viernes, 25 de abril de 2014

LA DEFENSA DE INTERNET Y LA FÁBULA DE LA ZANAHORIA

La defensa de Internet y la fábula de la zanahoria
Dr. Norberto Emmerich, Investigador Prometeo, IAEN, Quito, Ecuador
Joanna Rubio, Universidad de Guadalajara, Departamento de Estudios Políticos y Gobierno

El periodista Jenaro Villamil afirmó en la revista Proceso del 23 de abril que “un día después del fallido intento por darle fast track al predictamen elaborado por el panista Javier Lozano y después de la marcha de cientos de jóvenes contra la censura en Internet, el coordinador de la bancada del PRI, Emilio Gamboa Patrón, y el titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), Gerardo Ruiz Esparza, afirmaron que “la iniciativa de telecomunicaciones modificará los elementos de posible censura a internet”[1].
Y detrás del prestigio de Villamil se reprodujeron las afirmaciones triunfalistas: “Cibernautas doblan al PRI”, tituló El Mañana, de Nuevo Laredo. “Dieron marcha atrás a Ley Mordaza en Internet”, dijo El Mexicano, de Tijuana. “Dan marcha atrás en censura a Internet”, afirmó El Siglo, de Durango. Todos ellos repitiendo el artículo publicado en Proceso.
John Ackerman decía que “el pasado sábado 19 de abril se venció el plazo para la aprobación de las leyes secundarias en materia energética mandatadas por la reforma constitucional del 20 de diciembre de 2013. Son excelentes noticias para la movilización social en contra de la consumación de esta vulgar traición a la patria. Habría que luchar para dejar en letra muerta a todos y cada uno de los otros oscuros artículos “transitorios” de la reforma para que jamás se concrete este histórico atraco al patrimonio nacional”[2].
Parece sospechoso que en un país donde los gobiernos nunca retroceden y la población nunca avanza, un día de movilizaciones y mucha agitación en las redes sociales hayan “doblado al PRI”.
Al día siguiente, el mismo Villamil daba cuenta de su error. “Sin embargo, en contra de lo declarado por el senador Javier Lozano, presidente de la Comisión de Comunicaciones, su proyecto de dictamen de ley de telecomunicaciones y radiodifusión no elimina por completo las medidas restrictivas a los contenidos a internet, el bloqueo de señales y la geolocalización de dispositivos móviles. Más bien las matiza y las envía a otras leyes secundarias”[3].
Javier Corral declaró al sitio Revolución 3.0 que “la legislación secundaria en materia de telecomunicaciones privilegia abiertamente los intereses mercantiles de Televisa, incluso por encima de los de otros actores económicos”[4]. La afirmación de Javier Lozano de que se había corregido en “mucho la iniciativa del presidente (…) Fundamentalmente el tema de Internet, de la neutralidad que debe haber no sólo tecnológica, sino operativa, la censura previa. Todo eso lo estamos eliminando por completo”, no fue más que un ardid político para hacer parecer que se estaban escuchando las demandas de la ciudadanía que se opone a esta legislación[5].
Virgilio Caballero argumentó que “lo que posiblemente ha hecho (Lozano) es trasladarlo a otras áreas de la iniciativa, con el tipo de palabrería que suelen acostumbrar para tratar estas cosas. Pero evidentemente era una de las cosas que prometieron como trampa, como argucia para que, eliminándolas, hacer parecer que escuchan a la gente”[6].
Y los líderes políticos, oponiéndose al proyecto de Ley, ayudaron a su consolidación. Marcelo Ebrard Casaubón, el destacado priísta del PRD, afirmó que “la ley de telecomunicaciones propuesta por el gobierno federal… parte de un principio de desconfianza. El gobierno le tiene miedo al ciudadano, al honesto y al deshonesto, porque no conoce la dinámica de las redes sociales. Éstas no se pueden controlar, sino participar en ellas. No sólo sirven para difundir, sino para responder y escuchar. Las redes sociales y en general el Internet son un espacio de colaboración y creación, de interacción entre pares, donde la información está en constante flujo y donde se ha demostrado que el conocimiento impulsa el crecimiento de la economía. Internet es el vehículo que ha permitido el nacimiento de la sociedad de la información y el conocimiento”[7].
¿Qué dice Ebrard sobre la Ley de Telecomunicaciones? Nada. Pero al oponerse a la censura de Internet nos cambia el foco de atención, como si la web fuera una especie de socialismo mediático y el PRI no pudiera comprenderlo. Corremos tras la zanahoria y nos olvidamos del carro que nos subyuga.
Las leyes secundarias, como su nombre lo indica, no son el núcleo duro de la legislación de Telecomunicaciones propuesta por el presidente Peña Nieto. Y la “derrota” de Lozano solo fue una ilusión mediática prontamente descubierta.
¿Quiere decir que la “trampa” quedó expuesta?, ¿que el PRI quiso burlar a la movilización popular y fue burlado por ella?, ¿que las leyes secundarias siguen estando pero ahora heridas de muerte?, ¿acaso la Ley de Telecomunicaciones de Peña Nieto es una ley sobre Internet? Nada de eso.
Hasta ahora hubo especial interés en la regulación de internet y la intervención de las comunicaciones. Pero también:
1. Se debe modificar la ley a fin acabar con el dominio de Televisa
2. Se deben fortalecer las facultades del Instituto Federal de Telecomunicaciones. 
3. Se debe evitar que la Secretaría de Gobernación vigile los contenidos en los medios de difusión 
4. Se debe dar certeza de subsistencia a las radios comunitarias. 
5. Y por supuesto, el tema de género ha brillado por su ausencia[8].
En el periodo post electoral y en el primer año de gobierno abundaron las propuestas legislativas para ahogar la disidencia en las calles. La reforma al artículo 362 del Código Penal en el DF, la ley antiprotesta y el Código Nacional de Procedimientos Penales en el Congreso Federal, la ley sobre Manifestaciones en Jalisco, la ley Borge en Quintana Roo y la ley de Manifestaciones Públicas en San Luis Potosí.
Esta estrategia priísta tuvo y tiene una cara digital: la detención y tortura de tres activistas digitales en Puebla, la censura al blog de Maritza Díaz (ex pareja de Peña Nieto), el escándalo por el uso del spyware finfisher, el intento de castigar “la difamación” a políticos en las redes sociales de Nuevo Léon, la prisión del bloguero Gustavo Maldonado, las amenazas a Alberto Escorcia, colaborador de @YoSoyRed, el ataque al portal de Sin Embargo.mx, el acoso a las cuentas de correo de Lydia Cacho [9].
Pero el proyecto de Ley Federal de Telecomunicaciones y Difusión de México no tiene objetivos represivos. Preocupados por la propiedad de los medios de comunicación y no por su uso, los funcionarios buscan que la ley garantice privilegios capitalistas en crisis. Y en el capitalismo contemporáneo el derecho a la propiedad es derecho a la concentración y condena de la competencia. El eje actual de la cuestión no es la concentración material de la propiedad sino la obtención de la rúbrica legal constitucional de lo obtenido. Hace tiempo que el príncipe ganó la batalla, ahora dicta las leyes que escrituran esa victoria.

[1] El PRI afirma que dará marcha atrás en censura a Internet, Jenaro Villamil, revista Proceso, 23 de abril de 2014, http://www.proceso.com.mx/?p=370395 
[2] “La dictadura del ‘mayoriteo’”: John Ackerman, 24 de abril de 2014, Revolución 3.0, http://revoluciontrespuntocero.com/la-dictadura-del-mayoriteo-john-ackerman/ 
[3] Persisten restricciones a internet y bloqueo de señales en documento de Lozano, Jenaro Villamil, Revista Proceso, 24 de abril de 2014, http://www.proceso.com.mx/?p=370469 
[4] Reformulación tramposa de Telecom, un engaño vil de Lozano: Corral, Revolución 3.0, 24 de abril de 2014, http://revoluciontrespuntocero.com/reformulacion-tramposa-de-telecom-un-engano-vil-de-lozano-corral/ 
[5] idem 
[6] Cadena humana contra ley Peña Televisa, Erika Paz, Revolución 3.0, 23 de abril de 2014, http://revoluciontrespuntocero.com/cadena-humana-contra-leypenatelevisa/
[7] Internet es para escuchar y colaborar, Marcelo Ebrard Casaubón, Animal Político, 24 de abril de 2014, http://www.animalpolitico.com/blogueros-blog-invitado/2014/04/24/internet-es-para-escuchar-y-colaborar/#axzz2zrilM4LI
[8] Se estanca debate de Telecom mientras aumentan protestas, Cimac Noticias, publicado en Revolución 3.0, 23 de abril de 2014, http://revoluciontrespuntocero.com/se-estanca-debate-de-telecom-mientras-aumentan-protestas/
[9] La guerra abierta de Enrique Peña Nieto contra internet, Jesús Robles Maloof, Rebelión.org, 2 de abril de 2014, http://www.rebelion.org/noticia.php?id=182826&titular=la-guerra-abierta-de-enrique-pe%F1a-nieto-contra-internet-

martes, 1 de abril de 2014

LA CRISIS EN UCRANIA Y LA POLÍTICA EXTERIOR DE ESTADOS UNIDOS

La crisis en Ucrania y las consecuencias históricas de la disolución de la Unión Soviética
Por Peter Schwartz and David North
31 Marzo 2014

