martes, 14 de enero de 2014

MENOS LOS NARCOS, TODOS ESTÁN EN PROBLEMAS EN MICHOACÁN

Desarma Ejército Mexicano a autodefensas en Nueva Italia; la población se vuelca contra las fuerzas federales
http://www.mimorelia.com/noticias/131632

Los pobladores de Múgica -antes Nueva Italia-, se sumaron a los también llamados autodefensas y se volcaron contra el personal militar que ahí se encuentra
Elementos del Ejército Mexicano, desarmaron esta noche a los integrantes de la guardia comunitaria que se estableció en el municipio de Múgica, Michoacán, del cual recientemente tomaron el control de la seguridad. Ante ello, los pobladores de ese municipio -antes Nueva Italia-, se sumaron a los también llamados autodefensas y se volcaron contra el personal militar que ahí se encuentra. 
Cabe señalar, que apenas este domingo, policías comunitarios de diferentes lugares, tras varias horas de enfrentamientos contra grupos del crimen organizado, lograron tomar el control de la seguridad de ese municipio de la Tierra Caliente, incluso con el respaldo del personal castrense. 
No obstante, esta noche, se ha mostrado hostil el ambiente entre los grupos de autodefensa y los uniformados de fuerzas federales, ya que metros antes de la comunidad de “El Ceñidor”, habitantes de diferentes puntos de la región y mismos autodefensas, desarmaron un primer convoy de militares. 
Al parecer, en estos momentos, han alcanzado al personal de la Secretaría de la Defensa Nacional que trasladaba las armas que les fueron decomisadas, para exigir que les sean devueltas. 
Apenas, esta advertencia había sido lanzada en Morelia, la tarde de este lunes, por el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, durante la firma del Apoyo Federal a la Seguridad de Michoacán, de que se desarmaría a cualquier persona que portara armas fuera de la legalidad.

EJERCITO VA CONTRA CIVILES, NO CONTRA NARCOS

México: militares matan a varios civiles en Michoacán
http://elcomercio.pe/mundo/latinoamerica/mexico-militares-matan-varios-civiles-michoacan-noticia-1702664

El ejército mexicano y miembros de las autodefensas de Michoacán sostuvieron el martes un enfrentamiento cuando los soldados intentaron desarmar a los grupos de civiles que se han levantado en contra del cartel Los Caballeros Templarios.
Un vocero de las autodefensas, Estanislao Beltrán, aseguró en MVS Radio que los soldados abrieron fuego contra civiles en las inmediaciones de la comunidad de Antúnez y mataron a por lo menos cuatro personas, incluida una niña de 11 años.
El ejército confirmó el enfrentamiento, pero indicó que los fallecidos eran dos, de acuerdo con una fuente del diario "El Universal".
El gobierno federal envió la víspera soldados y agentes federales para tomar el control de la seguridad en un área del sur de Michoacán, conocida como Tierra Caliente, después de varios días de enfrentamientos entre los llamados grupos de autodefensa y el cártel de Los Caballeros Templarios.
Beltrán dijo que la confrontación entre las autodefensas y los soldados ocurrió en las primeras horas del martes cerca de la población de Antúnez, cuando militares llegaron para desarmar a miembros de esos grupos.
El vocero aseguró que habitantes de la zona salieron a bloquear el paso a los militares y exigir que regresaran las armas a las autodefensas.
"Aquí fue donde el ejército se ensañó rafagueando [tiroteando] al pueblo, al pueblo desarmado. Estamos consternados", manifestó Beltrán.
El secretario de Gobernación Miguel Ángel Osorio Chong, informó el lunes que el gobierno federal se encargará de las labores de seguridad y exhortó a las autodefensas a deponer las armas. La entrada de las fuerzas federales comenzó durante la noche y los informes sobre tiroteos se conocieron el martes por la madrugada.

lunes, 13 de enero de 2014

AVANZAN LAS AUTODEFENSAS EN MICHOACÁN

Civiles armados mexicanos toman el segundo bastión de un cartel de los narcos
http://www.abc.es/internacional/20140113/abci-mexico-narcos-201401131806.html

Los "grupos de autodefensa", civiles alzados en armas contra el crimen organizado en elestado mexicano de Michoacán, tomaron este domingo la localidad de Nueva Italia, considerada el segundo bastión más importante del cártel de Los Caballeros Templarios. A tiro limpio y a bordo de decenas de camionetas descubiertas, las mismas milicias que “conquistaron” Parácuaro el pasado 4 de enero entraban en Nueva Italia bajo un intenso tiroteo, que dejó herido a uno de sus integrantes.
Al igual que en todos los otros pueblos tomados con anterioridad, las autodefensas llevaron a cabo un mitin para exhortar a la población –unos 32.000 habitantes– a que se sume al movimiento contra la delincuencia. Al mismo tiempo, un grupo de encapuchados intentaba prenderle fuego al mercado municipal y a una tienda de autoservicio. Las autodefensas han instalado retenes en los accesos a la ciudad y en la carretera que conduce a Apatzingán.
El jefe de la "policía comunitaria" de La Ruana, Hipólito Mora, aseguró a Afp que sus fuerzas ya estaban en las inmediaciones de Apatzingán, principal municipio de Tierra Caliente, y cerraban la pinza al principal centro operativo de los Templarios: “Ya está cercadita. La queremos tomar, pero aún no tenemos fecha. Será en estos próximos días”. Mientras, en dicha ciudad continuaban los actos de vandalismo, al ser incendiado un camión del servicio de limpieza; otros dos vehículos fueron pasto de las llamas en la autopista Siglo 21.
Desbordados
Ante la escalada de violencia y la ingobernabilidad que padece Michoacán desde hace casi un año, el gobernador del Estado, Fausto Vallejo, realizó una llamada de auxilio al Gobierno central: “El pasado viernes formalicé una solicitud por escrito al Gobierno de la República, por conducto del secretario de Gobernación, solicitando el apoyo de las fuerzas federales para dar tranquilidad y seguridad a los ciudadanos michoacanos ante la insuficiencia de los cuerpos de policía municipales e incluso estatales”.
Vallejo aseguró que “no habrá por nuestra parte ninguna vacilación para actuar en contra de quienes atentan contra la libertad y el bienestar de la población. Vamos por ellos”. Este mismo lunes se celebraba en Morelia, la capital del estado, una reunión del Gabinete de Seguridad presidida por el secretario de Gobernación (ministro del Interior), Miguel Ángel Osorio Chong, para coordinar acciones conjuntas. El subsecretario de Prevención y Participación Ciudadana, Roberto Campa, admitía al diario “Milenio” que el Ejecutivo de Enrique Peña Nieto tiene “un problema grave en Michoacán”.

domingo, 5 de enero de 2014

LA BATALLA DE OJINAGA. HACE 100 AÑOS, CUANDO HUBO UNA REVOLUCIÓN EN MÉXICO

Hace 100 años: la batalla de Ojinaga en la revolución mexicana

El 31 de diciembre, cerca de 5.000 soldados de la fuerza militar de Pancho Villa, la División del Norte, llevaron a cabo una ofensiva contra el Ejército Federal Mexicano atrincherado en Ojinaga, una ciudad situada frente a Presidio, Texas, cerca de la frontera con EE.UU.. Alrededor de 3,500 tropas federales, bajo el mando del general Mercado, apoyado por la oligarquía del Estado, se habían retirado hacia Ojinaga después de que Villa capturara Chihuahua a principios de diciembre. Elegido como gobernador provisional del Estado por los comandantes militares de la región, Villa ordenó a los generales Natera y Ortega que atacaran Ojinaga y destruyeran al ejército federal.

Villa fue uno de los líderes insurgentes del movimiento constitucionalista, que incluyeron a Emiliano Zapata, en el sur, y a Venustiano Carranza. El movimiento constitucionalista luchó por la reforma agraria prometida por el presidente Madero, que él no pudo concretar. Su objetivo era derrocar a la dictadura militar del general Victoriano Huerta, quien era apoyado por el ejército, las empresas y los inversionistas extranjeros, y los grandes terratenientes. Huerta, después de complotar con el embajador de EE.UU., había derrocado a Madero y lo había asesinado.

