martes, 2 de octubre de 2018

LA TRANSFORMACION DEL MODELO MAQUILADOR EN CIUDAD JUAREZ


La transformación del modelo maquilador en Ciudad Juárez
Yesenia Torres Curiel

La industria maquiladora ha representado para Ciudad Juárez un motor económico en términos de empleo (6 de cada 10 empleados de la ciudad trabaja en maquila). Esta industria presenta un crecimiento sostenido del empleo en los últimos años y actualmente cuenta con más de 250,000 empleados en 315 establecimientos.
Desde que las primeras maquilas se establecieron en Juárez, el gobierno y los empresarios locales visualizaron la necesidad de aprovechar e integrarse con este nuevo y dinámico agente. Se diseñaron estrategias para que las empresas locales pudieran ser proveedoras de insumos y servicios a la industria maquiladora, una iniciativa con resultados limitados por la disparidad económica y competitiva entre los dos tipos de industrias y las diferencias de escala. Se fomentó la vinculación entre las instituciones educativas y la industria para proveerlas de capital humano para lo cual se crearon universidades tecnológicas para la formación de técnicos con opción a la formación universitaria y se incluyeron programas educativos de ingeniería en mecatrónica, aeroespacial y sistemas automotrices. Además se promovió y consolidó la creación de centros de diseño y parques industriales especializados.
La maquiladora significó una opción de empleo, donde el trabajador recibió servicios de alimentos, transporte, educación, capacitación in situ, incentivos económicos y no económicos, contratos formales de trabajo, acceso a servicios (crédito, salud, vivienda, descuentos) y una jornada laboral en tres turnos rotativos. Como organización se compone de un 9% (23,124) de empleados administrativos y un 91% de operadores y técnicos (230,204), con un salario promedio aproximado por operador de $ 4,680 (250 dólares mensuales).
La industria tuvo una evolución de largo plazo en la complejidad de sus procesos. El gobierno impulsó la atracción de inversiones que derivaran en mayor valor agregado. Se transitó desde la operación inicial basada en el sorteo de cupones / data processing a las confecciones textiles y los dispositivos médicos para pasar posteriormente a la rama eléctrica/electrodomésticos, la electrónica y sumar la producción de arneses para la industria automotriz y aeroespacial. En la última etapa se agregaron procesos complejos, 6T – insumos, servicios de exportación (Centros de Diseño e Ingeniería) y Black Box.
El modelo ha funcionado con la lógica de competitividad mediante el aporte de mano de obra barata, aunque atraviesa ahora una nueva transformación coyuntural.
Con el cambio en los productos maquilados ha evolucionado la tecnología y el valor agregado lo que ha permitido incrementar el salario real de técnicos y especialistas aunque no sucedió lo mismo en forma significativa para los operarios.
Juárez se convirtió en uno de los centros industriales más importantes de Norteamérica, donde se manufacturan los productos más avanzados e innovadores de los ramos electrónicos, automotrices y electrodomésticos. Un ejemplo de esto es el caso de Activ, empresa orientada a diseñar autos sin chofer, antes llamada Delphi.
Como consecuencia de la evolución en la complejidad de los procesos, el empleado maquilador fue adquiriendo una lógica incremental. Lo que en un principio implicaba la adquisición de rangos diferenciales dejó de ser un incentivo y se convirtió en una rutina establecida. Una estructura organizacional pensada para sostener establemente una masa de operadores (91%) dificulta la movilidad hacia puestos superiores de trabajo con capacidad de mando y toma de decisiones, en un contexto tendiente a la alta tecnificación. El ascenso de un operario requiere mayores estudios y suficiente tiempo y dinero para aspirar a ser técnico, el agregado de cierta experiencia  o la formalización de estudios de ingeniería fuera de la planta si pretende ser supervisor de producción. Todo ello en un contexto donde el salario real es bajo y la estructura rotativa de la jornada laboral no favorece la combinación de trabajo con estudio.
Nuevas generaciones más especializadas se integraron a la oferta de capital humano para las cuales el trabajo rutinario, los horarios rotativos y los salarios reales carecen de atractivo.
Alrededor de la dinámica maquiladora la ciudad experimentó un desarrollo comercial y de servicios anárquico y asimétrico generando una competencia de mano de obra con la maquiladora, situación que provoca problemas de rotación y costos de atracción de candidatos, llegando a pagar un bono a los operadores por cambiar de empresa.
Además la región del Bajío ofrece mejores salarios y condiciones para que los trabajadores que llegan a Juárez desde el sur de México se estacionen en esa región.
La permanencia de la violencia ahuyenta la llegada de nuevos candidatos y complica la interacción de los trabajadores que ven amenazada su seguridad fuera de la empresa mientras que dentro de la planta las maquilas se dotan de seguridad privada y de estrategias crecientes para mantener a salvo instalaciones y empleados.
Los acuerdos firmados por México con Estados Unidos en el marco del USMCA obligan a que por las reglas de origen alrededor del 45% de la producción regional provenga de plantas con salarios de 16 dólares ($ 304) la hora, un valor aproximadamente 15 veces superior al actual.
El nuevo gobierno nacional y el gobierno local deberán resolver el desequilibrio propio del modelo maquilador actual y diseñar estrategias que permitan la alineación delos objetivos industriales como la productividad con calidad, los procesos complejos y especializados y la integración tecnológica con un nivel superior de ingresos reales (con conocimiento incorporado) para los trabajadores. El cumplimiento de las obligaciones democráticas del Estado mexicano en Ciudad Juárez tiene gran parte de la responsabilidad en el logro de dicho equilibrio.
Las etapas por las que transitó la industria maquiladora en Ciudad Juárez le permitieron generar una nueva forma de trabajo, sin que la industria mexicana haya podido aportar los apoyos suficientes para equilibrar exitosamente el modelo, debiendo en muchos casos pagar las carencias de inversión del Estado en términos de servicios.
En un escenario juarense donde conviven la maquila, el desierto, la frontera, el tránsito comercial, la migración y la violencia es muy probable que la maquila pueda mejorar los salarios reales si el costo del salario social se compartiera con el Estado mexicano, para la mejora de la calidad de vida del trabajador y aspirar al aumento de la productividad vía el conocimiento y ya no por medio del abaratamiento del costo de la mano de obra.

lunes, 1 de octubre de 2018

OCTUBRE, MES DE CAMBIOS. ELECCIONES EN BRASIL


Brasil, una batalla geopolítica histórica
Miguel Angel Barrios

El profesor Miguel Angel Barrios y el embajador Samuel Pinheiro Guimaraes dictaron un seminario en el Instituto de Estudios Latinoamericanos de la Universidad Federal de Brasilia, el 27 de setiembre de 2018.