Cada día que pasa es más claro que Estados Unidos y Alemania instigaron la crisis en Ucrania, la instalación de un régimen de derecha nacionalista completamente servil a Washington y la OTAN, con la intención de provocar una confrontación con Rusia.
El jueves pasado, el gobierno de Obama descartó hablar sobre una posible conciliación con el presidente ruso, Vladimir Putin. En su lugar anunció una primera ronda de sanciones, presionando a la Unión Europea (UE) a anunciar sus propias sanciones más tarde ese mismo el día. Mientras tanto, aviones de guerra estadounidenses han sido enviados a los Países Bálticos y buques de guerra han entrado en el Mar Negro.
En respuesta a una votación unánime del Parlamento de Crimea a favor de la secesión de Ucrania y de unirse a la Federación de Rusia y al anuncio de un referéndum sobre la secesión para el 16 de marzo, el presidente Obama declaró que, de ocurrir, ese ballotage sería una violación de la Constitución de Ucrania y la ley internacional.
Como ha sido el caso a lo largo de esta crisis, en las declaraciones del gobierno de EE. UU. domina la hipocresía. En 1992 tras la disolución de la Unión Soviética, Estados Unidos presionó por la desintegración de Yugoslavia. En 1999 se fue a la guerra contra Serbia para asegurar la secesión de la provincia de Kosovo. La posición de Washington sobre una u otra cuestión no está determinada por los principios del derecho internacional sino por el cálculo de sus intereses geopolíticos y económicos.
La pregunta ahora es ¿hasta qué punto está dispuesto EE. UU. a llegar a fin de asegurarse de la victoria sobre Rusia en esta confrontación? En una entrevista televisada Samantha Power, embajadora de EE. UU. ante las Naciones Unidas (ONU), reiteró el ultimátum de Washington que Rusia reconozca el régimen apoyado por Estados Unidos en Kiev, advirtiendo que la situación de Ucrania podría "terminar mal".
Tan imprudente es la agresividad de EE. UU. que incluso alarmó al ex secretario de Estado Henry Kissinger, el ejecutor más despiadado de la política de poder imperialista. Comenzó un artículo de opinión en el Washington Post del jueves pasado diciendo: "la discusión política sobre Ucrania se trata totalmente de confrontación. Pero, ¿sabemos hacia donde nos dirigimos?".
El plan estratégico de Washington es muy claro: utilizar "manifestantes" fascistas ucranianos para derrocar al gobierno electo del Presidente Viktor Yanukovich y adquirir el control irrestricto sobre el país. El gobierno de Obama piensa que Putin sólo ofrecería una mínima resistencia, para salvar la cara.
Sin embargo, EE. UU. no busca un compromiso con Rusia. Quiere humillarla por lo menos parcialmente, y se arriesga a que se dé inicio a un proceso que acabe en una guerra nuclear. Los Estados Unidos está exigiendo nada menos que la aceptación de una Ucrania hostil que servirá como una puesto de avanzada para las fuerzas militares de Estados Unidos y la OTAN e identificar las operaciones destinadas a desmembrar Rusia.
En parte, la postura adoptada por Washington refleja su ira por los acontecimientos recientes, especialmente el apoyo de Rusia al régimen de Assad en Siria y la decisión de Putin de proporcionar asilo al denunciante de la Agencia de Seguridad Nacional, Edward Snowden. Ambos casos son vistos como una expresión de la negativa de Rusia a aceptar incondicionalmente la hegemonía global de los Estados Unidos. Washington quiere un cambio drástico y permanente en la relación de fuerzas entre sí y Moscú.
El gobierno de Obama parece estar contando con la voluntad de Putin de dar marcha atrás frente a la combinada fuerza militar y financiera del imperialismo de EE. UU. y Europa. Pero el hecho es que ha provocado una crisis que podría espiralar hacia un choque militar con consecuencias catastróficas. Incluso si la guerra nuclear se evita en este caso, los acontecimientos de la semana pasada han demostrado que una nueva guerra mundial, con la utilización de armas nucleares, no es sólo un peligro. Es algo inevitable.
Esta situación, y la posición en la que Rusia se encuentra, confirman plenamente las consecuencias catastróficas de la disolución de la Unión Soviética. En diciembre de 1991 el anuncio por el presidente ruso Boris Yeltsin y sus homólogos de Ucrania y Belarús, Leonid Kravchuk y Stanislav Shushkevich, de la disolución de la URSS fue el último acto de traición en las décadas de traiciones por parte de la burocracia estalinista de la revolución de Octubre de 1917, que creó un estado obrero y el programa socialista e internacionalista en el que se basó la revolución.
La propaganda bélica en los medios occidentales sobre el "expansionismo" de Rusia es absurda. Desde la desintegración de la URSS, vastas porciones de la antigua Unión Soviética y de todos sus aliados del bloque oriental han pasado a la órbita del imperialismo de EE. UU. y Europa. El destino de Rusia ha confirmado las advertencias del movimiento trotskista de que la disolución de la Unión Soviética tendría como resultado la transformación de la Rusia postsoviética en una empobrecida y despótica semicolonia del imperialismo occidental.
Antes de la desintegración de la URSS, la pieza clave de la política exterior de Stalin era la "coexistencia pacífica" con el imperialismo. El Kremlin utilizó toda su influencia para reprimir la lucha de clases internacional contra el capitalismo, a cambio de un acomodo imperialista con la URSS.
En los últimos años de su gobierno, mientras desarmaba lo que quedaba de la herencia de la Revolución de Octubre, la burocracia del Kremlin bajo Gorbachov actuaba como si el imperialismo fuera una ficción marxista. A medida que desmantelaban la Unión Soviética, los burócratas vendían la ilusión de que una Rusia capitalista sería permitida a vivir en paz con los Estados Unidos y sus aliados europeos de la OTAN, ya que los nuevos biznismen (hombres de negocio) rusos se hicieron cada vez más ricos en base al saqueo de la antigua URSS.
Pero el imperialismo no es una ficción. Es una realidad brutal, y en intereses geopolíticos y económicos no hay cabida para la coexistencia pacífica con Rusia. La oposición de Estados Unidos a la Unión Soviética no se basaba sólo en la estructura no capitalista de la URSS. Estados Unidos nunca pudo reconciliarse con el hecho de que la Unión Soviética, el triunfo de la Revolución de Octubre, privó al imperialismo norteamericano del control directo sobre los vastos recursos naturales y humanos de ese país tan inmenso. A pesar de que la Unión Soviética ya no existe, se mantienen los apetitos imperialistas de EE. UU. y Europa.
En Los sonámbulos, un libro recientemente publicado sobre la crisis de julio de 1914 que condujo al estallido de la Primera Guerra Mundial, el historiador Christopher Clark llama la atención hacia la imprudencia de los diplomáticos europeos cuyos errores de cálculo produjeron un desastre. ¡Pero comparados con Obama y sus aliados europeos, los actores de la crisis de 1914 son ejemplos de moderación!

Aún si se encontrara alguna forma de salir de este "callejón sin salida", sólo será de corta duración. Otra crisis no tardará en llegar. La crisis de febrero y marzo de 2014 no debe dejar duda de que el sistema imperialista inevitablemente conducirá a la guerra. 

PARA PEÑA NIETO ES VITAL RESOLVER LA SITUACIÓN EN MICHOACÁN (Y GUERRERO)

Las batallas entre carteles de drogas y grupos vigilantes desestabilizan a México
Por Don Knowland
31 Marzo 2014