Los rebeldes de Villa hicieron repetidos intentos para tomar Ojinaga durante los primeros días de enero de 1914, y en un principio hicieron algo de terreno, pero fueron rechazados por la artillería de los federales. Tras retirarse durante seis días para obtener munición fresca, los rebeldes renovaron su ataque. Las tropas federales se vieron debilitadas por el gran número de heridos y deserciones. Para el 2 de enero el número de muertos era de más de 1.000 y muchos heridos estaba en el campo de batalla sin ayuda médica.

sábado, 4 de enero de 2014

PRONOSTICO INTERNACIONAL PARA EL AÑO 2014

2014 Annual Forecast Preview

TRANSCRIPCION DEL VIDEO
Hola y gracias por acompañarme en una vista previa de previsión anual de Stratfor 2014.
La tendencia más importante que estaremos siguiendo en 2014 es el acercamiento que se desarrolla entre Irán y Estados Unidos. Ahora bien, esto es algo que realmente pronosticamos hace más de una década, cuando Estados Unidos tomó la decisión de invadir Irak y derrocar a Saddam Hussein, dejando efectivamente la puerta abierta hacia Bagdad a favor de Teherán. Desde la guerra civil iraquí a la guerra civil siria, Estados Unidos ha estado lidiando con un importante desequilibrio de poder en la región al intentar sinceramente  liberarse de tales enredos en el mundo islámico. Este año, Estados Unidos trabajará para resucitar  ese equilibrio de poder mediante el desarrollo de una relación con Irán. Será un proceso lleno de baches, y en ocasiones parecerá que toda la negociación está a punto de desmoronarse. Considerando que el cinismo suele prevalecer en Stratfor, esta es un área en la que estamos razonablemente optimistas de que la distensión entre EE.UU. e Irán perdurará. 
Arabia Saudita, Israel y el propio Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán manifiestan su descontento con estas conversaciones en una variedad de formas. Sin embargo, ninguno tiene el peso para descarrilar la negociación. Y mientras Turquía se desarrollará paulatinamente como contrapeso geopolítico de Irán, por el momento tendrá que jugar bien con Bagdad y Teherán para tratar de manejar las convulsiones políticas en el país.
Rusia sabe que el desarrollo de una relación de Irán por Estados Unidos concluirá poniendo a Estados Unidos de nuevo en su puerta. Así que con el tic tac del reloj, Rusia se centrará este año en consolidar los logros que ya ha realizado en la antigua periferia soviética, desde el Cáucaso hasta Europa Central y Oriental. Moldova y Georgia probablemente seguirán el mismo destino que Ucrania en su lucha por acercarse más a Europa contra los deseos de Moscú.
Alemania va a tratar de establecer algunos límites con Moscú en Europa Central, pero el presidente ruso, Vladimir Putin también sabe que Berlín tiene preocupaciones mucho más importantes con su intento de mantener el conjunto de la eurozona . La puerta estará abierta al compromiso entre Berlín y Moscú sobre una serie de cuestiones, que van desde Ucrania hasta el estancamiento energético entre Europa y Rusia.
En Europa, el Banco Central Europeo tendrá los medios para evitar una crisis bancaria y de la deuda soberana de este año, pero el desempleo seguirá siendo preocupantemente elevado en muchos países y el acceso al crédito seguirá siendo difícil mientras que las empresas y los consumidores tratan de aplazar una decisión sobre una pila creciente de préstamos en mora. Las tensiones subyacentes de la crisis económica se hacen visibles con el aumento gradual de los partidos nacionalistas y euroescépticos. A medida que estos grupos se levantan en Europa, las reformas estructurales más profundas que la burocracia europea está tratando, para gestionar esta y futuras crisis, se da de bruces con las paredes.
Esto, sin embargo, ya es una historia familiar de China, que este año entra en una etapa muy difícil para implementar un plan de reestructuración de la economía china desde un modelo costero orientado a la exportación hacia una estructura más equilibrada que fomente el desarrollo interior. El progreso en las reformas será necesariamente lento y gradual ya que el Partido mide cada movimiento en virtud de la aparición de riesgos sociales y políticos. A medida que China ve una creciente necesidad de consolidarse políticamente bajo estas presiones económicas, el partido también tendrá que luchar con la necesidad de sacrificar la toma de decisiones colectivas en favor del retorno a un modelo de hombre fuerte bajo el presidente Xi Jinping.
Libia, Nigeria y Colombia tendrán noticias atractivas para los inversionistas en materias primas este año. Nigeria se enfrenta a un año especialmente violento antes de las elecciones, mientras es probable que Colombia llegue a un acuerdo de paz con las FARC. A pesar de la anticipación del mercado por una reanudación significativa de la producción de petróleo de Libia, se esperan grandes oscilaciones en la producción y las exportaciones. Trípoli tendrá que luchar para cooptar a las milicias, los grupos tribales y los centros de poder regionales fragmentados para controlar a los grupos armados renegados, todos los cuales utilizarán las amenazas contra la infraestructura energética del país como medio para mantener sus posiciones.
"2014 Annual Forecast Preview is republished with permission of Stratfor."

EL EXTRAÑO FIN DE "EL ONDEADO"

El extraño fin de Manuel Torres Félix, el Ondeado, o el M1 y su funeral

No hubo banda ni disparos de despedida, no hubo excesos, salvo por la presencia militar y por esas toneladas de flores que lo acompañaron hasta Jardines del Humaya, donde están los restos de su hijo Atanasio. Sobrio el funeral de Manuel Torres, hasta parecía el adiós de un hombre de bien.
Manuel Torres Félix le dijo a su gente que lo dejaran solo. Y le cumplieron: solo, solo, solo.
Sus exequias estaban lejos de ser las del gran capo, a pesar de los esfuerzos: pocos en su funeral, pocos en la San Martín del Zapata, en la colonia Guadalupe, donde hasta los soldados se mostraron desconcertados por la poca afluencia y abandonaron los retenes que habían aplicado en los alrededores. Y se quedaron ahí, nomás viendo. Dizque vigilando.
Quizá por esa soledad, terca y abrasiva, fueron compradas coronas yarreglos florales: llenar la oquedad con olores y colores monumentales, del piso al techo. Así inundaron la sala en la que estaba su féretro y sus familias y allegados, igual que los pasillos, durante los funerales.
Las florerías del sector tuvieron su repunte en las ventas: hubo coronas para el Ondeado, para el M1, de 500 rosas, a un precio de 10 mil pesos, y las más caras, de mil 500 rosas y otras flores, de 30 mil pesos, aunque esas fueron las menos. Cada uno de estos establecimientos comerciales logró vender tan solo en el primer día de velorio entre 12 y 15 coronas y otros arreglos.
Ataúd de faraón para un capo que se quedó solo. El féretro, metálico y chapeado en oro, junto con todo el servicio funerario contratado por la familia, tuvo un costo cercano a los 620 mil pesos.

