. Antes del cambio a finales del año pasado, tenían una nueva institución dependiente del Ministerio de Asuntos Exteriores centrada en las relaciones económicas estratégicas. Así que este viaje a México es una indicación de la profesionalización de la política exterior.

Karen: Yo creo que es un paralelo interesante porque también hay un cambio en la política mexicana. Tenemos a la nueva administración del presidente Enrique Peña Nieto. Él realmente tiene la oportunidad de aprovechar el cambio de gobierno para impulsar un conjunto de reformas. Y una de las cosas que ha pasado en los últimos dos años es que el comercio con China se ha vuelto un poco más liberalizado, ya que los plazos para la integración de China en la OMC se vencieron y muchos aranceles se desplomaron sobre los productos mexicanos. Así que hay mucha preocupación en México por la competencia con los productos chinos, una gran preocupación acerca de cosas como zapatos y juguetes. Realmente no se puede competir con los productos chinos en el mercado interno mexicano. Así que en este momento Peña Nieto tiene la oportunidad de reformar la relación con China, que durante el gobierno anterior había sido tensa, incluso casi inexistente. Estando muy centrado en la seguridad y muy centrado en Estados Unidos, es muy interesante ver a México volviéndose hacia China y teniendo realmente un diálogo abierto.

Jen: Creo que es el momento adecuado para ambos. Si nos fijamos en este momento, el costo de la mano de obra en México es en muchos aspectos más barato de lo que es China, por lo que México se abre al diálogo. Para China, la crisis económica lo obliga a buscar nuevos lugares para invertir su dinero. China está particularmente interesada en participar en el sector automotriz en México. Los chinos también están interesados ​​en montarse al TLCAN para conseguir ingresar algunos de sus productos a Estados Unidos. Y lo más importante es la apertura del sector petrolero y energético en México. Eso es muy, muy importante para China, algo que quieren obtener en primer lugar.

Karen: Yo creo que si los chinos son serios respecto a la inversión en México, México será muy receptivos. México ha tenido este auge en el sector del automóvil después de la crisis financiera, pero en realidad no hemos visto inversiones a gran escala, empleo a gran escala, y realmente les gustaría conseguir empleo y mejorar un modelo de crecimiento impulsado por las exportaciones. También les gustaría tener la capacidad de exportar a China, que no sé si es algo que será muy viable en un futuro próximo.

Jen: La próxima semana el secretario de Agricultura de México va a China para una visita, y esta relación va a desarrollarse. Podemos esperar a ver el desarrollo del comercio, sobre todo en carne de cerdo. China está buscando en todo el mundo para importar todo tipo de alimentos, desde carne hasta soja, trigo y arroz. Así que el cerdo va a ser una gran cosa en la agenda de la próxima semana. El tequila también estará en la agenda. Ahí es donde México puede sacar provecho de lo que China necesita y de su deseo de exportar, con mucha probabilidad mayormente en el negocio agrícola.

Karen: Bueno, eso va a ser muy interesante, sobre todo si los chinos están dispuestos a invertir dinero en mejorar el sector agrícola de México, que no es particularmente competitivo. Y uno de los impactos del NAFTA es que la agricultura mexicana quedó inmediatamente fuera de competencia por la agricultura de Estados Unidos, y la mezcla de estos dos mercados dio lugar a una significativa inestabilidad de los precios en México, especialmente desde que Estados Unidos se pasó al etanol basado en maíz. Y luego, por supuesto, está la apertura del sector energético. Durante su visita hemos visto que Xi Jinping ofreció a México un préstamo de $ 1 billón de dólares para equipos offshore. Pemex está trabajando para modernizar sus operaciones y desarrollar sus propias capacidades tecnológicas, pero va a tener que emplear una gran cantidad de capital. Si China está dispuesta a ayudar a México a emplear algo de capital, será un gran beneficio. México todavía va a necesitar conseguir una importante inversión de otro lugar, de empresas con tecnologías marítimas para explorar el Golfo de México. Pero el hecho de que el capital chino puede aportar podría ser algo que ayude a México.

Jen: China aún tiene los bolsillos profundos. Es decir, a pesar de la crisis financiera, que ahora está comenzando a golpear a China, todavía están buscando desarrollar su seguridad energética y la diversificación energética. Esto sigue siendo un objetivo muy importante para China, especialmente con el cambio de gobierno en Venezuela. Así, en América Latina, buscan ampliar las relaciones para diversificarlas. Ahora, por supuesto, geopolíticamente hablando, esto no va a ser un camino sencillo, aunque creo que ahora es el momento adecuado para que ambos países en muchos niveles diferentes desarrollen esta relación. Pero cuando se habla del sector de la energía, conseguir petróleo y gas natural y otras materias primas para China, teniendo en cuenta los costos de transporte será, obviamente, un poco más complicado que conseguirlos, digamos, de África o lugares que están un poco más cercanos geográficamente. Así que este auge en las relaciones no se verá mañana, pero creo que este es el comienzo de algo muy importante. Esto es muy importante para China por varias razones diferentes, incluyendo la diversificación de las fuentes de energía. Algo que no hemos tocado pero que creo que es igualmente importante es que esto es -para usar un término que ha sido algo polémico- "el patio trasero de Estados Unidos". Así que lo que vemos es que Estados Unidos viene con su "eje" en Asia, pero los chinos no están muy contentos viendo a Estados Unidos en Myanmar. Esto es algo que ellos ven con mucho escepticismo. Así que de nuevo es el momento adecuado en muchos niveles, pero también es una oportunidad para que China muestre su camino. Quieren una nueva política exterior. Y además de esta nueva política exterior también quieren demostrar que son importantes actores globales.

Karen: Yo creo que esto es realmente interesante en términos de ver a las inversiones chinas y el financiamiento chino volverse tan importantes en América Latina en los últimos años desde la crisis financiera. Para China la oportunidad de abrir un diálogo con México es una nueva etapa en las relaciones de China con América Latina. Ya hemos visto una intensa cooperación entre China y Venezuela . Y respecto a esta relación en desarrollo con México va a ser interesante ver si Estados Unidos es capaz o está dispuesto a ser un protector en el desarrollo de esa relación bilateral. Eso es algo que iremos viendo a medida que avanzamos.
Gracias por su atención. Soy Karen Hooper con Jennifer Richmond, y espero que te unas a nosotros en nuestro sitio web para mayor cobertura de estos temas.

miércoles, 8 de mayo de 2013

LA EMISIÓN DE DINERO PREOCUPA AL G-20

Se intensifican las tensiones en las reuniones de los países G-20
Por Nick Beams
2 Mayo 2013
 