El primer trimestre del 2014 ha traído batallas entre los "autodefensas", o grupos vigilantes, y el cartel de drogas Caballeros Templarios en el estado occidental mexicano de Michoacán, desestabilizando la región.
El cartel de los Caballeros Templarios sustituyó a otra organización criminal: La Familia Michoacana. Al igual que los grupos de autodefensa actuales, La Familia comenzó en la década de 1980 como un grupo armado, con el propósito declarado de imponer orden en el estado de Michoacán, en la lucha contra secuestradores y traficantes de drogas, haciendo hincapié en la ayuda y protección para los pobres.
En la década de 1990 La Familia se transforma en un grupo paramilitar, parte del Cartel del Golfo (de México), para quitarle el control del tráfico ilegal de drogas en Michoacán a los carteles de drogas rivales. En el 2006, el grupo se convierte en una operación independiente de tráfico de drogas que actualmente se especializa en la fabricación y la exportación de metanfetamina.
La Familia tenía una ideología extraña, casi religiosa. Sus líderes se refieren a sus asesinatos y decapitaciones como "justicia divina". Su capo original, Nazario Moreno González, publicó su propia "Biblia", una combinación de estilo evangélico de autoayuda mezclado con consignas campesinas insurgentes. Enfatizaba la religión y los valores familiares en el reclutamiento de nuevos miembros, proclamando no tolerar el abuso de sustancias o la explotación de mujeres y niños.
El cartel incluso prestaba dinero a los agricultores, empresas, escuelas e iglesias con la intención de fundamentar su popularidad y emprendía proyectos de obras públicas. Pero al igual que los notoriamente brutales Zetas, La Familia empleaba la violencia extrema, recurriendo al asesinato y a la tortura generalizada. Los pequeños empresarios hasta al nivel de vendedores callejeros tenían que pagar "impuestos". Aquellos que se resistían eran cerrados, secuestrados o víctimas de amenazas y de violencia.
La Familia asesinaba a políticos locales y sobornaba a otros. Del contrabando y de la venta de drogas se transformó en una organización criminal mucho más ambiciosa, que actuó en última instancia como un Estado paralelo en la mitad occidental de Michoacán, centrada en un valle conocido como Tierra Caliente donde se cultivan limas, aguacates, mangos y marihuana.
Al igual que en otros estados como Sinaloa, la parte de Chihuahua cercana a la frontera con EE.UU. y el noroeste estado de Tamaulipas, el gobierno mexicano ha perdido su monopolio del uso de la violencia.
En julio del 2009 La Familia ataca las instalaciones de la policía federal en Michoacán, y notoriamente, tortura y asesina 12 agentes de la policía federal, dejando sus cuerpos a lo largo de la carretera de una montaña.
El ex presidente Felipe Calderón, quien ya había desatado una guerra contra los carteles de los militares que resultó en 80.000 muertes y muchos abusos contra los derechos humanos, respondió enviando 1,000 policías federales más a la zona.
Esto enfureció al gobernador de Michoacán, Leonel Godoy Rangel, quien calificó de "ocupación" la táctica del ex presidente. El medio hermano del gobernador poco después fue acusado de ser un miembro de alto rango de La Familia, y en diciembre del 2010 fue expulsado de su cargo en la cámara baja del Congreso.
En diciembre del 2010, el gobierno dijo haber matado al fundador de La Familia, Moreno González, en un tiroteo, pero su cuerpo nunca fue recuperado. Después de esto, una gran parte de la dirección original del La Familia dejó la organización y formó los Caballeros Templarios en marzo del 2011.
El jefe de lo que quedaba de La Familia fue capturado en junio del 2011 por la policía mexicana; poco después el gobierno declara que el cartel se había disuelto. En los EE.UU. las operaciones federales en varios estados en el 2009 y el 2011 cerraron los canales de distribución del cartel, lo que resultó en más de 1.500 detenciones.
Los Caballeros Templarios se hicieron cargo de las operaciones criminales de La Familia de Michoacán y Guerrero, su estado vecino hacia el sur. Mientras que exhortaban a sus filas a "luchar y morir" por la "justicia social", los Caballeros Templarios continuaban la extorsión y la violencia de su predecesor.
El actual presidente de México, Enrique Peña Nieto, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), asumió el poder en diciembre del 2012, diciendo que iba a reducir el tamaño del papel de los militares en la guerra contra las drogas, promesa que se puso a prueba en el 2013 contra los Caballeros Templarios en Tierra Caliente. En mayo y julio del año pasado, las fuerzas de los Templarios montaron ataques violentos contra las autoridades federales, lo que resultó en que Peña Nieto enviase tropas.
En octubre, los Templarios atacaron las instalaciones eléctricas. En noviembre, asesinaron a un vicealmirante naval que viajaba por el estado. Como respuesta, Peña Nieto envió al ejército para expulsar a los Templarios del puerto de Lázaro Cárdenas, el puerto más grande en la costa del Pacífico de México, que los Templarios habían controlado y explotado.
Fue por el puerto de Lázaro Cárdenas que La Familia y los Templarios importaban de China los elementos químicos necesarios para la fabricación de la metanfetamina. En los últimos tres años, los Templarios han vendido a los exportadores chinos cientos de miles de toneladas de hierro, con un valor estimado en más de 1,000 millones de dólares.
En los últimos cinco años, el puerto también se ha convertido en un conducto vital para las importaciones industriales principales de México al norte de Michoacán, el Bajío, una zona que incluye a los estados centrales de Jalisco, Aguascalientes, Guanajuato y Querétaro. El puerto también se ha transformado en una ruta de transporte fundamental para los envíos a los mercados estadounidenses en Houston, Kansas City y Chicago. Así que el gobierno federal tenía intereses sustanciales de tomar control del puerto.
Mientras tanto han crecido este último año las autodefensas armadas, o "policías comunitarias", en Tierra Caliente. En enero de este año, estas fuerzas contaban con 20.000 miembros, quienes tomaron rápidamente los pueblos más pequeños, y para finales de enero echaron a los Templarios de la ciudad de Nueva Italia.
En febrero, los vigilantes decidieron tomar la fortaleza de los Templarios en Apatzingán, una ciudad de 115.000 personas; entonces Peña Nieto envió miles de soldados.
Al principio, los funcionarios federales exigieron de los grupos de autodefensa un desarme, diciendo que los vigilantes armados sin capacitación en la aplicación de la ley y sin rendición de cuentas inflamarían la volátil situación en Michoacán. También existen rumores de que las armas de los grupos fueron en parte financiadas por el cartel de drogas Nueva Generación de Guadalajara, una organización rival de los Templarios.
Cuando los vigilantes se negaron a rendir sus armas, las tropas federales trataron de desarmarlos. Esto llevó inicialmente a bloqueos por los manifestantes y enfrentamientos armados contra las fuerzas federales, que resultó en la muerte de tres residentes locales. El gobierno fue ampliamente reprendido por ir contra los propios ciudadanos a los que se suponía debían proteger.
Los militares y las autodefensas luego entraron en una alianza inestable para echar a los Templarios de Apatzingán. El gobierno anunció que los vigilantes debían incorporase a las llamadas fuerzas de defensa rural, que tienen una larga historia que data del siglo 19 de aterrorizar a los campesinos a instancias de los grandes terratenientes.
Peña Nieto también nombró a un comisionado federal especial para Michoacán, Alfredo Castillo, con una jurisdicción más amplia que la del gobernador del estado, para supervisar los asuntos de seguridad y un programa de desarrollo de $3.4 mil millones para el estado.
Muy pronto, sin embargo, después de que Castillo fue fotografiado en una reunión con los vigilantes, el gobierno identificó a un hombre en la foto como un importante traficante de drogas. Una discordia sacudió a los vigilantes tras las acusaciones contra uno de sus líderes, Juan José Farías Álvarez, conocido como "El Abuelo", por supuestas conexiones con el cartel de drogas de Guadalajara.
El 9 de marzo la policía estatal arrestó a un líder vigilante superior, Hipólito Mora Chávez, a quien se acusa de la muerte de dos miembros de una facción rival vigilante.
La decisión de Peña Nieto de no desarmar a los vigilantes fue bastante criticada. Javier Lozano, miembro del ultra conservador Partido Acción Nacional de México dijo: "primero los grupos de autodefensa son mimados. Luego ponemos a su líder Hipólito Mora en la cárcel. Veremos cómo termina esta esquizofrenia".
El 15 de marzo, la Associated Press (AP) citó a un funcionario federal no identificado diciendo que el gobierno estaba "dando la ‘señal de alto' a los vigilantes" por motivo de su lucha por el botín de los bienes abandonados por los miembros del cartel que huyeron. De acuerdo con la AP el "punto de inflexión" fue la detención de Mora por asesinato.
La situación en Michoacán sigue siendo muy incierta. Los Templarios se han comprometido a recuperar el territorio del que han sido expulsados. Las relaciones entre los vigilantes y el gobierno continúa deteriorándose.
Mientras tanto, en el vecino estado de Guerrero, al sur, la situación se está moviendo hacia una explosión. A fines de febrero el diario californiano Los Angeles Times publicó un artículo de primera plana titulado "Estado de Guerrero deslizándose hacia el caos". Según Los Angeles Times, la mitad de los 81 municipios de Guerrero, un estado de 3.5 millones de personas, tienen grupos de autodefensa.
En febrero estos grupos se preparaban en las afueras de Chilpancingo, capital de Guerrero, por la carretera de la Ciudad de México hasta el complejo de Acapulco, amenazando con tomarlo. Se han hecho acusaciones de que el alcalde del PRI de Chilpancingo estaba aliado con una rama del ya desaparecido cartel de los Beltrán Leyva, llamado Los Rojos, quienes han cometido extorsiones y secuestros como los Templarios.
Después de que el gobernador del Estado, miembro del opositor centroizquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD) se comprometió a añadir 500 policías estatales para patrullar la zona, los hombres de negocios en Chilpancingo pidieron a los autodefensas que no entraran, por temor de que el movimiento podría írseles de las manos. Un líder de negocios y ex diputado del PRD, dijo: "Si un movimiento social se arma... no sabemos cuándo van a dejarlas o a qué costo".
Desde la década de los 60, ha habido una serie de grupos de guerrilla armados en Guerrero que dicen ser revolucionarios, entre ellos uno nuevo apareció en diciembre, las Fuerzas Armadas Revolucionarias —Liberación del Pueblo.
Estos enfrentamientos revelan mucho acerca de las contradicciones de los desarrollos sociales y políticos en México. A la clase dominante mexicana le gusta pensar que ha llegado al escenario mundial económica y políticamente. Peña Nieto y la burguesía mexicana comenzaron a ver la violenta guerra de Calderón contra los carteles como una distracción de su programa para enriquecerse aún más mediante la apertura de la economía al capital global.
Pero los recientes acontecimientos en Michoacán y Guerrero, y en especial la popularidad de los grupos armados y los movimientos de defensa personal, representan los más altos niveles de inestabilidad en México desde la Revolución Mexicana. Esta inestabilidad es una amenaza real a la reforma económica iniciada por la clase dominante mexicana con el apoyo de la presidencia de Peña Nieto.
Su preocupación es el efecto que todo esto puede tener en la confianza del capital extranjero para invertir en México así como su potencial de interferir en los proyectos críticos para la apertura de México a la inversión, como la mejora del ferrocarril y las autopistas hacia el puerto de Lázaro Cárdenas. Estas condiciones obligan al gobierno mexicano a intervenir.
Mientras tanto la gran mayoría de los mexicanos continúan enfrentando una lucha diaria para sobrevivir y una falta crónica de oportunidades de empleo decentes. El gobierno está en gran parte ausente cuando se trata de la prestación de servicios sociales básicos y además sigue siendo bastante corrupto.
La pobreza en los estados mexicanos rurales como Guerrero y Michoacán ha impulsado oleadas de hombres jóvenes en busca de trabajo en los EE.UU. Estas mismas condiciones son caldo de cultivo de las bandas de narcotraficantes así como de los grupos de autodefensa, cuyos miembros son en su mayoría trabajadores agrícolas y pequeños agricultores.