El día 27 de septiembre en el Instituto Latinoamericano de la Universidad de Brasilia hemos participado de un conversatorio en el ciclo de Palestras de la citada alta casa de estudios, con el Embajador Samuel Pinheiro Guimaraes. Coincidíamos en líneas generales y con matices con Pinheiro Guimaraes respecto a que el día 7 de octubre se define el destino del Brasil y sin ninguna dudas, por su carácter de Estado semicontinental sudamericano (limita con todos los países de América del sur excepto con Chile y Ecuador), el resultado impactará en América del sur y América Latina.
Siempre reiteramos en numerosas oportunidades, siguiendo las enseñanzas del filósofo y político mexicano que la historia de América Latina es la tensión permanente de avances y retrocesos del bolivarismo versus monroísmo. Como bien sabemos el bolivarismo es entender que la única política estratégica posible es el continentalismo sudamericano. En mi libro "El latinoamericanismo en el pensamiento político de Manuel Ugarte. Biblos. Bs. As. 2007 desarrollo el itinerario geopolítico de la Patria Grande.
Por otro lado la doctrina Monroe no es una doctrina, es una declaración unilateral que lo hizo Monroe en 1817 y luego lo pronunció en 1823 en el discurso de la Unión siendo presidente. Por supuesto la "doctrina" Monroe estaba dirigida a Inglaterra, para luego convertirse en la "doctrina" que considera geopolíticamente a América Latina en el patio trasero de la República Imperial. Por eso el gran historiador mexicano Carlos Pereyra escribe su famoso libro "El mito Monroe".
Tiene mucho simbolismo puntualizar que la primera vez donde Estados Unidos viola su propia "doctrina" de "América para los americanos " fue bombardeando las islas Malvinas en 1831 con la fragata Lexington y posteriormente en 1982, cuando el Imperio entierra para siempre la "doctrina" Monroe en el Atlántico Sur aliándose a los ingleses en la Guerra de Malvinas.
En su último discurso en las Naciones Unidas, el presidente Donald Trump (en su lucha de patriotismo versus globalismo (y aquí no debemos confundir patriotismo de expansión con patriotismo de liberación, porque muchos se confunden) levantó como debe ser un patriota pero de Estados Unidos, la "doctrina" Monroe manifestando "América para los americanos" agregando que rechazará "la interferencia de naciones extranjeras en este hemisferio y en nuestros asuntos".
Estados Unidos en nuestra opinión reactualiza la "doctrina" Monroe en la necesidad de mantener "tranquilo" el patio trasero en la visión geopolítica de Mackinder de concentrarse en la lucha contra China y Rusia en la isla mundial o sea Eurasia, donde se juega el poder mundial. Pero esto vuelve más peligroso a Estados Unidos en América Latina donde la reactualización de la "doctrina" Monroe tiene tres pilares:
·  Militarización de América del sur en función del nuevo "enemigo": El terrorismo y el crimen organizado, que tiene como finalidad la policialización de las FFAA
·     La guerra judicial direccionada ante todo estorbo que alterara sus planes de control hemisférico
·     La lucha comercial contra China en virtud de no perder el espacio geoeconómico y geopolítico que le corresponde por el "destino manifiesto".
América del sur había tenido en la primera década del siglo XXI una profundización del bolivarismo que se materializó con UNASUR -primer órgano de cooperación política sin injerencia de Estados Unidos- fuera de la OEA. Estos gobiernos son definidos o autodefinidos como de "centro izquierda" o de "izquierda", por lo que caracterizan a esta época como un avance de la "derecha". Nada más alejado de la realidad, nunca sirvieron para nada sino para confundir las categorías de "izquierda' o de "derecha", ambas coloniales.
La lucha central es Liberación o Dependencia, Patria o Colonia, Estado Continental o la Nada, Estado Continental o Narco-democracias. La lucha por lo tanto es como lo dijo José Martí por la segunda independencia o independencia definitiva. Se trata de la liberación social y nacional por y para la Patria Grande y de ninguna manera la lucha por la reivindicación de minorías como el social-liberalismo europeo.
Los gobiernos de Unasur se destacaron, por supuestos algunos más, otros menos, por tres puntos:
·       Defensa de la soberanía estatal.
·       Defensa de los sectores sociales más postergados.
·       Política de integración.
Ratificamos una vez más que nos quedamos a mitad de camino. Y posteriormente, errores propios, personalismos y tareas pendientes empezaron a generar un retroceso de estos gobiernos en Nuestra América. El triunfo de Macri en la Argentina fue un laboratorio geopolítico para Estados Unidos y no dudamos que el golpe de estado en Brasil era imposible sin Macri en Argentina. Hoy desapareció UNASUR.
Y por lo tanto, ¿que se juega en Brasil en las elecciones? Un triunfo de Bolsonaro pone nockaut a nuestra América. Porque Bolsonaro representa el patrioterismo lacayo hacia Estados Unidos.Y con una Argentina gobernada por el FMI. Sin embargo, un triunfo del PT es el triunfo de UNASUR, del Mercosur, de los BRICS, del Consejo Sudamericano de Defensa, de la defensa de la Amazonía, etc. Es decir sería una oxigenación que nos pone en pie, lo otro es un nockaut.
Y más allá de toda la complejidad de la política brasileña, de la prisión a Lula, del papel dudoso del juez Moro -por decir algo leve-, de lo que se trata es que se logra oxigenar el bolivarismo, porque más allá de todo Lula es un mito político verdadero. El lulismo es más grande que el PT. Y por lo tanto en ningún lugar hay una figura como Lula (puede ser Mujica, desde otro contexto y cultura política) y nadie más, o sea a no confundir. No es hora de repetir errores.
Estos movimientos nacionales post-consenso de Washington deben, para nosotros tener tres prioridades:
·   La única política estratégica es la integración, por supuesto gradual. De la cooperación a la integración. No será fácil, por la agresividad norteamericana.
·        Reconocer y generar una política integral de seguridad.
·        Recuperar como sostiene la Doctrina Social de la Iglesia una "dimensión ética de la política".
Mientras tanto el gran tornero en un aporte inconmensurable para la historia grande de Nuestra América Latina nos pone en pie cuando estábamos nockaut. La historia siempre nos brinda lindas sorpresas.