En las reuniones del Fondo Monetario Internacional y de los países que conforman el G-20 que tuvieron lugar la semana pasada, hubo más llamados para que se desarrollen normas que estimulen la expansión económica mundial. No se presentó ninguna medidas concreta para poner en práctica semejante plan a pesar de las crecientes divisiones entre las principales potencias.
Aunque los debates no se caracterizaron por un ambiente de crisis, como sí había sucedido en las reuniones recientes, sin embargo los dominó el hecho de que no hay ninguna recuperación económica en el horizonte; más bien hay una tendencia cada vez más marcada de estancamiento y recesión.
El temor a una crisis económica inmediata ha retrocedido un poco, pero todavía existen inquietudes de que el programa de "impresión de dinero" que los bancos centrales principales buscan establecer bien podría causar una crisis en un futuro no muy lejano.
El comunicado lanzado por los países del G-20 aseveró que si bien había habido cierto progreso "se necesita mucho más para satisfacer nuestro compromiso de resolver la continua debilidad de la economía mundial".
Pero este palabrerío oficial sólo intentó cubrir los conflictos cada vez más profundos que estallaron durante las discusiones. El Financial Times reportó que se había producido un "agrio estancamiento" entre Alemania y Estados Unidos acerca del problema de realizar "firmes promesas" para estabilizar los niveles de deuda pública.
En una crítica al programa de austeridad que se está poniendo en práctica en Europa, el Secretario del Tesoro de Estados Unidos, Jack Lew, dijo que "una demanda mayor en Europa es crucial para la expansión mundial”. La referencia a la "expansión mundial" no es más que una cortina de humo. El gobierno de Obama desea que el programa de austeridad en Europa no sea tan severo para poder así beneficiar a las exportaciones de Estados Unidos al mismo tiempo que reduce los gastos en su propio país.
Posturas similares de auto preservación se reflejaron en las declaraciones de Lew en cuanto a temas de comercio. En una crítica a Alemania y Japón dijo que los países con grandes superávits comerciales tenían que hacer un esfuerzo mayor: "Se necesita hacer mucho más para fomentar un nuevo y efectivo equilibrio mundial, lo que requiere una demanda mayor en países con superávits y un progreso continuo hacia mayor flexibilidad en cuanto a los tipos [o tasas] de cambio en el mercado".
El ministro de finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, lanzó su propio contraataque, dirigiendo sus miras a Estados Unidos y Japón en virtud de sus altos niveles de deudas gubernamentales. "Los ajustes en el sector fiscal y financiero todavía son primordiales para poder ganar de nuevo la credibilidad perdida y fortalecer la confianza. La cooperación internacional todavía es crucial. A estas alturas críticas, es responsabilidad particularmente de las economías avanzadas, incluyendo a Japón y Estados Unidos, proceder hasta el final con una ambiciosa consolidación fiscal durante un plazo medio para así reducir las proporciones de deudas públicas, las cuales en varios casos han llegado a niveles insostenibles", dijo.
Schäuble insistió en que "si los ajustes necesarios se demoran, los riesgos para lograr la posibilidad de una recuperación mundial básicamente sensata y perdurable se agravarían". Advirtió que "nadie debería esperar que Europa va a generar altas tasas de crecimiento en los años venideros".
Al igual que en el caso de Estados Unidos, lo que motiva la postura alemana son los intereses nacionales. El gobierno alemán ahora resiste las exigencias de Estados Unidos por un mayor estímulo porque teme que tanto un compromiso para dar más fondos como mayores aumentos de las deudas podrían tener un impacto adverso sobre los bancos alemanes en beneficio de sus competidores norteamericanos.
El ministro de finanzas sueco, Anders Borg, unió su voz a la crítica de Schäuble: "la situación fiscal, insostenible en Estados Unidos y Japón, es una fuente de incertidumbre e inquietudes. Se deberían desarrollar inmediatamente planes fiscales verosímiles a mediano plazo", dijo.
Por otro lado, el tesorero australiano, Wayne Swan, defendió la postura de Estados Unidos y condenó la política de "austeridad sin sentido" que se llevaba a cabo en Europa.
En su informe semianual sobre la economía mundial, el FMI presentó una perspectiva positiva. Aunque sí afirmó que habría obstáculos en el camino del progreso y advirtió acerca de la recuperación basada en “tres velocidades" -Estados Unidos y varias otras economías se están recuperando, a otras les va bien, y otras, principalmente en Europa, son problemáticas- el FMI afirmó que "las perspectivas de la economía mundial han mejorado de nuevo".
Pero nadie prestó mucha atención a estos dichos porque las mismas esperanzas han surgido de todas las reuniones, celebradas durante la primavera, durante varios de los últimos años sólo para presenciar la explosión de una nueva crisis financiera o una expansión mucho menor de la que se había predicho para fin de año.
Las predicciones del FMI ya eran consideradas anticuadas al mismo tiempo que se hacían debido a la evidencia de la posición económica en proceso de deterioro en Estados Unidos y una expansión mucho más lenta de lo que se esperaba en China.
Las divergencias acerca de la presunta consolidación fiscal y la reducción de la deuda también se reflejaron en los debates acerca de la fabricación de dinero -medida iniciada por la Reservas Federal de Estados Unidos- por medio de la cual los bancos principales se responsabilizan de las compras en los mercados de bonos para aumentar el abastecimiento de dinero. Esta política se debatió ampliamente en las declaraciones públicas de los banqueros centrales y ministros de finanzas, así como también en sus conversaciones privadas Se debatió debido a la reciente decisión del Banco de Japón de duplicar la presente cantidad de moneda durante los próximos dos años para superar la deflación.
El comunicado de los países del G-20 trató de encubrir las diferencias. Repitió la postura que asumiera el febrero pasado: que los países deberían buscar la manera de equilibrar las tasas que el mercado determina, y que estos deberían "frenar las devaluaciones competitivas" y no usar los tipos de intercambios que ellos desean para poder competir.
No importan cuáles sean las posturas declaradas en público, el efecto de emitir dinero es rebajar el valor de la moneda. Esto se vio de la manera más clara en el caso del yen japonés, el cual ha caído más de un 20% durante los meses recientes.
Aunque los japoneses escaparon a la crítica oficial -el ministro de finanzas, Taro Aso, mostró un gran afán en expresarle a los reporteros que Japón no había sufrido ninguna crítica durante las reuniones- no significa que no hubiera críticas crecientes.
El ministro de finanzas de Corea del Sur, Hyun Oh Seok, dijo que la caída del yen causaba "inquietudes" e hizo un llamamiento a que se abandonara, con mucho cuidado, el régimen de una política basada en la expansión de dinero.
El jefe del Banco Central chino, Zhou Xiachuan, advirtió que "es necesario revalorar los beneficios marginales y los costos de semejante política después de varias rondas de emisión de moneda. La impresión prolongada podría exacerbar las vulnerabilidades económicas y afectar la estabilidad del sistema monetario internacional".
Jens Weidmann, miembro de la mesa directiva del Banco Central Europeo, expresó que "es evidente que, mientras más se prolongue una política monetaria ultra expansionista, más se agudicen los riesgos".
La directora ejecutiva del FMI comentó acerca de los temores que han surgido debido a la dirección que toma la expansión monetaria: "Es cierto que hemos oído de boca de todos los miembros [del FMI] que no es nada convencional que los bancos centrales…salten a un campo desconocido".
Una de las inquietudes principales es el efecto de ponerle paro al estímulo monetario de los mercados financieros. Si se le pone fin al programa de comprar bonos, es posible que haya una brusca caída en el valor de estos activos financieros, lo que ocasionaría una fuga y un aumento en las tasas de interés. Esto, a su vez, podría empeorar la crisis financiera y enredar más a los propios bancos centrales.

 

miércoles, 27 de febrero de 2013

MEXICO, LA NUEVA CHINA. LA RAZÓN DE SER DE TODA LA POLÍTICA PEÑISTA

México ¿la nueva China?
http://www.dw.de/m%C3%A9xico-la-nueva-china/a-16630275

Se le acabó la racha a China y le toca a México. Así lo creen, al menos, algunas empresas de EE.UU.: han dejado atrás los crecientes costes en China en busca de un país económicamente estable y geográficamente cercano.
La corporación estadounidense Meco no se lo pensó mucho cuando a mediados de 2011 quedó claro quer los costes de producción en China se han duplicado en los últimos 4 años. Meco trasladó toda su producción a México y ahí fabrica actualmente sus parrillas y mobiliario de jardín. La misma razón llevó a la empresa neoyorquina Casabella Holdings a trasladar parte de su cadena de producción de China a México en 2012, donde ahora sigue produciendo escobas, peladores de patatas y dosificadores de jabón. Ambas compañías son solo dos de las muchas empresas estadounidenses que se han decidido por dar el mismo paso: salir de China y entrar en México.
Por primera vez en 20 años, parece que México puede competir seriamente con China como plaza de producción. Según un cálculo del Fondo Monetario Internacional (FMI) del pasado noviembre, la producción industrial mexicana ha aumentado un 40% entre 2010 y 2012 a expensas de China.
 
Geografía a favor
Los costes de mano de obra en China y México se están equiparando.
Estados Unidos es el principal mercado que está traslandando su producción de China a México: actualmente, más del 14% de las importaciones de este último van a parar a su gran vecino del norte. La ventaja de China ha caído de 29 a 26,4% desde el año 2009. México tiene además 12 tratados de libre comercio con 44 países, cuatro veces más que Brasil, la actual mayor potencia de Latinoamérica, y prácticamente puede comerciar con el continente entero sin pagar aranceles aduaneros.
James Gerber, profesor de economía de la Universidad de San Diego, se muestra realista: “Evidentemente, México no podrá sobrepasar a China de un día para otro como principal productor de Estados Unidos, pero sin duda se ha convertido en un serio contrincante.” La ventaja geográfica de México sobre China también es un factor importante: el transporte, la logística y la comunicación son mucho más fáciles. Asimismo, según Gerber, “la propiedad intelectual se respeta mucho más en México que en China.”
 
Mejor, por casi el mismo precio
El Presidente mexicano Peña Nieto se enfrenta a retos decisivos para el crecimiento industrial del país.
También el coste de la mano de obra se va equiparando poco a poco. El coste de mano de obra en China se ha cuadruplicado en la pasada década, llegando ahora mismo a los 6 dólares por hora para un trabajador chino. Un trabajador mexicano resulta menos de medio dólar más caro. Además cada vez hay más mano de obra cualificada en México: gracias a iniciativas de la UNESCO, la cifra de arquitectos, ingenieros y otros especialistas con diploma universitario en el campo de la producción industrial ha aumentado un 0,8 por mil desde 2009; un tercio más que en Estados Unidos, cuyas cifras a este respecto no han cambiado en el mismo margen de tiempo.
¿Por qué, entonces, sigue estando México por debajo de China como líder de producción para EE.UU.? Principalmente, por la criminalidad y la guerra contra el narcotráfico que tiene lugar cada día en el país latinoamericano.
Por otro lado, hasta el momento no existe evidencia alguna de que una corporación internacional haya sido disuadida violentamente para invertir en México. Y en el futuro del gobierno del presidente mexicano Enrique Peña Nieto se encuentran prometedores retos: reducir los elevados costes de energía y comunicación, y una modernización de las vías de transporte. Elementos que podrían aumentar significativamente la ventaja mexicana sobre China.
 
Autor: Rafael Roldão / lab
Editor: Pablo Kummetz

jueves, 24 de enero de 2013

PRONOSTICO DE LA SITUACION MUNDIAL 2013

Pronóstico de la situación mundial para el año 2013
07 de enero 2013

 

