lunes, 17 de septiembre de 2018

CORRUPCION, ALGO MÁS COMPLICADO DE LO QUE PARECE

El significado político de la corrupción
Norberto Emmerich
http://revoluciontrespuntocero.mx/el-significado-politico-de-la-corrupcion-en-mexico/

El próximo gobierno de Andrés Manuel López Obrador se ha enfocado en la corrupción, el elemento que es la mayor causa de desigualdad, impunidad y exclusión en el régimen político mexicano, un país donde el cumplimiento de la ley es negociable. La clase dirigente mexicana es una élite formada por alianzas, lealtades e intercambios entre grupos que buscan y conservan espacios de poder. Una vez que se reparten los puestos adquiridos en virtud del veredicto de las urnas, aflora el “sistema de botín”, la negociación más o menos abierta por el reparto de los puestos de designación correspondientes a cada cargo ganado.
La Auditoría Superior de la Federación, el Sistema de Evaluación de Desempeño y las evaluaciones independientes del gasto público mexicano (GESOC, por ejemplo) coinciden en señalar que sólo una tercera parte de los programas presupuestarios de México cumplen cabalmente con sus objetivos; el resto tiene observaciones o desviaciones o es tan oscuro que no se puede evaluar. El presupuesto es, ante todo, un instrumento de poder.
Se sabe que la discrecionalidad es enemiga de la honestidad y también se sabe que la multiplicación y la fragmentación de las reglas administrativas incrementan las oportunidades de discrecionalidad. A pesar de ello, las instituciones destinadas a combatir la corrupción en México están fragmentadas y cada una tiende a multiplicar las reglas que han de seguir los funcionarios públicos. La creación del Sistema Nacional Anticorrupción prometió disminuir la incidencia de esta fragmentación, pero no sucedió.
Hoy contamos con información valiosa sobre los procedimientos que generan el mayor número de anomalías y sabemos que las capturas más frecuentes se encuentran en cinco ámbitos de la gestión:
  • en el reparto de los puestos de designación y el usufructo de sus beneficios, así como en las trampas destinadas a obtener sentencias millonarias por despidos injustificados; 
  • en la asignación de contratos de obras públicas o de compras gubernamentales, que simulan seguir procedimientos de licitación formalmente impecables; 
  • en los actos de autoridad que se manifiestan a través del otorgamiento de concesiones, licencias o permisos de toda índole, desde fraccionamientos hasta la apertura o la operación de negocios informales; 
  • en la transferencia de recursos públicos a través de subsidios o programas de asistencia, cuya multiplicación es equivalente al monto de los beneficios políticos y monetarios que los funcionarios públicos obtienen; y 
  • en la administración pública de “ventanilla”, donde los ciudadanos entran en contacto personal y directo con funcionarios para allegarse de un servicio, incluyendo de manera destacada los que dicen ofrecer seguridad o procurar y administrar justicia.
Pero aun sabiéndolo y teniendo cada vez más información sobre la corrupción verificada en esos ámbitos, la respuesta sigue siendo procedimental y fragmentaria. En lugar de modificar las causas de la corrupción, se persiste en la persecución individual de funcionarios, una vez que éstos han sido detectados como anomalías del sistema. En cierta medida esto sucede porque tenemos una idea imprecisa sobre qué es la corrupción.
Para Nicolás Maquiavelo la corrupción es un proceso que se desarrolla de dos posibles maneras: 
Un cuerpo ciudadano puede perder su interés por el bien común, al perder su interés por la política. La corrupción es una de las variables causales de esta desafección, pues erosiona la confianza en el Gobierno y en la legitimidad de las instituciones políticas.
Pero más peligroso es cuando los ciudadanos permanecen activos en asuntos políticos, pero comienzan a promover sus ambiciones personales o lealtades partidarias a expensas del interés público.
Un proyecto político es corrupto cuando es promovido por hombres interesados en lo que pueden obtener de la República más que lo que pueden darle.
Para Maquiavelo una constitución es corrupta cuando solo los poderosos pueden proponer medidas y lo hacen en beneficio de su propio poder. Y una ciudad es corrupta cuando los cargos públicos no son cubiertos por los que tienen mayor virtú, sino por quienes tengan mayor poder y mayores expectativas de servir a sus propios fines egoístas.
No es razonable esperar que un problema tan complejo y tan arraigado como la corrupción sea resuelto sólo por el Ejecutivo, el Parlamento o la Justicia. Nadie tiene dicha capacidad ni sería realista entregarle el monopolio de la lucha contra la corrupción a un único actor o institución. Aún en aquellos casos en que un mandatario fuerte y con amplio apoyo popular se lo propusiera, no podría encarar solo el reto, aunque es esencial que realmente quiera encararlo.
En la concepción subyacente sobre la corrupción se la entiende como referida a dineros públicos y el abordaje de la problemática es jurídico. Al igual que una estrecha garganta oprime a un ancho río, el significado de la corrupción queda reducido a un intercambio delictuoso simple, un toma y daca, un soborno a cambio de un voto, una decisión favorable o el acceso privilegiado a los recursos públicos.
La corrupción es una problemática más compleja, que implica la puesta en juego de energías políticas ambiciosas si se tiene la pretensión de lidiar exitosamente con ella. Es importante entonces reflexionar sobre ¿de qué hablamos cuando hablamos de corrupción?
En las explicaciones sobre la corrupción, donde todos parten de un consenso asumido de que la corrupción significa el uso del poder público para la obtención de beneficios privados, no queda claro si se trata de un problema moral, legal, económico o esencialmente político. ¿La corrupción se refiere al dinero o al poder? Creemos que lo que más importa en la corrupción no es la consecuencia (la ganancia obtenida) sino la causa (el poder corrupto). 