sábado, 29 de septiembre de 2018

JUSTICIA CORRUPTA NO ES JUSTICIA


El Poder Judicial en México, un recinto de privilegios y corrupción
Alejandro Campuzano Álvarez, Investigador Jurídico del CEEYPP

La diversidad cultural en México es un distintivo categórico del país. Desde Baja California Sur hasta Quintana Roo es notoria la riqueza cultural, la que se ve reflejada en las diferencias y similitudes que hacen de esta tierra un lugar único en el mundo.
Hoy en día la corrupción es un elemento homogéneo y cotidiano que no reconoce estatus social, edad, sexo, nacionalidad, pensamiento religioso o político; es un cáncer que ataca a todos los mexicanos por igual.
La corrupción fue descrita por el presidente Enrique Peña Nieto como un problema “cultural” intrínseco a los mexicanos, sustentando que ésta es parte de nuestra genética, justificando el total fracaso que han tenido las diversas instituciones del Estado, inclusive aquellas cuya principal función es combatir de fondo el problema de la corrupción como la Auditoria Superior de la Federación, la Secretaría de la Función Pública, el Consejo de la Judicatura Federal o el Sistema Nacional Anticorrupción.
México enfrentará en los próximos meses un cambio en el poder, como resultado del hartazgo social en contra de los diversos partidos políticos (específicamente el Partido Revolucionario Institucional y el Partido Acción Nacional), los que han gobernado al país por 76 y 12 años respectivamente. Si bien es cierto que la corrupción es un problema que ha estado presente desde la consolidación del Estado moderno mexicano, el actual sexenio del presidente Enrique Peña Nieto ostenta los más altos índices de desaprobación en virtud de diversos actos de corrupción en los cuales ha sido señalado directamente como responsable; sin embargo, es válido preguntarse si Peña Nieto ha sido el presidente más corrupto en la historia del país, o bien si las circunstancias propias del desarrollo social reflejadas en una mayor participación ciudadana en conjunto con la aparición de diversas tecnologías (redes sociales y teléfonos inteligentes) han hecho que la información se vuelva expansiva sin posibilidad de controlarla como en años anteriores cuando el monopolio en los medios de comunicación los convertía en aliados de los diversos entes gubernamentales.
Andrés Manuel López Obrador, presidente electo reconocido en México por su discurso de austeridad y anticorrupción, enfrentará un reto enorme a partir del primero de diciembre, ya que la corrupción no es un problema exclusivo del Poder Ejecutivo, es un problema que ataca a todos por igual. No obstante pareciera ser que la sociedad (en virtud del presidencialismo imperante en México) ha decidido centrar su atención en el actuar del Poder Ejecutivo y subsecuentemente en el Poder Legislativo, omitiendo el análisis y vigilancia del Poder Judicial, recinto en el cual los privilegios son una constante a tal grado que ministros y magistrados perciben mayores ingresos que los jueces federales en Estados Unidos.
En ese sentido, López Obrador ha mencionado en varias ocasiones que su gobierno tendrá como distintivo la austeridad, situación que ha generado eco en el poder legislativo (es importante recordar que el partido Movimiento de Regeneración Nacional posee la mayoría en ambas cámaras), por lo cual parece ser cuestión de tiempo para que las y los diputados, así como senadoras y senadores, disminuyan su ingreso salarial. No obstante el Poder Judicial, representado por sus máximos tribunales (Suprema Corte de Justicia de la Nación y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación), en reiteradas ocasiones ha defendido y tratado de justificar los altos ingresos salariales que perciben. En la óptica de los ministros, magistrados y jueces así se inhiben los actos de corrupción en la impartición de justicia, situación que vislumbra la falta de ética y compromiso social.
El Poder Judicial de la Federación, cuyo rasgo distintivo es el nepotismo, ha generado la perpetuidad de diversas familias al mando de la institución, legitimando su actuar en parámetros “legales” mediante los cuales la propia normatividad jurídica permite que diversas autoridades jurisdiccionales contraten de forma discrecional el personal para laborar en juzgados o tribunales. Es así como ministros, magistrados o jueces promueven y fomentan la corrupción a través de la emisión de nombramientos que distan en demasía de un proceso democrático sustentado en parámetros equitativos. “La meritocracia no existe en México y mucho menos en el poder judicial”.
Sin embargo, el problema es todavía mayor. Si en algo es reconocido el Poder Judicial en México es por su ineficacia e ineficiencia en la resolución de diversos asuntos, los que abordan temas fundamentales para el desarrollo político del país, como es el caso de las problemáticas en materia electoral o los conflictos entre particulares cuyos casos demoran al menos 6 meses para ser resueltos, vulnerado así el precepto constitucional enmarcado en el artículo 17, que alude a un justicia pronta y expedita.
Aunado a lo anterior es menester mencionar que en México las sentencias distan de ser actos de justicia, más bien son actos de legalidad ya que el actuar de los jueces mexicanos se centra en la aplicación de diversas normas jurídicas a un caso concreto y en casos excepcionales la inaplicación de dichas normas por ser parámetros contrarios a la plena vigencia de los derechos humanos. Sin embargo la constante en el actuar judicial omite el estudio de las diversas causas políticas, económicas, sociales e inclusive culturales que orillan a una persona a llevar a cabo actos contrarios a la ley, haciendo de la justicia mexicana una “justicia” clasista y discriminatoria. Basta con revisar cuántas personas de escasos recursos se encuentran compurgando penas en prisión por delitos tales como robo de alimentos o interrupción del embarazo, mientras que los crímenes de los funcionarios políticos gozan de libertad e impunidad por sentencias absolutorias o poco severas en referencia a los delitos perpetuados en contra de la sociedad, emitidas por jueces corruptos al servicio de un sistema sustentado en la negociación económica, como ha sido el reciente caso de Javier Duarte.
Es tal la ineficacia y el hartazgo social en el sistema judicial mexicano que actualmente existen nuevos mecanismos y herramientas como los “medios alternos de solución de conflictos”, que señalan como premisa fundamental una solución pacifica del problema a través del dialogo entre las partes en conflicto, evitando llegar a juzgados o tribunales donde la demora, la corrupción y la negociación son los habituales mecanismos de resolución.
Es urgente una reforma en materia de justicia que impacte de fondo en el actuar del Poder Judicial, no solo por su ineficacia e ineficiencia sino aún más por los altos índices de corrupción que se presentan en dicho recinto. La corrupción es tan notoria que inclusive el ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, ha hecho público su sentir en cuanto al tema, afirmado que es una constante en el Poder Judicial.
Lelo de Larrea señaló que la población mexicana expresó su descontento a través del voto a favor de López Obrador, cuyo origen se sustenta en los altos índices de corrupción. Exhortó a diversos servidores públicos del poder judicial a actuar con probidad y honradez evitando en todo momento actos de corrupción. Sin embargo habrá que analizar qué entiende el ministro por ético y transparente, ya que un ingreso mensual mayor a los 17,500 dólares en un país con más de 50 millones de pobres no está cercano a la congruencia y la honestidad.