A principios de 2012 argumentamos que el sistema internacional está experimentando una transformación generacional, algo que ocurre cada 20 años más o menos. El ciclo en el que ahora nos encontramos comenzó en 2008-2009, cuando el contagio financiero global puso de manifiesto las debilidades subyacentes de Europa y finalmente agrietó el modelo económico orientado a la exportación en China. Medio Oriente comenzó a apartarse de su paradigma post-Segunda Guerra Mundial mediante un intento de resurgimiento por parte de Irán, el ascenso regional de los islamistas y el declive de los viejos regímenes autocráticos del mundo árabe.
Los cambios generacionales se desarrollan durante largo tiempo y a menudo comienzan con un período de negación en el que las fuerzas del sistema internacional luchan para preservar el viejo orden. En 2013, ese estado de negación persistirá en muchas áreas. Pero ya pasaron más de cuatro años de esta transformación cíclica, y el cambio es cada vez más palpable y mucho más difícil de negar mes a mes.
En Europa, los remedios a corto plazo que hasta el momento preservaron la integridad de la Unión Europea también están tapando los males profundos y estructurales del bloque. El aumento del desempleo, el creciente descontento social, la disminución de la competitividad y la tensión fundamental entre la integración y la soberanía en tiempos de austeridad se hará más visible, incluso cuando la eurozona y la Unión Europea sobrevivan un año más.
China no está en una situación de negar su status actual, ya que su capacidad para hacer frente a un cambio dramático desde un modelo de alto crecimiento orientado a la exportación hacia un desarrollo más sustentable de su mercado interior es limitada. La cronología abreviada de Beijing para hacer esta transición plantea la posibilidad de trastornos económicos y tensiones sociales que pueden poner al Partido Comunista chino en una postura peligrosamente reactiva. China todavía tiene las herramientas para gestionar estas amenazas durante este año, pero va a compensar sus deficiencias domésticas y el aumento de la focalización estadounidense sobre la región con una creciente autoafirmación sobre su exterior cercano.
La diseminación de la inversión más allá de las costas chinas creará oportunidades únicas para un conjunto de países del sudeste de Asia, África oriental y América Latina, con independencia de que estos países todavía no reconocen plenamente tal oportunidad. Llevará tiempo para que las economías emergentes del mundo post-China se desarrollen, pero 2013 será un año importante en la determinación de que están en mejor posición para llenar el creciente vacío dejado por China.
El cambio será sobretodo de naturaleza violenta, y por lo tanto más difícil de soslayar, en el Oriente Medio. Los islamistas llevarán adelante el impulso de la región, pero también tendrán que luchar para afirmar su poder contra de las fuerzas regionales que tratan de preservar el viejo orden. El desenlace de la situación de Siria y el Líbano detendrá el breve ascenso regional de Irán, relegando a Teherán al papel de un “alerón” en el Levante mientras éste dirige su atención a la defensa de sus intereses esenciales en Irak.
Estados Unidos tampoco es inmune al cambio. En este cambio generacional, con todo el tumulto que lo acompaña, Washington se verá obligado a aprender el valor de la moderación en el ejercicio de la política de equilibrio de poder, prefiriendo apoyarse en socios regionales y fomentando la competencia estratégica como una forma de preservar su propio poder.
Las reglas del juego están cambiando en el sistema internacional. En 2013, veremos que la negación del cambio se está desvaneciendo.

Medio Oriente
El mundo árabe se mueve incómodamente entre dos eras. Una era post-Segunda Guerra Mundial, en que las dictaduras y monarquías árabes suplantaron el dominio colonial, está ahora más o menos mezclada con -en algunos casos abiertamente en colisión con- un paisaje fracturado de fuerzas islamistas que sufren una fuerte represión. Este período de transición durará años y los actores regionales, entre ellos Estados Unidos, Turquía, Rusia y Francia, tendrán dificultades para navegar, mucho menos influir, sobre el paisaje cambiante.

El norte del Levante se desmorona
Esta dinámica será especialmente visible en el norte de la región de Levante este año a medida que Siria y Líbano se sigan desmoronando. Desde nuestra perspectiva, el régimen en Siria ya ha caído y está dando paso a una situación ya conocida de señores de la guerra, donde reinan las milicias y los intereses de cada clan. Ya no existe una entidad política capaz de ejercer el control sobre la totalidad del territorio sirio, ni existirá por algún tiempo. En cambio, el clan de Al Assad es el primus inter pares (primero entre iguales) en la conducción de las fuerzas alauitas contra sus rivales suníes. Las fuerzas rebeldes sunitas están  por ahora poco ligadas por una agenda común contra el clan Al Assad. Pero una vez que el presidente sirio, Bashar al Assad pierda el poder, ya sea a través de un acuerdo negociado o por la fuerza, las fuerzas suníes se fragmentarán a lo largo de líneas ideológicas, étnicas y geográficas, con las fuerzas salafista-yihadistas luchando contra la Hermandad Musulmana, que tiene una mayor visión política y contra los sunitas seculares. Los cristianos maronitas, drusos, kurdos, palestinos y otras minorías permanecerán en gran parte en el limbo, tratando de proteger a sus familias mediante la creación de milicias y manteniendo alianzas flexibles en un creciente estado de anarquía.
Mientras controlan las laderas de Aleppo, las fuerzas alauitas tratan  de sostener Damasco mientras preparan un retiro masivo hacia su enclave costero. La batalla por Damasco podría extenderse más allá del alcance de este pronóstico. Las fuerzas alauitas enfrentan una lucha cada vez mayor para mantener el control territorial más allá de la costa. Con el tiempo pasarán de una guerra convencional a tácticas insurgentes cuando quede claro que ya no pueden sostener Damasco y su atención se centre en preparar (con la ayuda de Irán) la consolidación de un gobierno post-Al Assad. Estados Unidos, Turquía, Francia y otros intentarán apuntalar un gobierno provisional post-Al Assad y preservar la mayor cantidad de maquinaria estatal posible para facilitar la transición, pero la autoridad de tal gobierno será débil y su sostenibilidad será cuestionable ya que el país seguirá fragmentado.
Una incuestionable pérdida alauita del control sobre Damasco será el desencadenante de importantes enfrentamientos sectarios en el Líbano, en particular en la frontera norte, porque los sunníes envalentonados intentarán desafiar a sus rivales chiíes mientras el grupo militante Hezbollah luchará para mantenerse firme. Los clanes libaneses se preparan para esta inevitabilidad, reforzando sus milicias y cambiando sus alianzas cuando sea necesario.
El uso potencial de armas químicas por parte de las fuerzas alauitas en un estado de desesperación podría acelerar la desintegración de la región y tendría que organizarse a toda prisa una coalición liderada por Estados Unidos para contener la amenaza de armas químicas. Para ser claros, Estados Unidos no está buscando un pretexto para intervenir militarmente en Siria. Por el contrario, Estados Unidos hará todo lo posible para evitar una nueva campaña militar en el mundo islámico este año.


La lucha de Irán
Un conflicto militar entre Estados Unidos e Irán sigue siendo poco probable en 2013. Irán puede sembrar inestabilidad en lugares como Siria, Líbano, Gaza y Afganistán, pero carece del grado de influencia política para obligar a Washington a una negociación estratégica más amplia dictada en sus propios términos. Estados Unidos es más propenso a que los efectos de las sanciones y un cambio en la suerte de Irán en Siria y el Líbano sigan su curso y continúen debilitando la posición de Irán hasta que acepte concesiones significativas para atenuar las tensiones en curso.
La creciente disparidad en las posiciones de negociación de Estados Unidos e Irán en gran medida relega a Irán al papel de alerón regional. Mientras Irán pueda crear dolor por sus adversarios regionales, puede retrasar su propio descenso. Irán lo gastará esfuerzo considerable en política, económica y militarmente sostener sus aliados sectarios en Siria y el Líbano para que pueda jugar un papel desestabilizador en un creciente clima de guerra civil y la insurgencia en el norte de Levante. Irán también utilizará las transferencias de armas como su principal medio de mantener una participación en los Territorios Palestinos.
Sin embargo Irak sigue siendo el imperativo regional más importante de Irán. El impulso a la acción de las fuerzas sunitas en Siria con el tiempo se derramará en Irak desafiando el dominio chií. Llevará un tiempo para que esta tendencia se desarrolle, pero en la preparación para tal eventualidad, Irán reforzará a sus aliados chiítas iraquíes y también explotará las crecientes divisiones entre los kurdos en un intento por mantener su posición en Irak contra la resistencia sunita y turca. Las crecientes tensiones entre el gobierno chiíta iraquí y los kurdos, así como con los suníes, facilitarán los esfuerzos de Teherán para influir en el gobierno en Bagdad dejando a los chiítas en Irak cada vez más aislados y por lo tanto dependientes de la ayuda exterior. El mantenimiento de la influencia en Irak, un canal importante para el contrabando iraní, también será crucial en los esfuerzos de Irán para resistir el endurecimiento de las sanciones de este año.
Los recursos financieros de Irán están siendo drenados por el régimen de sanciones dirigido por Estados Unidos, pero el poderoso control estatal sobre la economía y el tradicional aprovechamiento que hace Irán de los vacíos legales que tienen las sanciones, en alianza con los socios comerciales dispuestos, amortiguarán al régimen contra el colapso sistémico. La influencia política del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica iraní, que es tan crucial para la violación de las sanciones y para la gestión de la red de apoyo militante en el extranjero, como ya lo es en la prevención de disturbios contra el régimen dentro del país, crecerá este año. Las elecciones presidenciales iraníes en junio revelarán la relevancia decreciente de la elite clerical y de la facción populista encarnada por el saliente Presidente Mahmoud Ahmadinejad. Esto crea un vacío político que la Guardia Revolucionaria deberá llenar. El líder supremo, el ayatolá Ali Jamenei, tratará de comprobar la influencia cada vez mayor de la Guardia mediante el fortalecimiento de los organismos militares y de seguridad (rivales entre sí) y respaldando para la presidencia a un aliado menos polémico y más maleable políticamente perteneciente al pragmático campo conservador.

El mundo árabe en transición
En Egipto los militares se adaptarán a un nuevo orden político islamista. Los militares serán el último árbitro de la situación y se basarán en una serie de factores -incluyendo un poder judicial fragmentado, el poder económico de los militares, un paisaje político islamista dividido y las relaciones exteriores de los militares- para enfrentar a la Hermandad Musulmana. Pero los militares y la Hermandad no estarán dispuestos a realizar movimientos audaces unos contra otros. Se necesitan mutuamente en este nuevo entorno político, por lo que ambas partes continuarán tratando de establecer límites y en última instancia, desarrollar un nuevo acuerdo de trabajo. Habrá obstáculos y ocasionales crisis políticas como resultado de ello, pero este año no va a haber una ruptura entre los Hermanos Musulmanes y los militares.
La Hermandad será capaz de mantener una gran presencia en el Parlamento, pero enfrentará la resistencia de los elementos del viejo orden cuando quiera afirmar el control sobre las instituciones estatales. La popularidad de la Hermandad entre el público se verá afectada ya que el movimiento adquiere un papel más importante en el gobierno bajo severas condiciones económicas. La ayuda externa de la que el Estado dependerá cada vez más estará condicionada a aplicar medidas de austeridad impopulares y potencialmente desestabilizadoras del Estado.
La consumación de la transición política de Egipto dejará oportunidades de brotes en la península del Sinaí y en Gaza, pero no esperamos una violación significativa del status entre Israel y Egipto este año. Después de haber demostrado sus capacidades militantes a finales de 2012, Hamas se centrará en 2013 en la construcción de su legitimidad política en la región, a expensas de sus rivales seculares de Fatah. Los esfuerzos de Hamas supondrán frenar a sus rivales potenciales dentro de Gaza, que podrían perturbar la trayectoria política del grupo, y tratará de expandir su influencia en la Ribera Occidental.
Jordania, la víctima de la Primavera Arabe que a menudo es pasada por alto, continuará desestabilizándose lenta y calmadamente en el 2013. La monarquía hachemita verá estrechar su margen de maniobra política, ya que se enfrenta a una oposición envalentonada dirigida por la Hermandad Musulmana jordana y reforzada por elementos tribales y por los jordanos palestinos. Un apoyo limitado de las monarquías árabes del Golfo se agregará a las presiones económicas y energéticas que exacerban las vulnerabilidades políticas hachemitas.