lunes, 10 de marzo de 2014

EL BEST SELLER DEL "MAS LOCO" NAZARIO

El nuevo libro rojo
Por Paul Medrano
http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/radar/9-8143-2012-08-12.html

Por si no es suficiente la violencia, la extorsión, el secuestro y el miedo, el narco vuelve a sorprendernos, pero ahora lo hace con libros. Me dicen: “el más loco”, de Nazario Moreno González, alias El Chayo, es un libro publicado post mortem que circula en ciudades y pueblos de la Costa Grande de Guerrero y Michoacán, sin que nadie, ni el Ejército, pueda detener su distribución.
Ni en Guerrero ni en México un libro había sido decomisado por el Ejército o corporaciones policíacas, como ocurre con Me dicen: “el más loco”. Cualquier ciudadano que sea visto con este libro será detenido, interrogado y la publicación le será confiscada. Algunos, incluso, han sido arrestados, como ocurrió con dos menores de edad el pasado 5 de junio, cuando fueron sorprendidos por marinos mientras repartían ejemplares en Zihuatanejo. El argumento de las fuerzas castrenses es que el texto “posee contenido subversivo”.
Mientras son peras o manzanas, nadie puede negar la efectiva distribución de este material: en lugares masivos como parques o estaciones de transporte público, suelen dejar ejemplares para que la gente los tome; en ciudades y pueblos de la Costa Grande el libro es repartido a diestra y siniestra. Me dicen: “el más loco” es tema de conversación entre la gente, quizá por lo prohibido y, también, porque el narco es un asunto frecuente y además, preocupante.
Este libro es, según sus primeras páginas, “el diario de un idealista”. Nazario Moreno lo escribió durante algunos años de su vida que permaneció oculto en la sierra michoacana. Si bien no tiene el formato de diario, sino de anecdotario, Moreno da cuenta de lo que fue su niñez, su adolescencia, juventud, la etapa adulta. Su muerte, ocurrida el 9 de diciembre de 2010, es contada por sus colaboradores en un epílogo que incluye las versiones de varias personas que lo conocieron.
Nazario Moreno niega que la Familia Michoacana sea un cártel. Para El Chayo, el gobierno de Felipe Calderón arremete contra él porque está contra su proyecto de ayudar a la gente. Según Moreno, luego de reunir una modesta fortuna con la venta de automóviles (“vendí millones”, afirma) y tras pasar por problemas con el alcohol, se rehabilita, para iniciar una gran cruzada de rehabilitación en favor de miles de michoacanos. Y es esta labor la que frena el gobierno al acusarlo de narcotraficante y ponerlo en la lista de los más buscados.
Porque eso sí, Nazario Moreno nunca menciona que la Familia se dedique al narcotráfico. Siempre afirma que hacen labor social, que le hacen justicia al pueblo, que hay voluntarios que aportan dinero, que también les regalan armas para pelear con sus enemigos. Pero nunca dice que se dediquen a negocios ilícitos. “La delincuencia no es nuestra meta”, dice.
Durante mayo y junio, varias escuelas de la Costa Grande de Guerrero vivieron una situación peculiar: hombres armados, con chalecos antibalas y encapuchados, entraron en la oficina del director y le avisaron que pasarían a dejar un material a los niños. Como los titulares no dudaron de que se trataba de narcotraficantes, no opusieron resistencia. Cuando los hombres se retiraron, profesores y directivos se percataron de que a cada alumno le habían dado varios ejemplares de este libro. Me dicen: “el más loco” circula sin ningún problema entre los estudiantes.
Hasta ahora, la manera más segura de conseguirlo es en una escuela. Quien esto escribe lo obtuvo con un niño de tercer año de primaria. Juan N., conductor de un vehículo del servicio de transporte público de Zihuatanejo, indicó que al finalizar el día se dio cuenta de que había una caja olvidada en uno de los asientos. La caja estaba abierta y cuando la revisó, encontró decenas de ejemplares de Me dicen: “el más loco”. Juan ya sabía algo del libro y como no se quiso meter en líos, los dejó en la calle. “Cuando se lo platiqué a mis compañeros choferes, me di cuenta de que a varios les habían dejado cajas de libros en sus vehículos. Creemos que los dejaron ahí para que la gente los agarrara”.
No por nada Me dicen: “el más loco” es quizás el libro más leído en esta región. Profesionales, obreros y amas de casa lo han leído. A pesar del riesgo que corre cualquier persona a quien se le encuentre el libro, algunos han optado por forrarlo para ocultar su portada y, así, prestarlo a amigos y familiares. Entre la población, a este libro se lo conoce como el libro rojo o el narcolibro. Cierto o no, su contenido es irrelevante, comparado con la manera en que se publica, se distribuye y se lee. La prohibición ha divinizado Me dicen: “el más loco”. El veto ha disparado el morbo por leerlo, tenerlo y saber que es “contra la ley”.

RESURRECCIÓN Y MUERTE DE "EL LOCO" NAZARIO

Reporta AP supuesta muerte de Nazario Moreno “El Chayo”, líder de Los Templarios
http://www.proceso.com.mx/?p=366846

Nazario Moreno González El Chayo, líder de los Caballeros Templarios cuya muerte fue reportada en 2010, habría sido abatido en un tiroteo, según reportes de la agencia informativa Associated Press que cita fuentes del gobierno federal.
Dichas fuentes, que pidieron el anonimato por no estar autorizadas para divulgar detalles de la investigación, informaron a AP que equipos forenses tratan de determinar la identidad del capo, conocido también como El Loco.
“Tenemos esa información, pero no confirmada aún. Se abatió a una persona en la sierra, pero se está revisando si es él”, dijo Estanislao Beltrán, líder de autodefensas de Michoacán.
En tanto que Hipólito Mora, jefe de autodefensas de La Ruana, declaró al diarioReforma que esta mañana recibieron un informe de que el capo michoacano había muerto.
En tanto, fuentes del gobierno estatal afirman que las autoridades federales tienen la información del caso y agregaron que el cuerpo de la persona abatida está siendo sometido a pruebas periciales para determinar si se trata de El Chayo.
Por otro lado, fuentes de inteligencia federal reportaron un enfrentamiento en la Sierra, cerca de la costa michoacana, entre miembros del crimen organizado y elementos de la Marina, incidente en el cual pudo haber muerto el creador de La Familia Michoacana aunque la versión no fue confirmada de manera oficial.
El gobierno del expresidente Felipe Calderón dio a conocer la supuesta muerte de Nazario Moreno pero no aportó pruebas que respaldaran el hecho.
Incluso el panista, en su quinto informe de gobierno se vanaglorió por la muerte de El Loco, y lo destacó como uno de sus principales logros: “Nazario Moreno González, El Chayo, principal líder delictivo, responsable del adoctrinamiento y uno de los fundadores de la organización criminal de La Familia, abatido por Fuerzas Federales en diciembre de 2010”.
Posteriormente la Procuraduría General de la República incluyó otra vez la foto del capo en la lista de los delincuentes más buscados con la leyenda “presuntamente muerto”.
Anteriormente el líder de autodefensas José Manuel Mireles aseguró que el fundador de La Familia Michoacana y líder de Los Caballeros Templarios, Nazario Moreno, presuntamente asesinado por la Policía Federal en 2010, estaba vivo y que se dedicaba al crimen organizado en dicho estado.
“Siempre hemos sabido y siempre hemos dicho dónde está”, reveló en una entrevista con el diario español El País en febrero pasado.
Mireles denunció que el gobierno federal recurrentemente anuncia decesos de capos importantes que posteriormente reaparecen en la escena pública:
“(…) Nosotros exigimos que lo comprueben, incluso con el ADN, porque resucitan. Y cada vez que resucitan es una burla del gobierno hacia el pueblo, porque, ¿cómo es posible que el Ejército anuncie que asesinaron al Tío Nicho -el tercero de los Templarios- en un retén porque no se quiso parar y a los seis meses resucite para retar en duelo a Hipólito Mora -líder de las autodefensas del municipio de La Ruana-? Hace dos años los federales supuestamente mataron a Nazario Moreno, El Chayo [líder del cártel. La versión oficial lo da por muerto pero las autodefensas denuncian que sigue vivo y opera en la zona”.
El Chayo incluso ha sido venerado como santo en Michoacán, específicamente en la región de Apatzingán, donde se llegaron a colocar altares con figuras en las que el capo estaba vestido con túnicas semejantes a las utilizadas por Los Caballeros Templarios.
También tenía su propia oración: “Oh Señor todo poderoso, líbrame de todo pecado, dame protección bendita, a través de San Nazario”.
Otro rezo decía: “Luz bendita de la noche, defensor de los enfermos, San Nazario Santo Nuestro, siempre en ti yo me encomiendo”.

sábado, 8 de marzo de 2014

GEOPOLÍTICA DEL NARCOTRÁFICO

Pablo Escobar y la nueva geopolítica del narcotráfico
Por José Natanson
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-241032-2014-03-04.html 