miércoles, 26 de septiembre de 2018

LA DEBILIDAD INSTITUCIONAL, EL VERDADERO PROBLEMA DE SEGURIDAD EN AMERICA LATINA

Criminología, seguridad y políticas públicas en América Latina
Miguel Angel Barrios
https://www.geopolitica.ru/es/article/criminologia-seguridad-y-politicas-en-america-latina

El profesor doctor Miguel Ángel Barrios, vicepresidente académico del Centro de Estudios en Estrategia y Políticas Públicas, argentino, se encuentra dictando el Curso de "Criminología, Seguridad y Políticas Públicas en América del Sur" en la Universidad Federal de Uberlandia, Minas Gerais, en la República Federativa de Brasil.


La seguridad se halla al tope de la agenda en la tensa campaña presidencial que definirá el próximo presidente de Brasil el 7 de octubre. Con niveles de violencia con un registro de 64 mil asesinatos en 2017, el asunto se torna central en el debate electoral. 

Es una de las principales banderas, de Jair Bolsonaro (PSL) que propone revisar el Estatuto de Desarme y reducir la imputabilidad penal a partir de los 16 años. Desde un grupo de Diputados se afirma sobre la necesidad de aumentar la eficiencia y eficacia de la Inteligencia en las fuerzas de seguridad del país. El petista Fernando Haddad proyecta una actuación efectiva de la Policía Federal contra el crimen organizado. Ciro Gómez (PDT), defiende la implementación de una Escuela Nacional de Seguridad Pública. El tucano Gerardo Alckmin pretende que se cree una Guardia Nacional y Marina Silva (Rede) propone el aumento de efectivos militares en función de seguridad. (Folha de Sao Paulo. 25 de Setiembre de 2018. página 1). 
Para comprender este debate, nos parece necesario contextualizarlo desde una mirada latinoamericana. En América Latina vive el 8%de la población del mundo, pero concentra el 33 % de los homicidios del mundo. La tasa regional de asesinatos es de 21,5 % por cada 100 mil habitantes, más de tres veces el promedio global, que es del 7%. Por la combinación de su gran violencia y la cantidad de población, Brasil, Colombia, México y Venezuela concentran 1 de cada 4 homicidios globales, es decir la cuarta parte de todos los que suceden en el planeta. 
Estas cifras surgen del último informe del think tank sobre Latinoamérica Igarape Institute sobre la seguridad ciudadana https://igarape.org. Según datos de 2016 de Igarape Institute, 43 de las 50 ciudades con mayor tasa de homicidios en el mundo están situados en América Latina. Por países, los datos son igualmente negativos para la región, 17 de los 20 países con mayor tasa de asesinatos en todo el mundo son latinoamericanos. Otro dato preocupante: Entre 2000 y 2016, más de 2,5 millones de latinoamericanos han muerto de forma violenta, la mayoría de ellos por homicidios intencionales, según el citado reporte. 
El think thank llama además la atención sobre la edad de los asesinados: la mitad de ellos tienen entre 15 y 19 años. Y además las encuestas de victimización indican que la violencia contra las mujeres y los niños es generalizado. En este plano, es tan llamativo, que en las encuestas surge que los ciudadanos consideran más dañina a la violencia hacia la mujer y los niños que a las menciones a la violencia callejera, el crimen organizado y la violencia de las pandillas. 
En pocas palabras, hay que urgente generar políticas proactivas para fortalecer la seguridad ciudadana en toda la región y establecer prioridades, así como en invertir en medidas de prevención no policial, enfatizar en dar oportunidades laborales a grupos de riesgo, reforzar la cohesión social e invertir en tecnologías de seguridad pública pero que sean evaluadas-y no se conviertan en un negocio- para medir su rendimiento. 
En el rubro secuestro, México contabiliza más de 10.000 secuestros por día en menos de seis años: seis rapto por día. En este escenario, ya metiéndonos de lleno en Brasil, podemos afirmar que la tasa de homicidios cruzó por primera vez en su historia la barrera de 30 homicidios cada 100 mil habitantes y en la última década se calcula que han muerto 553.000 personas por violencia intencional. El número de asesinatos es un 26 % superior al registrado en la década anterior, lo que convierten a Brasil en uno de los países más peligrosos del mundo, según el Informe del Fórum Brasileiro de Seguranza Pública en su Atlas de la Violencia 2.018 Fórum Brasileiro de Segurança Pública 
Solo en 2016 hubo 62.517 muertes violentas, en su mayoría jóvenes negros de entre 15 y 29 años en situación de pobreza, grupo que experimentó una escalofriante tasa de homicidios de 281 cada 100 mil habitantes. La tasa nacional, un promedio de todo el país, casi 30 veces más que el promedio de Europa y muy por encima de sus vecinos, especialmente en Paraguay (9,29%), Argentina (6,53%) y Uruguay (8 %) según datos de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito https://www.unov.org/unov/es/unodc.html 
El Estado más peligroso de Brasil parece ser Servir, en el nordeste, donde se registró una tasa de 64,7% cada 100.000 habitantes, seguido por Alagoas con 54,2% y Río Grande do Norte con 14,2% y Minas Gerais, con 22%, ambos en el sureste. 
Por lo que podemos ver, la criminalidad y el narcotráfico se ha convertido en un riesgo en nuestra región y no podemos evadirnos o negar la situación. Abordarla urgente, desde nuestros diagnósticos y capacidades constituyen la mejor respuesta ante el intento de la República Imperial de imponer su agenda bajo la híbrida categoría de "nuevas amenazas" en una reactualización militar de la doctrina Monroe de militarización de América del Sur y de policialización de las FFAA. Ello lo desarrollamos estratégicamente en nuestro libro "Geopolítica de la Seguridad en América Latina". (Barrios, Miguel Ángel-Coordinador-, Emmerich, Norberto; Torres, Yesenia. Geopolítica de la Seguridad en América Latina. Ed. Biblos. Bs. As. 2017). 
Nunca como ahora tuvimos la posibilidad de que nazcan Estados criminales en América Latina. Regiones de América Central y Méjico son casos a observar. Hemos sostenido en "Geopolítica de la Seguridad de América Latina" que el narcotráfico y el crimen organizado poseen los mismos atributos que un Estado: territorialidad, regulación de "leyes”, la fuerza y sustentabilidad. Y por lo tanto no es un actor económico sustentado en redes criminale, sino un sujeto político económico cuyo potencial consiste en fragmentar el territorio. El Estado criminal es imposible sin connivencia en sectores de la política, de la justicia, de la policía y del "empresariado”. Por lo tanto, no es consecuencia de una amenaza externa sino de debilidades institucionales y de la ausencia de políticas claras integrales y de una corrupción sin patria.
Consideramos fundamental en una política de seguridad ciudadana, un abordaje institucional integral desde la capacitación de las fuerzas policiales en policiamiento preventivo acompañado multiagencialmente por el Estado, creación de unidades de investigación de delitos complejos, prevención local comunitaria no policial, creación de un servicio civil de inteligencia financiera. Pero nada servirá sin una ley clara sobre el financiamiento de la política, otra sobre la regulación de la obra pública para evitar la cartelización, controlar casinos y juegos de azar y penalizar el cohecho activo-activo a la persona jurídica y a la persona empresarial. 
Por supuesto decirlo es fácil, pero en esta tarea se juega nuestro destino y el gran dilema de Perón: "Unidos o Dominados", hoy es "Estado Continental o Narcodemocracias". 