Las potencias reactivas
Israel y Turquía están muy afectados por las dinámicas políticas cambiantes del mundo árabe, pero ambos tienen pocos medios para influir en el cambio. Los dos antiguos aliados continuarán explorando las formas de restaurar una relación tranquila trabajando bajo estas nuevas tensiones regionales, pero es poco probable una restauración pública de las relaciones diplomáticas.
Israel tendrá que luchar internamente sobre cómo adaptarse a un nuevo marco regional en el que la fiabilidad de los viejos socios de trabajo es puesta en cuestión. En contraste, Turquía ve una oportunidad en el ascenso de las fuerzas islamistas en el mundo árabe, pero las influencias limitadas de Ankara restringen sus acciones más allá de las fronteras turcas. Por otra parte, las vulnerabilidades que surgen de un vacío de poder en Siria socavan los intentos de Turquía para ampliar su esfera de influencia. Dado que los kurdos sirios trabajan por un cierto grado de autonomía en el norte, los kurdos iraquíes utilizarán eso como palanca en sus relaciones con Ankara. Los esfuerzos de Irán para revertir la influencia turca en Irak y Siria a través del antagonismo kurdo también complican en gran medida la ya atribulada estrategia de contención de Ankara contra el separatismo kurdo. La creciente amenaza regional kurda en Turquía, por no hablar de la desaceleración de la economía, serán un factor en las escaramuzas políticas internas antes de la temporada electoral de 2014, pero la oposición turca todavía carece de la capacidad de socavar significativamente la popularidad del partido gobernante en el país.

Malestar en la Península Arábiga
Arabia Saudita también se enfrenta a opciones limitadas en la conformación de un escenario sirio post Al Assad. A la familia real saudita le complace ver la influencia iraní en la declinación del Levante, pero se resisten a tener la actividad iraní cerca de casa. Arabia Saudita también está muy preocupada por el ascenso regional de la Hermandad Musulmana y tratará de contrarrestar esta tendencia mediante el apoyo a los yihadistas salafistas en Siria y el Líbano. Un rol más agresivo de Arabia en Siria va a agravar la guerra civil y crear una competencia con otros actores regionales, como Turquía, Qatar y Jordania.
A los 88 años, el deterioro de la salud del rey saudí Abdullah y su probable muerte marcarán el final de la segunda generación de los príncipes saudíes. El príncipe heredero, Salman bin Abdulaziz Abdullah, tendrá éxito y hay altas probabilidades de que el sucesor de Salman vendrá de la tercera generación de príncipes, lo que le dará mayor participación en los asuntos del Estado. En la periferia Saudita, Bahrein mantendrá el malestar chiíta en un nivel manejable mediante la participación de la corriente principal chií, el movimiento Al Wefaq. En el talón del sur de la península, el intento del gobierno de Yemen para reestructurar las fuerzas armadas y las fuerzas de seguridad para administrar una venidera lucha política es probable que conduzca a una mayor inestabilidad en el país.

Problemas en el Magreb
Mientras que los gobiernos débiles de Libia y Túnez siguen luchando para institucionalizar el poder a lo largo de la costa del Mediterráneo, el Magreb inferior y las regiones del Sahel se encuentran en riesgo de desestabilizarse aún más a medida que las fuerzas regionales de Al Qaeda que emanan de Malí se preparan contra una intervención respaldada por Occidente. Libia, Túnez y Egipto permanecen encerrados en la agitación interna, mientras que Argelia, que ya ha pasado por una guerra civil en su historia reciente y está dotada de recursos energéticos sustanciales, se perfila como el líder regional del Magreb. La clave para la continua estabilidad de Argelia es su capacidad de mantener una cuidadosa estrategia de contención contra los militantes islamistas. Esta estrategia está en riesgo de desbaratarse si las fuerzas occidentales tratan de perseguir y desplazar a las fuerzas locales yihadistas. Argelia tratará de dar forma a la participación internacional en Malí de acuerdo con sus propios términos y tratará de utilizar sus capacidades de seguridad y la relación energética con Occidente para lograr el reconocimiento de su creciente estatus regional y el agendamiento de sus necesidades de seguridad.

Europa
En 2012 la Unión Europea tomó numerosas medidas para mitigar el impacto financiero de la crisis en curso. Una de esas medidas fue la creación del Mecanismo Europeo de Estabilidad, un fondo de rescate permanente para los miembros que lo necesiten. Otra medida importante fue la que otorga al Banco Central Europeo más poder para intervenir en los mercados de bonos para ayudar a los países en dificultades. Estas acciones, que ayudaron a mantener a flote la zona del euro en 2012, seguirán en vigencia en 2013, por lo que es muy probable que la eurozona sobreviva un año más. Pero estas herramientas no resuelven tres aspectos fundamentales de la crisis europea:
En primer lugar, la crisis europea es fundamentalmente una crisis de competitividad. Las economías del sur de la eurozona, que se consideraban solventes antes de la crisis, no son tan dinámicas y competitivas como las economías del norte y las bases de producción que surgieron en Asia durante la última década. En el pasado, las economías periféricas podrían poner en práctica una política monetaria para hacer frente a su falta de competitividad, pero esa opción ya no está disponible desde la introducción del euro. En consecuencia, la única alternativa para estas economías periféricas es la política fiscal, que en los últimos años ha tomado la forma de dolorosas medidas de austeridad y represión salarial.
En segundo lugar, la crisis tiene un aspecto político. La Unión Europea no es una federación sino una colección de estados-nación unida por tratados internacionales. Esto significa que la toma de decisiones en la Unión Europea es siempre un delicado equilibrio entre la integración y la soberanía. Todas las políticas que emanan de Bruselas para mitigar los efectos de la crisis implican la transferencia de la soberanía a una entidad supranacional, ya sea para proporcionar asistencia financiera a los países en peligro o para colocar los presupuestos nacionales bajo la supervisión de instituciones supranacionales. Debido a su carácter supranacional, estas políticas suelen generar tensiones políticas entre los países (en su intento de proteger sus intereses nacionales) y dentro de los países (dentro de los gobiernos nacionales o de la población).
En tercer lugar, la crisis europea está amenazando la estabilidad social en algunos países, sobre todo en la periferia de la eurozona. Las medidas de austeridad que Bruselas ha solicitado están generando un descontento social creciente que amenaza la larga permanencia en el poder de los partidos políticos tradicionales y que fortalece a los partidos extremistas de la izquierda y la derecha.
Esta triple dimensión de la crisis europea, que se intensificó en 2012, influirá en el próximo año.

La crisis llega al núcleo

En 2012, las economías del norte de la eurozona (especialmente Alemania, Francia, Países Bajos, Austria y Finlandia) se vieron menos afectados por la crisis que sus vecinos del sur. Experimentaron niveles relativamente bajos de desempleo y algunos de ellos asistieron incluso a un crecimiento modesto. En este sentido, la crisis económica se ha centrado en gran medida en la periferia de la eurozona. En 2013, las dos mayores economías de la zona euro (Alemania y Francia) se enfrentarán a un crecimiento bajo o incluso el estancamiento. Esto tendrá efectos negativos en toda Europa.
París va a reaccionar a la crisis mediante el diseño de las reformas estructurales en un esfuerzo por mejorar la competitividad de la economía francesa y para impulsar la actividad económica. Estas medidas, que incluirán las reformas del mercado laboral, no agradarán a los sindicatos franceses. El descontento de los sindicatos y la desaceleración de la economía francesa en 2013 darán lugar a las mayores protestas en Francia desde el comienzo de la crisis.
El estancamiento económico en Alemania es poco probable que conduzca a cambios radicales en la política nacional, ya que la desaceleración será gradual y el desempleo aumentará lentamente desde un nivel relativamente bajo. Por otra parte, las elecciones parlamentarias -que se espera que sean en septiembre u octubre- ralentizarán sustancialmente el proceso de toma de decisiones en Alemania, por lo que no habrá cambios fundamentales en la política exterior antes de las elecciones.
A su vez las elecciones en Alemania retrasarán el proceso de toma de decisiones a nivel europeo. Es probable que los líderes de la UE discutan varias reformas institucionales -incluyendo una modificación de los Tratados de la UE y algunas políticas cruciales, como la creación de eurobonos- pero no habrá reformas institucionales sustanciales en 2013. Los acuerdos sobre otras cuestiones menores, como los aspectos técnicos del sindicato bancario y las reformas del presupuesto de la UE, probablemente se hagan en 2013.
Al mismo tiempo, la desaceleración económica en el norte de Europa hará que estos países sean más reacios a proporcionar ayuda financiera a la periferia. Pero esperamos que la Unión Europea continúe ayudando a las economías en problemas cuando sea necesario.