Sus favoritas
Manuel Torres Félix vivía en el monte. Su rabia creció y se alimentó con una materia prima: el homicidio de uno de sus hijos, Atanasio, en abril de 2008. Estos ataques se dieron luego del resquebrajamiento del cártel de Sinaloa y las pugnas con los hermanos Beltrán Leyva.
Rara vez, confiesan fuentes, venía a la ciudad. Y no pasaba más allá de Cosalá. Conocía la serranía culichi y sus alrededores, sobre todo en el sector sur, porque era su casa, su viento, su predio y su patio. Desde ahí operaba y controlaba, al servicio de Ismael Zambada García, el Mayo, uno de los líderes de esta organización criminal.
La información oficial indica que los militares le dieron muerte en una zona deshabitada, cerca de Oso Viejo, la madrugada del sábado 13 de octubre. Otras fuentes cercanas a este grupo indican que los uniformados le tendieron una pinza hasta que lo cercaron, y luego lo ultimaron.
Pero hay sospechas y no pocas: versiones extraoficiales indican que cuando el Ejército lo tuvo en sus manos ya estaba muerto, que tenía más golpes que balazos, una fractura expuesta de codo, tal como se aprecia en una de las fotografías que circulan en las redes sociales.
De acuerdo con información que contiene el peritaje realizado por la Procuraduría General de la República (PGR), se registraron seis lesiones de bala, una en el tórax anterior, otra en el posterior, una más en el abdomen, otra en el brazo izquierdo, una en un muslo y otras más en la pierna izquierda.
La causa de la muerte, según a conclusión pericial, fue por laceración pulmonar en ambos pulmones. La posición del occiso fue decúbito dorsal.
El cadáver duró en el Servicio Médico Forense desde la mañana del sábado hasta la noche del lunes. Pero nadie explicó porqué la noche en que supuestamente cayó abatido, elementos del Ejército mexicano levantaron el cuerpo y se lo llevaron al Semefo sin las actuaciones previas del Ministerio Público.
El cadáver fue paseado y retenido cuantas veces se pudo, al parecer por decisión de familiares: desde la noche del lunes y todo el martes en la funeraria, el miércoles una misa matinal y su traslado a los pueblos donde era conocido, y el jueves de nuevo a la funeraria y luego, durante la tarde, a Jardines del Humaya, a la tumba donde está su hijo Atanasio.
En los pasillos de la funeraria están sus parientes, amigos, vecinos y allegados. Todos parecen tristes, pero en paz. Resignados a la fuerza. Tranquilos, al final. Sueltan el aire: saben que murió un hombre con fama de sanguinario, a quien velan como un hombre apacible, de bien.
—¿Te quedó debiendo? —preguntó un hombre a un músico que acudió al funeral.
—No, ¿por qué?
—Para que te pague la familia. Porque si no, ya te chingaste.
—Ni modo. El señor fue bueno con nosotros. Vine a despedirlo.
El Señor, el Ondeado, el M1. Hermano de Javier Torres Félix, el JT, preso en Estados Unidos por narcotráfico. Ejecutor fuerte, duro: cercenador, decapitador y firmante de mensajes fúnebres dirigidos a sus enemigos, los Beltrán Leyva. Su firma, ese machete grande que dicen estaba chapeado en oro, fue la rúbrica en muchas, por no decir que todas, sus ejecuciones.
—¿Y cuál canción era la que más le gustaba al Señor?
—Carta a Esther… y Flor de Dalie.
Y se puso a cantarlas. Ahí, a capela. A solas.
¿Y los periodistas?
A cada foto, un militar. Un militar sin rango que dice: “¡Identifíquese!”. Y pide que no le tomen fotos, que no salga su cara. Con esa condición y luego de pedirle permiso al oficial a cargo del operativo, permite que se tomen gráficas del actuar de la tropa, los retenes, las revisiones que realizan los enviados por la Novena Zona Militar.
Bulevar Zapata, Manuel Bonilla y Domingo Rubí. Retenes, tanquetas, camionetas artilladas. Preguntas y más preguntas. Miradas afiladas. Miradas que miran y apuntan y sostienen la mirada con sospecha. Nadie, ningún periodista, en la escena, los camellones, las banquetas, tomando nota.
La “línea” —de los medios, del narco o del miedo—, confesaron algunos, fue no acudir a la funeraria por seguridad, porque no era un “narco pesado” y sus familiares les habían echado la camioneta encima a los reporteros que acudieron al Semefo el lunes que les entregaron el cuerpo, para evitar confrontaciones con la Policía o el Ejército, o con amigos. Nadie, nada.
El narco acecha, el Gobierno cede, los medios callan. La rendición de la pluma, libreta, cámaras y micrófonos frente a los mequetrefes de fusiles automáticos: el abandono de los periodistas a sí mismos y por lo tanto a la sociedad, el imperio del silencio postrado, la mordaza autoimpuesta a punta de amenazas, el fracaso del oficio y la renuncia de facto a la obligación moral de cubrir, reportear, escribir, informar.
Y ganó el encierro. Y los medios anunciaron, con su actuar, el repliegue. Y que hablen los poderosos, que tableteen las armas y corra la sangre: al cabo que nadie oye, nadie ve. El páramo de una ciudad triste. Muerte y silencio. Ganan los malos.

Caravana desnutrida
Un flaco desfile siguió el féretro, que iba en una camioneta blanca, casi color crema, modelo Gran Cherokee. Zapata, Obregón al sur, Costerita y al final la carretera México 15, hacia los terruños del Ondeado: de El Salado para arriba, Santa Cruz de Alayá y puntos intermedios.
Ocho vehículos, no más, siguiendo el cortejo. Un par de camionetas de modelo reciente y otros carros no tan viejos. Tres patrullas del Ejército y dos de la Policía Estatal, discretas y a distancia. Silentes, vigilantes. Pero dieron vuelta en u cuando terminó la mancha urbana, antes de llegar al cerro de El Tule.

Déjenme solo
Dicen los cercanos que pidió, ordenó: “Déjenme solo”. Que ya estaba cansado. Harto. Que sabía lo que venía y que había decidido enfrentarlo él y no quería a nadie más. Cuentan, casi a manera de mito, que siguió a pie entre el monte y los predios de plantíos de temporal, que pidió ayuda y las puertas se cerraron. Solo, solo, solo.
Así lo dejaron y así murió. Las versiones de las autoridades indican que fueron calibres pequeños los que perforaron su piel, pero que también tenía muchos golpes, que los militares nomás llegaron por el cuerpo, que no hubo tal balacera y que por ahí, cerca de donde lo recogieron, había fiesta.
Y en esas fiestas, aseguran, siempre hay muertos.
Solo ahí, entre los matorrales. Parecía sonreír ese cadáver. O ironizar: dónde quedó el Ejército que comandaba, dónde las armas. Porque en el funeral estuvieron pocos. Porque al cortejo asistieron menos.
Porque así lo pidió, dicen. “Déjenme solo”.
Y solo se quedó.

lunes, 30 de diciembre de 2013

LA HISTORIA DEL PAIS ES LA HISTORIA DEL NARCOTRAFICO

EL NARCOTRAFICO EN LOS TERRITORIOS INDIGENAS DE AMERICA LATINA

El narcotráfico en los territorios indígenas de América Latina by Norberto Emmerich

EL CARTEL DE SINALOA Y LOS ZETAS TRABAJAN JUNTOS EN ARGENTINA

Argentina, nuevo dominio del "El Chapo"