SOLIDARIDAD CON AYOTZINAPA. GIRA EUROPEA DEL AÑO 2015


Gira europea de información y solidaridad con los estudiantes, familiares y luchadores sociales de Ayotzinapa. Guerrero, México. En París, 3 y 4 de mayo de 2015.



MÁS POLICÍAS, MÁS MILITARES, MENOS SEGURIDAD

Casos y fracasos de las políticas de seguridad
Norberto Emmerich
http://revoluciontrespuntocero.mx/casos-y-fracasos-de-las-politicas-de-seguridad/

En la Villa 31 de la Ciudad de Buenos Aires, un pequeño rincón con 30 mil habitantes en pobreza extrema ubicado en la zona más rica de la ciudad, se implementó en el año 2013 una iniciativa de seguridad mediante la creación de un cuerpo de Policía Comunitaria. Los miembros de la PC debían tener título universitario, no portaban armas, patrullaban los pasillos del barrio en trinomios y se enfocaban en apaciguar conflictos interpersonales. 
En ese momento la Villa 31 tenía una altísima tasa de homicidios de 56.81 cada 100 mil habitantes. Apenas creada la PC, en los primeros cuatro meses del año 2013, no se cometió cometido ningún homicidio en el barrio. El Ministerio de Seguridad celebró con entusiasmo (y sin motivo real) el rápido éxito de la iniciativa implementada. 
Como investigador criminal de esa política pública me tocó advertir que el gobierno estaba viviendo un engaño autoinducido. Pocos días después, el 9 de mayo de 2013, una adolescente de 14 años fue asesinada por la bala de una ametralladora antiaérea instalada en un sector “tomado” de la Villa. El ataque se produjo sin motivo alguno ya que la joven circulaba por una zona poco frecuentada del barrio. En realidad el disparo se produjo porque inadvertidamente la joven había traspuesto la “frontera” narco y había ingresado en la zona de las “cocinas” de cocaína para exportación existente en la manzana 107 de la Villa 31. Los homicidios comenzaron a crecer nuevamente, pero la estadística no tomó en cuenta que el asesinato de esa joven era el hecho más importante e indicaba la dirección del conjunto del proceso. 
En Ciudad Juárez la baja de los indicadores de homicidios en la “ciudad más peligrosa del mundo” había provocado el entusiasmo de los decisores políticos y cierta parte de la población. 
En aquella ocasión manifesté que “si lo que ha sucedido en Ciudad Juárez es el triunfo de un cártel sobre otro, o sea un éxito político de la situación, la mejora es muy aparente, significa que se tiene una especie de la paz de los cementerios”. Tres años después la ciudad vive nuevamente una espiral de violencia que no está por detenerse. 
Las políticas de seguridad consideran que el objetivo de la seguridad es obvio, mejorar los indicadores, disminuir los homicidios, combatir la delincuencia y aumentar las penas. Si por el contrario se apelara a un vocabulario “correctamente político” el objetivo sería el real disfrute de los derechos ciudadanos y la ausencia de interferencias, bellas palabras sin una política coherente detrás. En ambos casos los medios siguen siendo los mismos: más policía, leyes más duras, más población penitenciaria, “discurso” más o menos correcto. 
La preocupación por los indicadores esconde una grave falencia. Si la estadística muestra los datos de la violencia en un lugar, no aporta de por sí explicaciones que permitancomprender esa información. Para responder esta pregunta se necesita saber el contexto en el cual cada homicidio fue cometido y sobre todo comprender qué significa todo. Allí se verá que sólo unos contados homicidios son verdaderamente reveladores de una construcción política subyacente, de un proceso de construcción de autoridad, el ambiente en el que el crimen organizado surge y se fortalece. 
Con los expertos Miguel Angel Barrios y Yesenia Torres pudimos estudiar el tema en profundidad. El libro “Geopolítica de la seguridad en América Latina” afirma que hay dos elementos que no son tomados en cuenta y que deberían constituir el objetivo de las políticas de seguridad: el territorio y la estatalidad. 
Lo verdaderamente preocupante de los delitos (simples y organizados) es su capacidad de dar significado al territorio sobre el cual se ejercen. En una lógica situacional los delitos tienden a ser cometidos de la misma forma, en el mismo lugar, por las mismas personas, hay una inclinación por la racionalidad y la permanencia, hacia un control del territorio que permita el establecimiento de un centro “soberano” de poder. En el caso del crimen organizado esta cualidad es perentoria e indispensable. 
Este aspecto territorial del delito quita relevancia a la ley como significante organizador de la comunidad y se lo otorga al “legislador” realmente existente en un territorio determinado. El delito adquiere así paulatinos rangos de estatalidad, mientras el Estado nacional los pierde. 
En la Villa 31 y en Ciudad Juárez el Estado asistió a resultados exitosos en su política de seguridad sin tomar en cuenta que la cesión del control territorial implicaba una paz mafiosa momentánea y sin derechos, una pausa dentro de un flujo continuo de violencia. 
Los fracasos recurrentes de las políticas de seguridad no tienen que ver con los indicadoresrecabados en un recorte de tiempo arbitrario y dependiente, sino con una concepción simple, equivocada e interesada que sigue considerando al delito como una anomalía amenazante que ataca a una sociedad inocente y democrática. Ninguna de las dos cosas es cierta. El delito no es anormal y nuestra sociedad no es democrática. 