Empeoramiento de las condiciones económicas en la periferia de la eurozona
En 2013 la crisis va a seguir dañando las condiciones económicas en la periferia de la eurozona. Grecia, España, Portugal e Italia verán contraerse sus economías y se elevarán las tasas de desempleo. En todos estos países, el malestar social crecerá y el año estará marcado por las protestas y huelgas permanentes.
La brecha notoria entre la elite gobernante y las poblaciones de la periferia será un elemento clave en el 2013, y algunos gobiernos podrían caer. Pero incluso si los partidos de la oposición toman el poder, se enfrentarán a las mismas restricciones que los gobiernos que los precedieron. En otras palabras, un cambio en los políticos no traerá un cambio sustancial en las políticas relativas a la Unión Europea. En gran parte, estos países seguirán aplicando medidas de austeridad el próximo año, aunque esperamos que estos países sean más expresivos en sus solicitudes de concesiones por parte de sus prestamistas. Bajo la amenaza de una escalada de la crisis, las instituciones europeas tienden a aceptar tales concesiones.
Aunque los partidos extremistas o anti-stablishment ganarán influencia en el debate político, no serán lo suficientemente fuertes para tomar el poder en algún país de la eurozona. Cada ciclo electoral debilita el apoyo popular a los partidos mayoritarios en Europa, pero las élites tradicionales se las arreglarán para permanecer en el cargo en 2013.
La inestabilidad política y social será especialmente grave en Grecia, pero el país se las arreglará para permanecer en la eurozona en 2013. El Gobierno griego continuará recibiendo la ayuda financiera europea, algo que va a impedir que el país salga de la eurozona. Además, es probable que Atenas reciba concesiones de la Unión Europea (probablemente una renegociación o el ablandamiento de los objetivos fiscales y económicos del país) si es necesario. Durante 2013, España necesitará probablemente más asistencia financiera de la Unión Europea; Madrid llegará a un acuerdo con sus acreedores, ya que Bruselas está interesada en la contención de los efectos de la crisis económica española y evitar que se propague al resto de la eurozona.
El único país de la periferia de la eurozona que ha programado las elecciones es Italia (en febrero). Si el próximo gobierno italiano no logra alcanzar la estabilidad política y aplicar las reformas económicas, el aumento de la presión del mercado en Italia, hará más probable que Roma necesite ayuda financiera de Bruselas. Si eso sucede, es muy probable que Italia y la Unión Europea lleguen a un acuerdo.

El aumento de la fragmentación política
Debido a las contradicciones fundamentales en los intereses nacionales y las estrategias de política exterior de los Estados miembros de la UE, la crisis europea continuará generando divisiones políticas y económicas en el continente en 2013.
Además de las diferencias existentes entre los países de la eurozona y no eurozona, la fragmentación política ocurrirá dentro de la eurozona. Francia será más expresa en sus demandas de una mayor solidaridad económica en Europa a través de eurobonos o mecanismos análogos, algo que va a generar tensiones con Alemania. Durante un año electoral, no es probable que París y Berlín lleguen a un acuerdo sobre estas cuestiones.
Fuera de la eurozona, el Reino Unido tratará de proteger su soberanía y renegociar su estatus dentro de la Unión Europea. Pero Londres no va a salirse de la Unión Europea en 2013. A medida que los países de la eurozona aumenten su colaboración para superar las deficiencias estructurales de la unión monetaria, Europa Oriental y los países de Europa central que están fuera de la eurozona van a equilibrar su deseo de una mayor participación en la toma de decisiones con las ventajas de no ser parte de la moneda común.
En 2013, Europa podrá disfrutar de los beneficios de las herramientas que se crearon en 2012, y la integridad de la Unión Europea se conservará. Pero Europa también va a sufrir las consecuencias de los aspectos más políticos y sociales de la crisis que aún no han sido abordados.

La ex Unión Soviética
Cuestiones nacionales

Después del tumulto político de 2012, Rusia se enfrentará a otro año de protestas contra el Kremlin, tensiones entre las diversas facciones políticas y grupos étnicos, represión y remodelaciones gubernamentales. En general, las tensiones políticas seguirán siendo manejables y no representarán un serio desafío para el control de Moscú. Un vigorizado Kremlin que se centró en acabar con la corrupción tratará de purgar las partes más disfuncionales y económicamente costosas de las empresas del gobierno y del Estado. La represión a las autoridades estatales y las empresas podría ser similar a las purgas a los negocios no estatales y los oligarcas en la década de 2000.

Midiendo el progreso de Rusia en el exterior cercano
Rusia ha hecho recientemente progresos significativos en el restablecimiento de la influencia en su periferia soviética. Dado el replanteo de su posición como potencia regional a partir de la guerra ruso-georgiana de 2008, Moscú ha ayudado a derrocar a los gobiernos de Ucrania, Georgia y Kirguistán, que fueron barridos del poder en la ola de revoluciones de colores. Rusia también se ha integrado más profundamente con Bielorrusia y Kazajstán, a través de la formación de una unión aduanera, una institución que Rusia continuará construyendo en alcance y calidad de miembro hasta que el bloque se convierta en 2015 en la Unión Euroasiática.
Pero el ascenso de Rusia no ha sido uniforme en todo el espacio post-soviético. Rusia tiene que lidiar con las dinámicas políticas internas propias de cada Estado y con las potencias extranjeras compitiendo contra la posición de Moscú en cada país. Así, en 2013 Rusia continuará ganando impulso en algunas zonas de la periferia, mientras que su posición se enfrentará a más retos en otros.
En los estados más integrados del Oeste, los países bálticos continuarán sus esfuerzos en la diversificación energética de Rusia en 2013 e incrementarán la cooperación económica y de seguridad con la Unión Europea y la OTAN en general y con los países nórdicos.
La relación de Rusia con Ucrania podría ser su relación más importante en 2013. Rusia ha estado buscando la integración con Ucrania, sobre todo al hacerse cargo de su infraestructura de tránsito de gas natural, y pidiendo a Kiev unirse a la Unión Aduanera. Ucrania fue capaz de resistir la presión de Rusia en 2012 reduciendo sustancialmente sus importaciones de gas natural ruso. Sin embargo, este corte fue posible en gran parte por la oferta de almacenamiento y un invierno cálido y no por algún progreso importante en la diversificación de la energía (por ejemplo, en Polonia y los países bálticos) o una mayor integración con la Unión Europea. Por lo tanto, es probable una especie de compromiso entre Rusia y Ucrania sobre estos temas en 2013.
Georgia será la preocupación principal de Rusia en el Cáucaso en 2013. Con el surgimiento político del multimillonario magnate Ivanishvili Bidzina y su movimiento “Sueño de Georgia”, la posición de Rusia en el país se fortaleció a expensas del campo anti-ruso del presidente georgiano Saakashvili Mikhail. Las elecciones presidenciales de octubre y el cambio constitucional que le acompaña darán a Ivanishvili la oportunidad de consolidar el poder este año. Si bien los puntos importantes de la política exterior, como el alejamiento de Occidente y la OTAN o la completa normalización con Rusia, no son del agrado de Georgia en 2013, esta nueva realidad política podría crear tensiones con los actores regionales que están nerviosos acerca de la intromisión de Rusia más allá, sobre todo en Azerbaiyán.
Kirguistán y Tayikistán buscan una cooperación económica y de seguridad más estrecha con Rusia y seguirán adelante con sus planes de incorporarse a la Unión Aduanera en 2014. Uzbekistán seguirá resistiendo los esfuerzos de integración de Rusia, a pesar de que no vaya a hacer ningún progreso significativo hacia una cooperación de mayor seguridad con Occidente o China.

Rusia y Occidente
El año pasado, Rusia ha cambiado sus tácticas hacia Europa para preservar su presencia e influencia en el futuro. El eslabón primario que une a Rusia con Europa es la dependencia de Europa respecto a los grandes suministros energéticos de Rusia, que Moscú sabe que se verá amenazada cuando ya no haya más suministros rusos disponibles. En 2012, Rusia comenzó a moverse lejos de su postura agresiva en materia de energía -especialmente los altos precios- para lograr acuerdos a largo plazo que permitan mantener una cuota de mercado de Rusia con sus principales clientes estratégicos, tales como Alemania, Italia y Turquía. Rusia continuará su estrategia en 2013 a medida que continúa la construcción de nueva infraestructura para vincular directamente sus suministros con Europa. Rusia también tratará de reducir su dependencia del mercado europeo con el lanzamiento de grandes proyectos energéticos en el este de Siberia con el objeto de proporcionar en el futuro más suministros a los mercados asiáticos.
El objetivo último de Rusia en Europa es utilizar sus relaciones energéticas para construir alianzas estratégicas -especialmente con Alemania- con el fin de influir en la región. Sin embargo, los esfuerzos de Rusia con este fin serán limitados en 2013: en primer lugar, Rusia todavía está tratando de asegurar su influencia energética y de seguridad en Europa, y en segundo lugar, Alemania está preocupada por los problemas nacionales más inmediatos.
A medida que Rusia trata de gestionar las relaciones con sus clientes energéticos europeos más importantes, es probable que evite la conducta agresiva en otras cuestiones, como la reacción frente a los planes estadounidenses de defensa antimisiles balísticos en Europa. Estados Unidos y Rusia seguirán discutiendo sobre asuntos de comercio, las negociaciones para un nuevo tratado de armas nucleares y el papel de Rusia en Irán y Siria. No se esperan grandes cambios por parte de Washington o Moscú que rompan el estancamiento en las negociaciones sobre estos temas.