Los principales cárteles mexicanos de la droga –el de Sinaloa, el de Tijuana y Los Zetas– lograron expandirse hasta Argentina, donde operan a sus anchas mediante complicidades sui generis. En revelaciones exclusivas a Proceso como parte de una investigación que realiza en ese país, el especialista Edgardo Buscaglia explica que esas organizaciones delictivas se han valido de las iglesias a fin de penetrar en las comunidades pobres con el propósito de obtener la aceptación que requieren para actuar con total libertad. Para ello, dichos carteles, en especial el de Sinaloa, que lidera El Chapo Guzmán, cuentan con la complicidad de las autoridades de esa nación sudamericana que, a diferencia de las colombianas o chilenas, no hacen nada para frenar “la invasión mexicana”.
El cártel de Sinaloa, que lidera Joaquín El Chapo Guzmán, amplió su campo de operaciones hacia las provincias más pobres del norte de Argentina, donde ha establecido centros de producción, acopio y distribución de drogas. Arropada por algunas iglesias de la región, esta organización ha logrado mantenerse a salvo de operativos policíacos y desde hace tres o cuatro años se ha vinculado con las comunidades locales, que le brindan la protección que requiere.
El modus operandi gracias al cual el cartel de Sinaloa ha podido desplazarse y trabajar en ese país tiene como uno de sus ejes a la Iglesia, sostiene el especialista e investigador del Instituto Tecnológico Autónomo de México Edgardo Buscaglia.
Entrevistado desde México mientras viaja por Argentina, a donde acudió junto con su equipo de trabajo para efectuar un sondeo de campo sobre las andanzas de los carteles mexicanos, el especialista revela a Proceso sus hallazgos y la manera en que los barones de la droga se infiltran en las comunidades más pobres de ese país, pues aclara que, además del cartel de Sinaloa, el de Tijuana y Los Zetas lograron extenderse hacia esa nación.
Y lo hacen, puntualiza Buscaglia, mediante el trabajo social que impulsan las iglesias, en especial las evangélicas.
Argentina, el segundo país más grande de Latinoamérica fue elegido por El Chapo para “diversificar sus posiciones” y “minimizar riesgos”.
Pero si bien las provincias elegidas por el narcotraficante mexicano –Chaco, Formosa, Misiones– no son las más remotas, sí son las más pobres. Se encuentran en la zona norte en regiones selváticas o boscosas con un clima tropical y templado, aunque en verano las temperaturas llegan a 50 grados centígrados. Su ubicación es estratégica, pues colindan, por un lado, con Paraguay y, por el otro, con Uruguay.
Según el equipo de Buscaglia, El Chapo instaló centros de producción de droga en esas localidades, con la complicidad de algunas iglesias.
El especialista detalla: “En los últimos años Argentina se ha transformado en un centro de producción de drogas sintéticas y esa zona (donde opera El Chapo) está compuesta por Formosa, Chaco y Misiones, que están en el norte del país.
“Ahí se ha establecido una base patrimonial y productiva del cartel de Sinaloa y del cartel de Tijuana en combinación, ¡aunque parezca mentira! Pero también hay atisbos de presencia de Los Zetas en la parte central del país, en Córdoba y Santa Fe.”
–¿Desde cuándo tiene usted conocimiento de que el cartel de Sinaloa comenzó a operar en Argentina?
–Hace tres o cuatro años. Los colombianos ya tenían participación en ese país desde los años noventa, pero los carteles mexicanos comenzaron a expandirse visiblemente a partir de 2007 y se han ubicado en la zona norte, que son los centros productivos. Su manejo patrimonial y de inversiones está muy focalizado en Buenos Aires, en Córdoba y en Santa Fe.

El posicionamiento
Hasta donde se sabe, el cartel del Chapo llegó a la provincia del Chaco en 2007. Su emisaria fue María Alejandra López Madrid, quien tenía como objetivo poner en funcionamiento la “Iglesia Evangélica del Nuevo Milenio”, según reveló a medios de aquel país Claudio Izaguirre, presidente de la Asociación Antidrogas de la República Argentina.
Al cabo de dos años no había ninguna información de lo que hizo en ese templo enclavado en una de las zonas más pobres del país. No fue sino hasta agosto de 2009 cuando se suscitó un conflicto entre los habitantes del lugar y un mexicano que aseguró ser pastor y reclamaba la iglesia. Intervinieron las autoridades y el supuesto pastor se identificó con el nombre de Jerónimo López Valdez; reiteró que iba para hacerse cargo del templo.
La policía argentina verificó los datos y comprobó que nadie con ese nombre había ingresado al país y que en México no había registrado pastor alguno con ese nombre. Lo que sí encontraron fue una fotografía con el nombre de Víctor Hugo López Valdez, una persona con antecedentes penales y que en México era buscado por narcotráfico.
El mismo Claudio Izaguirre dio a conocer que la mujer que dos años antes había fundado el templo fue detenida por las autoridades de Paraguay el 2 de mayo de 2009 “por actividades ilícitas”.
El 28 de agosto de 2009, Radio Fénix La Rioja, de la provincia La Rioja, cercana al Chaco, difundió: “El tenebroso cartel mexicano de Sinaloa pretendería instalarse en Chaco mediante la fachada de iglesias evangélicas… se estima que los individuos tratarían de enviar efedrina al exterior mediante vuelos ilegales”.
La radiodifusora reprodujo una declaración del integrante de la Asociación Antidrogas, Claudio Izaguirre: “Hay fuertes sospechas de que el norte argentino sería usado para enviar ilegalmente al exterior, por avionetas, importantes cargamentos de efedrina… pueden transportar hasta 600 kilogramos. Salen de Argentina, arriban al suelo mexicano y hacen escalas en Perú, Costa Rica, Panamá, Nicaragua, Honduras y Guatemala”.
En mayo de 2010, el periodista mexicano especializado en temas de narcotráfico José Reveles indagó el caso del Chaco y lo documentó en su libro "El cartel incómodo".
El 18 de mayo de 2010, la prensa argentina divulgó la versión de que elementos de la agencia antidrogas estadounidense (DEA) estarían en la localidad de Resistencia, perteneciente a la provincia del Chaco, para indagar la presencia del Chapo Guzmán y el uso de iglesias evangélicas como fachada para encubrir sus actividades.
En su libro Reveles menciona el templo evangélico que El Chapo le construyó a su madre, Consuelo Loera de Guzmán, en la comunidad de La Tuna, en Sinaloa. El templo se convirtió en poco tiempo en el centro de convenciones y ceremoniales al que acuden fieles 200 kilómetros a la redonda y que provienen de Durango, Sonora, Chihuahua, Jalisco, Colima y Nayarit.
Si bien la presencia del cártel de Sinaloa en algunas provincias de Argentina se detectó hasta 2009, según los funcionarios antidrogas de ese país ya operaba desde 2007.
Sin embargo, de acuerdo con un reporte que la Secretaría de la Defensa Nacional entregó en octubre de 2010 a los diputados de la LXI Legislatura, fue a inicios de 2003 cuando los carteles mexicanos redimensionaron su rol para fortalecer su participación e influencia en países de Centro y Sudamérica. Intensificaron su presencia en Colombia, Ecuador, Bolivia, Perú y Centroamérica para la producción de cocaína, y a partir de 2007 se trasladaron a Argentina para la fabricación de efedrina, precursora de drogas sintéticas.

Fachadas
Para algunos especialistas la estrecha relación entre iglesias de diferentes denominaciones y grupos criminales tiene como uno de sus fines el lavado de dinero.
Marcelo E. Decoud, director regional para América Latina y el Caribe de la International Compliance Association, con sede en Londres –institución que imparte capacitación en materia de criminalidad financiera y combate el lavado de capitales–, sostiene que las organizaciones criminales utilizan iglesias con representación en varios países de Latinoamérica para el lavado de dinero.
De acuerdo con este especialista, las agrupaciones religiosas acuden a un banco para depositar fuertes sumas en efectivo que dicen haber recibido de sus fieles; luego el dinero es transferido a otro banco y finalmente a otro, fuera de su país de origen, principalmente en instituciones ubicadas en paraísos fiscales.
Aunque Buscaglia no descarta que se utilicen las estructuras religiosas para lavar dinero, considera que las organizaciones criminales las usan para granjearse el favor de la gente, y de esta manera garantizar su propia seguridad.
Explica: “La situación de penetración es con fines típicos que todo grupo criminal tiene para poder protegerse socialmente en determinadas áreas. A veces lo hacen a través de la Iglesia católica y en otras ocasiones utilizan a las asociaciones evangélicas, protestantes. En Centroamérica se valen de las bautistas y evangélicas”.
Detalla que los grupos criminales promueven su protección social mediante la construcción de iglesias y de infraestructura religiosa, y asimismo por medio del financiamiento de actos religiosos. En ese sentido, sostiene, las iglesias no buscan lavarles dinero a los grupos criminales. Protegerse socialmente y obtener legitimidad social, ese es el modus operandi de los grupos criminales.
Destaca que la delincuencia organizada “tiene que ser vista cercana a los valores religiosos de las poblaciones en donde los grupos mafiosos buscan protección… Éstos pretenden que con sus actos el pueblo les dé su beneplácito”.
El investigador enfatiza que esa relación “es un factor de penetración muy importante para que los grupos criminales cuenten con protección social. Ésta es tan importante como la protección política. No puede entender hoy cómo El Chapo se protege si no se entiende el ángulo social de esa cobertura que tiene una faceta religiosa.
“Las construcciones, las actividades que la familia realiza en los templos, ese tipo de cosas implican realmente un lavado patrimonial que no es de gran envergadura, pero que adquiere relevancia para explicar los niveles de protección social de los que gozan los carteles en México y en otros países.”
Mediante su trabajo, el experto se ha percatado de que los carteles establecen centros productivos en lugares donde pueden realizar sus actividades de manera abierta y notoria. “Para ello necesitan dos cosas: la protección política por parte de los gobernadores de estas provincias y la protección social, que implica que la población no los denuncie, no los expulse. ¡No todo se logra con amenazas ni con asesinatos! Por lo tanto, sí han penetrado las iglesias, no solamente las evangélicas sino también la católica en estas regiones”, puntualiza.

