viernes, 28 de febrero de 2014

ESTADOS UNIDOS SE VA A LA GUERRA CON CHINA

Tropas estadounidenses y japonesas se entrenan para la guerra contra China
28 de febrero de 2014

La semana pasada, un artículo destacado en el New York Times no dejó ninguna duda acerca de los preparativos de Estados Unidos y Japón para la guerra o el objetivo previsto. Bajo el título "En el taladro japonés con un mensaje de Estados Unidos a Beijing", el artículo informa que marines estadounidenses están entrenando a la fuerza anfibia recién formada en Japón sobre la "la manera de invadir y recuperar una isla capturada por fuerzas hostiles".
Mientras que el ejercicio conjunto, cuyo nombre en código es Puño de Hierro, es un evento anual, el Marine teniente coronel John O'Neal declaró que las tropas japonesas entraron este año con "un nuevo sentido de propósito". La fuerte unidad 250 –de poco más de 25 soldados en 2006- llegó con "su propia Humvees, equipo y parafernalia para volver a tomar las islas o, en la jerga marina, un asalto anfibio con la intención de capturar objetivos en el interior”. O'Neill explicó que el ejercicio de un mes en Camp Pendleton, al sur de California, fue la "mayor y más incluyente operación hasta ahora".
El ejercicio conjunto se presentó como de carácter defensivo -una respuesta a lo que el Times denominó la "alarma" compartida de Estados Unidos y los círculos militares japoneses "sobre la flexión del músculo militar chino". En un discurso a principios de este mes, el capitán James Fanell, director de la inteligencia naval norteamericana en la Flota del Pacífico, acusó al ejército chino de preparar "una guerra corta y afilada para destruir a las fuerzas japonesas en el Mar Oriental de China", seguido de la toma de las disputadas islas Senkaku / Diaoyu.
Los comentarios de Fanell son sólo los más inflamatorios de un repiqueteo constante de la administración Obama y los militares de Estados Unidos que culpan a una China "asertiva" por el marcado aumento de las tensiones en Asia. En realidad, con el pretexto de preservar la paz y la estabilidad, el imperialismo de Estados Unidos, tras una década de guerras de agresión en Afganistán, Irak y Libia, se está preparando para un nuevo y más terrible conflicto con armas nucleares contra China.
Como parte de la torsión de Obama hacia el "eje de Asia", el Pentágono está cambiando el 60 por ciento de sus activos navales y aéreos de la región del Indo-Pacífico, estableciendo nuevos acuerdos básicos en toda la región y reestructurando las fuerzas existentes en Japón y Corea del Sur. Al alentar a los aliados militares, como Japón, a adoptar una postura más agresiva hacia China, Obama ha transformado las disputas territoriales en el Mar meridional y oriental de China, apenas registradas en la política mundial hace cinco años, en peligrosos puntos de erupción para la guerra.
El "eje" de Obama ha alimentado a las capas militaristas japoneses en los círculos de poder y directamente ayudó al ascenso al poder del gobierno más derechista desde finales de la Segunda Guerra Mundial, encabezado por el primer ministro Shinzo Abe. En sus 14 meses en el cargo, Abe aumentó el presupuesto militar del país por primera vez en una década, se movió para poner fin a las restricciones legales y constitucionales a los militares japoneses y dio a conocer una nueva orientación estratégica centrada en las islas suroccidentales del país, frente a China continental.
En marzo pasado, pocos meses después de asumir el cargo, Abe mostró una actitud beligerante e intransigente hacia China durante la disputa del Senkakus, citando la razón de ser de la ex primera ministra británica Margaret Thatcher cuando libró la guerra de las Malvinas contra la Argentina en 1982. En nombre de la "defensa de las islas", Abe decidió la creación de una fuerza anfibia similar a los Marines de Estados Unidos, con un lugar destacado en la agenda de los militares japoneses, junto con la sumatoria de una fuerza aeronaval y de guardacostas.
La remilitarización de Abe ha ido de la mano con el renacimiento de las tradiciones reaccionarias del militarismo japonés de los años 1930 y 1940 -simbolizadas en especial por su visita en diciembre al notorio Santuario de los japoneses muertos en la guerra, Yasukuni, donde están también sepultados los criminales de guerra. Un artículo del Wall Street Journal  de esta semana señaló que "el ascenso de una minoría nacionalista con más voz en Japón", incluidos los jóvenes parlamentarios del gobernante Partido Liberal Democrático de Abe (LDP), no sólo expresa la hostilidad hacia China y Corea del Sur, sino también hacia los Estados Unidos, por su leve crítica a la visita de Abe al Santuario Yasukuni.
El "eje" de Estados Unidos está desatando fuerzas políticas en Japón y en otras partes de Asia sobre las que no tiene control. Bajo el impacto de una crisis mundial que se profundiza, Washington está utilizando el poder militar de Estados Unidos para asegurar la prolongación de su hegemonía en Asia, que ahora juega un papel central en la economía mundial. Siendo aliado de Estados Unidos, el gobierno de Abe está por encima de todo intento de poner en tela de juicio los intereses del imperialismo japonés, con o sin el apoyo de Washington. Un miembro parlamentario de la línea dura del LDP, Takaya Muto, dijo al Wall Street Journal : "tenemos que ser capaces de protegernos a nosotros mismos", incluso a través del "armamento nuclear".
El ascenso y la incesante presión de Estados Unidos y sus aliados expone la debilidad inherente del liderazgo del Partido Comunista (PCC) chino, que, después de tres décadas de restauración capitalista, se encuentra asentado precariamente sobre una sociedad sacudida por una profunda brecha entre ricos y pobres. Orgánicamente incapaz de hacer cualquier convocatoria clasista a la clase obrera china, y mucho menos a nivel internacional, el régimen del PCCh intenta apaciguar a los Estados Unidos, mientras que al mismo tiempo construye las fuerzas armadas chinas y atiza el reaccionario nacionalismo chino para apuntalar su propia base social.
A su vez el gobierno de Obama aprovecha la postura china sobre las disputas territoriales con Japón y la expansión militar de Beijing para justificar una nueva aceleración del "pivote", de la cual el último ejercicio conjunto Estados Unidos-Japón es sólo un pequeño componente. En los últimos cinco años, Estados Unidos ha transformado toda la región en un polvorín peligroso, en un escenario donde un error de cálculo o un error en cualquiera de los muchos puntos de conflicto de la región amenaza con desencadenar una escalada del conflicto que sería una calamidad para la humanidad en su conjunto.
Peter Symonds


lunes, 24 de febrero de 2014

LA POLÍTICA DE PEÑA NIETO PARA EL NARCOTRÁFICO

Comprendiendo la visión de Peña Nieto sobre los carteles
por Scott Stewart

La política del presidente de México, Enrique Peña Nieto, respecto a la lucha contra los cárteles mexicanos de la droga ha sido un tema muy discutido desde mucho antes de ser electo. De hecho, en junio de 2011 -más de un año antes de la elección presidencial mexicana de julio de 2012- escribí un análisis donde se discutían los rumores de que, en caso de ser elegido, Peña Nieto iba a tratar de llegar a algún tipo de acuerdo con los cárteles mexicanos de la droga con el fin de reducir el nivel de violencia.
Tales rumores eran ciertamente comprensibles, dada la disposición en ese sentido que había existido durante muchos años entre algunos miembros de alto rango del Partido Revolucionario Institucional de Peña Nieto y algunas poderosas figuras de los carteles durante el largo reinado del Partido Revolucionario Institucional en México antes de la elección de Vicente Fox, del Partido de Acción Nacional, en 2000. Sin embargo, como hemos argumentado en 2011 y reiterado en marzo de 2013, muchas cosas han cambiado en México desde el año 2000, y la nueva realidad en México implica que sería imposible para el gobierno de Peña Nieto llegar a cualquier tipo de acuerdo con los carteles incluso ni siquiera hacer un intento.
Pero los rumores de que el gobierno Peña Nieto llegó a un acuerdo con algunas figuras del narcotráfico, como Joaquín "El Chapo" Guzmán Loera, continuaron persistiendo, así como también las detenciones del gobierno mexicano a agentes clave de la red de Guzmán, como Inés Coronel Barreras, el suegro de Guzmán, que fue detenido el 1° de mayo en Agua Prieta, México. 
En efecto, el 27 de abril, el reportero del Washington Post, Dana Priest, publicó un artículo detallado que describía cómo las autoridades estadounidenses temían que el gobierno mexicano estuviera reestructurando su relación de seguridad con el gobierno de Estados Unidos para que fuera posible llegar más fácilmente a una tregua no oficial con los líderes de los carteles. Sin embargo, cuatro días más tarde, Coronel -una figura significativa del narcotráfico- fue detenido en una operación conjunta entre los mexicanos y los estadounidenses.
Claramente hay una cierta confusión en el lado norteamericano sobre el enfoque que el gobierno de Peña Nieto está tomando, pero las conversaciones entre funcionarios de Estados Unidos y funcionarios mexicanos revelan que estos cambios en el enfoque de México no parecen ser tan drásticos como algunos han temido. No tendrá que haber ajustes a ambos lados de la frontera, aunque sí se están realizando cambios en la organización en México, pero esto no quiere decir que la cooperación bilateral México-Estados Unidos se vea reducida en el largo plazo.