El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) hacen hincapié en una definición de corrupción basada en la utilización del poder público para beneficio privado (propio o de terceros). Pero el Banco Mundial (BM) desglosa el concepto y hace hincapié en la distinción de la corrupción como captura del Estado y la corrupción administrativa, escapando de la definición de corrupción simplemente ligada a los dineros públicos.
La corrupción como captura del Estado se refiere a las acciones de individuos, grupos o firmas, tanto en el sector público como en el privado, para influir sobre la formación de leyes, reglamentaciones, decretos y otras políticas gubernamentales para beneficio propio. Este tipo de corrupción está referido a la manipulación de las políticas públicas y de normatividad, para configurar “reglas del juego” en beneficio privado. 
Si la política pública se construye como resultado de un juego donde intervienen diferentes partes interesadas (stakeholders) reguladoras cuyos intereses en competencia conducen a diferentes resultados reglamentarios, la capacidad del gobierno para hacer cumplir la política pública es indirecta y altera el orden público, maniobrando mediante la interacción entre los diferentes actores interesados del sector. El gobierno se convierte en uno más dentro del juego, exacerbando la captura de rentas. Esta corrupción es legal y política, porque está atada a la capacidad de ejercicio del poder.
“Corromper” (del latín corrumpere) significa “alterar y trastocar la forma de algo, echar a perder, depravar, dañar, pudrir, sobornar a alguien con dádivas o de otra manera, pervertir o seducir a alguien, estragar, viciar, incomodar, fastidiar, irritar, oler mal”. En síntesis, tal como la palabra lo indica, corromper es “romper o destruir algo junto con otro”, co-romper, porque la corrupción siempre es asociativa.
Esta explicación con base etimológica del significado de la corrupción implica tener en cuenta la diferencia entre oferta y demanda en los actos de corrupción. Si bien en algunas ocasiones un actor puede actuar solo –como por ejemplo cuando un funcionario desvía fondos del erario público de manera fraudulenta–, en general, la corrupción requiere de varios actores.
Y para ser más efectivos en la lucha contra la corrupción es indispensable entenderla y ser conscientes de que también para derrotarla se necesita de un conjunto de actores y de estrategias a diferentes niveles, una estrategia asociativa. No hay una solución única ni un actor que la vaya a eliminar por sí mismo.
¿Qué es lo que se echa a perder en la corrupción? En primer lugar la persona. Es clave partir de la base de que las estructuras y organizaciones corruptas no se pueden independizar del hombre y de la mujer que, con su actuación y apoyo colaboran con esas estructuras y organizaciones. La corrupción tiene una incidencia social negativa, pero siempre encontramos al ser humano singular, a la persona, encontramos al que se ha corrompido y al que corrompe.
En su nivel administrativo, la corrupción necesita de tres condiciones fundamentales para su aparición y mantenimiento. 
En primer lugar, al funcionario competente le ha sido asignado un alto grado de discrecionalidad en la administración de las funciones públicas. Una sola persona con la autoridad para autorizar las licencias de conducir, por ejemplo, está bien situada para aprovechar ese poder para extraer sobornos. 
En segundo lugar, al funcionario público se le otorgó la capacidad de extraer algún beneficio, monetario o de otra manera, a partir de la actividad que desarrolla. 
En tercer lugar, las instituciones políticas, legales y administrativas (y el componente sancionatorio que las compone) se han comportado con forma débil o perversa, proporcionando incentivos para los funcionarios que explotan su poder discrecional en su propio beneficio. Normas de procuración débiles y poco empoderadas más una politización de la inversión pública, pueden generar una cultura profundamente arraigada de sobornos en los contratos.
Por lo tanto la corrupción debe ser entendida como un problema en el que las instituciones no proporcionan incentivos suficientes que frenen la motivación de los funcionarios por participar en un comportamiento de auto-interés opuesto al bienestar público.
Cuando un país experimenta altos niveles de corrupción es porque estas actividades ilegales ya están institucionalizadas y se han convertido en una parte funcional de la estructura de la sociedad. 
El Banco Mundial afirma que en algunos países, los sobornos pueden llegar a representar el 12% de su PIB e identifica a la corrupción como uno de los mayores obstáculos para el crecimiento económico, el desarrollo social y la reducción de la pobreza. Debido a la amplia gama de actividades y su naturaleza secreta, controlar la corrupción a través de la vigilancia y aplicación de las leyes pertinentes es una cuestión de orden público escurridizo y difícil. 
En los sistemas judiciales de los países en desarrollo, la corrupción erosiona y pone en peligro el Estado de derecho y otorga una sensación de impunidad a los grupos especiales, dando lugar a todavía más corrupción. 
Todos los gobiernos ven acosada su búsqueda de objetivos legítimos por la presencia de la corrupción, la que marca las reglas del juego. La corrupción recompensa el comportamiento improductivo mediante la canalización de los contratos inmerecidos y ciertos derechos para las empresas a cambio de sobornos, penalizando a las empresas eficientes e innovadoras. De hecho, la corrupción es tan perjudicial para el crecimiento y el desarrollo económico como una mala política monetaria o la insolvencia fiscal.