La seguridad en Asia Central
La violencia de bajo nivel y la inestabilidad que se produjo en toda Asia Central en 2012 continuarán en 2013. Gran parte de la violencia y la militancia en la región seguirán siendo una motivación política, sobre todo en Kazajstán, donde se acerca la cuestión de quién será el sucesor del veterano presidente Nursultan Nazarbayev. Uzbekistán y Kirguistán seguirán encontrando amenazas a su estabilidad, tales como protestas, violencia y escaramuzas transfronterizas. Tayikistán estará especialmente en riesgo, ya que llevará a cabo su elección presidencial en noviembre, y el entorno político volátil podría reabrir las fisuras remanentes de la guerra civil en Tayikistán de 1990.
Las pre-existentes tensiones regionales entre estos países (centradas alrededor del conflictivo Valle de Fergana) podrían producir que cualquier inquietud se derrame a través de las fronteras nacionales. Por otra parte, la prevista retirada de Estados Unidos y la OTAN de Afganistán en 2014 va a crear problemas adicionales en el entorno de seguridad de Asia Central.

 

Asia del Este
Hay tres cosas que dan forma a los acontecimientos en el Este de Asia en 2013:

1.      la lucha de Pekín para mantener la estabilidad social y política en medio de bajas tasas de crecimiento económico,

2.      a necesidad de acelerar la modernización militar china y los movimientos cada vez más agresivos para asegurar sus intereses territoriales y económicos en la región,

3.      y los variados esfuerzos de otros actores regionales, incluyendo a Estados Unidos, para adaptarse a los cambios de China.

En 2013, la economía china continuará el proceso gradual y doloroso de alejarse del alto crecimiento impulsado por las exportaciones hacia un modelo más sostenible en el largo plazo. El crecimiento de las exportaciones no mejorará sustancialmente, afectado en parte por el continuo malestar económico en Europa. Los efectos del aumento de los salarios y los costos de los insumos en las tradicionales potencias manufactureras costeras chinas orientadas a la exportación sobre la competitividad global china en relación con las economías emergentes de la región como Indonesia, Filipinas y Vietnam también dificultarán las exportaciones.
Pero salvo otra crisis financiera global en la escala de la acontecida en 2008-2009, la economía de fabricación costera de China no se derrumbará por completo. El descenso será gradual. En 2013, más fábricas -en particular los fabricantes de baja gama con márgenes lucrativos más delgados- se trasladarán al exterior. Muchos otros, atraídos por el alto transporte de China y la infraestructura en la cadena de suministro, así como su creciente mercado de consumo, se quedarán quietos o se trasladarán tierra adentro, donde el trabajo es abundante y los salarios son más bajos. El eclipse continuo y gradual de la costa china como centro de manufactura global dará lugar en los próximos años a un aumento del desempleo y la dislocación social, ya que más de 250 millones de trabajadores inmigrantes chinos retorna al interior en busca de trabajo.
Por lo tanto Beijing continuará equilibrando las necesidades internas en conflicto. Debe mantener un alto nivel de actividad industrial y empleo, sobre todo a medida que más fábricas costeras despiden trabajadores o cierran por completo. Pero el Partido Comunista no puede permitirse los efectos potencialmente desestabilizadores -desde una alta inflación a un estallido de la burbuja inmobiliaria- de otra ronda de estímulo, tal como la observada en 2009-2011. El empleo total se mantendrá mediante una combinación de inversiones en proyectos de infraestructura a gran escala (especialmente el transporte y el desarrollo urbano de infraestructura en las provincias del interior) y ciclos de blanqueo o relajación temporal de los controles en el mercado de bienes raíces. Beijing continuará con el reequilibrio económico en sentido amplio, alentando una mayor actividad económica en el interior de China, especialmente en las provincias lo largo del río Yangtze y en las provincias limítrofes costeras.
En un esfuerzo por acelerar la urbanización del interior, el gobierno podría introducir reformas limitadas al hukou, o sistema de registro de hogares. Pero la prima de permanencia en el empleo limitará cualquier esfuerzo por reestructurar la economía genuinamente hacia una mayor eficiencia, productividad y rentabilidad. Un gobierno liderado por la inversión y la deuda seguirá apuntalando la economía china en 2013.
A medida que chisporrotea la economía de exportación de China y el gobierno intenta redirigir la inversión fuera de la propiedad y hacia proyectos más sostenibles, tendrá que protegerse contra las posibles amenazas a su sistema financiero, especialmente por la creciente importancia del sector de préstamos alternativos. Los préstamos alternativos son algo nuevo en China. Sin embargo, han crecido significativamente en los últimos años en los mercados de préstamos informales geográficamente aislados de las ciudades costeras a través de una compleja red de entidades semilegales que proporcionan entre 12 y 30 billones de yuanes (entre 1,9 billones de dólares y 4.8 billones de dólares) en créditos -a tasas de interés del 20-36%- a miles de pequeñas empresas de todo el país.
Estos préstamos alternativos no son de por sí problemáticos. De hecho, son necesarios en una economía en la que a menudo la financiación se limita a las empresas estatales bien conectadas. Pero el crecimiento de las exportaciones se está desacelerando y el gasto ilimitado del fondo de estímulos (gran parte del cual se ha dirigido hacia la construcción, impulsando a las nubes la demanda china de acero, cemento, carbón y otros materiales entre 2009 y 2011) llega a su fin. Esto significa que por lógica consecuencia haya cada vez más destinatarios de préstamos alternativos. Beijing tiene capacidad de compensar las consecuencias financieras a corto plazo si la crisis de la banca alternativa se produce en 2013. Sin embargo, los efectos residuales de la inflación –desde el desempleo hasta las protestas por parte de inversionistas bancarios en productos de banca alternativa (incluyendo a millones de ciudadanos chinos)- podría desafiar significativamente la estabilidad social y política.

El Grupo de Tareas del Partido
En 2013, el Partido Comunista de China tendrá que gestionar un enorme cambio social y económico, incluso a medida que completa la transición generacional de su propio liderazgo y trabaja para reconstruir y reformar la imagen del partido y sus prácticas reales. Los escándalos políticos de 2012 en gran medida perjudicaron la imagen pública del partido, pero el sistema sobrevivió. La transferencia generacional del poder puede dar al Partido la oportunidad de reconsolidar sus filas y controlar la amplia seguridad nacional, la censura y los aparatos militares, pero el partido aún no está en terreno seguro. La creciente sensación de inseguridad -tanto interna como con respecto a las consecuencias sociales de la transición económica de China- es probable que se refleje en la censura continua de plataformas sociales online como Weibo, la represión a los grupos religiosos o de otra índole percibidos como una amenaza y la creciente firmeza militar sobre los intereses de los mares de China meridional y oriental y el Sudeste Asiático.


Efectos de las variaciones regionales de China
Los efectos de la lenta transición de China después de sus dos décadas de reinado como proveedor clave a nivel mundial de productos de bajo costo se harán sentir con más fuerza en el Este de Asia en 2013, pero no se harán sentir de manera uniforme. El declive de la producción de baja gama costera en China presentará enormes oportunidades para los países del sudeste asiático como Indonesia, Vietnam, Filipinas y Myanmar, todos los cuales seguirán presionando fuertemente para atrapar la inversión extranjera no sólo en recursos naturales e industrias de materias primas sino también en el desarrollo de mejoras urbanas, el transporte, la generación de energía y materiales para la infraestructura. Al mismo tiempo, el reajuste de China para reducir las tasas generales de crecimiento planteará retos a corto plazo, ya que el consumo chino de materias primas -del que gran parte del sudeste asiático ha llegado a depender- se estabiliza a partir de los máximos insostenibles de 2010-2011. Las economías más desarrolladas, como Corea del Sur, Singapur y Australia, que también dependen en gran medida de la demanda de China, pero no están tan bien posicionadas para beneficiarse de la difusión de la inversión extranjera fuera de la costa de China, tendrán cada vez más dificultades para mantener el crecimiento y el empleo.
Incluso mientras la región se reposiciona en relación a la transición económica de China -y frente a cualquier inestabilidad económica resultante a nivel regional o global- las crecientes capacidades militares de Beijing y la asertividad presionarán a otros países de Asia oriental. En el noreste de Asia, la modernización militar china echará más leña al proceso de normalización militar de Japón, incluidos los esfuerzos renovados para derogar las limitaciones constitucionales sobre el uso de las fuerzas armadas japonesas. También podría acelerar la transferencia de los negocios y la inversión japonesa hacia los socios emergentes del sudeste asiático en la medida que las tensiones diplomáticas y las disputas territoriales amenazan la producción japonesa y sus intereses empresariales en China. La península de Corea, atrapada entre la modernización militar china y la posible normalización japonesa, puede presionar para un mayor acercamiento, sobre todo en virtud de los intentos del Norte por reducir gradualmente su dependencia del apoyo chino.
Mientras tanto, Vietnam y Filipinas –los opositores más expresos de China en el sudeste de Asia- seguirán presionando para una mayor integración entre los miembros de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático y por un mayor compromiso de Estados Unidos en los negocios y en su participación militar en la región. 2013 será un año crítico para Myanmar, ya que trabajará para consolidar su apertura democrática, y también en reducir su fuerte dependencia de la inversión china. Beijing, reconociendo la amenaza que la mayor inversión occidental y su influencia en Myanmar representan para sus propios intereses estratégicos y energéticos en el sudeste de Asia y en la cuenca del Océano Índico, podría socavar la apertura de Myanmar, ya sea a través de un mayor apoyo económico o agitando las tensiones étnicas a lo largo de la frontera entre China y Myanmar. Lo que suceda en Myanmar en 2013 dará forma al desarrollo político y económico de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático de cara al futuro, así como potenciará la profundización de las relaciones entre Estados Unidos y la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático.