Fracasada desde cualquier punto de vista, la guerra contra las drogas lanzada por Estados Unidos en los ’70 se basa en la idea de reducir el consumo mediante el control de la oferta. En Globalización, narcotráfico y violencia (Norma), Juan Gabriel Tokatlian explica de manera sencilla pero clarísima el carácter quimérico de esta cruzada, que asume que una represión eficiente y sostenible permitirá, en algún momento, extinguir el problema. En otras palabras, la ilusión prohibicionista de que será posible, por vía del combate duro, lograr la abstinencia total.
Nada de esto ha sucedido, por supuesto. Pese a los esfuerzos guerreros, la prevalencia del consumo de drogas se ha mantenido más o menos igual en los últimos años. Según Naciones Unidas, sólo el 5 por ciento del total de la población mundial adulta –208 millones de personas– consumió algún tipo de estupefaciente prohibido en los últimos doce meses, mientras que solamente el 0,6 por ciento registra un patrón problemático de consumo. La marihuana, la droga más difundida, es consumida por el 4 por ciento de la población (unos 165 millones de personas), y hay alrededor de 16 millones de consumidores de cocaína y 24 millones de anfetaminas. Colateralmente, la guerra contra las drogas ha generado efectos sociales, medioambientales y de derechos humanos muy negativos. Y también consecuencias políticas impensadas, como la emergencia del liderazgo de Evo Morales, que no se entiende sin considerar la brutal represión a los cocaleros del Chapare por las fuerzas de seguridad bolivianas asistidas por la DEA.
Pero no sólo la demanda, también la oferta se mantiene estable, lo que ha llevado a algunos buenos lectores de Adam Smith, como el escritor Mario Vargas Llosa o los editores de The Economist, a inscribirse en el cada vez más nutrido bando de la despenalización. La producción de cocaína, tras el descenso experimentado luego del boom de los ’80 es más o menos la misma desde hace una década. Lo mismo sucede con la de marihuana, en tanto que la producción de heroína y drogas sintéticas se ha incrementado.
Pero lo más notable del análisis de la oferta es su especialización geográfica en territorios con fuerte influencia político-militar de Estados Unidos: Afganistán produce el 80 por ciento de la heroína del mundo, el 60 por ciento de la cual se concentra en la provincia de Helmand, en el sur del país. Los talibán, que en el pasado combatieron las plantaciones de amapola por motivos religiosos, aprendieron la lección y ahora las administran (y se benefician de ellas), lo que demuestra que cuando hay dinero de por medio incluso las interpretaciones islamistas más fanáticas se flexibilizan. En cuanto a la cocaína, casi la totalidad se produce en tres países: dos de ellos, Colombia y Perú, son aliados estratégicos de Washington (el tercero es Bolivia). La marihuana, en cambio, se cultiva prácticamente en todos lados, pues alcanza con una maceta y un poco de sol. Hasta en Cuba, que combate las drogas con rigor stalinista, es posible ver las plantas a la vera de algunas rutas.

Todo cambia
Pero que la guerra contra las drogas haya fracasado no implica que no haya producido efectos. El más importante es una reconfiguración del narconegocio a nivel global que incluye el traslado de los centros estratégicos de decisión de Colombia a México y la caída de los grandes carteles de los ’80/’90, en un proceso que tuvo su punto más alto con la muerte de Pablo Escobar Gaviria, el capo del Cartel de Medellín que había llegado a controlar el 80 por ciento de la cocaína del mundo, que llegó a ser el séptimo hombre más rico del planeta según Forbes y que en su gigantesca hacienda de Antioquia contaba con un zoológico privado por donde se paseaban hipopótamos, jirafas, elefantes, cebras y avestruces. La serie que lo retrata –El patrón del mal– se ha convertido en un justificado un éxito de rating.
¿Qué es lo que sucedió? Básicamente, que la ofensiva antidroga arrinconó a los tradicionales carteles andinos y se sumó a las nuevas tecnologías de comunicaciones (GPS y celulares) y a los avances en el campo de la aeronáutica (sistemas de bombeo para recargar combustible en vuelo y ganar autonomía) para definir una reconversión a gran escala, a la que también contribuyeron ciertas transformaciones económicas, como la mayor fluidez del comercio internacional y el perfeccionamiento de los mecanismos de lavado de dinero. Como consecuencia de estos cambios, la estructura piramidal anterior, que implicaba una integración vertical de los diferentes eslabones de la cadena de producción en una relación cara a cara bajo un único liderazgo al estilo Escobar, fue reemplazada por organizaciones autónomas que operan bajo la forma de un circuito de postas, en donde cada paso del proceso (cultivo, primer procesamiento en bruto, refinación, corte y distribución) queda a cargo de una banda diferente, muchas veces situada en un país distinto (Juan Cruz Vázquez, La sombra del narcotráfico, Editorial Capital Intelectual).
Esto le da al narco actual un carácter más descentralizado, transnacional y elusivo. Cada eslabón de la cadena conoce sólo al anterior y al siguiente, de modo que, si cae, no arrastra al resto, que pueden ser reemplazados con facilidad. Y produce también una cierta economía de la violencia. ¿Qué significa esto? Por sus características, el negocio del narcotráfico es eminentemente territorial: requiere zonas de cultivo, rutas de traslado y áreas de distribución (y ejércitos para protegerlas). Es este carácter de frontera, más que la maldad intrínseca de los capos, lo que explica su estilo violento. Pero los narcos aprendieron de la experiencia de líderes como Escobar, que inauguraba partidos de fútbol, se hacía elegir diputado y conquistaba a periodistas despampanantes, y tienden a comportarse, cada vez más, de manera sigilosa y mimética, camuflados en la “vida normal” de la ciudad. Por eso, a diferencia de lo que sucedía hasta hace unos años, hoy ya no conocemos los nombres de las narcoestrellas, que recién cuando son detenidas nos revelan todo su mal gusto para las casas (grandes), los autos (deportivos) y las chicas (siliconadas).

En casa
El lugar de Argentina en esta nueva geopolítica narco también ha cambiado.
En los últimos años, las presiones de Estados Unidos y la cooperación con las agencias de seguridad local fueron limitando las posibilidades de las organizaciones del área andina para operar en sus países. La radarización de las zonas selváticas de Perú, Ecuador y sobre todo Colombia limitó los vuelos desde los lugares de producción hacia el mercado norteamericano y forzó a las redes ilegales a ensayar triangulaciones y nuevas rutas. En esta nueva división regional del trabajo, Argentina dispone de algunas ventajas comparativas: cuenta con el puerto más importante de Sudamérica, aeropuertos muy transitados y 15 mil kilómetros de fronteras escasamente custodiadas (más por la ausencia de conflictos limítrofes que por una especial desidia gubernamental).
El aumento de la producción de coca en un país limítrofe como Bolivia, admitido por el mismísimo Evo Morales, el desplazamiento de parte de los cultivos colombianos a Perú y el auge de las plantaciones de marihuana en Paraguay terminaron de cerrar el círculo. La consecuencia de este nuevo contexto es la radicación en territorio nacional del último eslabón de la cadena de producción: la transformación de la pasta base en cocaína en las llamadas “cocinas”, que además aprovechan la amplia disponibilidad de solventes ácidos y oxidantes de la industria química local, la segunda más importante de la región, y el desconocimiento –o complicidad– de policías poco acostumbrados a lidiar con bandas narco profesionales.
Si Argentina fue durante años un país de tránsito y más tarde un país de tránsito lento, hoy es un centro de producción con destino a los lucrativos mercados del Primer Mundo. Se estima que la mayor parte de la droga sale por el puerto de Buenos Aires y que el resto se traslada en vuelos comerciales, fundamentalmente desde Ezeiza, como confirma la decisión de las autoridades del Hospital Teresa de Calcuta, cercano al aeropuerto, de acondicionar una sala de terapia intensiva especialmente destinada a los capsuleros, las mulas que son detectadas con droga dentro de sus estómagos, e incluso prevé contar con médicos que hablen francés, inglés y portugués para atenderlos.
Uno de los efectos colaterales del nuevo lugar de Argentina en el entramado narco es el aumento del consumo local. Los especialistas coinciden en que los niveles de prevalencia se acercan hoy a los de los mercados maduros de Europa y Estados Unidos. Sucede que, bajo las nuevas condiciones de organización intermodal del negocio, se ha generalizado el pago en drogas, que bajan por las rutas que conectan los puntos de ingreso en la frontera noroeste y noreste con las ciudades de Córdoba, Rosario y Buenos Aires. La utilización de la misma droga como moneda de cambio obliga a las bandas a buscar mercados, o a pelear por ellos, y el procesamiento en las cocinas permite utilizar los desechos para producir paco.
El resultado es una montaña de dinero para comprar policías y jueces y, como sostiene Marcelo Saín, el quiebre del tradicional pacto de regulación del delito con las fuerzas de seguridad, lo que a su vez explica la disparada fenomenal de la violencia en algunos puntos, como Rosario, donde el año pasado se registraron 200 homicidios intencionales, una tasa superior a los 20 homicidios cada 100 mil habitantes de, por ejemplo, San Pablo.