Oportunidades y desafíos
A pesar de la violencia que ha azotado a México en la última década,  la economía mexicana está en auge. Podría decirse que la economía estaría funcionando aún mejor si los inversores potenciales no estuvieran preocupados por violencia de los carteles y la delincuencia callejera, y si tal actividad criminal no tuviera un impacto tan significativo en las empresas que operan en México. 
Debido a esto, el gobierno de Peña Nieto cree que es fundamental reducir el nivel general de violencia en el país. En esencia se quiere transformar la cuestión de los carteles en un problema policial, algo que maneja el Ministerio del Interior y la Policía Nacional, en lugar de un problema de seguridad nacional manejado por el ejército mexicano y el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN - la agencia de inteligencia a nivel nacional de México). 
En muchos sentidos, la administración de Peña Nieto quiere seguir el modelo del gobierno de Colombia, que nunca ha sido capaz de detener el tráfico en su territorio, pero fue capaz de derrotar a los poderosos carteles de Medellín y Cali y relegar a sus organizaciones sucesoras a un problema policial.   
Los mexicanos también creen que si pueden atenuar violencia de los carteles, será posible liberar las fuerzas del orden público para hacer frente a la delincuencia común, en lugar de concentrar casi todos sus recursos en la contención de las guerras de carteles.   
Aunque los carteles aún no han sido tomados hasta el punto de ser un problema policial, el gobierno de Peña Nieto quiere indicar este cambio de enfoque concentrando sus esfuerzos contra los carteles en el Ministerio del Interior. A diferencia del ex presidente de México, Felipe Calderón, quien fue visto liderando la carga contra los carteles durante su gobierno, Peña Nieto quiere mantener cierta distancia de la lucha contra los carteles (al menos públicamente). Peña Nieto busca mostrar a los carteles como una cuestión secundaria que no exige su liderazgo personal y la atención. Él podrá entonces concentrar públicamente sus esfuerzos en las cuestiones que considera de importancia crítica para el futuro de México, como la reforma educativa, la reforma bancaria, la reforma energética y el fomento de la economía mexicana. Esta es la diferencia más significativa entre las administraciones de Calderón y Peña Nieto.
Por supuesto, una cosa es decir que los carteles se han convertido en una cuestión secundaria, y otra muy distinta es hacer que ello suceda. El gobierno mexicano aún enfrenta algunos desafíos reales respecto a la reducción de la amenaza planteada por los carteles. Sin embargo, queda cada vez más claro que el gobierno de Peña Nieto busca implementar un enfoque holístico intentando hacer frente a los problemas que obran en la raíz de la violencia y que en algunos aspectos son una reminiscencia de la política contrainsurgente. Los mexicanos ven estos problemas económicos, culturales y sociológicas subyacentes, cuestiones que no se pueden resolver con la fuerza.
Los funcionarios mexicanos del actual gobierno dicen que el enfoque que la administración de Calderón llevó en la lucha contra los cárteles estaba equivocado, ya que trató de resolver el problema de la violencia de los carteles simplemente matando o arrestando a figuras del narcotráfico. Ellos afirman que el enfoque de Calderón no hizo nada para tratar las causas subyacentes de la violencia y que los carteles fueron capaces de reclutar sicarios más rápido de lo que el gobierno podría matarlos o capturarlos. De alguna manera esto es similar al enfoque del gobierno de Estados Unidos en Yemen, donde el aumento de ataques con misiles desde aviones no tripulados hizo que aumentara, en lugar de reducir, el número de yihadistas. En México, cuando los carteles experimentaron problemas en reclutar suficientes hombres armados, pudieron fácilmente  importarlos desde América Central .    
Sin embargo -y esto es muy importante- este enfoque holístico no significa que el gobierno de Peña Nieto quiera abandonar totalmente las operaciones contra los carteles. Un pilar importante de cualquier campaña de contrainsurgencia es proporcionar seguridad a la población. Pero en lugar de provocar enfrentamientos aleatorios con sicarios del narcotráfico enviando patrullas militares hacia puntos calientes, el equipo de Peña Nieto quiere ser más específico e intencional en la aplicación de la fuerza. Intenta eliminar las redes que contratan y abastecen a los sicarios, no sólo a los propios pistoleros. Y esto requerirá de todos los instrumentos de su cartera para enfrentar al narcotráfico -no sólo la fuerza, sino también la inteligencia, la acción financiera (para atacar las finanzas del narcotráfico), la salud pública, el desarrollo institucional y la lucha contra la corrupción. 
La teoría es que al proporcionar seguridad, estabilidad y oportunidades económicas el gobierno puede socavar la capacidad de los carteles para reclutar a los jóvenes que actualmente ven pocas otras opciones en la vida, excepto unirse a los cárteles. 
Para realmente tener éxito, sobre todo en las zonas con mayor ausencia de la ley, el gobierno mexicano tendrá que comenzar a construir instituciones -y la confianza pública en esas instituciones- desde los cimientos. Los funcionarios que hablan de poner a Ciudad Juárez como ejemplo al que esperan emular en otros lugares, dicen que han aprendido muchas lecciones en Juárez que les permiten optimizar sus esfuerzos en otros lugares. Obviamente, antes de que puedan empezar a construir, reconocen que tendrán que aprovechar, consolidar y mantener el territorio, y este es el papel que prevén para la nueva gendarmería o la policía paramilitar.
La gendarmería es importante en este esfuerzo de reconstrucción, porque el ejército es incapaz de servir para una función de investigación policial. Se han desplegado para perseguir a los sicarios activos y miembros de destino de los cárteles, pero gran parte de la delincuencia que afecta a los ciudadanos y empresas de México está fuera del ámbito de los militares. Los militares también tienen una tendencia a ser de mano dura y los informes de abusos contra los derechos humanos son bastante comunes. La transformación de una visión de seguridad nacional a un enfoque de aplicación de la ley requiere la formación de una fuerza policial eficaz que sea capaz de llevar a cabo una política de policía de proximidad, a cargo de la búsqueda de los ladrones de autos, extorsionadores, secuestradores y pandillas callejeras, además de los sicarios del narcotráfico.
Ciertamente, el gobierno de Estados Unidos estaba muy involucrado en el enfoque cinético del gobierno de Calderón respecto al problema del narcotráfico, como lo demuestra la muy pesada la colaboración entre los dos gobiernos. La colaboración fue tan pesada, de hecho, que algunas figuras entrantes de la administración de Peña Nieto se sorprendieron por la forma integrada en que los estadounidenses se habían convertido. Los funcionarios estadounidenses que dijeron a Dana Priest que se sentían incómodos con el enfoque del nuevo gobierno mexicano respecto a la violencia del narcotráfico estaban, sin duda, entre los profundamente involucrados en este proceso -quizá tan profundamente involucrados que no podían reconocer que en el panorama general, su enfoque había fracasado en reducir la violencia en México. De hecho, desde la perspectiva mexicana, los esfuerzos de Estados Unidos se han centrado en reducir el flujo de narcóticos hacia los Estados Unidos sin tener en cuenta el impacto que esos esfuerzos han tenido en el marco de seguridad en México.
Sin embargo, como se ve por la detención de Coronel el 1° de mayo, a la que un funcionario mexicano describió como una operación clásica de trabajo conjunto entre la DEA de Estados Unidos y la Policía Federal de México, las autoridades mexicanas tienen la intención de seguir trabajando en estrecha colaboración con sus homólogos estadounidenses. 
Pero esa cooperación debe producirse dentro del nuevo marco establecido por los esfuerzos contra los carteles. Eso significa que los planes de cooperación deben ser presentados a través del Ministerio del Interior mexicano, para que los esfuerzos puedan ser coordinados centralmente. Gran parte de la actual cooperación cara a cara puede continuar, pero dentro de esa estructura.