Diversificación
Mediante sus pesquisas Buscaglia pudo constatar cómo tres iglesias evangélicas –además de la del Nuevo Milenio– han sido penetradas patrimonialmente por el cartel de Sinaloa. Aunque revela la zona donde se ubican, solicita que no se mencione el sitio exacto donde se encuentran, por razones de seguridad.
“Son tres iglesias evangélicas… En poblaciones en donde no estaban acostumbrados a este tipo de presencia hoy se observan amplias presencias productivas y patrimoniales de carteles mexicanos en esa región, que el gobierno argentino no está combatiendo. El gobierno está permitiendo activamente la presencia de esos grupos y eso significa que también existen indicios de penetración política.”
Agrega que el siguiente paso es la penetración patrimonial en el sector privado, sobre todo en las empresas farmacéuticas. Incluso recuerda que en Argentina ya se han presentado en fechas recientes varios homicidios de empresarios de este ramo.
–¿La razón por la que los cárteles mexicanos se están trasladando a Argentina se debe a la persecución del gobierno, a que buscan lugares más seguros o países más facilitadores?
–La expansión de los cárteles mexicanos a 52 países muestra sin lugar a dudas mayor fortaleza patrimonial. México ha sido su base de corrupción, de poderío político que les ha permitido expandirse a otros países. Ellos, cuando incrementan su riqueza tratan de diversificar sus posiciones para minimizar riesgos.
“No eligen cualquier país; por ejemplo, no se van a Chile o a Colombia a establecer sus bases productivas; acuden a lugares donde hay más impunidad, como Argentina. En este momento –explica– ese país tiene índices muy altos de impunidad en donde causas ligadas a grupos criminales prescriben, no se les tipifica como delincuencia organizada; amplios sectores políticos están siendo penetrados por grupos criminales y por eso la presencia del cartel de Sinaloa en Argentina no es casual. Ellos buscan paraísos patrimoniales, como México y Argentina.”
Buscaglia destaca el trabajo de Paraguay y de Brasil para frenar la presencia de carteles de la droga. “Ahí no hay surgimiento como hongos de bases productivas; sí se observan en Argentina, donde la impunidad es mayor y, por lo tanto, la vinculación con iglesias responde a intereses productivos, patrimoniales y políticos de los grupos criminales”.
Buscaglia advierte a las iglesias que deben ser muy cuidadosas para no dejarse capturar mediante la treta de la obra social proveniente del narco: “Porque si bien uno argumenta que las iglesias no están activamente buscando ese canal de lavado patrimonial, también es cierto que muchos actores de las iglesias y de la Iglesia católica se hacen de la vista gorda. Fingen que no se percatan de esa búsqueda de legitimidad social por parte de las mafias mexicanas. La Iglesia tiene que ser mucho más activa en impedirlo, pero es algo que no se observa en Latinoamérica ni en México”.
Y añade: “Las iglesias son bastante cómodas y aceptadoras de la infiltración delincuencial y eso hace que desde el punto de vista pasivo también sean sujetas a acusaciones de corrupción. Aunque se trata de corrupción pasiva, es corrupción al fin”.

EL MAPA DEL NARCOTRAFICO EN ARGENTINA

El mapa de la Argentina de los narcos
Por Agustina Grasso
http://www.perfil.com/elobservador/El-mapa-de-la-Argentina-de-los-narcos-20131116-0062.HTML

Cómo es la ruta blanca de la cocaína que llega como pasta base desde Bolivia hasta purificarse en Buenos Aires. Panorama de las provincias con más “cocinas”. En lo que va del año, ya se desbarataron 235. El rol de la Policía en el avance del narcotráfico en todo el país.
Un manual para estudiantes describe a la Argentina como un país que se caracteriza por la variedad que ofrece tanto a nivel geográfico como cultural. Su diversidad en el paisaje es muy amplia: desde cataratas, lagos y bosques, hasta desiertos de sal. Pero hay un mapa que no sale en los textos escolares: el de la producción ilegal de estupefacientes. De acuerdo con datos de la DEA, la Argentina sería uno de los 25 países que registran mayor producción de precursores químicos.
Hoy su producción se basa en la cocaína y, en menor medida, en drogas más complejas, como éxtasis y LSD. Según datos de la Secretaría de Seguridad de la Nación, en lo que va del año se desbarataron 235 “cocinas” en todo el país, una cifra que para diversos especialistas no sería ni el 10% de la real.
El último informe de la Sedronar sobre “centros de procesamiento ilícito de estupefacientes” detalla que Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Tucumán, Entre Ríos y Jujuy son las provincias que más cocinas de fraccionamiento y producción de narcóticos poseen. Según esta investigación, la mayoría de los lugares de adulteración se ubican en la provincia de Buenos Aires con el 46%, a la que le sigue la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (13%), y las provincias de Córdoba (27%), Salta (7%) y Tucumán (7%). El informe, publicado en 2011 y basado en ochenta centros en todo el país, agrega que los centros de fabricación se ubican en un 76% en la provincia de Buenos Aires, 7% en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y el resto en Córdoba (7%), Tucumán (7%) y Jujuy (7%). Para actualizar el panorama, PERFIL consultó a especialistas en cada una de estas provincias de mayor producción.

Salta y Jujuy. Todo comienza en Bolivia. Más específicamente en los campos de coca de Yacuiba. Por su ubicación geográfica, las primeras provincias de la “ruta banca” son Jujuy y Salta. “Salta posee dos ingresos legales: la ciudad de Orán (a la altura de Aguas Blancas) y por la Ruta 34 (Salvador Mazza), donde se puede cruzar la frontera caminando por pasos no habilitados y hay tránsito de mercadería no controlada”, indica Ricardo Toranzo, titular de la fiscalía federal Nº1 de Salta a PERFIL. El funcionario especifica que en los alrededores del cauce del Río Seco hay barrios con movimientos muy fluidos “que hace que sean fronteras muy permeables y dificultosa para controlar”.
El traslado es variado. En su mayoría “es terrestre, a través de mulas, camellos o en coches. También puede ser por vía aérea en pistas clandestinas o es arrojado desde el aire en zonas boscosa”. Los búnkers aquí hacen un trabajo de refinamiento de estupefacientes de la pasta base de la hoja de coca (PBC). “La purificación en el país se debe a la facilidad que existe en el territorio de contar con precursores químicos (como carbonato de sodio y ácido clorhídrico) para esta etapa de elaboración del clorhidrato de cocaína”. En la Argentina, no hay constancias de plantaciones de coca: “Se da más que nada en Colombia, Perú y Bolivia, mientras que el trabajo de los precursores químicos se encuentran en Argentina, Brasil y Ecuador”, aclara Toranzo.
El procedimiento de fraccionamiento puede repetirse varias veces, según la calidad buscada. “En el camino van quedando residuos que vuelven a comercializarse (el más impuro es el paco)”, especifica Alberto Aragone, defensor público oficial ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Jujuy. En esta provincia, el punto de más traspaso se da en La Quiaca y para que el traslado sea posible hasta Buenos Aires es esencial la Ruta 34. Este camino luego desemboca en Tucumán, Santiago del Estero, Córdoba, Rosario o Buenos Aires. En Santiago del Estero y Tucumán, según fuentes locales, se suele acopiar la droga y de allí se establece el transporte a grande urbes o al exterior vía aérea.