Confusiones
El debate acerca de la incidencia del narcotráfico, necesario y urgente, debería, sin embargo, evitar simplificaciones y lugares comunes. Por ejemplo, la confusión acerca de la mejor forma de combatir el negocio, que depende mucho menos de radares y scanners que del trabajo paciente y silencioso de las agencias de Inteligencia, como demuestra el hecho de que la droga sigue ingresando a Estados Unidos por la frontera mexicana a pesar de los 40 mil agentes que la custodian, el muro artillado de mil kilómetros y los drones que la sobrevuelan día y noche. También convendría poner en cuestión el entusiasmo un poco irresponsable con el que algunos impulsan la creación de policías municipales, que pueden ser útiles para acercar la seguridad a los vecinos pero que, sin un adecuado sistema de supervisión, podrían derivar en pequeñas bandas armadas fácilmente corrompibles. Esto es justamente lo que sucede en México, donde hay más de tres mil cuerpos de policía (que se entienda: no tres mil agentes sino tres mil instituciones de policía) que se disputan el servicio de albergue a los grupos narco en verdaderas subastas de protección. Para evitarlo, el único camino conocido es la conducción efectiva por parte del poder político, algo que, como demostraron los amotinamientos de diciembre, está lejos de suceder.
Por otra parte, aunque la tan mentada relación entre pobreza y drogas es más compleja de lo que habitualmente se piensa, resulta difícil entender el auge del narcotráfico sin considerar su función social. En efecto, si se analiza el conjunto del negocio es fácil comprobar que los oligopolios se sitúan sobre todo en la producción, y que a medida que se desciende en la cadena se van multiplicando los actores hasta llegar a una amplia atomización en el último nivel. Sucede que, a diferencia de lo que ocurre con los productos legales, cuya comercialización se concentra en las grandes cadenas –de supermercados o ropa o lo que sea–, en el caso de las drogas es imposible, por motivos de seguridad, oligopolizar la distribución minorista, que recae en miles y miles de dealers individuales, en general pertenecientes a los sectores excluidos. Según los números de Iban de Rementería (revista Nueva Sociedad, Nº 222), ellos se quedan con el 57 por ciento del ingreso total. Los datos coinciden con los de Mauro Federico, que en su libro Mi sangre explica que un kilo de coca cuesta 250 euros en Bolivia, 950 en la localidad salteña de Salvador Mazza, 2500 en Buenos Aires y 35.000 en las calles de Barcelona. Para decirlo con las palabras de moda, las drogas contribuyen a la redistribución del ingreso.
Advirtamos por último sobre las comparaciones apresuradas. Argentina, contra lo que se escucha a veces, no podrá ser nunca Colombia sencillamente por una cuestión topográfica: no existen aquí selvas y montañas aptas para los cultivos ni porciones sustanciales del territorio sustraídas al control del Estado durante décadas, las “zonas marrones” sobre las que prevenía Guillermo O’Donnell. Tampoco México, que comparte 3300 kilómetros de frontera con el principal país consumidor del planeta. La idea de que Rosario es la “Medellín argentina” no pasa por lo tanto de una exageración televisiva. Pero Argentina sí puede acercarse a Brasil (no a Río, porque las favelas son verdaderos fuertes controlables por los narcos desde sus cuarteles en las alturas, como muestra bien esa enorme película que es Tropa de Elite) sino a San Pablo, megalópolis de llanura en la que, como en Buenos Aires o Rosario, la pobreza más extrema convive pornográficamente con la opulencia más absoluta.

jueves, 6 de marzo de 2014

CHINA AMENAZA A ESTADOS UNIDOS CON SANCIONES ECONÓMICAS

China amenaza a Estados Unidos con sanciones económicas si continúa con la misma postura con respecto a Ucrania
http://www.larepublica.es/2014/03/china-amenaza-a-eeuu-con-sanciones-economicas-si-continua-con-la-misma-postura-con-respecto-a-ucrania/

El Departamento de Estado norteamericano, ante la postura rusa con respecto a Ucrania, dio a entender sanciones económicas para aislar a Rusia con la congelación de activos y el bloqueo de la venta de armamento, sin embargo, el ardor estadounidenses se ha extinguido en China. El país asiático ha afirmado que si EEUU no cambia su postura con respecto a Ucrania, puede requerir el pago de las deudas en oro a los Estados Unidos, lo que pondría en jaque a la economía estadounidense.
China actuó de nuevo como un formidable aliado Rusia y abiertamente del lado de Vladimir Putin y su gestión de la crisis ucraniana.
Por otra parte, China enfrió magistralmente las “ambiciones geopolíticas” y las exigencia de EEUU al insinuar que puede exigir el pago de sus obligaciones de deuda en oro. La amenaza es lo suficientemente eficaz, teniendo en cuenta el hecho de que las reservas de oro de los Estados Unidos no cubren las obligaciones de deuda.
Según informó el diario ruso vesti.ru, varios líderes del gobierno chino han mantenido conversaciones con Turquía, y han llegado al acuerdo con la nación islámica de no permitir el paso de barcos de la OTAN a través del estrecho del Bósforo en Estambul. Esta información, publicada originalmente por medios de comunicación de la República Popular China no ha tenido excesiva repercusión mediática hasta que los medios rusos se han hecho eco de la noticia, sin embargo, los hechos han desmentido esta tesis. Las autoridades de Turquía han concedido el paso a otro buque de la Armada de EEUU para que entre en el mar Negro y se sume a la fuerza naval estadounidense ya desplegada allí.
Es necesario recordar que no es la primera vez que recientemente China alza su voz en cuestiones estratégicas. Durante el conflicto de Siria, Rusia y China bloquearon la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU para invadir el territorio del país, y ahora el mismo aliado estratégico de Rusia ha decidido una vez más apoyar a Rusia en un momento difícil para sus intereses geopolíticos.
Recordemos que hace pocos días, los EEUU amenazaron a Rusia con sanciones económicas, incluso hasta con el aislamiento, en el caso de la introducción de tropas en territorio ucraniano. El Secretario de Estado de EEUU, John Kerry, dijo que las acciones de Moscú en Ucrania eran “un increíble acto de agresión”, al comentar la resolución del Consejo de la Federación rusa sobre el despliegue de tropas en Crimea.
El Jefe del Departamento de Estado también dijo que Estados Unidos tiene la intención de perseguir el aislamiento de Rusia hasta “la congelación de activos.” “Putin está tratando de anexar la Crimea y esto es intolerable”.
Además de las sanciones económicas, las autoridades estadounidenses también amenazaron a excepción de Rusia del G-8. “Rusia tiene una gran necesidad para el comercio y la inversión, que se verán perjudicados si los militares rusos no salen inmediatamente de Ucrania”. “Es la opinión general de los ministros de relaciones exteriores con los que hablé ayer” dijo Kerry, “todos los G8 y muchos otros, están dispuestos a aislar a Rusia, nadie va a acercarse a Moscú como un socio de negocios normal”. Además, Kerry señaló que puede haber restricciones en los visados ​​para los rusos que quieran viajar a Europa, los EE.UU. y otros países aliados.

miércoles, 5 de marzo de 2014

LOS INTERESES ECONÓMICOS CHINOS EN UCRANIA

China pisa con cautela después del golpe de Estado pro-estadounidense en Ucrania
Por James Cogan
05 de marzo 2014
http://www.wsws.org/en/articles/2014/03/05/chuk-m05.html