Consolidación y Coordinación
Al igual que en los Estados Unidos, la policía y las agencias de inteligencia en México tienen terribles problemas con la coordinación y el intercambio de información. La actual administración está tratando de corregir esto mediante la centralización de los esfuerzos de lucha contra los cárteles en el ámbito federal y mediante la creación de centros de coordinación para supervisar las operaciones en las distintas regiones. 
Estos centros regionales recopilarán información a nivel estatal y regional y la enviarán al centro nacional. Sin embargo, un factor muy importante que inhibe la transferencia de información en México -y entre los americanos y los mexicanos- es el antiguo problema de la corrupción en el gobierno mexicano. En el pasado, los zares de la droga, los oficiales superiores de la policía y los políticos de muy alto nivel han sido acusados ​​de estar en las nóminas de los carteles. Esto vuelve crítica a la confianza, y la falta de confianza ha hecho que algunas agencias mexicanas y estadounidenses restrinjan el intercambio de inteligencia seleccionando sólo contactos de confianza. La centralización de la coordinación va a interferir con este flujo de información selectiva en el corto plazo, y va a llevar tiempo para que este nuevo esfuerzo de coordinación se gane la confianza de las agencias mexicanas y estadounidenses . Persiste el temor de que la consolidación también centralice la corrupción y les resulte a los carteles más fácil reunir inteligencia.
Otro intento de control de mando y coordinación es el esfuerzo actual del gobierno de Peña Nieto de implementar la consolidación de la policía a nivel estatal. Si bien la corrupción ha llegado a todos los niveles del gobierno mexicano, es sin duda más generalizado en el ámbito municipal. En las operaciones del último gobierno departamentos enteros de la policía municipal han sido despedidos por corrupción. La idea es que si todos los policías estuvieran conducidos bajo un mando unificado del Estado, llamado "Mando Unico" en español, la policía estaría mejor proyectada, entrenada y pagada, por lo que la fuerza sería más profesional.
Este concepto de consolidación de la policía a nivel estatal no es una idea nueva. De hecho Calderón trató de hacerlo bajo su administración, pero parece que Peña Nieto podría tener el capital político para que esto suceda, junto con algunos otros cambios que Calderón quería de aplicar, pero no acababa de lograr. Hasta la fecha, Peña Nieto ha tenido un gran éxito en la obtención de apoyo político para sus propuestas, pero el establecimiento del Mando Unico en cada uno de los 31 estados de México tal vez puede ser la lucha política más dura a la que se ha enfrentado hasta ahora. De concretarse, Mando Unico será un paso importante -pero sólo un paso- en el largo proceso de fortalecimiento institucional de la policía a nivel estatal. 
Aparte de las luchas políticas, el gobierno mexicano sigue enfrentando retos muy reales en las calles en su intento de sofocar la violencia, reafirmar el control sobre las zonas sin ley y ganarse la confianza del público. El plan global establecido por la administración de Peña Nieto suena bien en el papel, pero aún requerirá una gran cantidad de liderazgo por parte del presidente y de su equipo para llevar a México a superar los desafíos que enfrenta. Obviamente tendrá que cooperar con los Estados Unidos para tener éxito, pero ha quedado claro que esta cooperación deberá estar de acuerdo con las condiciones de México y de acuerdo con el nuevo enfoque holístico de la administración. 

sábado, 22 de febrero de 2014

EL CHAPO GUZMÁN ¿PRESO O CUSTODIADO?

México, la detención del Chapo
http://www.stratfor.com/analysis/mexico-arrest-el-chapo

Las autoridades militares estadounidenses y mexicanas capturaron a un alto dirigente de la Federación de Sinaloa, Joaquín "El Chapo" Guzmán Loera , en un hotel sin nombre en Mazatlán, estado de Sinaloa, en algún momento durante la noche del 21 de febrero. 
Guzmán, quien ha eludido a las autoridades, se enfrenta a varias acusaciones de tráfico de drogas federal y está en lista de los más buscados por la DEA. 
Según se informa, el hotel había estado bajo vigilancia durante cinco semanas antes de la detención, pero Guzmán había llegado a Mazatlán sólo días antes, huyendo de las operaciones militares en Culiacán.
El Chapo fue en parte responsable de la expansión de la Federación de Sinaloa en los territorios de las organizaciones criminales transnacionales mexicanas rivales , comúnmente conocidos como los carteles. 
Él también ayudó a supervisar la expansión de las operaciones de la Federación de Sinaloa más allá de México, sobretodo en las rutas del narcotráfico hacia Europa y Asia. 
Desde diciembre, sin embargo, la Federación de Sinaloa ha sufrido una serie de detenciones importantes, afectando al ala del cartel dirigida por Ismael "El Mayo" Zambada García. 
El cartel también se ha enfrentado a crecientes desafíos en sus áreas de operaciones por parte de redes regionales del crimen, así como a otras organizaciones criminales transnacionales. 
El ritmo y el éxito de las operaciones dirigidas contra los principales líderes de la Federación de Sinaloa obstaculizarán seriamente la capacidad del cartel para defender sus operaciones en el noroeste de México. Lo que posiblemente lleve a un aumento sustancial de la violencia  en varias áreas ya que las organizaciones criminales rivales buscarán explotar las nuevas vulnerabilidades del cartel.
Al igual que la mayoría de las principales organizaciones criminales transnacionales de México, la Federación de Sinaloa está dirigida por un conjunto de jefes criminales, cada uno con su propia red, que operan bajo una bandera común. 
Además de Guzmán, otros notables líderes de primer nivel incluyen a Zambada y Juan José "El Azul" Esparragoza Moreno. Estos líderes guían la estrategia de la Federación de Sinaloa en general y de su actividad a lo largo de México, así como sus operaciones transnacionales. 
Con Guzmán ahora bajo custodia, los mejores jefes restantes, junto con varios líderes menos prominentes, buscarán mantener el control de la Federación de Sinaloa dentro de la red de Guzmán. Esto podría desatar una ola de violencia en todo el noroeste de México, si los cambios internos evolucionan hacia un conflicto intra-cartelario.
Una fuente más probable de violencia -que podría ocurrir junto con una disputa interna de la Federación de Sinaloa- sería una ofensiva de los rivales de la Federación de Sinaloa en busca del control de las operaciones de tráfico de drogas en los actuales territorios de la Federación de Sinaloa, que incluyen a Baja California, Sonora, Durango, Chihuahua y Sinaloa. 
En caso de que la detención de Guzmán efectivamente cree oportunidades para que los rivales persigan ganancias territoriales a expensas de la Federación de Sinaloa, se podría esperar ver un aumento de la violencia entre los carteles en alguna escala, así como una respuesta militar para contener o incluso anticiparse a la posible violencia, en cualquier área de los Estados antes mencionados.

jueves, 20 de febrero de 2014

CRISIS EN LOS MERCADOS EMERGENTES

Devaluación de monedas en mercados emergentes: nueva etapa en la crisis monetaria global
http://www.wsws.org/es/articles/2014/feb2014/span-f10.shtml
Por Nick Beams 
10 Febrero 2014