Córdoba.
Los corredores más activos en la tierra cordobesa son por la Ruta 38. Las localidades lindantes como La Cumbre, Capilla del Monte, La Falda, Santa María de Punilla y San Marcos Sierra son destinos “comunes” para el arribo de marihuana, cocaína y otras sustancias ilegales. Otro corredor es el de la Ruta 9 Norte, con la Ruta 60, que es un corredor “histórico”. “Sólo que en los últimos tiempos, se sospecha que la 38 empezó a ser más activa”, aclaró Juan Federico, periodista local especializado en narcotráfico.
Los alrededores del cementerio San Vicente (sudeste de la Capital, barrios Maldonado, Müller, Altamira, Colonia Lola, Bajada San José, Campo de la Ribera) forman la zona donde más proliferaron las cocinas de drogas. El periodista de La Voz del Interior le contó a PERFIL que las cocinas hace años “empezaron a disgregarse por todas partes, mucho al sur, en barrio Villa El Libertador y alrededores. Pero el sector más caliente es el de los alrededores del cementerio San Vicente”.
Félix Crous, titular de la Procuraduría Adjunta de Narcocriminalidad, asevera que “la Policía es parte del Estado, con relaciones permanentes con la comunidad y ahí su involucramiento es muy evidente”. El ejemplo del “narcoescándalo de Córdoba” es el más claro: hasta el momento, un comisario, un oficial y un suboficial se encuentran detenidos en el marco de la investigación por nexos entre policías, narcos y políticos. En esta provincia, en 2012 se incautaron casi 200 kilos de cocaína. Pero como parte del operativo Octubre Blanco, el mes pasado, se decomisó el mayor cargamento de drogas de la historia de Córdoba: 583 kilos de cocaína en la Ruta 9, cerca del norte provincial.
Santa Fe. En la cuna de la bandera, el principal ingreso de drogas a nivel terrestre se da por la Ruta 34, que atraviesa toda la provincia y termina en Rosario. Pero fuentes locales detallaron que “hay otras rutas alternativas donde se traslada la droga. También hubo casos de cargamentos por avionetas y barcazas”.
Esta provincia sufrió lo que podría haber sido el peor golpe al Estado por parte de bandas narcocriminales: 14 balas calibre 45 que recibió la casa del gobernador Antonio Bonfatti el 11 de octubre. Hasta el momento hay tres detenidos, presuntos integrantes de bandas narco. En Rosario, los barrios más afectados por el negocio son Ludueña, en zona noroeste; Tablada, Nuevo Alberdi y La Granada, al sur, y Las Flores, en el centro de la ciudad. Según la concejala del bloque radical María Eugenia Schmuck, en algunos barrios se sabe quién manda, pero otros no tienen dueño. En los últimos años se multiplicó la presencia de kioscos, casas precarias de venta de droga. “Aquí no hay bandas al estilo del Cartel de Sinaloa (México). En los medios nacionales, Rosario se vende como si fuera México, pero no está muy organizado el asunto. Hay mucho “imprevisto”, especificó un periodista local y agregó que la red de comercialización y seguridad con los “soldaditos” es lo más establecido. Esto no quita el entramado de complicidad con otros sectores de poder: abogados, venta de autos de alta gama, contadores que limpian prontuarios, negocios inmobiliarios y protección de la policía provincial. Según la investigación Calles perdidas, de la Universidad Nacional de Rosario, $ 1.500 por día cuesta la protección policial y $ 300 gana un soldadito armado, mientras que uno desarmado gana 150. Este año, policías federales desbarataron “la cocina más grande en la historia país” en un country de Funes.

Buenos Aires. La próxima parada de la Ruta 34 es Buenos Aires. En los últimos meses, según la Policía Bonaerense, se decomisaron 17 laboratorios en la Provincia, hubo 18.269 procedimientos y se incautaron 28 mil pastillas de éxtasis. El comisario Rubén Darío García, inspector de prevención de la Superintendencia de Drogas Ilícitas de la Provincia de Buenos Aires, habló con PERFIL sobre la situación que se vive: “En los barrios es muy común la presencia de cocinas de estiramiento, más que de producción”. Cuando se le preguntó por las zonas más afectadas del interior, García indicó que Zárate y Campana son lugares que no poseen menos control, más que nada “social” . Aclara que en la Provincia hay mucho “contrabando hormiga”. El menudeo se da de manera impensada: libros, langostinos, dulce de leche y frutillas. Para García, el crimen se organiza por zonas y no hay un armado de bandas a nivel nacional. Por su parte, el especialista y asesor en narcotráfico, Norberto Emmerich, explica que en Buenos Aires en general actúan carteles nacionales o en manos de población extranjera, como peruanos, paraguayos o colombianos. “Ellos producen acá porque buscan reducir costos de traslado y logística como cualquier empresa”, agrega el especialista.
El negocio posee dos grandes escenarios. Uno es en los barrios más carenciados, donde, según Emmerich, “aumenta el consumo de paco, enraizado con fuerzas policiales, y la violencia. En San Martín, Villa La Cárcova, ya hay casi 20 chicos muertos en los últimos meses. Los vecinos aseguran que una de las bandas responde a “Rolón”, que estaría protegido por el secretario de Seguridad de San Martín, José María Fernández.
Otro escenario es el de los countries y el mercado de las drogas sintéticas, mayormente consumidas en fiestas electrónicas. Como el caso de la caída de un jefe de una banda narco, empleado de la agencia de viajes de egresados, Travel Rock que vendía cocaína, éxtasis, ketamina y efedrina en fiestas electrónicas.

Ciudad de Buenos Aires. El patovica Julio César Martínez llegó de Ibiza a Buenos Aires con un propósito: cocinar drogas de diseño. Así logró instalar “el primer laboratorio sintético en plena Ciudad de Buenos Aires”, como lo calificaron las fuerzas de seguridad en septiembre. Este “operativo Ibiza” estaba encadenado con el empleado de Travel Rock. Más allá de la producción sintética, los barrios más pobres de la Ciudad viven un fenómeno similar a los de Provincia con “el nivel de adicción, la violencia y la connivencia con sectores policiales”, afirma Luciana Pol, coordinadora de Políticas de Seguridad y Violencia Institucional del CELS. Los especialistas declaran que en Villa Soldati hay una fuerte presencia de ciudadanos de Paraguay; en Constitución, dominicanos; mexicanos en Puerto Madero; colombianos en Pilar; y peruanos en el barrio 1-11-14 de Bajo Flores. Aquí, el mes pasado, cinco personas murieron en un tiroteo. En Zabaleta, durante los últimos dos años, cinco chicos murieron en medio de un enfrentamiento, como el caso de Kevin de 9 años. Para Pol, la violencia es más fuerte en la zona sur (Villa Lugano, Soldati, Pompeya, Barracas) y la lógica se repite: “Las fuerzas llegan al barrio, hacen contactos y buscan protección”.