Asia del Sur
La retirada de Estados Unidos de Afganistán

Antes del retiro en 2014 de las tropas estadounidenses de Afganistán, se intensificarán los esfuerzos para negociar un acuerdo que dé a los talibanes un lugar en un nuevo gobierno. Los talibanes podrían hacer cambios organizativos para poner de relieve su papel político. En función de los progresos realizados en las negociaciones, la organización podría establecer un brazo político formal para representar a los talibanes conducidos por el liderazgo del Mullah Omar en las futuras negociaciones para compartir el poder. Estados Unidos podría ofrecer algún reconocimiento a la condición política de los talibanes y aprovechar el creciente interés de los talibanes en la inversión extranjera para lograr las garantías del grupo en la neutralización de la actividad yihadista transnacional. Al mismo tiempo, Estados Unidos se concentrarán en gran medida en tratar de encontrar sucesores al presidente afgano Hamid Karzai para mantener un control sobre el poder talibán.
Las negociaciones enfrentan numerosos obstáculos este año. Habrá un aumento de la violencia, tanto en términos de ataques oficiales diseñados para obtener una ventaja en la mesa de negociaciones y ataques por parte de elementos talibanes aliados a Al Qaeda en ambos lados de la frontera afgano-paquistaní. Por otra parte, Pakistán se enfrenta a un año políticamente molesto. Las elecciones parlamentarias están previstas para 2013, siendo la primera vez que un gobierno debidamente electo democráticamente complete su término y transferirá sin interferencias el poder a un nuevo gobierno civil. A finales de año, la cúpula militar también se remodeló. Es probable que el equilibrio de poder dentro de las fuerzas civiles y militares se mantenga en la transición y por lo tanto no se espera que haya grandes divergencias en la política interior o exterior. El liderazgo militar emergente ya está comprometido con Estados Unidos en las negociaciones para un arreglo en Afganistán. Pero la complejidad de las negociaciones y las sensibilidades políticas en torno al periodo electoral dan a Islamabad una justificación para resistir los puntos más polémicos de las negociaciones, especialmente en la medida que Pakistán lucha por manejar la reacción interna militante en contra de las negociaciones.
La intención de Washington de reducir su presencia en la región impulsará a los actores regionales para llenar ese vacío. Pakistán aumentará sus interacciones con Rusia, Asia Central e Irán para preparar un Afganistán post Estados Unidos. India, compartiendo las preocupaciones regionales sobre la propagación de la militancia islamista afgana, también se comprometerá más con estos actores regionales para preservar su aún limitada presencia económica y diplomática en la región y lograr apoyo contra el inevitable aumento de la inestabilidad que emana desde el suroeste de Asia. India y Pakistán seguirán siendo cuidadosos de las intenciones mutuas, pero utilizarán un proceso de normalización de movimiento lento para estar al tanto de los planes del otro respecto a Afganistán y prevenir una erupción de las tensiones.

La ley de equilibrio de la India
India también dirigirá su atención hacia el este, donde Estados Unidos está en silencio tratando de forjar una coalición de socios regionales para mantener el control sobre China en la cuenca del Indo-Pacífico. Myanmar, en particular, será un campo de batalla activo por lograr influencia. India evitará las alineaciones oficiales, pero hará causa común con Japón, Australia y las naciones del sudeste de Asia que permitirán a Japón ampliar su política económica y las relaciones de seguridad en la zona. India no quiere una confrontación con China ni se ve a sí mismo anudando su política exterior en la región con la de Estados Unidos cuando se trata de asuntos como China o Irán. Al igual que con Pakistán, India gastará un poco de energía en el frente diplomático para normalizar sus relaciones con Beijing y ayudar a mitigar las tensiones que surgen de esta competencia regional subyacente.
Para la población de la India, la desaceleración económica del país y el aumento de las necesidades de energía son una prioridad más alta que sus preocupaciones de política exterior. Mientras la oposición intenta unirse bajo un nuevo liderazgo a la vista de las elecciones de 2014, disputará con la gobernante y minoritaria Alianza Progresista Unida a nivel regional preparando las elecciones.

América Latina
Preparación para una Venezuela post-Chávez

Después de un año de una exitosa campaña para la reelección, el presidente venezolano Hugo Chávez tiene una salud cuestionable. Aunque el resultado final del tratamiento médico de diciembre enfermo es impredecible, la decisión de Chávez de nombrar vicepresidente Nicolás Maduro como sucesor político a finales del año 2012 indica que existe una preocupación importante por su capacidad de permanecer en el poder. Chávez generó un gran impulso gracias a su victoria electoral el 7 de octubre y obtuvo emociones favorables como resultado de su recaída. Si Chávez renuncia o se encuentra incapacitado, los mandatos de la Constitución venezolana indican elecciones dentro de 30 días. Si Chávez cede el poder voluntariamente, tiene una posibilidad de gobernar detrás de escena en apoyo de Maduro, lo que facilita un modelo de transición política muy similar a la de los hermanos Castro en Cuba.
A pesar de que sigue siendo posible que Chávez se mantenga en el poder durante el año, para que Maduro pueda obtener provecho de los recientes avances políticos de Chávez quizás sea necesario convocar a elecciones más temprano que tarde, sin importar el estado de salud inmediata de Chávez. Por lo tanto, Venezuela probablemente llevará a cabo una nueva ronda de las elecciones presidenciales en 2013. Aunque en desventaja, la oposición se ha unido en torno al gobernador del Estado de Miranda, Henrique Capriles Radonski. Si gana Maduro, se enfrenta a un enorme desafío para consolidar el control del Estado y tendrá que centrarse especialmente en los pilares del país - los militares, con la que el líder de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, tiene influencia y el sector energético, que es administrado en gran parte por el ministro de Energía, Rafael Ramírez.
El desafío más grande de Venezuela se refiere a la economía. Aunque la inflación era manejable hasta el año 2012, el bolívar se encuentra bajo una creciente presión y el gobierno tendrá que considerar una nueva devaluación de su moneda y recortes al gasto público. Si Caracas no devalúa o reduce significativamente el gasto social, el gobierno tendrá dificultades para financiar sus obligaciones.
La posibilidad de elecciones en 2013 complicaría el proceso de toma de decisiones de los líderes políticos. Si bien el gasto social disminuyó después de las elecciones de octubre, una nueva votación requeriría un gasto adicional que provendría del desarrollo y directamente de los copiosos fondos de la compañía petrolera nacional, Petróleos de Venezuela. Esta dependencia de Petróleos de Venezuela tensiona aún más a la empresa que ya está sobrecargada, y los desafíos relacionados generarán inestabilidad social en todo el año. En general, existe una alta probabilidad de deterioro económico, pero el gobierno será capaz de manejar estos desafíos.

Las conversaciones de paz con los rebeldes colombianos
A lo largo de 2013 Colombia continuará el proceso gradual de negociar un fin al conflicto con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, conocidas como FARC por sus siglas en español. Con las elecciones presidenciales y parlamentarias previstas para el primer semestre de 2014, esa casi seguro que el gobierno quiera tener una conclusión positiva de las negociaciones para la fecha límite de noviembre de 2013, y tiene una buena oportunidad de lograr ese objetivo.
Mientras tanto, el gobierno ha dejado clara su intención de seguir adelante con su campaña militar contra las FARC y una serie de grupos delictivos organizados. Un alto el fuego unilateral por parte de las FARC venció en febrero, y su renovación dependerá de la situación de las negociaciones. El grupo podría reanudar los ataques contra la infraestructura energética dirigida por el gobierno como una manera de aumentar las apuestas en las negociaciones y demostrar su mando operativo. Fuera del ámbito de las negociaciones, la violencia y la criminalidad generada por otros grupos criminales y militantes continuarán en toda Colombia. Al mismo tiempo, el gobierno puede esperar que continúen los esfuerzos para mejorar la infraestructura y atraer la inversión extranjera, especialmente en la extracción de minerales.

El cambio de régimen mexicano
Este será un año de transición importante para México. Algunas cuestiones políticas que fueron reprimidas por la competencia intrapartidaria de los últimos años de gobierno del Partido Acción Nacional han comenzado a llegar a un primer plano y dominarán este año 2013. Se incluyen temas sociopolíticos como la reforma de la educación, impuestos y pensiones. Se espera que muchas de estas reformas generen una gran controversia y descontento disperso y la implementación de los cambios prometidos en los primeros meses de la administración del presidente Enrique Peña Nieto tomará años.
El problema más importante que enfrenta México en el 2013 será la política energética. En el transcurso del año, los detalles sobre los planes de México para alentar inversiones adicionales en el sector de la energía que se necesita para reactivar la producción pabellón surgirán. Si la decisión final es tomada en el año 2013, será hacia el final del año, ya que tendrán que llevarse a cabo negociaciones significativas dentro del partido de gobierno y entre el partido gobernante y los partidos políticos en competencia. Existe un apoyo suficiente para que el gobernante Partido Revolucionario Institucional a nivel estatal permita a Peña Nieto considerar seriamente la posibilidad de una reforma constitucional que permita al país adoptar acuerdos de producción compartida, que son un estándar en los mercados energéticos de extracción, pero son ilegales en México.
Mientras tanto, el gobierno continuará con la lucha militar contra los carteles. El gobierno de Peña Nieto ha dejado claro que el gobierno mexicano hará cambios organizativos, incluyendo el fortalecimiento del control federal sobre los organismos estatales encargados de hacer cumplir la ley y la creación de una Gendarmería diseñada para combinar los puntos fuertes tanto de la policía como del ejército.
Pero en el corto plazo, hay pocas opciones para alterar significativamente el curso o cambiar la naturaleza del conflicto, que se define en primer lugar por la competencia entre los grupos criminales. No hay indicios todavía de que una especie de tregua entre estos grupos sea posible en el próximo año, y se puede esperar que la violencia continúe como lo ha hecho en los últimos años -sobre una base geográfica cambiante a medida que cada grupo compite por la cadena de suministros y el acceso al mercado a expensas de los otros. Los intentos del gobierno para mediar en una tregua se llevarán a cabo en la más estricta confidencialidad para evitar una reacción negativa del público.