martes, 25 de septiembre de 2018

GOBERNAR ES MUCHO MAS QUE ADMINISTRAR

Estadista, redentor o manager
Juan Pablo Calderón Patiño

Una cena oficial en Bruselas salió del protocolo y vino una sobremesa donde “diversas verdades emergieron”. Uno de los anfitriones europeos con plena vocación por el europeísmo en el intento más profundo de integración del orbe, la Unión Europea, dijo preocupado: “si la guerra había sido el argumento para la integración por la paz, la circunstancia histórica para la unidad la hicieron los estadistas europeos que supieron entender esa rendija que da la historia”.  Uno de los comensales sacudió la conversación y el silencio se hizo cuando sentenció: “la crisis de la política es tan grave que ha minado la capacidad de volver a tener estadistas, a lo mucho administradores y en el peor de los casos managers de la tecnocracia que buscan controlar variables de momento ahogando labrar el curso de otra historia”.
Rodrigo Borja, ha señalado que el estadista entiende muy bien que gobernar, administrar y agitar o ganar elecciones son cosas distintas. El día a día, le corresponde al administrador, la ruta histórica al estadista. El planteamiento es similar al que escribió Richard Nixon en su libro “Líderes” en el que criticaba la visión de que Estados Unidos necesita un gran hombre de negocios para conducirlo. Nixon, que por su osadía en el Watergate perdió el lugar de ser uno de los últimos estadistas de la Unión Americana en la postguerra,  establecía que el administrador representa un proceso, el líder, le toca trazar una dirección en la historia. La victoria de Donald Trump, la de un empresario consentido sin sentido mínimo de Estado,  rompió la era de los políticos profesionales y abrió un paradigma en el sistema político creador del presidencialismo con contrapesos. En México, el “gabinete de empresarios” que presumió Vicente Fox, formado en la Coca-Cola,  dio al traste al “bono democrático”. El empresario devenido en político pragmático, fue un fiasco. Intento ser un gerente.
El estadista no está solitario ni es el redentor  cercano más al pontificado que a la acción. Si la acción política por naturaleza es comunitaria  evitando personalismos quijotescos que antes de nacer ya están muertos, los partidos políticos son el cauce y el semillero de la formación de lo que debería ser sentido de Estado;  visión estratégica, prevención en seguridad nacional, garantía de autonomía de la vida institucional y que el gobierno como brazo político del Estado garantice el desahogo puntual de las demandas públicas en políticas públicas.  Los partidos políticos, aún vilipendiados, serán necesarios para que la democracia retome las bandas paralelas de elección, participación e inclusión. Una “aristocracia tecnológica” que capture los riesgos de ingobernabilidad en su control no ayudará a afianzar la democracia.  Confundir movimientos sociales con un partido unipersonal del que se considera el líder el único capaz de ser un estadista por designio histórico, será uno de los espejismos del desánimo de la ciudadanía, pero más de sus simpatizantes. Pretender “democratizar” a la mayoría en la identificación de que el nuevo ágora es la generalidad del pueblo y que a todo se le debe dar su último veredicto, incluso en temas técnicos, será caer en la sentencia de Norberto Bobbio, que advertía que “nada es más peligroso para la democracia que el exceso de democracia”.
Un mundo demasiado chico y con un entramado comercial de reglas y normas, el poder supranacional de un ramillete de organismos, una ciudadanía global activa y que en tiempo real condena y propone soluciones, no han creado la “saturación de la política”. La internacionalización de la vida interior y la interdependencia, que menciona Gino Germani, han hecho naufragar diversos experimentos no de estadistas que podría ser mucho pedir, sino de clases dirigentes que rebasen ser  élites formadas para defender a ultranza determinada ortodoxia o interés supranacional. En esa rendija, la victoria ha sido de la democracia por procedimientos, pero sin esencia, porque en ella se drena la capacidad de que los estadistas regresen sólo con reforzados engranes entre la movilidad social y las instituciones de un Estado en transformación, no de redentores en el desierto del ayer o managers que pretenden conquistar la vida pública con el manual de la empresa privada.


lunes, 24 de septiembre de 2018

POLITICAS PUBLICAS URGENTES PARA LA MANO DE OBRA CALIFICADA

Políticas públicas para la mano de obra calificada
Yesenia Torres Curiel
http://revoluciontrespuntocero.mx/politicas-publicas-para-la-mano-de-obra-calificada/