POLITICAS PUBLICAS DE GENERO, MÁS ALLÁ DEL DISCURSO


Políticas públicas con transversalidad de género. Más allá del discurso
Yesenia Torres Curiel

Las políticas públicas de transversalidad de género han logrado en México ciertos avances en la búsqueda de la igualdad de derechos de las mujeres y la igualdad de género, principalmente en tres áreas: el fortalecimiento del derecho interno, la institucionalidad de género y el aumento de los recursos públicos destinados a políticas de igualdad de género.
El presupuesto federal con destino a la igualdad entre mujeres y hombres alcanzó 27,424 millones de pesos en 2017, creciendo en el período 2008-2017 a una tasa promedio anual del 12.5%. En 2018 el presupuesto se incrementó un 75%, sin que ello implique un mayor impacto efectivo sobre las mujeres luego de medir la inflación, la asignación por rubros (incremento del 300% para adultos mayores, sin perspectiva de género) y el costo de la corrupción institucional. En proporción al Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) este gasto representa entre un 0.5% (2008-2017) y un 0.9% (2018), un porcentaje menor si se busca un avance concreto en términos de resultados.
La reforma política de 2014 elevó a rango constitucional la garantía de la paridad de género en las candidaturas al Congreso federal y los estatales, avance que se consolidó al año siguiente al establecerse la obligatoriedad de cumplir con la paridad en el registro de candidaturas.
El presidente electo Andrés Manuel López Obrador afirmó en el Foro Forbes Mujeres Poderosas de junio pasado que "las mujeres son una fuerza decisiva para el desarrollo económico y social, así como las protagonistas en el camino para lograr la paz y la reconciliación. Sin embargo, por años se ha limitado su empoderamiento".
El nuevo gobierno buscará un Estado “más igualitario, inclusivo, diverso y garante de los derechos de toda la ciudadanía, un gobierno que velará por una perspectiva de género transversal en todas las políticas económicas, sociales y culturales”.
La tarea será difícil. ONU Mujeres reconoce avances, pero el logro de la igualdad de género en México enfrenta desafíos estructurales por la brecha persistente entre la igualdad formal y la igualdad sustantiva en todas las áreas del desarrollo. Existe una gran distancia entre lo estipulado en leyes, planes, programas y presupuestos sobre derechos de las mujeres y el grado de cumplimiento efectivo de esos derechos en la práctica cotidiana. Se avanzó en armonizar las leyes y políticas con los compromisos internacionales asumidos, en particular con la CEDAW, pero es una sincronización parcial, atraso más notable en el nivel estatal y municipal.
La rendición de cuentas para el logro de la igualdad de género es deficiente cargando con un escaso financiamiento y predictibilidad para la agenda de igualdad de género, tanto en términos de recursos nacionales como internacionales.
Llama la atención un caso particular de política pública para el empoderamiento de la mujer. Se trata del Programa Nacional de Financiamiento al Microempresariado (Pronafim) que opera desde el año 2001 en la órbita de la Secretaría de Economía. Tiene como objetivo contribuir a la creación de unidades económicas y al incremento de la productividad de las que ya existen, otorgando servicios de microfinanzas. La proporción de mujeres apoyadas muestra resultados alentadores en el intervalo 2012-2017.
En dicho período se canalizaron $ 12,283.00 millones de pesos, alcanzando con microcréditos a 3,761,057 mujeres (92%) y capacitando a más de 189,000 (89%). El apoyo promedio por microcrédito fue de $ 7,811 ($ 10,240 en 2018).
El monto del microcrédito es muy bajo respecto al nivel mínimo necesario para el empoderamiento económico de las mujeres, pero el programa tiene cobertura en regiones de alta vulnerabilidad. En consecuencia los microcréditos son convirtieron en un alivio para economías de subsistencia más que políticas de igualdad de derechos o de género.
Además la inversión federal tiene una constante decreciente en los intervalos interanuales de mediciones de largo plazo. La Secretaría de Economía informa que el presupuesto original 2018 del Pronafim se ha reducido en un 99.8% respecto a 2004 y aclara que en 2018 se operaría apenas con los recursos patrimoniales de los dos fideicomisos con los que cuenta. “Este último año podríamos decir que no tuvimos nada de presupuesto… se puede decir que el presupuesto está en cero”, explicó la Coordinadora General de Pronafim, Cynthia Villarreal Muraira.
En el diseño de las políticas públicas las disposiciones presupuestarias deben ser congruentes con la transversalización de género y debe existir una lógica de sustentabilidad en la intervención gubernamental. Está en juego el alcance de las políticas que benefician a las mujeres, su impacto, dimensión y perdurabilidad. Es el desafío del próximo gobierno, más allá del discurso.

viernes, 14 de septiembre de 2018

MÁS PROHIBICIONISMO, MÁS NARCOTRÁFICO

El prohibicionismo de la legislación mexicana como incentivador del narcotráfico
Alejandro Campuzano Alvarez
Licenciado en Derecho por la UAEM (México). Licenciado en Ciencias Políticas y Administración Pública por la UNAM. Maestro en Estudios Jurídicos por la UAEM.

Tal parece que la importancia de la ciencia jurídica ha sido reducida al estudio y aplicación de ordenamientos legales, como constituciones, leyes y reglamentos, omitiendo por completo el análisis del impacto político, económico, social y cultural que conlleva la creación de un sistema jurídico. Todo ordenamiento jurídico en México debe ser creado a través de un procedimiento legislativo, mismo que en la ciencia del derecho se conforma de la siguiente manera: iniciativa, discusión, aprobación, sanción, publicación e iniciación de la vigencia del ordenamiento.
Señalado lo anterior, resulta visible que el conflicto del narcotráfico nace a partir de una equivocada y limitada discusión en los recintos legislativos de México. En la Cámara de Diputados y en el Senado de la República continúa vigente el sistema presidencialista que impera en el país, siendo su actuar una legitimación de órdenes provenientes desde Los Pinos, omitiendo el análisis y discusión de las problemáticas sociales, situación que limita y vulnera la división de poderes que en México continúa siendo solo un elemento teórico muy lejano de la práctica.
Es así que el narcotráfico nace en México y en el mundo como consecuencia de la prohibición a diversas drogas desde los recintos legislativos, ya que es menester mencionar que el narcotráfico no es más que la consecuencia de la prohibición del consumo de dichas sustancias y las políticas de interdicción de cultivos y guerra contra el narcotráfico.
He ahí la importancia del derecho, ya que el mismo es estudiado y criticado únicamente desde el quehacer del Poder Judicial. Sin embargo, dentro de la teoría de la división de poderes, es fundamental el trabajo en conjunto del Poder Ejecutivo, Legislativo y Judicial, siendo este último quien aplica las normas jurídicas (creadas por el Poder Legislativo y avaladas por el Ejecutivo), a un caso concreto a través de sentencias.
Parece ser que la posible solución al conflicto del narcotráfico y la paulatina disminución de la violencia en México deberá partir desde el Poder Legislativo, modificando tanto la Ley General de Salud como el Código Penal. No obstante, y a pesar de los diversos cambios que se han presentado en el mundo respecto a la despenalización en el consumo de diversas drogas (particularmente de la marihuana), México ha mantenido firme su postura prohibicionista, de tal suerte que el mundo del narcotráfico continúa fortaleciéndose alimentado por esa “ignorancia” legislativa que lo empodera a través de dos rubros: el primero por el apoyo y contubernio político obtenido a través de la corrupción en los diversos niveles y órdenes de gobierno, y el segundo por las finanzas estables y ascendientes al seguir siendo un mercado negro en donde el precio es regulado por los cárteles de la droga ante la omisión y ceguera del Estado mexicano.
Lo anterior ha generado que México se haya convertido en un país en donde la violencia y la notoria presencia de los cárteles dentro de los gobiernos locales e inclusive en el gobierno federal sea una constante. Es así que entidades federativas como Guerrero, Michoacán, Veracruz y Tamaulipas, han sido consideradas por diversos especialistas en materia de seguridad pública como narcogobiernos, teniendo esto tres causas principales: a) intereses económicos en común entre el gobierno y los cárteles de la droga; b) apoyo a candidatos y candidatas en campaña para mantener los privilegios y acuerdos una vez que éstos lleguen al puesto de elección popular; y c) la imposición en la toma de decisiones a través de la frase “plata o plomo”.
Si en algo se caracterizó el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto fue por el rotundo fracaso que tuvo en el combate al crimen organizado, elevando las cifras de muertes y violencia en el territorio nacional a un nivel inaudito. Aunado a lo anterior, la evidente corrupción en el actuar del mandatario tuvo como consecuencia la derrota del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en las elecciones presidenciales, resultado triunfador el actual presidente electo, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), por el partido Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA).
MORENA no sólo obtuvo la mayoría de los votos en la elección presidencial, sino que también tendrá un control absoluto en las Cámaras, teniendo AMLO (en el contexto del presidencialismo mexicano), un poder absoluto en la toma de decisiones, al menos por los siguientes tres años.
AMLO, en su figura de presidente electo, ha señalado que un objetivo de su gobierno será recuperar la paz social, situación por la cual las drogas y el narcotráfico formarán parte esencial de la agenda de gobierno. Señalado lo anterior, y manteniendo la línea de su discurso, ha hecho público que la próxima Secretaria de Gobernación, será la ex ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Olga Sánchez Cordero, misma que ha expresado en reiteradas ocasiones su descontento ante la política prohibicionista y de combate frontal contra el narcotráfico, señalando que la violencia no se combate con violencia y mucho menos criminalizando al consumidor.
Parece ser que México se aproxima a una posible regulación (legalización) no sólo de la marihuana sino de diversas drogas, ya que el debate (jurídicamente hablando), no se centra en la sustancia ni en el daño a la salud del consumidor, sino en el respeto al derecho humano del libre desarrollo de la personalidad, generando con esto políticas públicas preventivas y un combate legal al narcotráfico.
 “La ley puede más que las armas, siempre y cuando la ley no implique el uso de armas”.