Cualquiera sea el resultado inmediato de la turbulencia en los tipos de cambio afectando las llamadas economías "emergentes", ésta representa una nueva etapa en crisis económica mundial. Las raíces de la crisis en la política de "flexibilización cuantitativa" (la inyección de miles de millones de dólares en el sistema financiero mundial por el Banco Federal de Reserva de EE.UU. (FED), y otros bancos centrales), resultado de la ruptura financiera de 2008, y del colapso del banco de inversión Lehman Brothers en los Estados Unidos.
Gran parte de este dinero fluyó hacia los países en desarrollo en la búsqueda de mayores ganancias. Los precios de las acciones y las tasas de rendimiento de otros activos financieros en estos países subieron desmedidamente. Pero ahora que la burbuja explota, el capital "volátil" (o "golondrina", llamado así porque entra y sale si dar aviso) está en fuga, creando devaluaciones e inestabilidad
Una serie de bancos centrales, en particular en Sudáfrica, India, Brasil y Turquía, han subido las tasas de interés significativamente sin lograr contener la salida de capitales financieros.
Como Neil Shearing, economista jefe de mercados emergentes de Capital Economics, dijo al Financial Times: "El hecho de que las monedas se hayan continuado debilitando (incluso en países donde han empezado a subir las tasas de interés) plantea la posibilidad de una nueva y potencialmente más preocupante fase de inestabilidad en los mercados financieros, donde los funcionarios políticos de las naciones emergentes se encuentran desorientados e incapaces de defender sus monedas"
Los primeros signos de una crisis potencial aparecieron el pasado mayo y junio, cuando el gerente del FED, Ben Bernanke, indicó que el banco central estadounidense (el FED) comenzaría a reducir gradualmente sus compras de hipotecas y bonos del tesoro de los Estados Unidos que hasta ese momento eran de por un valor mensual de US$ 85 mil millones. Sus comentarios estremecieron a los "mercados emergentes" y se inició la fuga de capitales.
La estabilidad regresó a los mercados cuando el FED retiró su política de "reducción gradual" en septiembre. Pero al retomar el FED la decisión de reducir las compras de activos en US$ 10 mil millones en cada uno de los dos últimos meses, se ha reanudado el flujo de salida de capital.
Tratando de ponerle buena cara a una mala situación, algunos comentaristas sostienen que la turbulencia financiera refleja los problemas específicos de cada país y no tiene consecuencias globales. Según el secretario del Tesoro de EE.UU. Jack Lew, el principal problema consiste en la mala política monetaria de varios de esos países. "Diría que estamos viendo una gran cantidad de diferenciación en el mercado y que los países que han tomado medidas duras y administrado bien sus recursos están teniendo experiencias diferentes".
Sus declaraciones recuerdan a las del ex presidente del FED, Alan Greenspan, durante la crisis financiera asiática de 1997-1998, época en que insistía que esa crisis no había resultado de las operaciones del capitalismo de "libre empresa", sino que había resultado de lo que llamó "capitalismo entre compinches" en Asia. Como resultado de la crisis financiera asiática, Rusia se declara insolvente en 1998; le sigue la quiebra del fondo inversión de EE. UU. Long Term Capital Management (LTCM). Este último fue rescatado por el FED con fondos públicos. La desaparición de LTCM una señal de lo que ocurriría 10 años después, cuando todo el sistema financiero estadounidense se declara insolvente.
La afirmación de que la actual turbulencia es el resultado de problemas "específicos de cada país" no tiene en cuenta el hecho de que la entrada masiva de capital hacia los "mercados emergentes" en los cinco años transcurridos desde la crisis de 2008 es parte de un desarrollo mucho más importante.
La inyección continua de dinero del FED (al menos un millón de millones de dólares anuales) combinada con tasas de cero interés ha creado una situación en la que el sistema financiero mundial cobra el aspecto de pirámide invertida, con activos financieros en rápida expansión descansando en una base productiva que disminuye.
Esto significa que una gran proporción de estos activos se han convertido en "tóxicos", sin ningún valor real, situación muy parecida a la de hace un lustro. En ese entonces cientos de miles de millones de dólares en activos poseían un valor que dependía de hipotecas de alto riesgo. En otras palabras, la actual turbulencia es un preámbulo de una nueva crisis financiera, potencialmente más destructiva que la de 2008.
Las cifras sobre la magnitud del movimiento del capital financiero volátil en el período pasado así lo demuestran: Según el Instituto de Finanzas Internacionales, los mercados emergentes han atraído alrededor de US$ 7 billones de dólares desde 2005, lo que se ha invertido en una mezcla de empresas manufactureras y de servicios, fusiones y adquisiciones, así como en acciones y bonos. JP Morgan Chase estima que los bonos de países en desarrollo en circulación suman US$ 10 billones, en comparación con sólo US$ 422 mil millones en 1993.
Además de la fuga de capitales provocada por la "reducción gradual", otro factor en la crisis es la desaceleración económica en China. Según una encuesta publicada esta semana, los fabricantes chinos ahora aceleran le eliminación de empleos a un ritmo que se aproxima al de marzo del 2009, la sima de la recesión que resultó de la crisis financiera global.
Se anticipa que el crecimiento de China será el más bajo en más de 20 años; hay crecientes preocupaciones sobre la estabilidad del sistema financiero de ese país. Esta semana, la China Credit Trust, valorada en US$500 billones, tuvo que ser rescatada para evitar el incumplimiento de un producto financiero respaldado por préstamos a una empresa minera de carbón en quiebra. China Credit Trust es parte del sistema bancario paralelo (en negro) que se cree representa aproximadamente un tercio de todos los nuevos créditos en la economía china.
La crisis de los "mercados emergentes" saca a la luz fisuras importantes en el grupo G20 de las principales economías, que tuvo una serie de reuniones cumbres para tratar las crisis y coordinar la política internacional en el 2009 y el 2010. En declaraciones a raíz de la decisión del FED del miércoles, en el que no hubo ninguna mención de los efectos de una mayor disminución de las compras de activos en el resto del mundo, el gobernador del Banco Central de la India, Raghuram Rajan, dijo que la expansión de dólares había ayudado a sacar al mundo de la crisis financiera global y que eso no debe ser ignorado.
"La cooperación monetaria internacional se ha roto", dijo. Los países industrializados tienen que jugar un papel en su restauración, y "no pueden en este momento lavarse las manos y decir que vamos a hacer lo que nos conviene y Uds. se encargan del ajuste." Advirtió que si los países industrializados insisten en que los países en desarrollo se las arreglen solos, a estos "no les gustará el tipo de ajustes que se verán obligados a hacer en el futuro."
La importancia de esta observación es resaltada por el hecho de que en los cinco años transcurridos desde septiembre de 2008, los "mercados emergentes", entre ellos China, han sido responsables de cerca de tres cuartas partes del aumento en la producción mundial. En 1997-1998, el resultado de la crisis financiera asiática fue una recesión con tanto impacto en esa región como lo fue la Gran Depresión de los años 30 en las economías capitalistas avanzadas. Cualquier repetición traería rápidamente la profundización de la recesión en todo el mundo.
Para la clase obrera internacional, la erupción de la crisis acarrea importantes consecuencias. En todos los mercados emergentes el aumento de la tasa de interés y otras medidas de emergencia significarán una intensificación de la ofensiva capitalista de recortes de puestos de trabajo, salarios y condiciones sociales.
La crisis monetaria demuestra una vez más que son un fraude las afirmaciones de las elites gobernantes y de sus expertos aduciendo que la economía se recobra. El sistema capitalista mundial ha fracasado. Las mismas medidas que se suponía iban a producir una recuperación sólo han aumentado la riqueza de los multimillonarios y han creado las condiciones para otra crisis financiera.
La clase obrera internacional debe sacar las lecciones de esta experiencia y responder con su propio programa: la lucha política en el ámbito internacional por el derrocamiento de las élites capitalistas como el primer paso hacia el desarrollo de una economía planificada socialista.

viernes, 31 de enero de 2014

LAS AUTODEFENSAS DE MICHOACÁN: UN ANÁLISIS

Autodefensas, policías comunitarios, paramilitares: la confusión de Michoacán
Dr. Norberto Emmerich

El surgimiento de los grupos de autodefensa en el Estado de Michoacán, en febrero de 2013, complicó el paisaje habitual de los conflictos armados en la región. La violencia siempre había sido resultado de la competencia entre organizaciones criminales rivales. En cambio las milicias de autodefensa se expandieron hasta ser un cuerpo coordinado, operando en casi 25 localidades. Su principal objetivo (y su principal debilidad) era luchar contra los Caballeros Templarios haciéndose cargo de la seguridad pública en cada pueblo “recuperado”, a veces mediante el desarme de la policía local.
Esta expansión de las milicias, el aumento de la violencia vinculada a ellas y la actuación de los Caballeros Templarios provocaron el desplazamiento de tropas federales a un Estado económicamente importante, donde se aloja la estratégica ciudad portuaria de Lázaro Cárdenas, cercana al núcleo económico y político del país. Sin embargo el intento de contener a los grupos de autodefensa en Michoacán se superpone al esfuerzo por contener la violencia de los carteles en otras partes del país. El gobierno necesita limitar a las autodefensas y recuperar el control del país.
La dinámica del conflicto michoacano ha llevado a las autodefensas más allá de los que sus dirigentes manifestaban en el período superestructural previo. El programa político ha evolucionado desde la lucha contra el crimen organizado, el objetivo inicial declarado, hasta suplantar de hecho la autoridad del gobierno en materia de seguridad pública.
El auge de estos grupos refleja las consecuencias sociales de la violencia prolongada y la incapacidad del gobierno para hacer cumplir el estado de derecho en las regiones rurales, históricamente difíciles de controlar. El gobierno central ha estado siempre preocupado por la amenaza de insurrecciones en las regiones del interior, donde diversos grupos militantes han desafiado al gobierno en reiteradas oportunidades. Por eso la doctrina militar mexicana se enfoca en el interior del país. Incluso antes de la revolución mexicana el gobierno animó a las comunidades rurales a mantener el estado de derecho mediante la formación de las “guardias rurales”, las que operaron como auxiliares de las Fuerzas Armadas. En la década de 2000, los municipios de los actuales grupos de autodefensa eran sede de las guardias rurales que luchaban contra las incursiones de Los Zetas. Sin embargo, a diferencia de aquellas guardias rurales, las milicias actuales llegaron a manifestar que no estaban dispuestas a someterse a la autoridad del gobierno. 
Incluso tras la firma del acuerdo con el gobierno no todos se comportan sumisamente. “A nosotros no nos interesa convertirnos en parte de la policía municipal, estatal ni federal, lo que queremos es acabar con los criminales y regresar a nuestros trabajos en el campo”, respondió Estanislao Beltrán Torres, coordinador del Consejo de Autodefensas de Michoacán al ofrecimiento hecho por Enrique Peña Nieto en Davos, Suiza.
“No estamos pidiendo trabajo, estamos limpiando la casa y haciendo lo que le tocaba al gobierno desde hace por los menos 12 años”, señaló.
En un momento del conflicto parecía que las tropas federales debían librar al mismo tiempo un conflicto territorial con los grupos de autodefensa y también resolver la guerra intercartelaria entre los Caballeros Templarios y el Cartel de Jalisco Nueva Generación. Un escenario de estas dimensiones podría frenar la actividad económica en Michoacán, obstaculizando el flujo mercantil global desde el puerto de Lázaro Cárdenas.
Cuando en los últimos días de enero de 2014 los líderes de las autodefensas michoacanas firmaron un acuerdo con el gobierno mexicano muchos respiraron tranquilos mientras otros sostenían apesadumbrados que “al final no pasó nada”.
Ambos deberían tener en cuenta que el punto máximo de desarrollo de este conflicto será el punto mínimo de inicio del próximo. 
Hay cuatro factores explican el auge imprevisto de las autodefensas en Michoacán. 