En México tener una formación calificada no garantiza encontrar empleo, ya que por el bajo crecimiento de la economía la mayoría de los puestos de trabajo no requieren de una alta calificación. La importancia que el gobierno mexicano otorga a la capacitación de la mano de obra del país tuvo origen a finales de los años 80 tras la firma del Acuerdo General sobre Aranceles y Comercio - GATT en 1986 y la necesidad de ser competitivos en la apertura comercial. Dicha importancia se ha mantenido hasta el presente y forma parte de las preocupaciones del próximo gobierno.
Las políticas implementadas desde entonces se han centrado en el ámbito educativo, particularmente en el diseño de programas, la modernización, el planteamiento de reformas educativas y la creación de infraestructura mediante nuevas universidades o planteles. También se crearon organismos certificadores tales como el Consejo Nacional de Normalización y Certificación de Competencia Laboral (CONOCER), nacido en el año 2009 y se buscó consolidar la vinculación entre la Academia y las empresas demandantes de mano de obra. 
En el sexenio de Vicente Fox uno de los objetivos anunciados en el Plan Nacional de Desarrollo 2001-2006 fue elevar y extender la competitividad, tomando como una de sus estrategias la formación de recursos humanos calificados y la generación de una nueva cultura empresarial basada en la capacitación. Dentro del PND se pensó en la formación de conocimientos, destrezas, competencias, valores y habilidades. El siguiente gobierno del presidente Felipe Calderón impulsó la creación de centros de capacitación vinculados con instituciones de nivel superior(universidades) mientras que Enrique Peña Nieto fortaleció la formación de mano de obra de calidad en una perspectiva más acorde con mejores estándares internacionales y propusoel nuevo Modelo Educativo para la Educación Obligatoria. 
A pesar de los esfuerzos persistentes y sostenidos de los distintos gobiernos, México cayó cuatro lugares en el ranking del Índice Global de Capital Humano- GHCR 2017, en parte por la velocidad de los cambios y por la falta de alineación entre la oferta y la demanda de habilidades. El Índice es elaborado por el World Economic Forum y se compone de cuatro subcategorías: capacidad (nivel de logros adquiridos en la educación formal), desarrollo(de la educación formal para la actual generación y las futuras), despliegue (acumulación de habilidades a través del trabajo) y el know-how (amplitud y profundidad de las habilidades especializadas en el trabajo). De acuerdo con el análisis, México se ubicó en la posición 69 entre 130 países, con una puntuación de 61.25, en la mitad inferior de la tabla. 
El Informe indicó que “México (y Brasil) albergan entornos de trabajos diversificados y complejos. Sin embargo, su desempeño es insuficiente en lo que respecta a la conversión de éstas en oportunidades de empleo intensivo en competencias para su población y en el desarrollo del potencial de capital humano de su próxima generación en términos de calidad educativa, diversidad de habilidades y capacitación del personal”. 
El número de certificados de competencia emitidos por CONOCER ha pasado de 10,000 en el año 2007 a 752,000 en 2016. A pesar del crecimiento en la cantidad de certificaciones, un porcentaje muy bajo de los trabajadores registrados fue validado por CONOCER, o sea se certificó que se cuenta con habilidades y aptitudes necesarias para desarrollar determinado trabajo. 
Los actores estratégicos del mercado laboral (gobierno, instituciones educativas, empresas, individuos) adjudican valor y significado a la Mano de Obra Calificada - MOC según la posición que ocupan en el mercado siguiendo diferentes lógicas, sin participar de una estrategia unificada de creación y puesta en valor de un contingente determinado de la MOC. 
En la lógica del gobierno es importante crear y fortalecer la mano de obra a través de la adopción de modelos educativos de calidad. Establece apoyos para programas de posgrado, becas y certificaciones; prioriza la pertinencia educativa y fomenta el desarrollo de sectores económicos estratégicos. Sus decisiones se establecen en un entorno donde la formación de MOC es parte de un modelo educativo amplio y estable, con poca rotabilidad y lentitud en los procesos de aprobación de la renovación curricular. 
Las instituciones educativas persiguen la excelencia y la calidad, la pertinencia de sus programas para el mercado laboral y la inserción de sus graduados. Se mueven en una dialéctica incierta entre las necesidades educativas del mercado y la demanda real de alumnos, con pocas oportunidades de invertir en estrategias proactivas generales de formación de MOC. 
Las empresas satisfacen requerimientos concretos en procesos industriales o de servicios enfocados en el mejor de los casos en el valor del cliente. El decisor empresario considera los costos de formar MOC siempre que ésta sea de valor para su organización y no disminuyan la jornada laboral, sobre todo en las Pymes mexicanas dominadas por la baja productividad y competitividad. 
En el entorno del individuo es importante el impacto social de su formación, el reconocimiento familiar a los esfuerzos realizados, los incentivos económicos recibidos en un contexto de precariedad y la probable percepción de beneficios intangibles en un circuito meritocrático. Ellos también esperan el reconocimiento de los miembros de la organización donde trabajan. 
No hay vinculación estratégica de las instituciones educativas con las fuentes de trabajo, más allá de las rutinas burocráticas de bolsas de trabajo o pasantías precarias. Son escasos los programas que insertan con claridad a los egresados en un mercado laboral concreto, donde el perfil académico y los requisitos laborales se retroalimenten. La poca gobernabilidad del mercado de trabajo, entendida como un retraimiento del rol al mismo tiempo liberalizador y coordinador del gobierno, favorece la desconexión de las 4 lógicas mencionadas, obligando a que cada actor decida por cuenta propia sin posibilidad de integrarse a una estrategia de provisión de MOC a un mercado global en el cual el vector de demanda está cambiando y la mano de obra barata ya no es un factor diferencial. 
Mientras un ingeniero se forma en 5 años de carrera, entre los 18 y 23 años, el mercado global de trabajo se mueve hacia la automatización y la Industria 4.0. Las currículas de estudio se estancan en revisiones gubernamentales no consensuadas con las necesidades empresarias y los formatos de la MOC profundizan la brecha entre oferta y demanda.

jueves, 20 de septiembre de 2018

SEGURIDAD CIUDADANA, POR MIGUEL ANGEL BARRIOS

Seguridad Ciudadana, por un verdadero especialista
El Dr. Miguel Angel Barrios es Vicepresidente Académico del CEEYPP.


martes, 18 de septiembre de 2018

AMNISTIA ES BUENA MEDIDA, PERO NO AFECTA A LA SEGURIDAD


“Si hay perdón sin justicia, hay impunidad”, dice Sicilia; Jan Jarab discrepa: “hay que tener empatía con las nuevas autoridades y no hay que confundir, la amnistía para pequeños delitos podría ser una buena política”
http://revoluciontrespuntocero.mx/si-hay-perdon-sin-justicia-hay-impunidad-dice-sicilia-jan-jarab-discrepa-hay-que-tener-empatia-con-las-nuevas-autoridades-y-no-hay-que-confundir-la-amnistia-para-pequen/
Por: Gabriel Reyes
(18 de septiembre, 2018. Revolución TRESPUNTOCERO)