martes, 11 de septiembre de 2018

FOSAS CLANDESTINAS Y PROMESAS DE DESARROLLO EN EL SUR DE MEXICO

El sur de México, entre fosas clandestinas, playas de arena blanca y promesas de desarrollo
Norberto Emmerich
http://revoluciontrespuntocero.mx/el-sur-de-mexico-entre-fosas-clandestinas-playas-de-arena-blanca-y-promesas-de-desarrollo/

En los 8 Estados mexicanos que conforman el sur del país (Tabasco, Campeche, Quintana Roó, Yucatán, Chiapas, Guerrero, Oaxaca y Veracruz) se cometieron en julio de 2018 el 22% de los homicidios de todo México. Mientras en las 32 entidades fueron asesinadas 2599 personas, en el sur fueron 572 las personas víctimas de homicidio.
Pobreza e inseguridad no presentan de por sí vinculaciones automáticas. Aunque suena tan tentador como engañoso hablar de un norte rico pero peligroso y un sur pobre pero pacífico, una lectura atenta de la realidad no encuentra tales metáforas. Guerrero suma 188 homicidios en julio, tan pobre como inseguro. Jalisco, en el poderoso centro del país y ascendente cuarta economía nacional, acumula 153 homicidios.
Incluso Quintana Roo y su poderosa industria turística acumula 95 homicidios, en una situación a la que cualquier análisis minucioso y local califica como propia de una entidad crecientemente peligrosa. La inseguridad gira en entornos variados y crece en virtud de indicadores contextuales no unidimensionales. Una colonia próspera puede ser tan criminal como segura si allí viven los war lords del crimen organizado, o puede ser pobre y tranquila como las comunidades indígenas chiapanecas de Lacandona (donde la única violencia es la del Estado) o la comunidad autogestionada de Cherán, en el convulsionado Guerrero.
Veracruz, ciudad portuaria geopolíticamente clave en la historia mexicana por ser la ruta de las invasiones, acumuló 85 homicidios en julio (la menor cantidad del último año) pero 1.587 homicidios desde el pasado julio de 2017. Con sus 37 fosas clandestinas la entidad encabeza cómodamente un lúgubre récord nacional.
Chiapas, Oaxaca y Guerrero experimentaron un gran retroceso del PIB per cápita entre 2016 y 2017, mientras Campeche y Tabasco cayeron aún más fuerte, entre el 9.5 y el 9.3% anual. En 2003 el PIB per cápita anual de Campeche fue de 964,304 pesos pero en 2017 ya había caído un 58.1%, hasta los 402,340 pesos. Campeche sigue teniendo el PIB per cápita más alto del país en virtud del pasado boom petrolero, pero sigue cayendo sin cesar por la crisis internacional del sector. El turismo es la única actividad productiva del sur mexicano que escapa a la caída de los indicadores y muestra números positivos.
Allí encontramos entidades que experimentan una crónica crisis de conectividad, infraestructura y calidad educativa, todos factores que impactan para la conformación de un Estado de derecho maleable y excluyente.
El porcentaje de pobreza en Chiapas alcanza al 76.2%, en Oaxaca el 66.8%, en Guerrero el 65.2%, en Veracruz el 58%, en Tabasco el 51%, en Campeche el 44%, en Yucatán el 42%, en Quintana Roo el 29%. En el conjunto de los 8 estados del sur de México, donde vive un total de 28 millones de personas, el 61% (17 millones) son pobres.
Los anuncios del presidente electo relativos a una política que detone el desarrollo del sur mexicano a través de las Zonas Económicas Especiales – ZEE, el Tren Maya, la construcción de refinerías, el NAICM y otros proyectos tienen escasa vinculación e impacto sobre los indicadores de seguridad. Incluso se puede producir un aumento de la delincuencia compleja y organizada con disputas territoriales por el reparto ilegal de la nueva renta.
Muy por el contrario la mejora y sustentabilidad de la seguridad tiene estrecha relación con el Estado de derecho y las instituciones. El desarrollo del sur mexicano promete venir de la mano directa de la iniciativa estatal como organizadora de la iniciativa privada en mega proyectos de desarrollo y conectividad. El grado de discrecionalidad de los altos funcionarios responsables de adjudicaciones, intermediación, facilitadores y demás roles propios de los grandes flujos de capital, pondrá a prueba la capacidad de gestión política transparente y eficaz en momentos en que los decisores tendrán mucho poder y escasos controles.
En este contexto el convenio continuista de los senadores de MoReNa con Manuel Velasco Coello en Chiapas cobra una dimensión nacional peligrosa. Los nuevos dineros públicos serán gestionados por la aceitada cadena de la vieja dirigencia política. Allí es donde el crimen organizado puede encontrar cómodamente su lugar y garantizar el control territorial en disputa, sea éste representado por colectivos indígenas, activistas sociales o contratistas díscolos.


lunes, 10 de septiembre de 2018

GRANDES NUMEROS Y MAYORES DESAFIOS PARA LA INDUSTRIA AUTOMOTRIZ MEXICANA

El sector automotriz en México, numeraria enero-agosto 2018
Juan Pablo Calderón Patiño
Cabildero de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores, AMDA.