El bloque comercial se expande
El Mercado Común del Sur o Mercosur, se expandirá para incluir a Bolivia y Ecuador en 2013, en un proceso que consolide los países de izquierda de América Latina bajo un mismo paraguas económico y político dominado por Brasil. La expansión fortalecerá la capacidad a largo plazo de Brasil para expandir su influencia y consolidar una división ideológica en la región.
La readmisión de Paraguay al Mercosur como miembro votante jugará un papel político clave en ese momento de expansión del Mercosur. Si las elecciones de abril en Paraguay se consideran lo suficientemente democráticas por los observadores regionales multilaterales, Paraguay será readmitido en el bloque. Debido a que Paraguay no ha ocultado su oposición a la expansión del bloque, la aprobación parlamentaria de la ampliación del Mercosur tendrá que resolverse entre Venezuela, Argentina, Brasil y Uruguay antes que Paraguay vuelve a unirse al bloque.
A lo largo de 2013, Brasil continuará sus intentos de utilizar la reforma impulsada por los gobiernos para adaptarse a los desafíos del mercado con un éxito desigual. Un impulso significativo en 2012 para aumentar la inversión y la mejora de las grandes infraestructuras -como carreteras, aeropuertos y puertos marítimos- comenzará a realizarse en 2013, pero será más lento en virtud de los procesos burocráticos. Aunque el gasto público probablemente apoyará el crecimiento, podría aumentar la inflación. A pesar de los ajustes realizados por el gobierno a una serie de regulaciones en un esfuerzo para responder eficazmente a las demandas de los fabricantes, existe una oposición política a la fuerte participación del Estado en la gestión económica. Sin embargo, la presidente de Brasil, Dilma Rousseff sigue siendo muy popular, al igual que su administración. Ya que la elección presidencial se acerca en 2014, la oposición política encabezada por el Partido Social Democracia Brasileño intentará erosionar esa popularidad a lo largo del año. Sin embargo, en ausencia de un choque externo mayor, este será un proceso gradual.
Sólo hay un shock externo potencial al sur de Brasil, en Argentina. Aunque pueda mantener su actual sistema social y económico en 2013, Argentina vive una creciente incertidumbre. Los preparativos para las elecciones legislativas de octubre y los esfuerzos para manejar el sector energético van a dominar el panorama político de la Argentina. Debido a la procuración por parte de la administración presidencial de un resultado favorable al gobierno en las elecciones legislativas, habrá una gran tensión entre los gobiernos central y regional. Para la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, una mayoría de apoyo en la legislatura planteará la posibilidad de reformas constitucionales, incluyendo cambios para permitir su reelección para un tercer mandato. En el sector energético, la Argentina continuará presionando a los potenciales inversionistas, incluyendo al gigante energético estadounidense Chevron, para una fuerte inversión en los prometedores depósitos geológicos de Argentina con algunos -aunque limitados- éxitos. El gobierno también tratará de utilizar los recursos del Estado para gestionar el aumento de las fallas en la infraestructura eléctrica.
El año se caracterizó por la inestabilidad social y la fricción política. Los fuertes controles comerciales que ayudaron a que la Argentina manejara su delicada balanza comercial continuarán en una u otra forma ya que el gobierno utiliza los controles para asegurar su control sobre las divisas. El impacto de estos controles comerciales requerirá de cuidadosas negociaciones con Brasil durante el año.

El África subsahariana
África del Sur

La consolidación del poder político zulú en Sudáfrica con la re-elección de Jacob Zuma como presidente del Congreso Nacional Africano a finales de 2012 permitirá a Sudáfrica adoptar un papel más activo en la región este año. Sudáfrica hará uso de sus empresas estatales para expandir y profundizar su influencia política en el continente. Esto incluirá el puerto, el ferrocarril, las líneas aéreas y las inversiones de producción energética para anudar el desarrollo de las economías del sur de África dentro del eje sudafricano de actividad económica. El aumento de la capacidad vial, ferroviaria y portuaria facilitará la circulación de bienes y servicios en los mercados africanos y el movimiento de los productos minerales desde el sur de África hacia los mercados internacionales. Esto se volverá más importante a medida que las economías vecinas a Sudáfrica se desarrollen y sus recursos naturales reciban intereses económicos de los extranjeros, entre ellos China, India y Europa.
Mozambique tendrá como objetivo finalizar los planes para que los inversionistas de Estados Unidos, Europa y Asia se comprometan con el desarrollo de su gas natural licuado y sectores del carbón. Maputo también trabajará en la construcción de su infraestructura vial, ferroviaria, portuaria y energética por dos motivos: en primer lugar, para asegurar las inversiones extranjeras en el gas natural y el carbón, y segundo, para permitir que el gobernante Frente de Liberación de Mozambique se asegure el control político sobre las provincias amigables opositoras de cara a las elecciones nacionales de 2014.
Sudáfrica apoyará a Maputo con inversiones técnicas y económicas para ayudar a desarrollar la infraestructura de Mozambique, incluidos las plantas termoeléctricas a gas natural en Mozambique y Sudáfrica para desarrollar la industria del gas natural de Mozambique. Estos esfuerzos refuerzan los lazos de Pretoria con Maputo y el control de Maputo sobre las partes más remotas del centro y norte de Mozambique, donde quiere asegurarse el control político y negar a los partidos de oposición cualquier aumento de la ayuda.
Zimbabwe verá intereses pendientes de inversión para sus productos agrícolas y sus commodities minerales potencialmente extensos. Pero 2013 no traerá una liberalización de la economía política de Zimbabwe, que dificultará la inversión que podría venir a Harare. La decisión de la gobernante Unión Nacional Africana de Zimbabue-Frente Patriótico de celebrar elecciones a mediados de 2013 puede producir una intimidación significativa a los ciudadanos de Zimbabue y al opositor Movimiento para el Cambio Democrático. Como resultado, el gobierno encabezado por el presidente Robert Mugabe retendrá su estatus como una especie de paria. Sudáfrica mediará en Harare para tratar de facilitar la transición hacia un gobierno más cooperativo con Pretoria, pero estos esfuerzos enfrentarán una exitosa resistencia hasta que Mugabe ya no lidere Zimbabwe.

África del Este
Habrá un progreso incremental durante 2013 hacia la integración regional en el este de África, con el objetivo último de conseguir una carretera integrada por ferrocarril e infraestructura portuaria más la combinación de mercados de la región en una economía capaz de sostener el crecimiento y la inversión extranjera. Los países de la sub-región, liderados por Kenia, Tanzania y Uganda, trabajarán por el desarrollo de una unión monetaria, la reducción de las barreras comerciales y el desarrollo de proyectos comunes de infraestructura, aunque la materialización de estos proyectos, así como los relacionados con el gas natural y los sectores del petróleo crudo, se extenderán más allá del año.
El intento de Kenia para afianzar su posición como centro comercial de la región a través del desarrollo económico y la cooperación regional será interrumpido brevemente a principios de 2013. Las elecciones nacionales en marzo dispararán un corto período de violencia interétnica que paralizará el país. La región de África Oriental y la comunidad internacional presionará a la élite política de Kenia para que acepte otro gobierno de coalición que comparta el poder y el clientelismo con el fin de mantener la brevedad del intenso conflicto civil. Una vez que las elecciones se hayan completado, Nairobi reanudará los esfuerzos para asegurarse el apoyo a sus planes regionales de infraestructura, especialmente la rehabilitación de las redes de carreteras y ferrocarriles hacia Etiopía, Sudán del Sur y los Grandes Lagos y la ampliación de los puertos de Mombasa y Lamu.

África Occidental
Nigeria se enfrentará a un año de creciente inseguridad hasta 2014. Las elecciones de dirigentes del partido a finales de 2014 obligarán a los grupos regionales y políticos en todo el país a montar campañas a través de los grupos armados y la violencia. El grupo militante islámico Boko Haram mantendrá un alto ritmo de ataques contra blancos civiles del gobierno nigeriano y en el noreste de Nigeria y tratará de expandirse a la región noroeste del país. Sin embargo, su ámbito de ataques no se extenderá hacia el sur de Nigeria, amenazando la capital comercial de Lagos o la región productora de petróleo del Delta del Níger.
La elite política del Delta del Níger, incluido el presidente Goodluck Jonathan, consolidará una campaña electoral que dará lugar a actividades que desestabilizarán el sector energético. Los grupos del Delta del Níger cada vez más secuestrarán trabajadores, para el rescate y también para demostrar su capacidad de perturbar la actividad económica y manipularán los oleoductos de la región para robar o retener el petróleo crudo.
Otra consecuencia de la campaña de Jonathan será que no habrá interrupciones de los programas políticos y de gobierno. Por ejemplo, las reformas económicas que el gobierno ha propuesto, como el Proyecto para la Industria Petrolera tuvo como objetivo introducir reformas de mercado en el sector de la energía, no se sancionaron porque Jonathan debe evitar que se genere oposición política y se dañen prematuramente sus posibilidades de reelección. La falta de una reforma frenará las nuevas inversiones en petróleo y el desarrollo del gas natural, pero los campos existentes costa afuera -más inmunes que los campos terrestres a las luchas políticas y la inseguridad militante- se seguirán desarrollando.
Malí atraerá el interés de seguridad de Occidente, motivado por el deseo de negarle a Al Qaeda un santuario en el Magreb Islámico. El ejército de Malí y los gobiernos africanos vecinos, encabezarán una fuerza respaldada por la intervención militar de Occidente que buscará recuperar el control del gobierno, con los vecinos africanos apoyando el esfuerzo con el fin de evitar que Al Qaeda amplíe su alcance al Magreb Islámico. La intervención militar se producirá gradualmente como resultado de las limitaciones e intereses estratégicos en conflicto con Argelia, una potencia regional emergente. La intervención podría comenzar en el tercer trimestre de 2013, después de varios meses de diplomacia y formación para señalar a los vecinos y las partes interesadas que la estrategia tiene salvaguardias amplias.