1
En primer lugar, el fuerte crecimiento reciente de la pobreza extrema.
Según la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) la pobreza extrema disminuyó 11 puntos porcentuales en todo el país, pero en Michoacán, a contramano del resto del país, subió un 9%. La situación es aún más grave en los municipios de Tierra Caliente, sumidos desde comienzos de 2013 en un conflicto armado.
Rosario Robles, titular de la Sedesol, advirtió que la pobreza extrema pudo haber aumentado en 29 municipios de Michoacán, la mitad de ellos ubicados en Tierra Caliente.
Las zonas urbanas de Apatzingán, Lázaro Cárdenas y Uruapan cuentan con la mayor cantidad de personas en situación de pobreza. En Aquila, Tumbiscatío, Churumuco, Parácuaro y Chinicuila, luego tomadas por grupos de autodefensa, se reportaron, entre 2011 y 2012, las mayores proporciones de personas en pobreza extrema.

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En segundo lugar, el conflicto armado entre el Cartel de Jalisco Nueva Generación y Los Caballeros Templarios, una guerra que excede las fronteras de Michoacán y llega con fuerza al vecino Guerrero.
En Guerrero el grupo Los Granados, de Salvador El Chava Granados, se alió con el Cartel de Jalisco Nueva Generación para expulsar de la Costa Grande guerrerense a Los Caballeros Templarios. Para eso Los Granados pactaron una tregua en la larga confrontación que lleva adelante desde el año 2008 con Rogaciano Alba Alvarez, ex alcande priísta de Petatlán.
La tregua entre Los Granados y el Cartel de Jalisco Nueva Generación, que se pactó el 30 de septiembre 2013, pasó a llamarse Fuerza Guerrerense.
El gobierno de la entidad reforzó la frontera con Michoacán para evitar que el conflicto se traslade a sus sitios turísticos (Acapulco). Pero la parte serrano quedó librada a su suerte, donde se reportó falta de alimentos y medicinas ya que los grupos criminales cercaron la zona de combate.
Esta recomposición de los grupos narcos en Guerrero, al que no está ajeno el perredista Grupo Guerrero, busca asegurar el estratégico corredor de drogas de la Costa Grande.
Ambas organizaciones, el CJNG y Los Caballeros Templarios se disputan las zonas de producción y tráfico de estupefacientes y el monopolio de la elaboración de drogas sintéticas a partir de precursores químicos que llegan al puerto de Lázaro Cárdenas, Michoacán, limítrofe con Guerrero.

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En tercer lugar, la fluctuación insensata entre desinterés y complicidad de los líderes políticos mexicanos con el crimen organizado.
Mediante un escándalo que estalló en las redes sociales, se supo que Melissa Plancarte, la hija cantante del capo de los Caballeros Templarios, Enrique Plancarte, grabó uno de sus videos musicales en el Palacio de Justicia de Morelia, el mismo recinto donde asumió el actual gobernador de Michoacán, el priísta Fausto Vallejo.
José Manuel Mirelles, uno de los líderes de las autodefensas, declaró que el movimiento surgió debido al hartazgo de padecer las injusticias del crimen organizado, así como la complicidad o complacencia de las autoridades ante tales hechos.
Luego de la incursión de fuerzas federales en Michoacán, Luis Torres, presidente municipal de Buenavista Tomatlán, dijo que esperaba que con dicho operativo militar todo volviera a la normalidad; sin embargo, acusados por las autodefensas de nexos con el narco, él y otros dos presidentes municipales, siguen expulsados:
1. Guillermo Valencia, presidente de Tepalcatepec, expulsado por las autodefensas en mayo del 2013.
2. Jesús Cruz Valencia, municipal de Aguililla, atiende los asuntos del municipio desde Morelia.
3. Luis Torres tampoco despacha en el municipio.
Las autodefensas estaban poniendo en debate aspectos sustantivos de la gobernabilidad priísta: el monopolio de los medios de violencia, la legitimidad e intangibilidad de los cargos públicos electos, la capacidad de las autoridades de adoptar decisiones autoritativas obligatorias para todos, la reapropiación del concepto de “guerra justa”.

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Y en cuarto lugar, el factor más importante, el vuelco masivo e imprevisto de gran parte de la población michoacana a la simpatía y el apoyo abierto a las autodefensas.
Entre los pobladores rebelados ocupan un lugar relevante los pequeños empresarios como Hipólito Mora, dedicado a la producción de limón, uno de los más importantes negocios en la región de Tierra Caliente. En febrero del 2013 fundó en la comunidad de La Ruana el movimiento de las autodefensas, evento que estuvo preparando durante cuatro años, debido a los abusos que enfrentaban los residentes por parte de Los Caballeros Templarios.
Edgardo Buscaglia afirma que en Michoacán hay una mezcla de las distintas variantes de paramilitarismo, ya que hay grupos legalmente constituidos para la defensa de su población, otros que reciben apoyo logístico de empresarios, o bien de grupos criminales, y uno más cuenta con el apoyo del Estado.
Dice que los civiles armados que aparecieron en febrero del 2013 no son auténticas autodefensas sino paramilitares. Algunos son financiados por el Estado, otros por empresarios hartos de las extorsiones y secuestros y otros por grupos criminales que buscan mantener el control en ciertos territorios.
Es diferente a los grupos de civiles armados en el municipio de Cherán donde sí existe una auténtica y real autodefensa de control social, ya que el pueblo elige legítimamente a quienes lo van a defender, no con tácticas ofensivas, como lo están haciendo los denominados autodefensas en municipios como Tepalcatepec, Coalcomán, Aguililla, Churumuco, entre otros.
“Un grupo de autodefensa es socialmente legítimo cuando el pueblo le pide que se organice o el pueblo mismo participa en la defensa. No toma un carácter ofensivo, es decir, no comienzan a rastrillar y a limpiar regiones de grupos adversarios, como sí hacen muchos de los grupos que ves en Michoacán recientemente”.
“Esa es la gran tragedia de Michoacán, que hay más paramilitarismo que autodefensas, sí hay, pero minoría y justamente son las autodefensas las que están siendo aniquiladas”.
Por su parte John Ackerman afirma que “algunos descalifican a los nuevos alzados como una supuesta creación de EPN y de su asesor Óscar Naranjo en su afán por reproducir el ‘modelo colombiano’ en nuestro país… El apoyo que el pueblo humilde ha dado a los nuevos grupos armados demuestra que no son simples “guardias blancas” al servicio del poder y el dinero… Los vaivenes entre negociación, represión, auspicio y amonestación del gobierno hacia las “autodefensas” demuestran que el levantamiento ha puesto en jaque al régimen… La novedad en Michoacán no es el lamentable nivel de violencia ni la inaceptable cantidad de muertos en la entidad… Lo que marca la diferencia hoy es el surgimiento de una sinergia positiva entre la sociedad civil y las autodefensas que abona el terreno para el fortalecimiento del poder popular”.
En este sentido no habría una brecha tan amplia entre las nuevas autodefensas y otros grupos comunitarios, como los comuneros purépechas de Cherán y los nahuas de la sierra de Manantlán. Si bien muchos líderes de las “autodefensas” efectivamente han expresado una incuestionable confianza hacia los gobernantes estatales y federales corruptos e inútiles, los dos tipos de movimientos comparten la misma base social de mexicanos dignos dispuestos a defender su patrimonio y su patria. Por ejemplo, la reciente devolución a sus verdaderos dueños de tierras que habían sido expropiadas por los narcotraficantes constituye una señal muy positiva de las autodefensas al expandir su intervención más allá de temas exclusivamente de seguridad pública.
Para Ackerman era real la posibilidad de un levantamiento social general en Michoacán, contagiando a otras regiones del país. Por eso el Ejército mató a tres personas, incluyendo una niña de 11 años, en su acción inicial. Los ciudadanos caídos no eran autodefensas y no portaban armas. Eran civiles pacíficos solidarizándose con el grupo de ciudadanos. “Las autodefensas y sus líderes serán tolerados siempre y cuando no movilicen o empoderen a la ciudadanía en general. Es la típica lógica del poder autoritario que busca cooptar a los líderes y separarlos de sus bases”.
Mientras los civiles armados de Cherán no plantean amenazas a la gobernabilidad nacional, las autodefensas michoacanas alertaron al mismo Departamento de Estado. El entusiasmo social no hizo mucho hincapié en las limitaciones del programa de las autodefensas, que solo querían luchar contra Los Caballeros Templarios, ni en los mezquinos intereses de sectores burgueses marginados, ni en los arreglos de sus líderes con el gobierno nacional. Por momentos pareció que el proyecto superestructural del colombiano general de Policía Óscar Naranjo sería un fiasco, porque las autodefensas michoacanas, llenas de limitaciones, se volvieron masivas. El gobierno permitió la conformación y la operación de algunos de los grupos de autodefensa en Michoacán (y presumiblemente también en Guerrero), pero el fenómeno se extendió hasta abarcar toda la región de Tierra Caliente, agrupado en el Consejo General de Autodefensas y Comunitarios de Michoacán. La simpatía social hacia esta iniciativa creció rápidamente y rebasó cualquier pretensión de control o manipulación gubernamental, a tal punto que el ejecutivo debió intervenir nuevamente en la entidad.
El apoyo de amplios segmentos de la sociedad hacia el movimiento era innegable, no obstante las suspicacias que generó en algunos analistas y observadores políticos. La gente seguirá defendiéndose como pueda, y lo que resuelvan las comunidades locales hacer para defenderse de la violencia promovida, tolerada y generada desde Estado es una decisión de las comunidades, cuyos grados de autonomía son variables como lo es todo en la vida social.
Las autodefensas no son sólo personas que enfrentan al crimen organizado, a la policía federal o al Ejército. Potencialmente representan una nueva forma de auto-organización social. Es aquí cuando Estados Unidos y el gobierno mexicano decidieron intervenir. Lo que había sido una inteligente jugada política en un laboratorio de políticas públicas amenazaba con desatar una guerra. Y el Ejército, enviado a pacificar, entregó con claridad el mensaje: protestar sí, organizarse no.