De enero a agosto del 2018, México ha producido poco más de 2.6 millones de vehículos. De enero a junio la balanza comercial automotriz fue de 68,309 millones de dólares en exportaciones contra 29,122 millones de dólares en importación de productos automotrices, teniendo para México un saldo favorable de más de 39 mil millones de dólares en la referida medición de BANXICO e INEGI. No obstante, el mercado interno mexicano conspira en contra ya que la inflación general al mes de agosto de 2018 se sitúa por encima de la inflación de vehículos. 
La variación anual de precios en vehículos disminuyó 2.93% contra el dato del mes pasado, sigue en descenso con ventas acumuladas de enero a agosto por 913,726 unidades contra 990,492 vehículos vendidos en el mismo período del año pasado, es decir una caída de 7.8%. El cáncer de la importación de vehículos usados procedentes de Estados Unidos se ha incrementado 20.9%, respecto al período similar del 2017. 
En los primeros siete meses del año en curso, México recibió 79,182 vehículos usados, sin considerar los que por contrabando han entrado a territorio nacional, los llamados “coches chocolates”. La presión política de grupos clientelares “políticos”, focalizados en la frontera Norte, es una presión constante y en conflicto con el interés público que no puede permitir que México sea el basurero automotriz del vecino del Norte. 
Las primeras cinco marcas de preferencia del mercado mexicano son por su orden de ventas: NISSAN, GM. VW, Toyota y KIA. Es nodal resaltar que el crédito automotriz tiene menos de 2% de cartera vencida, siendo las propias financieras de las armadoras las principales fuentes de crédito, muy por arriba de la banca comercial.
En materia logística y emanado de que el 83% de la producción de vehículos son de exportación (del que más del 80% va a la zona NAFTA y el restante a más de 100 países en el orbe) y que de los vehículos “cero kilómetros” que vende la red de más de 2000 distribuidores automotrices en toda la República, el 55% es importado, se señala que el Puerto de Veracruz y Lázaro Cárdenas son los principales puertos de entrada/salida de automotores con una movilidad de 611,270 y 262,749 unidades (importación + exportación), respectivamente. 

Juan-Pablo Calderón Patiño
Ciudad de México, 10 de septiembre de 2018.
Datos de AMDA/AMIA

domingo, 9 de septiembre de 2018

LA SEGURIDAD: POLÍTICAS PÚBLICAS POCO INNOVADORAS PARA EL PROBLEMA MÁS IMPORTANTE DE LA AGENDA REGIONAL

por Yesenia Torres Curiel
Maestría en Administración y Políticas Públicas, IEXE, México. Especialista en políticas públicas de seguridad. Consultora internacional. Fue profesora de Diseño de Políticas Públicas en la Licenciatura en Seguridad y Políticas Públicas de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, México. Vicepresidente ejecutiva del Centro de Estudios en Estrategia y Políticas Públicas - CEEYPP, Buenos Aires, Argentina. E-mail: yeseniatorres13@gmail.com

La inseguridad ha tomado en la región dimensiones insospechadas con características complejas y resultados desfavorables para los gobiernos que intervienen a través de políticas públicas. A pesar de que el fracaso se atribuye a la naturaleza multifactorial y a la complejidad del problema, la inversión realizada permanece constante y creciente.
Haciendo una revisión de las buenas prácticas o de las experiencias exitosas en PPS, nos encontramos con un panorama poco alentador.
La seguridad es concebida clásicamente como una intervención realizada con el objetivo de contar con una policía mejor equipada y capacitada, un sistema de justicia y control eficientes y otros objetivos similares. Esto significa que  en general la seguridad se aborda a través de ejes inamovibles, dentro de parámetros políticos donde los programas preventivos o acciones concretas de carácter local carecen de presupuesto.
En esta lógica de diseño de PPS se destacan los “gastos” en temas cuantitativos (centrados en qué se puede comprar), dejando fuera los aspectos cualitativos (centrados en las transformaciones que se buscan realizar).
Cabe preguntarse si para explicar y entender en profundidad la inseguridad no es necesario conocer el lado cualitativo del problema, ya que a menudo sucede que una inversión en equipamiento policial se transforma en una amenaza para la ciudadanía y un factor con poca incidencia en la delincuencia. En este tipo de acciones las personas se sienten intimidadas y no protegidas y los resultados son escasos y contraproducentes.
Los estudios de seguridad “local” son limitados o poco pertinentes para la toma de decisiones gubernamentales. Las políticas de seguridad se han convertido en lineamientos eternos que transcienden a través de los gobiernos convirtiéndose en políticas de Estado (cuando en realidad sólo son rutinas organizacionales). Al final los resultados siempre son similares, perpetuando el ciclo de inseguridad.
¿Será posible que pese a la complejidad del problema no exista una forma creativa e innovadora de diseñar políticas públicas?
¿Por qué no pensar que la suma de acciones concretas de intervención no tradicionales como el cambio ambiental en micrositios problemáticos o los abordajes desde perspectivas geográficas, históricas, sociales, culturales, económicas, de comunicación, pueden llevarnos a otros resultados o al menos a generar nuevas vías de intervención?
La macroestructura representativa de las PPS, marcada por una composición por ejes de intervención básicamente cuantitativos, motiva desde su propia concepción original que los presupuestos para intervenciones en micrositios sean prácticamente nulos. Se interviene de una manera caótica y poco documentada que no lleva a experiencias replicables o sistematizadas aun si existieran resultados positivos. En síntesis, las PPS carecen de cientificidad.
Existen los recursos creativos para pensar este problema en otros términos. Sin embargo se requiere de un sobreesfuerzo para redimensionar, enfocar y reaprender constantemente de un problema multifactorial, multidimensional y altamente complejo. La inseguridad está en movimiento mientras las respuestas gubernamentales fluyen a poca velocidad, marcadas por una mega-estructura de planeación llamada Plan de Seguridad Nacional.

viernes, 31 de agosto de 2018

MURIO EL TLCAN

Canadá y EU cierran conversaciones sin acuerdos, mientras que Trump prepara el envío de un TLC sólo con México
https://www.eleconomista.com.mx/empresas/Canada-y-EU-cierran-conversaciones-sin-acuerdos-mientras-que-Trump-prepara-el-envio-de-un-TLC-solo-con-Mexico-20180831-0049.html

Las conversaciones entre los equipos negociadores de Estados Unidos y Canadá sobre el TLCAN 2.0 terminaron este viernes en Washington sin acuerdos seguros, en momentos en que el presidente estadounidense Donald Trump también se prepara para notificar al Congreso de su país sobre la conformación de un nuevo acuerdo comercial sólo con México, de acuerdo con versiones en medios de comunicación norteamericanos.

martes, 28 de agosto de 2018

ACUERDO MEXICO-USA, ¿LA MUERTE DEL TLCAN?