‘Breaking Bad’ y los narcopolicías
En la exitosa serie norteamericana –que contó la historia de Walter White, el aburrido profesor de química que al enterarse que padecía cáncer decidió volcarse a un nuevo negocio, cocinar metanfetaminas– hubo otro personaje que con el desarrollo de los capítulos fue ganándose al público, Hank: el cuñado del protagonista y un incorruptible oficial de la DEA. En el programa televisivo no hubo personajes que formaran parte de un entramado policial corrupto, como sí los hay en Argentina. Son un eslabón fundamental para el desarrollo de este mercado ilegal. “Acá no hay carteles organizados. Los grandes regenteadores en Argentina son las fuerzas policiales dedicadas al mercado de drogas”, afirma el especialista Norberto Emmerich a PERFIL. Algunas pruebas de esto fueron el pedido de captura al ex jefe de la Policía de Santa Fe, Hugo Tognoli, y los escándalos de la narcopolicía en Córdoba. Pero Buenos Aires no es la excepción, Luciana Pol del CELS asevera que es necesaria “una agenda de reforma, control y lucha contra la corrupción policial”.
Pol advierte que “hay que ser cuidadosos con la solución porque más violencia arrastra más violencia. Lo importante es mejorar la capacidad de investigación penal de delitos”. En el mismo sentido, Félix Crous, procurador adjunto de narcocriminalidad de Procunar, en una entrevista a la Agencia Paco Urondo, criticó cómo se investiga la problemática: “en la fase judicial estamos acostumbrados a investigaciones donde la interceptación del cargamento es la vedette, pero no hay investigaciones proactivas, salvo excepciones”. Para Crous hay que profundizar en la cadena de financiación, producción, logística, distribución y lavado de dinero”. Tanto Emmerich como Pol hacen hincapié en “la necesidad de un debate profundo sobre el narcotráfico” que además enmarca otros delitos, como trata de personas, prostitución y venta de autos ilegales.

miércoles, 25 de diciembre de 2013

PAX MAFIOSA EN COLOMBIA, LIDERADA POR EL CHAPO GUZMAN

Una tregua avalada por el Chapo

Las autoridades de Medellín atribuyen a su efectividad en el combate al crimen organizado la sensible baja de la violencia en esa ciudad colombiana. Pero las mafias y los habitantes de los barrios marginales tienen otra versión: las dos principales bandas de esa urbe, La Oficina y Los Urabeños, acordaron una tregua, el Pacto del Fusil, para terminar una guerra que ya les había causado miles de bajas a lo largo de casi un lustro y entorpecía sus negocios. Pero hay más: en las reuniones cumbre en las cuales los líderes de ambos grupos “firmaron la paz” hubo representantes del Chapo Guzmán, a quien le interesa que sus proveedores mantengan el flujo de cocaína. 
Tras varios años de guerra y miles de muertos, las organizaciones criminales Los Urabeños y La Oficina –dominantes de la actividad delictiva en esta ciudad– acordaron el pasado julio una tregua llamada Pacto del Fusil, que coincidió con una drástica caída en el índice de homicidios y cuya gestación se atribuye en los barrios bravos de la ciudad al ato costo financiero del conflicto mafioso, a la necesidad de esos grupos de potenciar sus negocios ilegales y al acoso de la policía.
De acuerdo con el presidente de la Corporación para la Paz y el Desarrollo Social (Corpades) de Medellín, Luis Fernando Quijano, el Pacto del Fusil tiene “el aval del Cártel de Sinaloa porque (la organización delictiva mexicana de Joaquín El Chapo Guzmán) ve la necesidad de acabar ese conflicto a fin de no afectar más el suministro de droga para sus rutas a Estados Unidos, que ha estado cayendo.
“En reuniones entre jefes de La Oficina y Los Urabeños ha existido presencia de mexicanos, de gente del Chapo. A ellos les conviene este acuerdo porque fortalece a Los Urabeños, sus socios principales en Colombia, y les garantiza más embarques”, dice a Proceso el investigador del conflicto urbano y del fenómeno mafioso en Medellín.
Según organismos colombianos de inteligencia, el Cártel de Sinaloa tiene una estrecha relación de negocios con Los Urabeños –la mayor banda criminal (bacrim) del país y la más involucrada en el tráfico internacional de cocaína–, aunque en el pasado también hizo negocios con La Oficina.
Giovani, un mando medio de La Oficina en la Comuna 13 de Medellín –una de las más violentas y golpeadas por la guerra entre los combos (pandillas) de las dos organizaciones mafiosas dominantes–, dice que el Pacto del Fusil es consecuencia “del desgaste económico que estábamos teniendo” por los frecuentes enfrentamientos armados.
El año pasado se registraron en esa comuna (barrio popular) cuatro homicidios semanales, la mitad de menores de 25 años. El pasado febrero dos jovenes fueron asesinados por invadir el territorio de una banda rival, lo cual causó alarma social y desató un fuerte operativo policiaco.
“Esto afectaba los negocios, el boleteo (extorsión), el comercio (bajo coerción), el microtráfico, y nos hacía muy visibles para la policía, estábamos facilitándole el trabajo”, asevera el jefe de zona, quien en su interacción con la comunidad se conduce como un dirigente social más que como un capo mafioso. Una mujer mayor lo saluda a la mitad de la calle y él saca del bolsillo un billete de 10 mil pesos colombianos (unos cinco dólares) y se lo entrega. “Tenga, mamita”, le dice.
Giovani –con una camiseta del equipo de futbol Nacional de Medellín, tenis Nike, pantalón de mezclilla y tres guardaespaldas– dice que la tregua con Los Urabeños fue pactada “por los jefes altos; los mexicanos han estado en reuniones posteriores, en las que se han cuadrado negocios”.
Quijano sostiene: “Desde que se dio el pacto hay más presencia del Cártel de Sinaloa”.­
El Pacto del Fusil fue producto de al menos dos cumbres entre cabecillas de La Oficina y Los Urabeños el pasado julio, una de las cuales tuvo lugar en Medellín y otra en una finca de San Jerónimo (unos 25 kilómetros al noroccidente de esta ciudad), donde los jefes mafiosos se repartieron las zonas, sellaron alianzas para trabajar conjuntamente en grandes cargamentos de droga y acordaron finalizar los choques armados. Los coordinadores replicaron esos encuentros en las comunas en conflicto para delimitar sus territorios e impartir la orden del alto al fuego a todos los combos. El desacato se paga con la muerte.
Medellín había vivido una guerra mafiosa de casi cinco años que produjo la mayoría de los 7 mil 671 homicidios en la ciudad entre 2009 y junio de este año. Más de uno cada seis horas, en promedio. El conflicto se desató luego de la extradición a Estados Unidos, en 2008, de Diego Fernando Murillo, Don Berna, jefe máximo de La Oficina y quien dominó durante la mayoría de la década pasada el crimen organizado en el área metropolitana de esta urbe de 3.5 millones de habitantes, la segunda más grande de Colombia.
Tras la caída de Don Berna sus principales subalternos –Ericson Vargas Cardona, Sebastián, y Maximiliano Bonilla, Valenciano– iniciaron una disputa por el control de la plaza que se prolongó hasta la captura de este último en Venezuela en noviembre de 2011.
Valenciano se había aliado con Los Urabeños –grupo paramilitar convertido en bacrim– para combatir a Sebastián, quien asumió el liderazgo de La Oficina hasta su detención en una finca cerca de Medellín en agosto de 2012. El encarcelamiento y posterior extradición a Estados Unidos de ambos capos desató una nueva guerra entre sus estructuras, que en los primeros meses de este año incluyó asesinatos de menores de edad, torturas, desapariciones y otros crímenes atroces contra personas inocentes.