“Quien no recuerda su pasado está condenado a repetirlo, con más violencia y con más horror” dijo el fundador del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, Javier Sicilia Zardain. Mientras invitaba a todo un auditorio a no olvidar la matanza de Tlatelolco en 1968 ni la desaparición forzada de los 43 normalistas de Ayotzinapa en 2014.
Este auditorio fue donde hoy se llevó a cabo el Tercer Coloquio sobre Violencia, Narcotráfico y Salud Mental. A las 10 de la mañana, en la Facultad de Psicología de la UNAM, Sicilia junto con Jan Jarab, representante en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas; presentaron la conferencia ¿Como (re)construir(se) desde el dolor? en donde compartieron el presídium con Cristina Bautista, madre de uno de los 43 normalistas de Ayotzinapa.
Jan Jarab externó su preocupación ante la normalización de la violencia en nuestro país. “La violencia y los crímenes no se van a resolver con el arresto de los perpetradores. Hay que llevar a cabo políticas de prevención” dijo el diplomático. Aseguró que es clave cuestionar el actuar del Estado mexicano durante la última década, principalmente el actuar de las fuerzas armadas. 
Por su parte, Javier Sicilia aseguró que el gobierno entrante no la tiene fácil, puesto que la violencia se ha convertido en un gran lodo. “Los secuestros, homicidios, extorsiones y desapariciones, son como tierra y agua y están tan mezclados que será imposible separarlos. Nos estamos hundiendo” dijo el activista. Afirmó que el país entero se encuentra en un estado de decepción desde que Felipe Calderón sacó al ejército a las calles. “¿Cómo vamos a recobrar la seguridad? De dos maneras: La primera, empleando la fórmula de: Justicia, reparación y no repetición. Este es el engranaje para crear una buena política de estado. La segunda: llamando a cuentas a los que desataron esta ola de violencia, a Calderón, a García Luna, a Guillermo Galván”.
Cuando Sicilia terminó esta oración, Jarab asintió con la cabeza. Hasta este punto estaban de acuerdo.
Fue hasta que se habló de amnistía que discreparon sus opiniones. “Si hay perdón sin justicia, hay impunidad” dijo Sicilia. A lo que Jan Jarab respondió: “Hay que tener empatía con las nuevas autoridades y no hay que confundir. Necesitamos claridad en el tema del perdón y la amnistía para evitar una mezcla de conceptos. La amnistía para pequeños delitos podría ser una buena política”
No es la primera vez que Sicilia se pronuncia en contra de la amnistía. En enero publicó en el semanario Proceso una carta abierta al hoy presidente electo Andrés Manuel López Obrador donde escribió: “¿Puedes en conciencia pedirnos olvido a las víctimas, sobre todo a las víctimas de los desaparecidos que aún no encuentran a sus seres queridos? ¿Puedes pedir olvido a un país que tiene centenas de fosas clandestinas? ¿Puedes pedir olvido a un país donde los criminales continúan asesinando, desapareciendo, extorsionando, porque la corrupción del Estado les ha dado una carta para la impunidad –ella, te recuerdo Andrés Manuel, alienta al crimen–? ¿Puedes pedir olvido para Calderón y Peña Nieto, cuya estrategia de guerra nos ha llevado a este desastre?
Lo que Sicilia no consideró fue que la amnistía no aplica para todos. Según Loretta Ortiz, asesora en materia de derechos humanos, la amnistía está pensada, sobre todo, para menores de edad que por diversas razones son cooptados por el crimen organizado. También estarían considerados campesinos que hayan sido productores de drogas o aquellas mujeres que “delinquen por amor”, es decir, que cometan delitos como portación de armas o drogas para “apoyar a su pareja” que son integrantes del crimen organizado. La amnistía “no va a proceder” para quienes hayan cometido actos de violencia extrema y crímenes de lesa humanidad como desaparición forzada, tortura o ejecuciones extrajudiciales.
Con relación a la amnistía y al problema de seguridad que enfrenta México, Norberto Emmerich, Doctor en Ciencias Políticas y especialista en temas de seguridad; explicó a Revolución TRESPUNTOCERO: “Es claro que Morena y López Obrador no tienen mucha idea de qué hacer con el problema de seguridad en México. No ha sido muy claro respecto a que hará con las fuerzas armadas en relación a la guerra contra el Narcotráfico. Lo último que ha dicho, es que las fuerzas armadas serán re convertidas en fuerzas adaptadas o contingentes, adaptadas a la seguridad interior, como una nueva policía.”
Emmerich asegura que la seguridad es un tema que afecta la calidad de las inversiones extranjeras en México. Debido a la inseguridad que hay actualmente en el país, no puede darse un desarrollo ni un crecimiento de la economía: “La inseguridad afecta las inversiones, la logística, la conectividad territorial en estados como: Jalisco, Guerrero, Michoacán, Chihuahua, Sonora, Tamaulipas, Tijuana, Baja California, Veracruz, etc. Donde el crimen organizado presiona las libertades individuales, los derechos humanos y los activos empresariales”.
Respecto a la Ley de Amnistía, la considera sensata ya que reduciría la presión penitenciaria y elimina los antecedentes penales de personas en personas que nunca antes los habían tenido, etc. “El alcance que tendría la ley sería el de una justicia  transicional. Sería un gran avance pero prácticamente no tiene casi ninguna relación con la problemática de seguridad interior. Puede que esta ley solo trate de distraer de las problemáticas reales de México”.
El especialista argentino asegura que la amnistía no incorpora un significativo fundamental al proceso de seguridad en México. “La amnistía es un elemento que depende de otros elementos para cobrar sentido. En sí misma es una medida sana, sin discusión. Su dimensión, significado o impacto dentro del contexto de seguridad en México dependen de la adopción general de una política de seguridad que ataque muchos otros frentes y actores”.
La amnistía debe formar parte de un cuerpo de políticas públicas que abonen y profundicen mejor seguridad en México. Que fomenten una cultura de paz.