7 puntos sobre el TLCAN 2.0
Juan Pablo Calderón Patiño

La aparente negociación del TLCAN se ha cerrado a una negociación binacional entre CDMX y Washington, D.C. cobrando así mayor fuerza el interés del Presidente Trump por “desaparecer” el TLCAN. La agria disputa comercial entre Canadá y EE.UU, siendo el país de la hoja de maple el principal destino para las exportaciones estadounidenses, está siendo aprovechada por Trump para dar el portazo definitivo al acuerdo regional, salvo que ocurra lo contrario en las próximas horas y antes del 31 de agosto -fecha límite para enviar el resultado de las negociaciones al Capitolio en D.C. - Ottawa se sume a un virtual acuerdo. 

Los siguientes puntos debieran alertar a México, de acuerdo a sus intereses nacionales:

1. Perder de socio y aliado estratégico a Canadá y dar por terminado el acuerdo regional, repercutirá en la confianza canadiense en el próximo gobierno electo de México. Cuesta trabajo que AMLO no supiera de dicha estrategia y más cuando la propia canciller canadiense lo visitó en su propia oficina hace pocas semanas. AMLO a los pocos días de ganar la Presidencia dio a conocer el nombramiento de su próxima Embajadora en EEUU, que será Martha Bárcena, diplomática profesional con respaldo de la Academia. Su aparente desinterés en perfilar al nuevo embajador mexicano en Canadá, parece ser un mensaje claro y contundente de que tampoco ve un espacio de América del Norte como bloque, así han sentenciado diversos especialistas que han pedido el anonimato. No se olvide que la propia Emb. Martha Bárcena participó desde un inicio con el equipo de AMLO junto a la delegación del gobierno saliente encabezada por los titulares de Secretaria de Relaciones Exteriores y la Secretaria de Economía. ¿No era ocasión para también hacer el nombramiento de su representante en la Embajada de México en Ottawa? 

2. EE.UU ha logrado ganar el aumento de la regla de origen de 62.5% a 75%, regla impensada en diciembre por el propio equipo negociador mexicano, argumentando que ya era de las más altas de un acuerdo regional en el orbe. Al tener que fabricar vehículos en al menos un 40% de la producción en una zona con salarios altos (promedio 16 dólares la hora), México se da un balazo en el pie a corto y mediano plazo con el posible cambio de residencia de plataformas de producción y exportación en armadoras establecidas en México, en especial la familia de Detroit (Ford, General Motors y Fiat Chrysler). Ya en la actualidad el promedio de componentes de origen estadounidense en vehículos armados en México es del 40% y viceversa, de autos armados en EE.UU el promedio es de 33%. Aunque la progresividad acordada podría ayudar para cumplir lo acordado, en los hechos es difícil así como las proyecciones de nuevas armadoras con inversiones de miles de millones de dólares, cuya cláusula Sunset las condicionaría en virtud de revisar la continuidad del tratado cada seis años.

3. Lo que fue un “baluarte en ventaja comparativa” en salarios más reducidos en la mano de obra mexicana, hoy Trump lo utilizó a su favor para tratar de mudar mayor producción a su país. La asignatura de elevar salarios no es por decreto, pero un esfuerzo del nuevo gobierno emanado de izquierda hubiera supuesto tener una estrategia para replantear la negociación junto a un calendario progresivo con metas y objetivos bien definidos. No presentó nunca nada de eso, AMLO. 

4. La producción automotriz en EEUU en 1999 fue de 13 millones de vehículos, la de Canadá de tres y México rebasó 1.5 millones. En 2017, la producción estadounidense fue de 11.1 millones de automotores, Canadá con casi 2.2 y México superó las 4 millones de unidades. Trump trataría de lograr volver a los niveles de antes de 1999, no obstante, ninguno de los dos países alertó del tema de la robotización y la innovación en tecnología y desarrollo perdiendo una oportunidad para definir una posición regional acerca de la nueva revolución industrial catalogada como 4.0. Los estudios establecerían que México en el 2020 sería el 1uinto productor mundial de vehículos, está meta corre hoy el riesgo de no cumplirse.

5. La industria automotriz está dividida, atrás de VW (la mayor armadora del mundo) está Alemania y la Europa Comunitaria y de las marcas japonesas y surcoreanas sus respectivos Estados. Aún cuando todas las marcas tengan un elevado comercio y proveeduría intra marca o intra industrial, las marcas europeas y la mayoría de asiáticas, no ven con buenos ojos que EE.UU en pleno descenso de sus marcas automotrices busque acaparar mayor contenido regional. Buscar otras cadenas de proveeduría en otras regiones del mundo (como el sudeste asiático, Turquía y Europa Oriental, que son competencia para México) y pagar aranceles para entrar a EE.UU podría ser más beneficioso para ellos en el largo plazo. 

6. La producción combinada por casi 17.5 millones de automotores de la zona NAFTA no llega a los más de 20 millones de automotores que produce China al año. Justamente China que se encuentra en una transición a mejores escalones de productividad automotriz para expandir mercados de exportación a mediano plazo con sus marcas nacionales, podría levantar la ceja en el caso mexicano y optar por otras plataformas como la brasileña o las de Sudáfrica e Irán, ya contempladas en sus estrategias globales de largo plazo. 

7. México podría ganar a corto plazo, pero en esta negociación las empresas, tanto automotrices como de autopartes, tanto de Asia como de países de la Unión Europea, podrían presionar a sus gobiernos para cambiar los contenidos de acuerdos comerciales que tienen con México reduciendo los espacios para la diversificación de productos mexicanos. Para muchos analistas México tenía en la crisis del TLCAN una oportunidad para “librarse” de la matriz de dependencia con EE.UU, hoy un gobierno saliente disminuido y un gobierno entrante de aparente izquierda progresista, han roto esta posibilidad. De igual manera al EE.UU buscar que sus empresas sean las que participen en sistemas de navegación y entretenimiento en la industria automotriz, van a socavar la posibilidad de que empresas asiáticas y europeas participen en México en la nueva era del futurismo automotriz que ya no es un sueño.