Un poco de historia: ¿qué pasó en el año 2013?
Las autodefensas michoacanas nacen el 24 de febrero de 2013 en un movimiento casi simultáneo en los poblados de La Ruana y Tepalcatepec (zona de la Tierra Caliente), tomando el ejemplo del también michoacano municipio de Cherán (zona de la Meseta Purépecha). 
Dos meses más tarde, el punto central era el conflicto de los maestros agrupados en el SNTE, que lanzaron el 22 de abril de 2013 una medida de paro por tiempo indeterminado.
Michoacán, junto con Guerrero y Oaxaca, ocupaban los últimos lugares en aprovechamiento de la educación a nivel nacional. Y fue en estos Estados donde la lucha de los maestros se hizo más fuerte.
El sindicato magisterial democrático agrupado en el ala disidente del SNTE recurrió a plantones, marchas, bloqueos carreteros, toma de casetas y dependencias e incluso al decomiso de las pruebas para docentes con el fin de impedir la aplicación de las evaluaciones.
En este contexto de lucha contra la reforma educativa, los medios de comunicación hablaban de que Michoacán era uno de los Estados de la República mexicana donde había recrudecido la violencia, sosteniendo que no quedaba claro qué es lo que realmente estaba sucediendo.
Varios episodios sucedían al mismo tiempo:
· Toque de queda impuesto por Los Caballeros Templarios
· Suspensión de autobuses con dirección a los municipios de Tierra Caliente por la circulación de volantes en los que el crimen organizado amenazaba con quemar las unidades de transporte y productos.
· Amenazas de bombas a las autoridades de una veintena de municipios michoacanos.
· Protestas en contra del surgimiento de guardias comunitarias
· El 20 de abril maestros, estudiantes, comerciantes, organizaciones sociales y transportistas paralizaron durante varias horas las regiones michoacanas de Centro, Norte y Tierra Caliente.
· Al menos en 29 alcaldías se cancelaron actividades administrativas y se evacuaron escuelas en todos los niveles. 
· Las principales manifestaciones se produjeron en Morelia, donde choferes del servicio público cerraron las salidas hacia los cuatro puntos cardinales, para exigir incremento en las tarifas.
· Estudiantes normalistas bloquearon la Avenida Madero, la principal avenida de Morelia, y otros lugares de la ciudad en reclamo de 1.200 plazas automáticas y contra la reforma curricular. La lucha se desarrolló durante toda la última semana de abril de 2013.
· La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) hizo un llamado al gobierno estatal para que aplique la ley en contra de los normalistas, que “toda la semana han protagonizado desmanes en la ciudad” y advirtió que no estaban dispuestos a tolerar más afectaciones al sector económico y empresarial.
· En Apatzingán hombres y mujeres portando camisetas con la leyenda “Soy Comunitario. Muera el mal gobierno” y pancartas con los grupos de autodefensa de Buenavista Tomatlán y Tepalcatepec, bloquearon la carretera a Cuatro Caminos. El Gobierno de Michoacán afirmó que no se trataba de grupos aislados o con demandas sociales, sino vinculados al crimen organizado. 
· Por su parte el gobierno de Michoacán aseguró que los manifestantes fueron obligados a asistir a los bloqueos. Textualmente el gobierno dijo: “se identifica con toda claridad que la mayor parte de los manifestantes no están ahí por su propia voluntad, sino que en diversos puntos acudieron ante el temor de represalias por parte de grupos delictivos”. Aunque el gobierno también sostuvo que el cierre de presidencias municipales fue como medida de precaución y no por amenazas
· Hernández Granados, vocero del Gobierno de Michoacán, precisó que no se había registrado ningún incidente violento durante las movilizaciones y tampoco hubo lesionados.
· En cambio el dirigente estatal del PRD, Víctor Manuel Báez Ceja, dijo que los bloqueos y sicosis de la población michoacana son una muestra de ingobernabilidad y vacío de poder ante la ausencia del gobernador Fausto Vallejo Figueroa y por la pugna entre los distintos grupos priístas por quedarse con la gubernatura interina.
· Luisa María Calderón, ex candidata panista al gobierno de Michoacán y luego senadora, aseveró que Los Caballeros Templarios pagaron hasta 200 pesos por salir a manifestarse ayer en distintos puntos de la entidad, además de que colocaron mantas para obligar a la gente.
· De acuerdo con reportes de medios, transportistas y organizaciones civiles se movilizaron en demanda a una solución real a la inseguridad y en rechazo a la presencia de elementos federales.
El Congreso del Estado dio entrada a la solicitud de licencia hecha por el gobernador Fausto Vallejo Figueroa, que pidió ausentarse durante 90 días para atender su salud.
El 10 de abril de 2013 se informó de enfrentamientos entre grupos armados y policías que custodiaban a trabajadores agrícolas que habían protestado ante autoridades estatales. Como resultado del ataque 8 trabajadores perdieron la vida. El ataque tuvo lugar a la entrada de la ciudad de Apatzingán, frente a la colonia Los Girasoles, cuando un grupo armado atacó al convoy de trabajadores agrícolas a pesar de la custodia policial.
El 28 de abril murieron 10 personas en un enfrentamiento entre guardias comunitarios y sicarios del narcotráfico en la zona de Tierra Caliente.