Trabajo social
Giovani plantea que la tregua ha permitido la consolidación de los negocios criminales de La Oficina y Los Urabeños, las cuales controlan en Medellín desde la “seguridad” de los camiones de pasajeros, negocios, vendedores ambulantes y casas de apuestas, mediante cuotas extorsivas, hasta el más rentable microtráfico de drogas, las “plazas de vicio” donde se expenden y consumen estupefacientes en las comunas y el comercio en los barrios.
“Sin tiros uno se puede dedicar más a hacer rendir los negocios”, dice el coordinador de combos de la Comuna 13. Asienta que la guerra drenaba las finanzas de las mafias locales. “Eso no es rentable, aquí se echaba tanta bala que teníamos que recalzar las balas fundiendo latón”, señala.
La mayoría de los jóvenes muertos dejó­ familias cuya manutención corre a cargo de las bandas, mientras que los capturados por la policía también cuestan dinero por los gastos de defensa y las ayudas alimenticias que proporcionan a sus esposas e hijos. “Por todos lados estábamos perdiendo plata”, puntualiza Giovani.
Él y sus combos venden las arepas (tortillas colombianas) y los huevos –alimentos básicos en la dieta de este país– a los comercios de un amplio sector de la Comuna 13, en su faceta de comerciantes. A los camiones de pasajeros que entran en sus barrios y a los pequeños negocios les cobran unos 10 dólares diarios de “cuota”. En las más de 50 “plazas de vicio” que tienen diseminadas en la zona expenden bazuco, mariguana, drogas sintéticas, cocaína. Por todos lados se observan jóvenes con pistolas al cinto. Es su territorio.
Giovani también resuelve disputas por terrenos irregulares, conflictos entre vecinos y hasta pleitos maritales. “Yo soy un líder social”, expresa. Y en parte es verdad. En medio de sus actividades mafiosas saca tiempo para hacer trabajo comunitario. Los funcionarios de integración territorial de la alcaldía se tienen que entender con él para efectuar cualquier labor en su área de influencia.
El coordinador de la Mesa de Derechos Humanos del Valle de Aburrá –donde se asienta Medellín–, Carlos Arcila, afirma que las estructuras criminales de La Oficina y Los Urabeños “forman pequeños Estados en los barrios, que suplen la ausencia gubernamental. Ellos son quienes dan empleo a los jóvenes con las rentas ilegales; los que dirimen controversias; organizan, controlan y ayudan a la comunidad. En esta temporada navideña les dan mercado (víveres) a los más pobres y ayudan a los barrios a hacer pesebres. La gente los ve como dirigentes sociales, ellos regulan la vida comunitaria”.
Arcila, abogado penalista, manifiesta que el Pacto del Fusil ha permitido a las mafias “tener más control social y afianzar su poder económico y territorial. Las balaceras también les estaban restando apoyo entre la población y hoy los barrios viven otro clima, uno de mayor tranquilidad.
“El propósito del pacto es mantener toda su estructura económica y militar y dividir sus negocios. Es algo que están logrando, pero también les permite ganar más apoyo de la comunidad y afianzar sus alianzas con grupos trasnacionales, como el Cártel de Sinaloa. Aquí todos salieron ganando. La guerra y la presión estatal los había desgastado. Las autoridades les habían dado golpes muy fuertes”, afirma.

Odines
El jefe del subcomando operativo de la Policía Metropolitana de Medellín, José David Garzón, dice: “Más que un pacto lo que tenemos aquí es un repliegue de estos grupos delincuenciales por la presión sobre ellos, por las capturas de sus principales cabecillas. Con esta tregua buscan que nosotros bajemos la presión sobre ellos, pero no lo vamos a hacer”.
Menciona que todos los años se han capturado “objetivos de alto valor”, como Cebollero, Douglas, Riñón, Hugo Quintero, Gordo Téllez, Valenciano, Sebastián y Carlos Pesebre. Éste, capturado el pasado marzo, es uno de los últimos grandes jefes de La Oficina y, según activistas sociales, desde la cárcel sigue ejerciendo gran influencia sobre esa organización y realizó gestiones que facilitaron la tregua con Los Urabeños.
La Oficina y Los Urabeños fungen como las casas matrices y a los centros de mando de las estructuras operativas la policía los llama organizaciones delincuenciales integradas al narcotráfico (odin), las cuales a su vez controlan a los combos.
Según estadísticas oficiales, en 2009 había en Medellín 21 odines; este año la cifra bajó a 14. Los combos pasaron de 350 a 119 en el mismo lapso. Diferentes organizaciones sociales estiman que existen unos 6 mil jóvenes al servicio del crimen organizado en la ciudad.
El mes pasado la policía capturó a Carlos Alberto Zapata Herrera, Camilo, uno de los jefes de la odin llamada Trianón, la cual tiene injerencia en las comunas medellinenses 7, 11, 12 y 13. Un informe de inteligencia lo ubica como un ex policía de élite que sirvió 17 años a la institución como comando jungla y que acabó cooptado por La Oficina.
El reporte señala que el exoficial sucedió a Carlos Pesebre en esa organización y “trabaja con los mexicanos del Cártel de Sinaloa”. Por un error procesal –que está siendo investigado–, la fiscalía dejó libre al delincuente el pasado 19 de noviembre.
“Lo vamos a volver a capturar”, pronostica Garzón, quien sostiene que la policía colombiana ha acumulado mucha experiencia y capacidades para atacar los fenómenos criminales y reducir la violencia y delitos de gran impacto social, como los homicidios.
Diferentes organizaciones sociales han documentado que la disminución de homicidios en la ciudad es producto del Pacto del Fusil y no de una política integral de seguridad.
En 2009, cuando la guerra entre Valenciano y Sebastián vivía uno de sus puntos más candentes, Medellín tuvo 2 mil 187 asesinatos, uno cada cuatro horas, en promedio. Desde entonces la cifra ha bajado sostenidamente a un ritmo de más de 10% cada año. En 2012 hubo mil 251 homicidios y entre enero y noviembre pasados 859, lo cual hace prever que este año habrá menos de mil, el índice más bajo desde 2007.
Para el secretario de Seguridad de Medellín, Iván Darío Sánchez Hoyos “afirmar que por el supuesto pacto tenemos una reducción importante de homicidios es completamente descabellado porque los números hablan por sí mismos. Hay una tendencia a la baja que viene muy marcada desde el año pasado (entre 2011 y 2012 ese delito cayó 24.1%)”.
Medellín es la ciudad colombiana que más invierte en seguridad. Al presupuesto de la policía y los organismos de justicia –proveniente del gobierno nacional– el municipio adicionará el año próximo unos 90 millones de dólares que se emplearán en tecnología, logística y prevención del crimen. “Nosotros contribuimos con más presupuesto y articulamos el trabajo de la policía y la fiscalía”, indica Sánchez Hoyos.

Ciclos
Quijano señala que Medellín ha vivido ciclos de paz y violencia y periódicos ajustes del crimen organizado:
“En esta etapa lo que podemos apreciar es que Los Urabeños se ven más fortalecidos porque dominan las rutas del tráfico internacional de drogas y son quienes tienen el mayor contacto con los cárteles mexicanos. La Oficina se dedicará más al mercado local, a la extorsión, al microtráfico, y les dará un porcentaje del negocio a cambio de llevar una comisión en algunos embarques de droga. Ahora son socios pero podríamos estar a las puertas de que exista un único patrón en Medellín y el Valle de Aburrá. Ese patrón serían Los Urabeños.”
Según el presidente de la Corpades, Los Urabeños “son una mezcla de empresa mafiosa y ejército criminal y son los dueños de las rutas más rentables. A la Oficina le conviene negociar con ellos. Es lo que estamos viendo”.
Arcila advierte que si bien los homicidios han disminuido de manera importante en la ciudad, como las balaceras en los barrios, los asesinatos selectivos van en aumento, lo cual revela que las odin y los combos ajustan cuentas con mayor discreción.
“Es evidente que no quieren llamar la atención porque vienen de un periodo de mucho desgaste”, asegura.
El abogado y activista humanitario considera que el Pacto del Fusil debe aprovecharse para lograr acuerdos de mayor alcance social entre los grupos criminales, como su compromiso para dejar de utilizar niños en sus negocios, sea como sicarios o distribuidores de drogas.
El arzobispo de Medellín, Ricardo Tobón, convocó el pasado 4 de octubre a una jornada de oración por la paz a la cual se sumaron La Oficina y Los Urabeños, que repartieron camisetas blancas en las comunas con el lema “Antioquia sin fronteras”. Las iglesias se abarrotaron de jóvenes que las portaban. Antioquia es el departamento (estado) al cual pertenece Medellín, y “sin fronteras” alude a los límites invisibles en los barrios antes del Pacto del Fusil para delimitar los territorios de los combos. Cruzarlos equivalía a una condena de muerte.
Arcila es escéptico: “Estas treguas son muy frágiles”.