* Los puntos expresados en estas líneas son personales y no representan la opinión institucional alguna de los organismos del sector automotriz en México.

viernes, 24 de agosto de 2018

TODAVIA NO HICIERON NADA Y YA ESTAN EN PROBLEMAS

Fuerte cruce diplomático entre Argentina y Bolivia por la presencia de militares en la frontera norte
https://www.infobae.com/politica/2018/08/23/fuerte-cruce-diplomatico-entre-argentina-y-bolivia-por-la-presencia-de-militares-en-la-frontera-norte/?outputType=amp-type&__twitter_impression=true

Evo Morales acusó a la Argentina de querer instalar una base militar en Jujuy para "amedrentar". El ministro de Defensa Oscar Aguad negó esa versión y dijo que el operativo norte forma parte de una decisión para dar apoyo a las fuerzas de seguridad.
En un nuevo capítulo de los roces diplomáticos que protagonizan desde hace tiempo la Argentina y Bolivia, el presidente Evo Morales cuestionó a la administración de Mauricio Macri por querer instalar una base militar en Jujuy para "intentar asustarnos". Pero desde Buenos Aires la respuesta no se hizo esperar: el ministro de Defensa, Oscar Aguad, destacó que no está previsto abrir una base militar en Jujuy y añadió que la Argentina "tiene una excelente relación con nuestros vecinos".
Morales denunció este jueves que el gobierno de Macri "militarizó la frontera" con Bolivia y advirtió que ese tipo de acciones no lo amedrentarán. "No estoy de acuerdo con lo que hizo estos últimos días Argentina, militarizar la frontera con Bolivia, en La Quiaca, al frente de Villazón. Lo que hacen (es) amedrentar, intentarán asustarnos, no nos vamos a asustar, somos un pueblo unido, son fuerzas sociales. Intentarán como sea amedrentarnos, no van a poder", afirmó Morales durante un acto en Villa Charcas, Chuquisaca, según reprodujo el diario La Razón de Bolivia.
Inmediatamente, hubo consultas diplomáticas en la Cancillería y el embajador argentino en La Paz, Normando Álvarez García, rechazó todo tipo de acusaciones de la administración de Morales. No solo ello: Aguad expresó a Infobae que "no hay ni está previsto instalar ninguna base militar en Jujuy".
Por otra parte, el ministro de Defensa destacó que "el plan de la Argentina de desplegar militares en la frontera norte forma parte de un programa del gobierno de Macri de dar apoyo logístico a las fuerzas de seguridad en la lucha contra el narcotráfico y es parte de una decisión soberana de la Argentina".
Para evitar una escalada diplomática mayor Aguad cortó por lo sano y dijo: "tenemos excelentes relaciones con nuestros vecinos" .
No obstante, en las próximas horas la Cancillería dará una respuesta formal al gobierno de Bolivia para rechazar cualquier tipo de acusaciones contra la Argentina. Fuentes del Palacio San Martín dijeron a Infobae que "se planteará al presidente Morales que se quede tranquilo que la Argentina no tiene intención alguna de atacar a Bolivia ni a ningún Estado. Simplemente cumple con su papel de lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado en la frontera norte", dijeron.
A su vez, desde la Cancillería añadieron que las declaraciones del presidente Morales "parece ser una apreciación formulada en completo desconocimiento de los antecedentes del tema".
Las expresiones del presidente Morales se dieron en medio de la decisión de Macri de lanzar el despliegue de 500 militares en la frontera norte que se hizo la semana pasada desde Jujuy con la presencia del ministro de Defensa y la ministra de Seguridad Patricia Bullrich. Este operativo contempla un despliegue global de 3.000 militares que darán apoyo logístico a la Gendarmería y a la Prefectura para la lucha contra el narcotráfico.

ECUADOR ABANDONA LA ALBA

Comunicado oficial copiado del sitio https://www.cancilleria.gob.ec/96589/

Comunicado Oficial

COMUNICADO OFICIAL DEL GOBIERNO DEL ECUADOR ANTE EL INCREMENTO DE LA MIGRACIÓN DESDE VENEZUELA

La masiva salida de ciudadanos venezolanos es consecuencia de la crisis económica que vive Venezuela, que tiene relación directa con las tensiones políticas del país. Este es el mayor éxodo en la historia reciente de América Latina, que los ecuatorianos sentimos profundamente porque concierne a un país hermano con el que seremos siempre solidarios.
El Gobierno del Ecuador está frustrado por la falta de voluntad política, en primer lugar del Gobierno de Venezuela, para abrir las puertas a una solución democrática y, a través de un diálogo nacional genuino, sin exclusiones de ningún tipo, buscar una solución a los problemas de Venezuela.
Solo una estabilidad democrática en Venezuela producirá una estabilidad económica que evite la continuación del éxodo masivo de sus ciudadanos. Obrar de otro modo es impulsar a la migración generalizada y poner en riesgo derechos humanos básicos como a la salud, la educación y la alimentación de su pueblo.
El Gobierno del Ecuador mantiene una posición de principios, suya propia, y no alineada con ningún grupo en particular en la propuesta de que los problemas de los venezolanos sean solo resueltos entre ellos, pero siempre en un marco democrático. Para remarcar esta posición, Ecuador anuncia que no continuará su participación dentro de la ALBA ya que no comparte sus pronunciamientos sobre varios temas regionales, pero que tampoco se integrará a otros grupos de Estados que no propicien soluciones constructivas de las que participen todos los actores venezolanos, sin exclusión alguna.
La masiva migración de personas desde Venezuela es un problema que no solo puede ser encarado por un país individualmente. Es una situación que exige una respuesta de todas las naciones de la región. La reunión técnica convocada para el 17 y 18 de septiembre en Quito buscará urgentes medidas entre todos los países, incluida Venezuela, a fin de en conjunto dar respuestas a las distintas facetas que componen la problemática.
Agradecemos la presencia en la reunión que ya nos han confirmado los gobiernos de Brasil y Chile, y esperamos que una participación de toda la región sirva para alcanzar objetivos que nos son comunes a todos y que, en última instancia, redundarán a favor de la protección de los derechos humanos de los venezolanos en situación de movilidad humana.

jueves, 23 de agosto de 2018

NUEVAS REGLAS DE JUEGO EN LA NEGOCIACION AUTOMOTRIZ DEL TLCAN

DESALIENTO EN EL EMPRESARIADO MEXICANO
http://revoluciontrespuntocero.mx/nuevas-reglas-de-juego-en-la-negociacion-automotriz-del-tlcan/