La respuesta de China al golpe respaldado por la Unión Europea y Estados Unidos en Ucrania, y la posterior intervención de Rusia para mantener el control sobre la península de Crimea, está siendo monitoreada de cerca por los líderes políticos y analistas estratégicos de todo el mundo. Toda decisión de Beijing que apoye abiertamente las acciones de Moscú escalaría dramáticamente las tensiones globales que ahora existen.
Para este punto, el gobierno chino se ha comprometido en un acto de equilibrio diplomático, negándose a condenar el golpe de Estado, ya sea el pro-occidental o la respuesta de Rusia. En una conferencia de prensa en Beijing el domingo, el portavoz de la cancillería china Qin Gang hizo hincapié en la "posición de larga data de China de no interferir en los asuntos internos de los demás", y expresó su apoyo a la "independencia, la soberanía y la integridad territorial" de Ucrania sin indicar si China creía que había sido violada. En una conferencia de prensa al día siguiente, Gang se negó a expresar su apoyo a las acciones de Rusia, pero igualmente se negó a declarar si China reconoció la legitimidad del gobierno golpista en Kiev o si condenaba la incursión rusa en Crimea.
En Rusia, el gobierno de Putin y de los medios de comunicación leales retrataron la posición de China como de apoyo. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia declaró hoy que Moscú y Beijing habían "visto coincidencias ... en relación con la situación en Ucrania y sus alrededores". En Estados Unidos, por el contrario, el Wall Street Journal destacó las "observaciones evasivas" procedentes del gobierno chino.
Las maniobras de China continuaron ayer en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Mientras los representantes estadounidenses y europeos emitieron denuncias belicosas sobre Rusia y amenazaron con represalias no especificadas, el embajador chino Liu Jieyi repitió la declaración pro forma de apoyo de China "el principio de la no injerencia en los asuntos internos de otro país" y "el respeto a la independencia de Ucrania, la soberanía y la integridad territorial".
Los inmensos intereses estratégicos y económicos de China están siendo amenazados por los acontecimientos de Ucrania. Durante más de una década y media, Beijing ha cultivado cuidadosamente los lazos económicos y las relaciones militares con Rusia, consagrados en la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS), inicialmente para luchar contra las intervenciones de Estados Unidos en Asia Central. Además de Rusia, la OCS incluye las antiguas repúblicas soviéticas de Asia Central de Kazajstán, Kirguistán, Tayikistán y Uzbekistán, y ha sido el vehículo para que China pueda perseguir el acceso a la energía transportada por tierra y las materias primas, independiente de las vías controladas por Estados Unidos al mar de Oriente Medio y África.
En los últimos años, China ha ampliado su acceso a los recursos más occidentales de Eurasia. Ha procurado, en particular, asegurar los productos agrícolas de Ucrania para reducir su dependencia de Estados Unidos y los aliados cercanos de Estados Unidos como Australia. En 2012, el Banco de Exportación e Importación de China prestó u$s 3 mil millones a Ucrania para el desarrollo agrícola, préstamo reembolsable con las exportaciones de maíz, en lugar de pagar en moneda. En junio de 2013, una importante corporación estatal china firmó un acuerdo por u$s 2,6 mil millones, monto estimado del contrato a 50 años para alquilar hasta tres millones de hectáreas cuadradas de Ucrania, el más grande acuerdo sobre tierras de cultivo extranjeras jamás realizado por las empresas chinas. La producción será vendida a los compradores chinos a precios fijos. Los primeros 100 mil hectáreas de tierras de cultivo, en la región central de Dnipropetrovsk, se encuentran bajo producción.
Al mismo tiempo, China ha realizado importantes compras de armas de Ucrania, incluyendo su primer portaaviones, ya en operaciones bajo el nombre de Liaoning.
Las relaciones económicas ucraniano-chinas parecieron pautarse para una expansión masiva después de que el gobierno de Víctor Yanukovich anunció el 21 de noviembre del año pasado que abandonaba una propuesta de "acuerdo de asociación" con la Unión Europea y en su lugar buscaría una cooperación más estrecha con Rusia.
Del 3 al 6 de diciembre mientras las organizaciones fascistas y derechistas realizaron las protestas pro-estadounidenses y pro-UE contra el gobierno en Kiev, Yanukovich viajó a Pekín para firmar más de 20 acuerdos que acercarían decenas de miles de millones de dólares de inversión china en Ucrania.
Ya en 2015, los bancos estatales chinos empezarán a prestar 15 mil millones e dólares para la construcción de viviendas. Unos 13 mil millones de dólares serían invertidos en la construcción de un nuevo puerto de aguas profundas, las terminales de exportación de granos y un parque industrial asociado en Crimea. El Banco Nacional de Ucrania sería abastecido con 5 mil millones en renminbi chino, por lo que el comercio podría llevarse a cabo directamente en la moneda china. Otros proyectos incluyen la construcción de una planta de gas de refinación y otras inversiones agrícolas. A cambio, Ucrania se ha comprometido a utilizar las empresas chinas de construcción, equipos, materiales de construcción y las exportaciones agrícolas de manera cada vez más significativas con destino a China.
Los acuerdos firmados con China habrían sido un factor importante en las decisiones tomadas por el gobierno de Obama y sus aliados europeos para intensificar su apoyo a sus fuerzas aliadas en Ucrania que buscaban derrocar al gobierno de Yanukovich.
La estrategia de Estados Unidos desde la disolución de la Unión Soviética en 1991, ha tenido como objetivo la aplicación de la dominación estadounidense sobre la vasta masa continental euroasiática. Esta agenda se ha perseguido a través de una sucesión de guerras, guerras de poder e intervenciones, sobre todo en Irak (1991), los Balcanes (1994-1996), Serbia (1999), Afganistán (2001), Iraq (2003), la "Orange Revolution" en Ucrania (2004) y la crisis de Georgia (2008), así como la amenaza de guerra en la península coreana e Irán.
Como parte de una agenda para debilitar a Rusia, Estados Unidos ha buscado activamente la instalación de un gobierno de Ucrania orientado hacia la Unión Europea que pudiera potencialmente ser incorporado en la OTAN.
En Asia, el gobierno de Obama está llevando a cabo una política desnuda de socavar los intereses chinos en toda la región. Ha alentado provocativamente a Filipinas y Japón para hacer valer las reclamaciones sobre los territorios en disputa en los mares del sur y el este de China, hasta el punto de que la perspectiva de una guerra entre Japón y China se está discutiendo abiertamente por ambos lados. El "eje" de Estados Unidos en Asia incluye la concentración del 60 por ciento de las fuerzas navales y aéreas estadounidenses en Asia y el fortalecimiento de sus alianzas militares con Japón y Australia más sus relaciones con la India, en preparación de la guerra total.
Todos los dilemas que enfrenta la elite gobernante china se ubican en el enfoque marcado por la crisis de Ucrania. Sus intereses y ambiciones están siendo bloqueados y frustrados por el imperialismo de Estados Unidos en todas las partes del mundo.
El régimen de Pekín se ha opuesto históricamente al desmembramiento de los estados nacionales existentes, debido a sus preocupaciones de que el separatismo entre sus propias minorías étnicas podría ser alimentado por Estados Unidos para provocar inestabilidad interna o incluso romper quebrar porciones enteras del territorio chino. En el mismo centro de su política exterior está la insistencia en que, independientemente de las opiniones de la población de Taiwán, la isla es una parte inseparable de China que debe ser reunificada con el continente.
Beijing es muy consciente de que si da algún tipo de apoyo a los referendos sobre la separación de Crimea y otras zonas controladas por Rusia en Ucrania, proporcionaría agua al molino de la agitación que
en Taiwan, el Tíbet, la provincia occidental con población uigur de Xinjiang y potencialmente incluso en Hong Kong postulan votaciones sobre la independencia.También garantizaría efectivamente que el nuevo régimen instalado en Kiev podría repudiar los acuerdos que China firmó con Yanukovich hace sólo tres meses.
Al mismo tiempo, la agresiva postura de Estados Unidos en Asia ha hecho que la elite gobernante china sea aún más dependiente de Rusia como su único aliado potencial y proveedor de energía y materias primas, en caso de conflicto. Los dirigentes chinos se enfrentan ahora a un esfuerzo concertado de Estados Unidos y la Unión Europea para que no sólo se instale un gobierno títere en Kiev, sino también para aislar, debilitar y finalmente provocar el colapso del régimen de Putin y reducir a Rusia a un status de semi-colonia. China, es muy conscientes que sería el próximo.
La incesante presión, imprudente y despiadada, que está siendo ejercida por el imperialismo de Estados Unidos y sus aliados sobre las cada vez más desesperadas elites gobernantes de Rusia y China corre el riesgo de provocar enfrentamientos militares que degeneren en una guerra nuclear. 

ESTADOS UNIDOS SE ENCAMINA A LA PARTICIÓN DE RUSIA

El imperialismo norteamericano, Ucrania y el peligro de una Tercera Guerra Mundial
05 de marzo 2014
http://www.wsws.org/en/articles/2014/03/05/pers-m05.html

¿Estamos parados al borde de una guerra nuclear? Esa es la pregunta que todo el mundo debería estar haciéndose.
El golpe de Estado respaldado por Estados Unidos en Ucrania ha provocado la crisis internacional más peligrosa desde la crisis de los misiles en Cuba en octubre de 1962. Funcionarios estadounidenses y europeos están denunciando a Rusia para el envío de tropas a la guerra de Crimea, en respuesta a la instalación de un régimen anti-ruso en Ucrania, que ha tomado el poder mediante un golpe de Estado perpetrado por la milicia fascista.
El gobierno de Obama parece decidido a escalar la confrontación con Moscú. Al exigir la retirada de todas las fuerzas rusas de Crimea y la aceptación total del Kremlin al nuevo régimen títere de la OTAN en Kiev, Estados Unidos está pidiendo sanciones dirigidas al total aislamiento económico de Rusia.
El martes, el secretario de Estado John Kerry amenazó en una conferencia de prensa en Kiev que Estados Unidos está tratando de "aislar a Rusia política, diplomática y económicamente". Sus declaraciones se hicieron eco de las amenazas bélicas de los principales políticos estadounidenses.
El senador John McCain pronunció una diatriba anti-rusa en el Senado en la que de nuevo se lamentó que Estados Unidos no hubiera intervenido en la guerra de 2008 entre Rusia y Georgia. Acusó a Putin de dedicarse al "doble discurso soviético de la vieja Rusia" y abogó por "un camino rápido para que Moldova y Georgia entren en la OTAN".
El gobierno de Obama finge sorpresa y horror sobre la respuesta de Rusia al golpe de Estado ucraniano. Esto no es más que una postura engañosa y cínica. Sabía muy bien que la imposición de un régimen títere anti-ruso en Kiev, controlado por Estados Unidos y la OTAN, sería visto por Putin y los militares rusos como un cambio masivo en el entorno geoestratégico de Europa del Este y una amenaza existencial para Rusia.
Es inconcebible que la Casa Blanca, el Pentágono y la CIA no hayan previsto que Putin podría responder al golpe de Estado en Kiev. ¿Alguien puede creer seriamente que Washington no esperaba que Rusia, por lo menos, habría de desplegar fuerzas militares para asegurar el control de Crimea, que fuera parte de Rusia hasta 1954, el hogar de la flota rusa del Mar Negro y su único punto de acceso al Mediterráneo? O que Washington no supiera que Rusia no pondría simplemente la otra mejilla ante la instalación de un gobierno de extrema derecha en Ucrania, en el que los nacionalistas xenófobos ejercen una inmensa influencia, transformando al país en la nueva base de avanzada para las fuerzas de la OTAN, armado con misiles, en la misma frontera de Rusia?
Las verdaderas razones de la unidad actual contra Rusia no tienen nada que ver con la "soberanía nacional" de Ucrania o la santidad de la ley internacional. Las tensiones ruso-estadounidenses se han vuelto más intensas en los últimos años a medida que los esfuerzos estadounidenses para expandir el control de Washington sobre Medio Oriente, Europa del Este y Asia se han encontrado con la resistencia limitada de Moscú.
En Siria, el apoyo de Rusia al régimen de Assad obligó a Estados Unidos a llevar a cabo un retiro temporal en septiembre pasado y dejó en suspenso sus planes de intervención militar directa. La clase gobernante de Estados Unidos no puede soportar ninguna interferencia con sus operaciones imperialistas. Los planes del imperialismo norteamericano para la reestructuración de todo el mundo de acuerdo a sus intereses incluyen la partición de Rusia en unidades más pequeñas y más fáciles de digerir.
Las preocupaciones de Estados Unidos en política exterior no sólo se refieren a objetivos externos, sino también a las presiones internas. La estructura social y política del país es tan frágil y tan cargada de contradicciones explosivas que la clase dominante exige intervenciones militares y guerras interminables para distraer y desorientar al pueblo estadounidense.
Con más de cinco años dentro de una crisis económica masiva, la élite gobernante de Estados Unidos es consciente de la inquietud y el descontento generalizado en el país. Hay un creciente reconocimiento popular de la ira y el asombroso nivel de la desigualdad social. La serie interminable de guerras tienen por objeto proporcionar una liberación externa a las presiones sociales internas.
¿La interacción tóxica entre las ambiciones imperialistas sin restricciones y el temor a disturbios internos ha producido una situación en la que la élite gobernante de Estados Unidos se prepara para arriesgarse a una guerra nuclear? Las acciones del gobierno de Estados Unidos proporcionan la respuesta.
Pero cualesquiera que sean las intenciones inmediatas de la administración Obama,  la dinámica del imperialismo tiene una lógica propia. Estados Unidos ha provocado una situación en Ucrania en el que cualquier variable entre un sinnúmero de acciones sobre el terreno podría, ya sea intencionalmente o no, desencadenar una cadena de acontecimientos en una espiral fuera de control.
Incluso si esta crisis se resuelve no pasará mucho tiempo antes de que emerja otra. Tarde o temprano, una de estas crisis dará lugar a una catástrofe nuclear.
Barry gris y David North