El narcotráfico 
El ex presidente Felipe Calderón Hinojosa es originario de Michoacán y el 11 de diciembre de 2006 lanzó la Operación Conjunta Michoacán, la que marcó el inicio de la guerra contra el narcotráfico.
La PGR junto con la SEDENA y la Segob dieron cuenta a comienzos de marzo de 2013 de la detención de 34 miembros de uno de los llamados Grupos de Autodefensa en Michoacán. De acuerdo con las autoridades, los detenidos tenían vínculos con el Cartel de Jalisco Nueva Generación, el cual está ligado al Chapo Guzmán. Por lo tanto se presumía que todo el arsenal confiscado fue abastecido por el Cartel de Jalisco Nueva Generación.
Con esta afirmación concuerda La Tuta, Servando Gómez Martínez, líder de Los Caballeros Templarios, quien también es maestro afiliado al SNTE con una plaza como maestro de la Escuela Melchor Ocampo, en Arteaga, Michoacán. Respecto a las guardias comunitarias que han aparecido en Buena Vista Tomatlán dice que están apoyadas por el Cartel de Jalisco Nueva Generación, sus enemigos.
El cartel de la Tuta, Los Caballeros Templarios, era en 2013 más poderoso que en el pasado. A fines de noviembre de 2012 varias narcomantas dirigidas al presidente saliente, Felipe Calderón Hinojosa, aparecieron en Morelia, Michoacán. Los banners estaban firmados por el Cartel del Golfo, Los Caballeros Templarios y La Familia Michoacana y enfatizaban el rol de los Caballeros Templarios en su propaganda. La inclusión de la Familia Michoacana indicaría que ambas organizaciones están nuevamente juntas, después de la separación de 2010. El mensaje llama la atención aunque las estrategias de desinformación son comunes en las narcomantas. 
Los Caballeros Templarios están desarrollando una ofensiva en Jalisco y defendiendo su fortaleza en Michoacán, donde el Cartel de Jalisco Nueva Generación lidera un violento asalto contra las rutas que van desde Jalisco hacia Apatzingán, en Michoacán. Este asalto incrementó la violencia intercartelaria en la frontera entre los dos Estados.
En medio del territorio disputado entre ambos carteles, estaban los ciudadanos del municipio de Buenavista Tomatlán, quienes crearon una policía comunitaria contra las operaciones de los Caballeros Templarios. Como en otras áreas de México, esta fuerza policial comunitaria es un grupo de voluntarios que asume las responsabilidades policiales independientemente del gobierno mexicano. Esta policía, pensada para frustrar a los Caballeros Templarios, creó tensiones entre las comunidades de Buenavista Tomatlán y el gobierno estatal y federal. El 8 de marzo de 2013 el ejército mexicano detuvo a 34 miembros de la fuerza de policía comunitaria de Buenavista Tomatlán.
Estos arrestos ocurrieron después de que la policía comunitaria se hiciera cargo de la comisaría municipal el 4 de marzo y detuviera al jefe de la policía municipal, al que luego los militares mexicanos liberaron. El gobierno mexicano declaró que al menos 30 de los policías comunitarios detenidos pertenecían al Cartel de Jalisco Nueva Generación lo que haría suponer que el cartel ha hecho conquistas territoriales hasta el punto de infiltrarse en la policía comunitaria. Pero no hay confirmación de que estas acusaciones sean ciertas. Pero es un hecho que el objetivo de la policía comunitaria de Buenavista Tomatlán de detener las operaciones de los Caballeros Templarios en la zona beneficia al Cartel de Jalisco Nueva Generación. 
Los carteles del narcotráfico actúan de varias maneras:
1. Haciendo inteligencia dentro de la lucha social, al enfrentar a la Policía Comunitaria contra un cartel para favorecer a otro.
2. Haciendo tareas de limpieza social, en beneficio del gobierno o de las Fuerzas Armadas
3. Legitimando la represión de las Fuerzas Armadas y avalando las políticas de mano dura, como es el caso de la consigna de Mando Unico.
4. Provocando temor y confusión mediante la sumatoria de hechos de “violencia”, que desmerecen la movilización, los reclamos sociales y la lucha política.
Michoacán es el primer Estado donde se aplicará la estrategia de seguridad de EPN, conocida como Mando Unico. El 1º de abril el gobernador Vallejo Figueroa aseguró que ésta podría concretarse dentro de un año, o sea en abril de 2014.
Mientras tanto se siguieron desarticulando grupos de autodefensa. Tras la aprehensión de los 34 miembros de la policía comunitaria que vigilaban la zona de La Ruana, el Ejército informó sobre la detención de más integrantes de estos grupos.
Otros integrantes del grupo de autodefensa realizaron un plantón en las oficinas del ayuntamiento de Buenavista exigiendo la liberación de los ya 51 detenidos.

El fenómeno se extiende geográficamente y políticamente
También aparecieron grupos de autodefensa en Puebla. Francisco Alfaro Rodríguez, vocero del Frente Común de Resistencia Civil Pacífica (FCRCP), denunció hace unos días que hartos de la pobreza y de los fraudes de los partidos de izquierda que tienen ya 20 años gobernando el municipio, un grupo de pobladores decidió levantarse en armas y tomar los cuatro módulos de Seguridad Pública de la localidad para impedir que tome posesión el nuevo Alcalde del Partido del Trabajo (PT), Rigoberto David Martínez, el 14 de febrero. A diferencia de las autodefensas de Michoacán y de Guerrero, los habitantes del pequeño poblado de San Gabriel no buscan combatir al crimen organizado por cobro de cuotas por derecho de piso o violación a sus mujeres. Los poblanos quieren combatir a sus políticos que acusan de corruptos y de fraude electoral. El programa de las autodefensas rápidamente se politiza.
Cada grupo adopta las características de su lugar de origen. En Michoacán no es lo mismo Apatzingán que Cherán, en Guerrero no es lo mismo la montaña que la costa. Y ni hablar de los caracoles zapatistas en Chiapas. En la entidad michoacana predominan las autodefensas integradas por agricultores, ganaderos, comerciantes, profesionistas, trabajadores y gente común. En Guerrero y Chiapas están íntimamente vinculadas a los usos y costumbres de los pueblos originarios existentes.

El involucramiento del gobierno con las autodefensas
Hay tres características que diferencian la actual intervención gubernamental de las anteriores. Primero, la presión de los inversionistas extranjeros para resolver el problema de la inseguridad pública. Segundo, la guerra de las autodefensas contra los templarios, expresión del descontento ciudadano y crítica al gobierno. Y tercero, la intervención del grupo mexiquense en la vida política de Michoacán, al margen del pacto federal.
Los inversores internacionales mostraron preocupación por lo que sucedí en Michoacán. Una nota de Reuters lo dijo con claridad, hablando de la narcominería: “el futuro es incierto, a menos que el gobierno mexicano pueda restaurar el orden y ganar la batalla contra los Caballeros Templarios”.
Pero fue el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, quien despejó las dudas. Cuando se accidentó la avioneta en que viajaba José Manuel Mireles, el responsable de la política interna declaró: “Sí (lo) cuidamos porque es una persona que ha venido lastimando a los grupos de los carteles, particularmente a los templarios”.
A confesión de parte, relevo de pruebas. Muchos afectados por los Templarios forman parte de las autodefensas, hay allí un malestar social genuino, una expresión del hartazgo ciudadano. Pero también se ve la huella del gobierno federal en su nacimiento, armamento y en la permisividad de sus operaciones. Se trata de una huella tenue, condicionada y contradictoria, al contrario de lo que muchos afirman. Su existencia es parte de una arriesgada política de cooptación ensayada por el Estado y aconsejada por Naranjo. El accidente de Mireles transparentó esa estrategia y obligó al gobierno federal a dar un viraje, tomando nota de que el apadrinamiento de grupos paramilitares no es bien visto internacionalmente, más por lo políticamente peligroso que por lo jurídicamente criminal.

La producción y transporte de droga en Michoacán
Los tres centros geográficos del conflicto son la Tierra Caliente michoacana, el puerto de Lázaro Cárdenas y la Sierra Madre del Sur que separa a una ciudad de la otra.
La ciudad de Apatzingán y su valle son el epicentro de la vida económica y política de Tierra Caliente. Allí se concentran las sedes de las instituciones y los poderes formales. También está la poco eficaz Zona Militar 43. Los Templarios establecieron en Apatzingán su centro financiero, desde donde controlan la recaudación de los demás municipios. Su cuartel general se encuentra en Tumbiscatio.
Si Apatzingán es el centro de operaciones de Los Caballeros Templarios, fue evidente a quién protegió el gobierno. Las Autodefensas procedentes de Tecalpatepec cercaron Apatzingán desde Tomatlán, Parácuaro y Nueva Italia y en pocos días entrarían a Apatzingán. El gobierno federal, el gobierno local y el Ejército, en lugar de entrar al locus de poder de los Caballeros Templarios, se dedicaron a desarmar y asesinar a los pobladores.
La escasez de agua es evidente en la Sierra de Coalcomán y una red de mangueras negras la trasladan desde los ojos de agua originarios hasta los productivos sembradíos de mariguana, a través de 60 mil kilómetros cuadrados de duro terreno. 
La sierra michoacana ocupa el segundo lugar nacional en la producción de amapola y mariguana. Pero el narcotráfico también opera en los 217 kilómetros del litoral Pacífico, donde llegan lanchas rápidas que transportan la cocaína proveniente de Colombia hacia Estados Unidos. Al puerto de contenedores de Lázaro Cárdenas, en rápida expansión, llegan desde Asia los precursores químicos necesarios para fabricar metanfetaminas en los laboratorios clandestinos. Y desde allí salen cargamentos de todo tipo de drogas.
Sobre esta base de acumulación, los Templarios han construido una industria integrada también por otras actividades ilícitas, como la venta de protección a agricultores y empresarios, la extorsión, el cobro de “peaje” y la venta de productos falsos en el comercio ambulante. Las ganancias se blanquean en empresas lícitas, como las exportadoras de hierro a China.