Mientras la renegociación del TLCAN se está prolongando por un año, México y Estados Unidos pueden llegar a un próximo acuerdo sin la participación de Canadá, con la industria automotriz en el ojo de la tormenta.La industria automotriz mexicana atrae más IED que cualquier otra industria con un crecimiento cuatro veces superior al PIB nacional. 
Aquí se ensambla el 4% de los vehículos producidos en el mundo, consolidando a México como el primer productor de América Latina y el séptimo del mundo. 
Pero la industria automotriz está enfrentando duros golpes. En el primer semestre de 2018 la venta de autos ligeros disminuyó un 8% y la de vehículos pesados un 9%. También cayeron las ventas, Nissan un 16%, General Motors un 13.2% y Volkswagen un 22%. La incertidumbre sobre la negociación del TLCAN es uno de los factores que explica la crisis, junto con el pasado proceso electoral, el aumento de las tasas de interés y la volatilidad cambiaria. 
México aceptó las demandas presentadas por Estados Unidos que incluían un porcentaje de entre el 40 y 45% del contenido de los vehículos fabricados en la región proveniente de fábricas que pagan 16 dólares la hora o más. Trató de obtener un cambio progresivo de 10 años ya que los trabajadores mexicanos de la industria ganan entre 3 y 4 dólares la hora y ahora busca acordar un periodo de transición de cinco años. También aceptó como regla general elevar el valor del contenido regional para los automóviles de 62.5 a 75%.
Los negociadores mexicanos se afirmaron en no eliminar el Capítulo 20 de resolución de controversias Estado-Estado y en no incorporar la cláusula de terminación quinquenal conocida como Cláusula Sunset, algo en lo que Estados Unidos retrocedió.
A cambio de estas concesiones recibidas y ofrecidas Estados Unidos anularía diferentes aranceles aplicados a México: del 25% al acero, del 10% al aluminio y del 25% a los automóviles. También retiró pretensiones para limitar exportaciones de algunos productos mexicanos al mercado estadounidense.
Con razón Donald Trump dijo que “el trato con México va bastante bien. Los trabajadores automotrices y los agricultores deben ser atendidos o no habrá trato. El nuevo presidente de México ha sido un caballero absoluto”.
Desde hace un mes la negociación del TLCAN se lleva por separado entre México y Estados Unidos, con la participación del negociador designado por el próximo gobierno, el Ing. Jesús Seade Kuri. El actual negociador mexicano Ildefonso Guajardo afirmó que “estamos esperanzados de que podamos tener reuniones trilaterales pronto”.
El acuerdo aceptado por México implica un desafío para la industria mexicana. La tendencia de los fabricantes y autopartistas es mantener las actuales reglas de origen, mientras que los sindicatos americanos exigen elevar el porcentaje regional, lo que finalmente lograron.
Es probable que un determinado segmento de la industria mexicana tenga dificultades en escalar hasta cumplir con los nuevos requisitos y quede fuera del TLCAN.
La necesidad de reemplazar insumos importados con productos de origen nacional para evitar la salida de empresas obliga a modernizar la industria e incrementar la capacidad exportadora del país. Anclar la inversión en Estados y municipios requiere la corresponsabilidad de las autoridades, las organizaciones privadas y la industria nacional para la localización de proveeduría nacional.
Esta integración de contenido nacional debe escalar en sueldos y salarios, un componente de la propuesta de Estados Unidos sobre las reglas de origen. Así lo expuso el Consejo Nacional de la Industria Maquiladora y Manufacturera de Exportación (Index) al presidente electo Andrés Manuel López Obrador solicitando incentivos fiscales a las empresas que añadan contenido nacional, una vez que se haya comprobado el resultado.
La inversión en capital humano puede ser el nuevo signo, no sólo de las políticas sociales sino de la producción mexicana y la inserción en la economía mundial. La mano de obra debe incorporar nuevas habilidades, como el big data, la automatización, la robotización y la cyberseguridad. La innovación genera el mayor valor agregado necesario para que las cadenas productivas y los clústers pongan la producción mexicana en la región y en el mundo y para que los distintos sectores tengan sinergias entre sí en pro de la competitividad y productividad. 
El desafío no es sencillo, pero cinco señales alentadoras aparecen en el camino:
En primer lugar el optimismo de los mercados en relación al nuevo gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Esperan que cumpla con su oferta de no caer en déficit fiscal, no aumentar la deuda, no cancelar la construcción del NAIM y continuar con la reforma energética. La iniciativa del nuevo gobierno de considerar delito grave a la falsificación de facturas apunta en esa dirección y nada hace suponer que se desviará de ello.
En segundo lugar los resultados positivos del estímulo fiscal en Estados Unidos comenzarán a decaer en el próximo año 2019. Si bien el crecimiento económico continuará en el resto del año 2018, se ralentizará en 2019 por debajo del 3% planteado por el gobierno de Donald Trump, En contrapartida López Obrador reducirá tajantemente el gasto de la administración central y se enfocará en la inversión pública, lo que augura mejores momentos para el crecimiento económico.
En tercer lugar México, Canadá y Alemania aumentaron sus exportaciones de productos de acero a Estados Unidos en el primer semestre del 2018, mientras el resto de los proveedores mundiales descendieron en sus ventas. Las exportaciones mexicanas a Estados Unidos escalaron a una tasa interanual de 12.1%, hasta llegar a las 1.784.000 toneladas. De ahí la importancia de acordar la quita de aranceles a la importación de bienes correspondientes a la Sección 232 del TLCAN, referida a las importaciones de acero y aluminio en Estados Unidos y potencialmente automóviles y uranio.
En cuarto lugar la economía china sigue enfriándose, mientras Estados Unidos se prepara para imponer otra ronda adicional de aranceles, luego de que la inversión en los primeros siete meses del año se desaceleró a un mínimo histórico y las ventas minoristas se debilitaron.
Por último el peso mexicano sí ha sentido el impacto de la crisis política y arancelaria en Turquía como todo país emergente, pero ha logrado sostenerse mejor que otros países en parte por los avances en la negociación del TLCAN. La calificadora de riesgo Moody’s afirmó en su calificación crediticia la estabilidad de la mayoría de los sectores productivos mexicanos. 
México debe aprender que existe un mundo con Estados Unidos pero también un mundo más allá de Estados Unidos, donde hay otros mercados para comercializar de los cuales sabemos poco. Ello implica lidiar con una mayor complejidad y adquirir nuevas habilidades para relacionarse con otras economías y otras culturas.