EL RETORNO DEL NACIONALISMO

El atractivo del nacionalismo
5 de marzo de 2014
Por Robert D. Kaplan

El nacionalismo está en el aire. Los estudiosos pueden hablar de los valores universales y la necesidad de combatir todas las formas de determinismo y el esencialismo. Los medios de comunicación pueden ver el mundo a través del prisma de los derechos humanos universales. La élite mundial se podrá reunir en Davos y proclamar la capacidad de diseñar un orden liberal que puede derrotar a lo que ve como divisiones primordiales. Y sin embargo, el nacionalismo -así como otras tendencias exclusivistas como el tribalismo y el sectarismo- se las arregla para sobrevivir y prosperar.


  • El nacionalismo está vivo y bien en todo el este de Asia, donde los Estados modernos unidos por raza y grupo étnico, como China, Japón, Vietnam y Filipinas, no impugnan las nobles ideas, pero sí una geografía de suma cero, esto es las líneas del mapa oceánico de la Cuenca del Pacífico. 
  • El avance de la tecnología militar (aviones de combate, misiles balísticos, satélites de vigilancia, buques de guerra) ha creado una nueva geografía de competencia estratégica entre dos grandes civilizaciones del mundo, las de China e India. 
  • El Oriente Medio ha experimentado menos una revolución democrática que una crisis de la autoridad central, en el que las identidades étnicas, tribales, religiosas y sectarias se han convertido en más importantes que nunca en los tiempos modernos. 
  • En Europa, la declinación constante de la Unión Europea, en virtud de una larga media década de crisis económica, ha llevado gradualmente al resurgimiento de las identidades nacionales y de derecha, los movimientos anti-inmigrantes. 
  • En el corazón de África vemos la lucha y el miedo a la limpieza étnica sobre la base de las identidades religiosas y tribales en la República Centroafricana y en Sudán del Sur.
Claramente, las elites académicas, periodísticas y empresariales están hablando un lenguaje diferente al de las grandes elementos de las masas en todo el mundo.
La visión de élite de un mundo en el que una identidad universal vencería los esquemas más estrechos fue un producto del fin de la Guerra Fría y del comienzo de la revolución de las comunicaciones. La conclusión de la Guerra Fría fomentó la esperanza de que avanzaría un universalismo democrático, ahora que las batallas ideológicas eran una cosa del pasado. La revolución de las comunicaciones que le siguió -es decir, el desarrollo dinámico de Internet, los teléfonos inteligentes, las redes sociales y los vínculos de transporte aéreo más frecuentes y más baratos- es posible que hayan sido una fuerza adicional para la unidad global.
Pero la tecnología es neutral ante los valores. Puede ser tanto un incentivo para la división como para la integración. Cuanto más la gente de diferentes orígenes y valores entran en contacto unos con otros, más se dan cuenta de lo no similares que son, sino de lo diferentes que son. La proximidad, ya sea real o virtual, puede encender animosidades profundas.

Y lo mismo sucede con la libertad
"Libertad" es una vaca sagrada en el léxico político estadounidense. Pero la libertad puede desencadenar no sólo el poder del individuo, sino también el poder del grupo. Para que las personas se liberen de la opresión se dan cuenta no sólo de una identidad orgullosa, sino también de una orgullosa identidad étnica o sectaria. Los estadounidenses suponen que la experiencia de libertad en otras personas necesariamente se reflejará en ellos mismos, pero eso es una presunción más que un análisis.
En este orden de ideas, la era inmediatamente posterior a la Guerra Fría constituye un interludio de supuestos ingenuos. Tal vez el más oscuro pero revelador de esos supuestos ingenuos fue la fácil creencia convencional a principios de 1990 que lo que requería el Oriente Medio era medios de comunicación comercial -un medio de comunicación relativamente libre de restricciones gubernamentales, lo que diluiría las actitudes anti-occidentales de la región y sus divisiones políticas, étnicas y religiosas, especialmente aquellas entre árabes e israelíes. Sólo con que los regímenes dictatoriales controlaran menos sobre lo que pensaba la gente, bastaría para que el Oriente Medio fuera más pacífico. Más libertad, en otras palabras. Bueno, algunos medios de comunicación llegaron a existir. Para los estándares tradicionales en la región, Al Jazeera y Al Arabiya fueron redes independientes modelados al estilo y sofisticación de las americanas. Pero sus puntos de vista -en sus emisiones en árabe, por lo menos- resultaron ser extremadamente hostiles a los intereses occidentales e israelíes, tal vez más que los canales gubernamentales a los que reemplazaron. Las nuevas redes reflejan las estrechas actitudes de su cultura al igual que lo hacen las cadenas estadounidenses.
Hay otro elemento de la revolución de las comunicaciones a la que las élites son ciegas. Las elites, por definición, son a menudo brillantes y son gente de aspecto atractivo en virtud de su propia complejidad y confianza social, que dan la bienvenida al cosmopolitismo en todos sus aspectos. Ellos nunca se sienten inseguros en medio de ambientes exóticos. Pero la mayoría de las personas en este mundo no son brillantes, no son muy atractivas y por lo tanto no confían. Sus vidas están llenas de esfuerzo. Así que, naturalmente, se refugian en la familia, la comunidad, la religión o algún tipo de grupo de solidaridad. Y en una época en que las tecnologías de comunicación de masas fomentan un asalto vulgarizado a los valores tradicionales -ya sea directa o indirectamente, a sabiendas o no- el sentimiento de alienación entre las masas se intensifica, lo que lleva a una profundización de esas creencias exclusivistas.
Así que no es un accidente que haya ahora un resurgimiento del judaísmo ortodoxo y del cristianismo evangélico en los Estados Unidos, al igual que hay un resurgimiento del Islam ideológico en todo el Gran Oriente Medio. Aunque se trate de una cultura de masas de mala calidad en Estados Unidos o de una implacable occidentalización del mundo musulmán, las personas requieren una ética y un ancla espiritual contra las fuerzas de la alienación tecnológica. En Asia, tal vez la región más tecnológicamente modernizada del mundo, el nacionalismo ayuda a llenar este vacío. Para el nacionalismo el modernismo es un gran mandato. Como la gente que no se refugia en la religión pierde su fe literal en Dios y por lo tanto su creencia en la inmortalidad individual, se protegen en lo que el fallecido premio Nobel Czeslaw Milosz llama "la inmortalidad colectiva".
Europa es, en cierto modo, el más grave ejemplo de este fenómeno, porque en Europa tenemos una elite global cosmopolita que realmente ejecuta un imperio de clase: la Unión Europea. Por lo que el aumento de las posturas anti-UE, las tendencias de derecha,  demuestran no sólo una hostilidad cultural, sino también una hostilidad política directa al gobierno de la elite. Los líderes y la burocracia de la UE desde hace mucho tiempo hicieron el cálculo de que el nacionalismo estaba muerto y que las masas europeas, después de dos guerras mundiales, nada querían tanto como un respiro de las fuerzas divisionistas. Pero las masas pueden requerir un ancla en la historia, una identidad nacionalista y religiosa que los proteja contra el universalismo insulso y la islamización creciente (aunque exagerada) del continente, más de lo que la UE ha dado hasta el momento.
Sin embargo, si bien la globalización puede haber provocado una cierta alienación que conduce a un retorno del nacionalismo, eso no significa que este nuevo nacionalismo será tan intenso y embriagador como el tipo que asoló  Europa en los siglos anteriores. El nacionalismo puede regresar, pero en un estado mucho más matizado, en primer lugar como resultado de la propia globalización que lo causó. De hecho, puede haber actualmente un reequilibrio en términos de identidades personales y comunitarias, ya que todos no somos individuos simplemente indistinguibles que chocan entre sí en una sala de reunión global. Tenemos cualidades lingüísticas, culturales, étnicas y religiosas que son una parte muy importante de lo que somos y que nos diferencian de los demás.
Así que la tensión entre el cosmopolitismo y el nacionalismo y entre el universalismo y el exclusivismo, deben continuar. Poco después de que el Muro de Berlín se derrumbó, anticipando un grado de unidad global, Milosz observó, "nuestro vínculo de haber nacido en el mismo tiempo, siendo por tanto contemporáneos, ya es más fuerte que la de haber nacido en el mismo país". ¿Será, de hecho, la hora de superar el estrecho vínculo de la sangre o de las creencias? Esta es la pregunta que se eleva por encima de todos nosotros.