La complejidad de las autodefensas
Como en todo movimiento de masas, no hay instituciones cuya estrategia tenga capacidad de cooptar multitudes movilizadas y armadas. La multivariada escenografía organizativa de las autodefensas implicaba que el Consejo de Autodefensas de Michoacán estuviera integrado por 32 coordinadores, tres de ellos mediáticamente visibles: José Manuel Mireles, Estanislao Beltrán e Hipólito Mora. Aunque las discrepancias e intereses encontrados fueron importantes a la hora de establecer procedimientos de coordinación, esta caleidoscópica confederación se enfrentó con relativa cohesión al cartel de Los Caballeros Templarios, que a su vez movilizan a ciertos grupos ciudadanos para protestar contra la presencia de las autodefensas. 
Resumidamente, se pueden agrupar a los protagonistas en dos grandes bloques: los que son afines al poder, y los que desafían el poder. 
Las autodefensas, aunque varios de sus líderes digan expresamente lo contrario, desafían el monopolio legítimo de la violencia pública que corresponde al Estado. Algunos con la intención de devolver al Estado el control perdido, otros para avanzar luego contra la corrupción política. Por lo tanto hay quienes salvaguardan el monopolio, y los que se alzan contra este monopolio armado que garantiza la concurrencia del Estado, los carteles de la droga y las explotaciones empresarias ilegales.
Las autodefensas parecieron concentrarse exclusivamente en el enfrentamiento con los narcotraficantes, dejando de lado la defensa de los recursos naturales y otras demandas. Esta agenda reducida facilita la postura del Estado mexicano de apoyo condicionado a los grupos civiles armados, útiles para simular la derrota de la delincuencia organizada. Algunos lucharon de buena fe, otros responden a intereses de carteles rivales, caciques locales y autoridades. La intervención del Ejército garantizó el éxito del bloque “legal”

¿Autodefensas de masas?
En los últimos seis meses se registró la presencia de grupos de autodefensa o de policías comunitarias en al menos 106 municipios, los cuales ocupan el 5.11% del área total de México. De estos municipios aproximadamente el 77% se encuentra en tres entidades, Michoacán, Guerrero y Chiapas, mientras que el resto de los casos se distribuyen en una frecuencia muy baja entre Colima, Chihuahua, Estado de México, Guanajuato, Hidalgo, Jalisco, Morelos, Oaxaca, Puebla, Tabasco, Tlaxcala y Veracruz.
Víctor Manuel Sánchez Valdés alerta que estos datos pueden causar la falsa impresión de que las autodefensas ocupan un espacio mayor al que en realidad tienen. ¿Por qué las autodefensas se desarrollan con tanta fuerza en estas tres entidades?
Un factor es que la presencia de los grupos de autodefensa responde a la existencia en estos municipios de grupos criminales que han cometido abusos de forma reiterada en contra de la población, lo cual llevó a estos últimos a organizarse para garantizar su seguridad. Este factor no es suficiente para contestar la interrogante planteada, porque en el país existen otras zonas en donde también operan grupos criminales que comenten abusos contra la sociedad y en ellos no han surgido grupos de autodefensa como es el caso de la Laguna, Tamaulipas o el norte de Chihuahua.
En consecuencia podemos decir que el surgimiento y el crecimiento de las autodefensas en una zona no sólo se explican por la existencia de un grupo criminal que comete abusos recurrentes contra la sociedad. También se requiere de una actitud permisiva o negligente de los gobiernos de los estados con respecto a estos grupos.
En Guerrero, el Gobernador Ángel Aguirre promovió la creación de policías comunitarias a través de financiamiento y de reconocimiento legal, tal y como lo ha expresado la Comisión Nacional de Derechos Humanos. En Michoacán el gobierno del Estado no se movió para proteger a la población de los abusos que cometían los grupos criminales y el gobernador Fausto Vallejo tampoco detuvo la expansión de las autodefensas.
La acción o la omisión de los gobiernos de los Estados es fundamental para explicar la expansión o la contención de los grupos de autodefensa.

Tierra Caliente y la Meseta Purépecha: historias distintas que se volvieron similares
Los poblados de Tierra Caliente presentan diferencias respecto a los de la Meseta Purépecha, lo que otorga características particulares a sus historias que corren de forma paralela y estén envueltas en problemáticas similares.
La población en la Tierra Caliente es de mayoría mestiza. Se trata de campesinos sin tierra, propietarios más o menos prósperos de huertos de aguacate y limón, ganaderos, transportistas y comerciantes. Buena parte de la actividad económica de la región está orientada a la exportación. Por todo ello la diferenciación social es mucho más marcada, aunque que en el movimiento participaron personas de todas las clases sociales, afectadas en mayor o menor medida por los abusos de los grupos criminales.
Como los carteles persiguen el dinero, la segunda diferencia es que en Cherán pretendieron adueñarse de los aserraderos, buscando acceder ilegalmente a maderas preciosas. En Tierra Caliente invadió una multiplicidad de actividades productivas, mientras desarrollaba un sistema de gestión y ajuste de cuentas que fue corrompiendo y desplazando a la administración pública. La dimensión y diversificación de la actividad económica en Michoacán diseñó el alcance y la complejidad del accionar de las redes criminales, que cooptaron todas las actividades que producían ganancia y donde se ejercía el poder.
En Cherán el pueblo logró modificar su forma de gobierno siéndole reconocido a nivel estatal y federal. Sus instancias de decisión, al estar más sujetas al sentir de la comunidad, no pudieron ser corroídas por el poder y el dinero de las mafias, haciéndoles frente con la organización comunitaria de tradición indígena. 
En Tierra Caliente, la resistencia se alejó del discurso tradicionalista y se basó en las necesidades de la situación presente. No buscaron cambiar de gobierno, sino hacer que éste cumpliera sus funciones. 
El carácter omnicomprensivo de la lucha en la Meseta Purépecha versus el carácter contingente del proceso en la Tierra Caliente, volvió legal e inofensivo al primero y sumamente peligroso al segundo. El Estado legitimó el gobierno de Cherán y envió al Ejército a Michoacán, comprendiendo cabalmente la dialéctica que encerraba la falta de respuesta al “programa mínimo” michoacano.

Autodefensas y policías comunitarios
Francisco López Bárcenas dijo con claridad que “las policías comunitarias forman parte de las estructuras de gobierno de los pueblos y obedecen a ellos, quienes son los responsables de su funcionamiento. Su existencia y funcionamiento forman parte de los derechos de los pueblos indígenas. Las autodefensas, en cambio, son grupos de ciudadanos que se organizan y arman para procurarse seguridad, y cuando lo logran desaparecen. Pero esto último no es fácil, porque nada asegura que la causa que los llevó a armarse desaparezca del todo; además, no tienen más control que el que sus miembros se procuren. Y si no desaparecen pueden convertirse en un problema. O ser utilizados por el gobierno para controlar el descontento social”.
López Bárcenas se pregunta si las policías comunitarias sólo aparecen en comunidades indígenas ¿Podrían las autodefensas evolucionar al grado de constituirse como tales, es decir, como parte de organismos de gobierno que respondan a los dictados de sus comunidades? ¿Les queda otra alternativa ante la facilidad para corromperse que han mostrado una y otra vez las estructuras de gobierno municipales, estatales y federales?
Todos los temores acerca de que los grupos de autodefensa puedan ser manipulados y supeditados a la agenda de políticos corruptos, carteles, caciques, empresas, etc., ya se cumplieron holgadamente en varias corporaciones del Estado como las policías municipales, algunos sectores de la Federal y otros más del Ejército.
La sospecha de que estos grupos fueron alentados o tolerados por el Estado o por sectores del mismo desconfía de la capacidad de la gente para rebelarse ante un estado insostenible de cosas. La supuesta tolerancia gubernamental ha incluido varios operativos de desarme contra los “comunitarios” y no contra los carteles. Muchos de sus miembros han sido detenidos, encarcelados y asesinados por soldados del Ejército mexicano.
Todos los actores políticos que enarbolan un proyecto que implica la gestión y el control de las vidas ajenas por parte de una élite, apostaron por el fracaso de las autodefensas, porque su éxito puede originar autonomías en ámbitos más allá de la seguridad. El temor de los defensores del “monopolio de la violencia” estatal no es producido por los grupos criminales sino por la posibilidad de organizaciones comunitarias autónomas y armadas. 
Las autodefensas de Tierra Caliente se llaman a sí mismos “comunitarios”, han constituido un Consejo Ciudadano, lo han hecho luego de que los gobiernos estatal y federal desarmaran y encarcelaran a decenas de miembros de la autodefensa de Aquila, allí la población indígena se organizó contra los abusos de una minera. Son hechos que apuntan a que las distintas formas de organización civil frente al crimen y la inacción del Estado, sea en la Meseta Purépecha o en Tierra Caliente, pueden confluir.
Por supuesto que la urgencia nacional por encontrar liderazgos populares, la toma de armas en autodefensa y una nueva conciencia y organización de base, hicieron surgir expectativas emancipadoras respecto de los grupos de autodefensa. 
Los cuerpos oficiales a los que ahora servirán las autodefensas están penetrados a nivel nacional y regional por los intereses de la delincuencia organizada, sean los actuales o los que están por venir.
El acuerdo implica también una estigmatización de todas aquellas expresiones de protesta social que empuñen las armas para suplantar las deficiencias de las autoridades. Los insurrectos tendrán que dar sus nombres y domicilios a los mandos militares, registrando los datos de sus armas y amparándose con una credencial oficial. Quienes no acepten esas reglas de sujeción serán combatidos abiertamente por las mismas autoridades antes complacientes. 
Toda una cadena de acontecimientos que más parece una capitulación deshonrosa que un acuerdo político.

domingo, 26 de enero de 2014

CONFLICTO EN MICHOACÁN (INFOGRAFÍA)

Infografía del conflicto en Michoacán
http://revoluciontrespuntocero.com/infografia-del-conflicto-en-michoacan/